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jueves, 31 de marzo de 2016

Emotiva campaña de UNICEF: "El viaje de tu vida"

Una madre y su hijo entran en un establecimiento. De repente se encienden las luces, caen sobre ellos confetis de mil colores y caras sonrientes les rodean. “¡Enhorabuena! Por ser el cliente un millón te ha tocado... ¡¡¡el viaje de tu vida!!!

Un simpático presentador les anima a ver los lugares por donde podrán viajar: Grecia, Estambul, Viena… La alegría sigue aún, aunque empieza a dibujarse una sombra de sospecha. Porque pronto descubren las “aventuras” que vivirán: realizar caminatas a pie, cruzar fronteras inaccesibles, hacinarse en trenes llenos de piojos…

Las fotografías que les muestran no dejan ya lugar a dudas. Ese prometido “viaje de tu vida” es el que recorren todos los días cientos y cientos de refugiados, forzados a ese viaje por la guerra o por las circunstancias. Y, así, lo que era un futuro prometedor para la familia, se convierte en un angustioso presente que viven muchos otros. Ante esta realidad, los adultos se sobrecogen, y los niños se entristecen

Esta es la nueva campaña de UNICEF. Y es absolutamente conmovedora. La idea de grabar este vídeo se les ocurrió a sus promotores porque hacía falta acercar el horror que viven esos refugiados a los que vivimos esa pesadilla desde lejos. Había que presentarlo desde una visión más cercana, más sensible, más solidaria.

Y sí, los afortunados han recibido un “premio”. Esos “premiados” han vuelto a sus casas tras dar su consentimiento para salir en el anuncio, pero han recibido antes un “regalo” inmenso: el de comprender que son unos auténticos afortunados al tener casa, familia, esperanza… y hogar.

viernes, 11 de marzo de 2016

"Playa y montaña": Amor en la adversidad

La semana pasada fue presentada en Madrid esta campaña de sensibilización, titulada “Playa y montaña”, que ha causado una fuerte impresión en las redes sociales. Yo he tenido noticia de ella por Jaume Figa, seguidor del blog, que siempre me sugiere spots emotivos y llenos de valores.

El vídeo cuenta la historia de unos padres que esperan la llegada de un nuevo hijo. El embarazo lo viven como si fuera la preparación de un viaje maravilloso, un proyecto ilusionante que va a llevarles a un escenario nuevo e idílico: una playa de aguas transparentes. Sin embargo, sus planes se ven contrariados repentinamente. En vez de una playa idílica, se ven obligados a subir una agreste montaña, sorteando peñascos, ascendiendo entre jadeos, haciendo frente a la adversidad.

Esa reorientación de la vida es una metáfora de la sorpresa y el desconcierto que sobreviene a una pareja cuando descubre, casi al final del embarazo, que su hija está afectada… por una enfermedad rara. Es un golpe duro; el vídeo no lo oculta. Pero es también una ocasión espléndida para madurar en el amor, para entregarse a la pareja, a los hijos, a los demás… Para descubrir las cosas que verdaderamente importan en la vida.

El vídeo ha sido promovido por la Fundación MEHUER, que apoya la investigación en las enfermedades “raras” para sensibilizar a los españoles sobre la atención que éstas merecen. Parte de una idea de Crepes & Texas, agencia creativa especializada en iniciativas sociales, y ha sido producida Ulula Films bajo la dirección de Emilio Aragón, quien también ha compuesto la banda sonora.

En palabras de Manuel Pérez, presidente de la Fundación MEHUER: “Esta historia narra perfectamente cómo muchos padres viven un inesperado revés en la vida al tener un hijo afectado por una enfermedad rara. Su viaje idílico hacia la playa se convierte en toda una historia de superación. Pese a todo, en ese viaje duro e inesperado también hay lugar para la belleza, la alegría y para una honda satisfacción”.

Enhorabuena por la iniciativa. Porque verdaderamente es un vídeo inspirador. (Recomiendo verlo con unos Kleenexs a mano)

lunes, 26 de enero de 2015

Desconectar para conectar

Juan Adárvez, profesor de Secundaria y seguidor del blog, me envía este anuncio. No tiene efectos especiales ni grandes alardes de producción, pero el argumento nos engancha. En breves escenas, nos sentimos interpelados.

Unos novios pasean a la orilla del mar; él, absorto en el móvil, acaba perdiendo a su novia, aunque las huellas en la arena nos dicen que sigue a su lado. Un amante de la música, pegado a su smartphone, se olvida de su grupo de amigos que está tocando junto a él. Y una secretaria, que se abstrae de la importante reunión a la que asiste. Y un padre que, en el salón, se olvida de la hija que está a su lado…

Situaciones cotidianas, que no llaman la atención, pero que pueden ser dramáticas. Afortunadamente, esos desajustes se solventan cuando el interesado desconecta el móvil para escuchar a los que tiene alrededor. Es el lema de la campaña: “Desconectar para conectar”.

Quizás el tema tenga especial eco entre los jóvenes. Pero no es sólo un anuncio para ellos. Un estudio reciente concluye que el 77% de los que poseen un teléfono inteligente padece, en algún grado, de «nomofobia»; es decir, temor y ansiedad ante el hecho de no poder consultar su  móvil cada vez que lo desea.  La dependencia del móvil está ya tipificada en los manuales de Psiquiatría, y los síntomas son muy claros: no poder vivir sin él, no poder atender a otra persona si llaman por teléfono, estar más pendiente del móvil que de la familia o los amigos...

Pensemos por un instante: ¿no hay alguien en nuestro entorno que padezca alguno de esos síntomas? ¿No vemos en nosotros alguno de esos indicios? Aún estamos a tiempo de cambiar: de desconectar el móvil cuando haga falta, y escuchar a quienes nos rodean.

domingo, 18 de mayo de 2014

La tierna generosidad de los niños

Sigo con mi promesa de colgar todas las semanas un vídeo positivo: un spot que cumpla estas tres condiciones: 1) Que haga pensar; 2) Que aporte optimismo; 3) Que muestre que lo comercial es compatible con la ética. En definitiva, un anuncio que pueda inspirar y ayudar a ser mejores. Hace dos semanas, coincidiendo con el día de la Madre, puse el anuncio de "Los tres deseos"; y hace tres, el de "La entrevista para el trabajo más difícil del mundo". En el de hoy, una niña de 6 años nos roba por entero el corazón y nos enseña a amar...

La mayoría de los anuncios nos hablan de ideales muy teñidos de egocentrismo: nos animan a triunfar, a seducir, a llevar una vida cómoda; cifran la felicidad en ser admirados o deseados; en tener o en disfrutar. Éste que hoy os ofrezco no habla nada de todo eso. Habla de generosidad, de entrega, de dar lo mejor que tenemos -de darse, más que de dar-, y de sentirnos bien queriendo a los demás. Sobre todo, habla de la inocencia de los niños, de esa aspiración que todos debiéramos sentir por volver un poco a nuestra infancia. Y, allí, aprender a ser mejores.

Este anuncio fue realizado en Barcelona por la agencia Bassat & Ogilvy para la Asociación AFANOC (Asociación de Familiares y Amigos de Niños Oncológicos de Cataluña), y recibió un merecido galardón en el Festival Internacional de Cannes en el año 2003.

A mí me alegró que lo premiaran. Porque es bueno que la publicidad diga también esto: “Hay más alegría en dar que en recibir. Y este mensaje no lo oímos demasiadas veces en la publicidad.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Vídeo con valores: "Con la familia, la remontada es posible"

Muchas familias en España sufren en sus carnes el terrible drama del paro. Para muchos, la pérdida del empleo es vivido con angustia, más aún si se tienen más de 50 años. Los que son despedidos o no encuentran trabajo al finalizar sus estudios pueden sentir la tentación del desaliento: la sensación de fracaso, el sentirse inútil y un estorbo para los demás, la pérdida incluso del sentido de la vida.

Esas situaciones, que pueden herir profundamente el alma, están siendo suavizadas, dulcificadas y acolchadas en el entorno familiar. La familia es hoy el gran colchón que todo lo para: los golpes y las caídas. Todo lo aguanta. Los padres si es el parado es el hijo, la mujer o el marido si lo es el cónyuge; los hijos pequeños con su afecto, los hermanos o los primos con su ayuda… Todos están ahí para sostener al que podría venirse abajo.

Por eso me ha parecido especialmente luminoso este vídeo que ha elaborado la Asociación de Familias Numerosas de Euskadi para destacar la inestimable ayuda que suponen las redes familiares en la actual situación de crisis. La historia nos presenta a un padre en paro que acude al colegio en el “Día de las profesiones”. Tiene que explicar delante de un grupo de niños de nueve  años -entre ellos, su propio hijo- que está en paro y que "mi trabajo, en este momento, es buscar trabajo". Ante la atenta mirada de los niños, el padre establece un paralelismo entre su situación laboral y el marcador 0-4 en un partido de fútbol. Todo está en contra. Pero los jugadores saben que no están solos: tienen a los demás, y luchan sin desanimarse porque saben que el equipo está con ellos. Así sucede con la familia. En ella nadie está solo, todos apoyan al que busca trabajo, todos le animan y comparten su esfuerzo. De ahí el lema: "con un buen equipo, la remontada es posible".

Natalia Diez-Caballero, directora de la Asociación, ha explicado que "en varias ocasiones me han preguntado desde algún país vecino cómo hacemos para subsistir con más de un 25% de paro, y siempre les he respondido lo mismo: lo hacemos gracias a la familia; a la fuerza que esta institución tiene en nuestra sociedad y a la generosidad intergeneracional de millones de madres, padres, abuelos, hijos, que se quitan de lo que no tienen para compartirlo con sus seres más cercanos".

Y concluye: "esto apenas se ve en nuestros medios de comunicación y nunca es reconocido y agradecido como se debe por nuestros gobernantes, que deberían besar allí donde pisan las familias, ya que allí donde ellos no están pudiendo o sabiendo llegar, sí está presente la familia".

Totalmente de acuerdo. Y sirva este vídeo como sentido homenaje a la gran labor que están haciendo en estos años de crisis. Un brindis por la familia, para que resuene y sea compartido en el mundo entero.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Spot con valores: "¡Nunca te olvidaremos, papá!"

Al Alzheimer se le llama en los libros de Medicina "la enfermedad del olvido". Es una enfermedad degenerativa de las neuronas que actualmente no tiene curación. Las personas que lo padecen ven poco a poco cómo va desapareciendo su vida, su historia; las relaciones que alimentaron durante años, el recuerdo de sus seres queridos. Su vida va disolviéndose en la nada, y eso no es fácil de asumir.

Pero si es terrible para los enfermos, más terrible y angustiosa resulta aún para quienes están a su lado: amigos, vecinos... y, sobre todo, familiares. Ellos ven, impotentes, cómo el abuelo o el padre se les va sin remedio: la enfermedad les roba su memoria, su alma, su cariño. El Alzheimer avanza inexorable día a día, impertérrito, como un cáncer del espíritu que sufren angustiados quienes están a su alrededor.

En España afecta a cerca de 800.000 personas, lo que se traduce en que una de cada 10 personas mayores de 65 años. Pero esta cifra, en sí ya muy alta, se dispara al 25% de la población cuando superan los 85 años. Ciertamente, es algo que nos incumbe a todos.

En esta situación, sólo caben dos reacciones. La primera es aceptar la enfermedad: lo que sucede no es culpa suya, ni nuestra. Y si nada podemos hacer por evitarla, aceptémosla, aprendamos a convivir con ella. La segunda es encontrar en esa situación otra forma de demostrarle nuestro cariño: hacerle ver -porque el enfermo siempre se da cuenta- que estamos a su lado y de que él es lo más importante de nuestra vida.

Hay una película que lo muestra maravillosamente: La habitación de Marvin (1996), de Zerry Zaks. En ella se nos muestra la diferente reacción de dos hermanas ante la enfermedad degenerativa de Marvin, que lo ha encadenado a su cama, con oxígeno, incapaz de pronunciar palabra. Bessie (Diane Keaton) ha cuidado abnegadamente de su padre, dedicándole lo mejor de su tiempo y cariño, renunciando a planes personales. Lee (Meryl Streep) prefirió alejarse de lo que parecía una vida inútil, con la excusa de atender sus propios asuntos. La enfermedad de una de ellas volverá de nuevo a unirlas, precisamente en aquel lugar que les separó: la habitación de Marvin. Una buena ocasión para volver a ver ese filme.

domingo, 7 de julio de 2013

Ingenio y solidaridad: "Pastillas contra el dolor ajeno"

Hay campañas que nos gustan simplemente porque son divertidas. Y hay campañas que, además de emocionarnos, nos hacen pensar. Se quedan en nuestra memoria porque apelan a lo más íntimo: a la conciencia, a nuestros valores, a nuestra solidaridad.

Una de ellas es "Pastillas contra el dolor ajeno", que ha obtenido un apoyo popular formidable. Nos sorprende que uno pueda tomarse una medicina y que otros -en la zona más depauperada del planeta- puedan curarse gracias a nuestra acción solidaria. Nos agrada que un simple caramelo (en eso consiste el medicamento) pueda curar y llevar la felicidad a otros. Y nos conmueve, profundamente nos conmueve, que de verdad podamos hacer algo por quienes sufren enfermedades sin asistencia médica.

Cada día mueren en el mundo 8.000 personas a causa de enfermedades “marginales”, pero que –esto es lo triste- en la mayoría de casos tendrían solución si hubiera presupuesto. Para sensibilizarnos con esa riste situación, Médicos Sin Fronteras puso en marcha una campaña solidaria en la que diversas caras conocidas 'recetan' pastillas contra el dolor ajeno.

Rostros como los de los futbolistas Andrés Iniesta o Xabi Alonso, los presentadores Andreu Buenafuente, Manel Fuentes o Eduardo Punset, el cocinero Ferrán Adrià o los cantantes Pau Donés y Alejandro Sanz, se han puesto manos a la obra en esta campaña, cuyo broche de oro es el spot del cineasta Luis García Berlanga. Éste sería su última interpretación delante de la cámara, antes de fallecer pocos días después.

En este vídeo (5 minutos) se puede ver la maravillosa gestación de esta campaña -el "así se hizo" del spot- que nos hace comprender todo el trabajo que supone la producción de un anuncio, y el ingenio y la solidaridad necesarias para que una gran idea pudiera llegar a sensibilizar a todo un país.

domingo, 3 de febrero de 2013

Spot de la semana: "Modelos y Photoshop: Por la belleza natural"

Las posibilidades que el diseño gráfico ofrece actualmente a la publicidad hacen que muchas veces no seamos capaces de distinguir la realidad de la ficción. Cuando vemos la imagen de una mujer bella, con un cuerpo perfecto, nos preguntamos: "Pero esta mujer, ¿es de verdad o está retocada?".

Hemos visto tantas fotografías falsas, retocadas en el Photoshop, que inevitablemente surge en nosotros cierto escepticismo; y, con él, la desilusión de que la belleza que vemos a diario en tantas imágenes seguramente no es real. "Seguramente -pensamos- habrá sufrido una importante modificación en el ordenador del publicitario de turno".

Y esto es lo grave. Que hayamos perdido la capacidad de admirar la belleza de las cosas naturales dice muy poco de nuestra capacidad de gustar la belleza. Es como si, ante una flor bonita, alguien dijera: "Mira qué hermosa, parece de trapo...". Si eso ocurriera, significaría que nuestra sociedad ya no se diferencia de la que vemos en la película Blade Runner, donde los replicantes se anuncian como "más humanos que los humanos: con más fuerza e inteligencia". O sea, una pérdida total de humanidad. Ya sólo falta que las modelos retocadas en el Photoshop se anuncien como "más bellas que las mujeres más bellas". O sea, una pérdida total de feminidad.

Además, a la pérdida de sensibilidad por las cosas naturales, se une la terrible decepción que esta publicidad está produciendo en tantas adolescentes. Ellas quisieran ser como las modelos que aparecen en las vallas publicitarias, y no saben que esa delgadez es ilusoria (y fruto de enorme sacrificio), como también la ausencia de arrugas o la perfección de sus rasgos. Bien sabido es que la publicidad encabeza -en primer o segundo lugar- la lista de factores que contribuyen a la proliferación de la anorexia.

Para contrarrestar esa tendencia, Dove lanzó hace años su "Campaña por la Belleza Real". Y ha hecho una labor encomiable para revisar nuestra idea de belleza y de ahí ha surgido un interesante debate social.

La campaña propone replantearnos el papel que la belleza juega en los medios de comunicación, que nos bombardean con estereotipos inalcanzables, muy alejados de las mujeres de carne y hueso. Lo que quiere es que las mujeres puedan descubrir su propia belleza y pueden sentirse a gusto consigo mismas. En este sentido es muy gratificante -y también, completamente inédito- que una firma de cosmética apueste por las mujeres reales como protagonistas absolutas de una campaña. Es una apuesta por una belleza mucho más relajada y libre; una belleza que no sea sólo física, sino que incluye también aspectos como la actitud, la personalidad o el sentido del humor.

Por mi parte, un brindis por esta publicidad de rostro humano que muestra la belleza de carne y hueso. He aquí unos de sus spots más conocidos.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Spot de la semana: "Antes de publicar en Internet, piénsalo"

A principios de 2008 comenzó en los Estados Unidos una campaña publicitaria que dio mucho que hablar: Think before you post (Piénsalo antes de publicar). Su objetivo era alertar a padres y adolescentes de los peligros de un uso imprudente de las redes sociales.

La campaña fue promovida por el National Center for Missing & Exploited Children (Centro Nacional para Niños Explotados y/o Desaparecidos ) y el Ad Council (Consejo de la Publicidad), dos organizaciones norteamericanas sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es lograr que los usuarios de Internet sean conscientes de las implicaciones que puede llegar a tener la publicación de cierto tipo de fotografías y otros contenidos en el ciberespacio. Con facilidad, esas fotografías pueden llegar a manos de terceros y ser utilizadas de manera inapropiada.

Los gestores de redes sociales en España se han comprometido a luchar para evitar cualquier tipo de extorsión a los menores, y han establecido la edad mínima de 14 años para abrir un perfil. Pero la realidad es que, según avalan diversos informes, un 27% de los niños de 8 a 11 años que navegan en la Red se ha abierto un perfil en las redes sociales y ha falseado su edad para poder hacerlo.

En Estados Unidos la situación se agrava. Según esos mismos informes, el 61% de los menores entre 13 y 17 años posee un perfil en las redes sociales y el 50% reconoce haber publicado fotografías personales más o menos “divertidas” o alocadas. Muchos no piensan en el riesgo que eso puede suponer, pero lo cierto es que el 15% de los adolescentes norteamericanos que están en las redes han sufrido algún tipo de acoso sexual. Las adolescentes tienen un particular riesgo: el 70% de esos acosos se dirigen a niñas. Anuncios como éste pueden hacer pensar a los jóvenes –y a sus padres- acerca de las consecuencias de sus actos en Internet.



Esta campaña tuvo tanto éxito que se diseñó una continuación dirigida específicamente en las chicas adolescentes. Se quería transmitirles un mensaje sencillo: una vez que publiques una foto, ya no la puedes controlar. No sabes quién la ve, quién se la descarga, qué uso hacen de ella. Pueden copiarla y distribuirla, pueden compartirla con comentarios impropios... o pueden utilizarla como chantaje. Cuando quieras quitarla, puede ser demasiado tarde.

domingo, 21 de octubre de 2012

Spot de la semana: "Profesiones hermosas, profesiones de servicio"

Todas las profesiones pueden vivirse como un servicio a los demás. Por encima del dinero o del prestigio social, muchas personas descubren cada día que su trabajo es, esencialmente, una ocasión de servir a quienes les rodean. El médico al enfermo, el profesor al alumno, el funcionario a todo el público.

Sin embargo, algunas profesiones tienen una especial vocación de servicio: como la de enfermera o la de madre de familia. Este tipo de profesiones exigen un compromiso y una atención que implican a la persona entera: no solo piden pericia técnica; requieren, de una manera especial, una riqueza personal muy grande: cariño, atención, ternura, generosidad...

De este segundo grupo, hoy quiero rendir un sentido homenaje a esas actividades de voluntariado que, muchas veces, pasan inadvertidas para la sociedad. Actividades muy valiosas, vinculadas al carácter necesariamente solidario de la naturaleza humana. Quienes son destinatarios de esas atenciones (niños, enfermos, personas mayores) sienten un agradecimiento muy especial, y "pagan" con afecto y ternura esa dedicación que no puede pagarse de ninguna otra forma. Desde luego, no con dinero.

Un brindis por las profesiones hermosas, las profesiones de servicio. Ojalá que el recuerdo y el agradecimiento de todos contibuyan a que no falten nunca personas que quieran llevarlas a cabo. Y ojalá que su ejemplo de entrega y voluntad de servir sean referentes claros para esa sociedad nuestra, con demasiada frecuencia preocupada tan solo de sí misma.

lunes, 25 de junio de 2012

"Los niños, maestros en el amor y en la solidaridad"

Los niños han sido siempre el símbolo de la ternura, del afecto, de la fragilidad o de la inocencia. Y así aparecen también en los anuncios: cariñosos, tiernos, frágiles...

Pero hay una característica que -sobre todo en la publicidad- los hace especialmente atractivos para los adultos: los niños son el símbolo vivo de la sinceridad. Dicen lo que piensan, sin dobleces, sin hipocresía; y aman con sinceridad de corazón, con un alma pura y todavía inocente.

La escena de este anuncio transcurre en el salón de un hogar. Todo debería ser paz y tranquilidad, porque es un ambiente protegido y afectuoso. Pero el niño está viendo la televisión, y por ella entran -en ese espacio de inocencia- horrores sin cuento para los que el menor no está preparado: violencia, hambre, sufrimiento, lloros, pena, desamparo... Todo aquello que sus padres han tratado de dejar fuera de su casa irrumpe con fuerza, de repente, a través de la pantalla gris. Y todo eso golpea con dureza en el alma del chico.

El final de este anuncio sería desastroso si el niño -prácticamente un bebé- no actuara movido por su innata generosidad y su compasión sin límites. Es esa bondad natural, esa sinceridad de corazón que los adultos hemos olvidado en el camino... y que tenemos que recuperar, con ayuda de los pequeños. Porque siempre nos enseñan a saber vivir y a saber amar. Maesros del amor y de la solidaridad: las grandes lecciones de la vida.

lunes, 21 de mayo de 2012

Spot de la semana: "Desconectar para conectar"

Juan Adárvez, profesor de Secundaria y seguidor del blog, me envía este anuncio para la sección “Spot de la semana”. Es un anuncio para pensar: no hay efectos especiales ni grandes alardes de producción, pero el argumento nos engancha. En breves e intensas escenas, nos sentimos interpelados: vemos situaciones muy cotidianas -en las que a veces no reparamos- y el conjunto apela a nuestra conciencia.

Unos novios pasean a la orilla del mar; él, absorto en el móvil, acaba perdiendo a su novia, aunque las huellas en la arena nos dicen que sigue junto a él. Un amante de la música, pegado a su smartphone, se olvida de su grupo de amigos que está tocando junto a él. Y una secretaria, que se abstrae de la importante reunión a la que asiste. Y una hija que, en la parte de atrás del coche, se olvida de sus padres. Y un padre que, en la sobremesa de la comida, se olvida de la hija que está a su lado…

Situaciones cotidianas. Situaciones normales que no llaman nuestra atención, pero que pueden llegar a ser dramáticas. Afortunadamente, todos esos desajustes se solventan cuando el interesado desconecta el móvil para escuchar a los que tiene alrededor. De ahí el lema de la campaña: “Desconectar para conectar”.

Quizás el tema tenga especial eco entre los jóvenes. De hecho, me dice Juan Adárvez que este anuncio ha suscitado intensos debates en su colegio, donde ha sido proyectado y comentado, porque muchos chicos se sentían retratados en esas escenas.

Pero no es sólo un anuncio para jovenes. La dependencia del móvil está ya tipificada en las manuales de Psiquiatría, y los síntomas son muy claros: no poder vivir sin él, no poder atender a un cliente si llaman por teléfono, estar más pendiente del móvil que del entorno, sentir una grave contrariedad –incluso angustia- si el móvil se estropea o se ha quedado olvidado en casa... Por lo que dicen los expertos, afecta ya a un 2 por mil de la población: o sea, 1.200 en Málaga (que no son pocos), 14.000 en Madrid, 22.000 en Buenos Aires o más de 35.000 en México D.F., Sao Paulo o Nueva York.

Pensemos por un instante: ¿no hay alguien en nuestro entorno que padezca alguno de esos síntomas? ¿No vemos en nosotros alguno de esos indicios? Aún estamos a tiempo de cambiar: de desconectar el móvil cuando haga falta, y escuchar así a quienes nos rodean.

viernes, 13 de abril de 2012

Un publicista famoso trabaja gratis para Caritas al ver a su colega entre los más pobres

El conocido publicista Alejandro Toledo caminaba por la calle cuando se encontró con un antiguo compañero de profesión que había tenido bastante éxito. Cuando fue a saludarlo comprobó que aquel amigo se dirigía a un comedor social. Toledo no se esperaba algo así en la vida de alguien que había triunfado tanto en su vida. Después lo vio salir, bien vestido, y con una bolsa de comida de Cáritas.

Después de vivir esta experiencia, Alejandro Toledo, que ha trabajado con artistas famosos, como Alejandro Sanz, y muchas marcas líderes en su sector, decidió hacer un «spot» para Cáritas que consiguiese sensibilizar a los españoles y dar a conocer la importancia del trabajo que realiza esta organización humanitaria de la Iglesia católica. El actor principal del anuncio es un chico que encontró en la calle haciendo malabares, y la coprotagonista es la hija del publicista y autor del spot.

«En los comedores y albergues te esperas encontrar a gente homeless y cosas así. Pero la realidad es la que hemos conocido rodando. Las personas van vestidas con sus trajes del Corte Inglés. La imagen que teníamos de los necesitados ha cambiado radicalmente. Y eso es lo más impactante. Es algo que me puede ocurrir a mí, por ejemplo, a personas con hijos pequeños. Eso es lo que más me chocó», ha dicho el publicista en una entrevista en Radio Nacional.

El nuevo «spot» de Cáritas fue rodado en Madrid, y ninguna de las personas que han trabajado en él ha cobrado nada. Alejandro Toledo cree que el anuncio costaría aproximadamente 40.000 euros. Pronto veremos en la televisión este «spot» que emociona. Que llega al corazón. Y despierta la conciencia.

(vía: Abc.es)

lunes, 27 de febrero de 2012

Los niños, maestros en el amor verdadero

Sigo con mi promesa de colgar todos los lunes un vídeo positivo: un spot que haga pensar, que aporte optimismo, que muestre que lo comercial es compatible con la ética. Hace tres semanas puse el anuncio de "las ranitas de hojalata", en el que unos nietos mexicanos robaban el corazón de su abuelo. En el de hoy, una niña de 5 ó 6 años nos roba por entero el corazón...

La mayoría de los anuncios nos hablan de ideales muy teñidos de egocentrismo: nos animan a triunfar, a disfrutar… a seducir, a llevar una vida cómoda; cifran la felicidad en ser admirados o deseados. Éste que hoy os ofrezco no habla nada de todo eso. Habla de generosidad, de entrega, de dar lo mejor que tenemos, de sentirnos bien queriendo a los demás. Sobre todo, habla de la inocencia de los niños, de esa aspiración que todos debiéramos sentir por volver un poco a nuestra infancia. Y, allí, aprender a ser mejores.

Este anuncio fue realizado en Barcelona por la agencia Bassat & Ogilvy para la Asociación AFANOC (Asociación de Familiares y Amigos de Niños Oncológicos de Cataluña), y recibió un merecido galardón en el Festival Internacional de Cannes en el año 2003.

A mí me alegró que lo premiaran. Porque es bueno que la publicidad diga también esto: “Hay más alegría en dar que en recibir. Y este mensaje no lo oímos demasiadas veces en la publicidad.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Amor e imaginación en una campaña: "Pastillas contra el dolor ajeno"


Hay campañas que nos gustan porque son emotivas, alegres o simplemente divertidas. Y hay campañas que nos hacen pensar; que se quedan en nuestra memoria porque apelan a nuestra conciencia, a nuestra solidaridad.

Una de ellas es "Pastillas contra el dolor ajeno", que ha obtenido un apoyo popular formidable. Nos conmueve que uno pueda tomarse una medicina y que otros -en la zona más depauperada del planeta- puedan curarse gracias a nuestra acción. Nos divierte que un simple caramelo (porque en eso consiste el medicamento) pueda curar y llevar la felicidad a otros. Y nos conmueve, profundamente nos conmueve, que de verdad podamos hacer algo por quienes sufren enfermedades que están fuera de todo circuito sanitario.

"¿No estaría bien que, nosotros que tenemos medicamentos para todo, pudiésemos tomarnos una pastilla-caramelo que ayudara a calmar el dolor de los que no tienen acceso a nuestros tratamientos? Así se aliviarían -señalala ONG- algunas enfermedades olvidadas como el Kala azar, la tuberculosis, la malaria, el Chagas, la enfermedad del sueño o el Sida infantil".

Cada día mueren en el mundo 8.000 personas a causa de enfermedades “marginales”, pero que –esto es lo triste- en la mayoría de casos tendrían solución si hubiera presupuesto. Para recordar a cada una de ellas, la ONG Médicos Sin Fronteras puso en marcha una campaña solidaria en la que diversas caras conocidas 'recetan' pastillas contra el dolor ajeno.

Rostros como los de los futbolistas Andrés Iniesta o Xabi Alonso, los presentadores Andreu Buenafuente, Manel Fuentes o Eduardo Punset, el cocinero Ferrán Adrià o los cantantes Pau Donés y Alejandro Sanz, se han puesto manos a la obra en esta campaña, cuyo broche de oro es el spot del cineasta Luis García Berlanga. Éste sería su última interpretación delante de la cámara, antes de fallecer el 13 de noviembre del año pasado.

En este breve reportaje (5 minutos) se puede ver toda la maravillosa gestación de esta campaña -el "así se hizo"- que nos hace partícipes del esfuerzo que supone la producción de un anuncio y la imaginación que se necesita para que una gran idea pueda llegar a todo el mundo.

lunes, 24 de octubre de 2011

Spot de la semana: "¡Nunca te olvidaremos, papá!"

El Alzhemier es denominada "la enfermedad del olvido". Es una enfermedad degenerativa de las neuronas, de carácter progresivo, que actualmente no tiene curación. Las personas que lo padecen ven poco a poco cómo va desapareciendo su vida, su historia; las relaciones que alimentaron durante años, el recuerdo de sus seres queridos. Su vida va disolviéndose en la nada, y eso no es fácil de asumir.

Pero si es terrible para los enfermos, más terrible y más angustiosa aún resulta esta para quienes están a su lado: amigos, vecinos... y, sobre todo, familiares. Ellos ven, impotentes, cómo el abuelo o el padre o el tío se les va sin remedio: les roba su memoria, su alma, su cariño. La enfermedad avanza inexorable día a día, impertérrita, como un cáncer del espíritu que sufren angustiados quienes están a su alrededor.

En España afecta a cerca de 800.000 personas, lo que se traduce en que una de cada 10 personas mayores de 65 años. Pero esta cifra, en sí ya muy alta, se dispara al 25% de la población cuando superan los 85 años. Ciertamente, es algo que nos incumbe a todos.

En esta situación, sólo caben dos reacciones. La primera es aceptar la enfermedad: lo que sucede no es culpa suya, ni nuestra. Y si nada podemos hacer por evitarla, aceptémosla, aprendamos a convivir con ella. La segunda es encontrar en esa situación otra forma de demostrarle nuestro cariño, de hacerle ver -porque el enfermo siempre se da cuenta- de que estamos a su lado y de que él es lo más importante de nuestra vida.

Hay una película que lo muestra maravillosamente: La habitación de Marvin (1996), de Zerry Zaks. En ella se nos muestra la diferente reacción de dos hermanas ante la enfermedad degenerativa de Marvin, que le obliga a permanecer en cama, con oxígeno, incapaz de pronunciar palabra. Bessie (Diane Keaton) ha cuidado abnegadamente de su padre, dedicándole lo mejor de su tiempo y cariño, renunciando a planes personales. Lee (Meryl Streep) prefirió alejarse de lo que parecía una vida inútil, con la excusa de atender sus propios asuntos. La enfermedad volverá de nuevo a unirlas, precisamente en aquel lugar que les separó: la habitación de Marvin. Una buena ocasión para volver a ver ese filme.

lunes, 22 de agosto de 2011

Spot de la semana: "Solidaridad online: YouTube para escolarizar niños"



En las Navidades de 2010, ING Direct lanzó un vídeo solidario en YouTube para recaudar fondos en favor de UNICEF. He aquí la explicación de aquel proyecto. Con esta iniciativa quería facilitar el acceso a la educación a cerca de 100 millones de niños que aún permanecen sin escolarizar en todo el mundo.

El centro de la campaña es ese vídeo online, cuya novedad -desde el punto de vista creativo- era que el usuario sólo podía visualizarlo si enviaba un mensaje de móvil cuyo coste era 1,20 euros. La recaudación se destinaba al programa Chances for Children, que desarrolla la entidad bancaria en colaboración con Unicef.

Ciertamente, vemos muchos vídeos insulsos en You Tube: algunos divertidos, otros curiosos, y otros simplemente “tontos”, pero éste es verdaderamente original. Como señala el director creativo de la campaña: “Es algo nuevo, porque presenta un vídeo online que puedes ver sólo si donas una pequeña cantidad de dinero. Además, el usuario participa activamente en una acción solidaria. Porque es, directamente gracias a su ayuda, por lo que todo se pone en marcha”.

En los tiempos que corren, es una iniciativa que merece la pena reseñar. No abundan excesivamente los anuncios que aúnan la Publicidad con los Valores.

lunes, 27 de junio de 2011

Spot de la semana: "Por la belleza real"

Las posibilidades técnicas que el diseño gráfico ofrece actualmente a la publicidad hacen que muchas veces no seamos capaces de distinguir la realidad de la ficción. Ante un rostro hermoso y atractivo, o ante un tipo elegante y proporcionado, nos preguntamos: "¿pero esta mujer es de verdad, o está retocada con Photoshop?".

Hemos visto ya tantas fotografías retocadas, que inevitablemente surge en nosotros el escepticismo; y, con él, la presunción de que la belleza que vemos a diario en tantas imágenes seguramente no es real, sino que ha debido sufrir alguna importante alteración en los ordenadores del publicitario de turno.

Esto no es asunto baladí. Que hayamos perdido la capacidad de admirar la belleza de las cosas naturales dice muy poco de nuestra capacidad de gustar la belleza. Es como si, ante una flor bonita, alguien dijera: "Mira qué hermosa, parece de trapo...". Si eso ocurriera, significaría que nuestra sociedad se ha vuelto semejante a la que escenifica la película Blade Runner, donde los replicantes se anuncian como "más humanos que los humanos: con más fuerza e inteligencia". O sea, una pérdida total de humanidad.

Pero éste no es el peor de los males. A la pérdida de sensibilidad por las cosas naturales se une la terrible decepción que esta publicidad "retocada" (algunos la llaman "engañosa") está produciendo en tantas adolescentes. Ellas quisieran ser como las modelos que aparecen en las vallas publicitarias, y no saben que esa delgadez es falsa, como también la ausencia de arrugas o la perfección de sus rasgos. Bien sabido es que la publicidad encabeza -en primer o segundo lugar-la lista de factores que contribuyen a la proliferación de la anorexia.

Para contrarrestar esa tendencia, Dove lanzó hace años su "Campaña por la Belleza Real". Y ha hecho una fantástica labor para redefinir y ampliar el concepto que hoy tenemos de belleza y para crear un interesante debate social.

La campaña propone también replantearnos el papel que la belleza juega en los medios de comunicación -y muy especialmente la publicidad- que nos bombardean con estereotipos inalcanzables, muy alejados de las mujeres de carne y hueso. Lo que Dove quiere es que las mujeres puedan descubrir su propia belleza y pueden sentirse a gusto consigo mismas. En este sentido es muy gratificante -y también, completamente inédito- que una firma de cosmética apueste por las mujeres reales como protagonistas absolutas de una campaña. Es una apuesta por una belleza mucho más relajada y libre; una belleza que no sea sólo física, sino que incluye también aspectos como la actitud, la personalidad o el sentido del humor.

Por mi parte, un brindis por esta nueva publicidad de rostro humano y auténticamente natural. He aquí unos de sus spots más conocidos.


lunes, 6 de junio de 2011

Spot de la semana: "Dime si no vale la pena"

Todas las profesiones pueden vivirse como un servicio a los demás. Por encima del dinero que pueden ganar con él o del prestigio social que pudiera reportarles, muchas personas descubren cada día que su trabajo es, esencialmente, una ocasión de servir a quienes nos rodean. El médico al enfermo, el profesor al alumno, el funcionario a todo el público.

Sin embargo, algunas profesiones tienen una especial vocación de servicio: como la de enfermera o la de madre de familia. Este tipo de profesiones requieren no solo pericia técnica y experiencia, sino un compromiso y una dedicación que implican a la entera persona: solicitan cariño, atención, ternura, generosidad.

De este segundo grupo, hoy quiero rendir un sentido homenaje a esas actividades de voluntariado que, muchas veces, pasan inadvertidas para casi todo el mundo. Actividades muy valiosas, vinculadas al carácter necesariamente solidario de la naturaleza humana. Quienes son destinatarios de esas atenciones, suelen sentirse en deuda, y "pagan" con afecto y gratitud una dedicación que no puede pagarse de ninguna otra forma. Desde luego, no con dinero.

Un brindis por todas ellas, con el deseo de que su ejemplo de servicio ilumine toda la sociedad y toda la realidad de nuestro trabajo diario.

lunes, 18 de abril de 2011

Spot de la semana: "La generosidad de los niños"

Los niños han sido siempre el símbolo de la ternura, del afecto, de la fragilidad o de la inocencia. Y así aparecen también en la publicidad: cariñosos, tiernos, frágiles...

Pero hay una característica que -sobre todo en la publicidad- los hace especialmente atractivos para los adultos: los niños son el símbolo vivo de la sinceridad. Dicen lo que piensan, sin dobleces, sin hipocresía; y aman con sinceridad de corazón, con un alma pura y todavía inocente.

La escena de este anuncio transcurre en el salón de un hogar. Todo debería ser paz y tranquilidad, porque es un ambiente protegido y afectuoso. Pero el niño está viendo la televisión, y por ella entran -en ese espacio de inocencia- un mundo de horrores para los que el menor no está preparado: violencia, hambre, sufrimiento, lloros, pena, desamparo. Todo aquello que sus padres han tratado de dejar fuera de su casa irrumpe con fuerza, de repente, a través de la pantalla gris. Y todo eso golpea con dureza en el alma del chico.

El final de este anuncio sería desastroso si el niño -prácticamente un bebé- no actuara movido por su innata generosidad y su compasión sin límites. Es esa bondad natural, esa sinceridad de corazón que los adultos hemos olvidado en el camino, y que tenemos que recuperar, con ayuda de los pequeños... porque siempre nos enseñan a saber vivir y a saber amar. las grandes lecciones de la vida.