lunes, 24 de febrero de 2020

"Granjas familiares", nueva campaña de Danone: Naturaleza, tradición y familia

Con la campaña “Granjas familiares”, Danone quiere acercar su marca a las familias. Al mismo tiempo, quiere rendir un sentido homenaje a las familias de ganaderos que colaboran con la marca desde hace años.

A través de historias reales de familias que cuidan y ordeñan vacas en el medio rural, la empresa de productos lácteos busca reflejar que “el secreto de cuidar una granja es el mismo que el de cuidar una familia”. Con creatividad de Wunderman Thompson y planificación de medios de Mediacom, la campaña busca visibilizar el origen de la leche con la que se producen sus yogures y la importancia de estas familias ganaderas en el proceso de fabricación. De este modo, Danone quiere reforzar su imagen de cercanía, calidad y naturaleza.

Tras la celebración del centenario de la empresa, queríamos recuperar la historia de amor entre un padre y un hijo, y trasladarla también a los ganaderos con los que colaboramos. Reflejar la apuesta permanente de Danone por la naturaleza y la leche de proximidad”, señala Cristina Kenz, vicepresidenta de marketing de productos lácteos de Danone.

Este primer spot de la campaña está protagonizado por la familia Ruiz, que lleva más de 80 años colaborando con la compañía. El anuncio refleja un paralelismo entre el cuidado de una granja y el cuidado de la familia; con este relato familiar, busca establecer una conexión emocional con los padres y madres que compran estos productos para sus hijos.

Naturaleza, tradición y familia se funden en este spot, que es un canto a la infancia y a la vida sana. Un ejemplo más de que la “publicidad con valores” logra conectar con la audiencia y sigue siendo eficaz.

domingo, 23 de febrero de 2020

"Volando juntos": cine, ecología y familia

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) El francés Christian Moullec lleva más de 20 años trabajando en la observación y seguimiento de aves migratorias. Para sus investigaciones suele utilizar un ultraligero, pequeño avión modelo ala delta motorizado que no parece molestar a las aves ni perturbar su itinerario. Uno de sus logros fue establecer una nueva ruta migratoria para los gansos enanos, especie en extinción. Para contar cómo lo hizo, el cineasta, aventurero y escritor Nicolas Vanier ha rodado “Volando juntos”, película encantadora estrenada a finales de enero, con claros fines ecologistas y un enfoque muy alentador de la familia.

El protagonista de la historia es Thomas (Louis Vazquez) un chico de 14 años hijo de padres separados, que pasará unas semanas con su padre en las marismas de la Camarga, al sur de Francia. Thomas, un pijo en toda regla que vive pegado al móvil, se frustra a las primeras de cambio cuando comprueba que allí no hay cobertura para usar Internet: solo agua, animales… y mosquitos. Su padre, un científico idealista y caótico, ha proyectado un atrevido plan para crear una nueva ruta migratoria que frene la desaparición de los gansos enanos. Un proyecto en el que Thomas se implicará cada vez más, y que le convertirá en el auténtico héroe de una aventura tan arriesgada como apasionante.

Con resonancias al clásico literario “El maravilloso viaje de Nils Holgersson”, de Selma Lagerlöf, Vanier y su equipo de guionistas (entre ellos, el propio Moullec) han urdido una trama de carácter épico, con el objetivo de despertar la conciencia ecologista del público joven, resaltar la capacidad del ser humano para sobreponerse a las dificultades… y entretener. Desde el punto de vista técnico la cinta es un alarde, y regala al espectador unos planos impresionantes del paisaje y de las aves en vuelo junto al ultraligero. Seguramente haya algo de ‘truco’, pero indudablemente ha habido un importante trabajo preparatorio para lograr la convivencia entre los gansos y Thomas, a través del fenómeno de la impregnación, método que muchos conocimos con el visionado del documental “Nómadas del viento” (2001).

Quizá se enfatizan en exceso algunas secuencias a través de la música y la acción se estira demasiado, pero se puede entender lo costoso que debe ser para cualquier director descartar escenas rodadas con tanto esfuerzo y cariño. Estamos por tanto ante un filme descaradamente familiar, con un desenlace optimista que resulta incluso más positivo de lo que podría esperar el espectador. Y es que, para compensar la amargura de ciertas producciones, no vienen mal a veces unas dosis bien despachadas de ‘azúcar cinematográfico’.

martes, 18 de febrero de 2020

SEAT: "Juntos, pueden suceder cosas grandes"

Hace pocas semanas, Seat lanzó en Europa un spot muy emotivo en Navidades para subrayar esta idea: juntos, pueden suceder cosas grandes. Como ha pasado bastante inadvertido, he querido rescatarlo para el blog.

El anuncio, un precioso storytelling de 2 minutos de duración, se titula "The Code" ("El código") y es descrito por la compañía de automóviles como "una historia que celebra la unión entre las personas y la verdadera amistad". Es el relato de una amistad infantil que comienza una mañana, cuando una chica tímida, de pocas palabras, se traslada a un nuevo colegio.

Un chico también tímido, apenas conectado con los demás, siente por ella una especial fascinación. No tienen grandes habilidades comunicativas, pero juntos, son capaces de cosas grandes.

Ella le enseña el lenguaje morse; y, sin palabras, son capaces de comunicarse por las noches, cuando cada uno enciende su linterna en la ventana y se intercambian mensajes de luz. El afecto hace inútiles las palabras; la sonrisa hace superfluo el tono de voz.

La historia de esta silenciosa y luminosa amistad avanza noche tras noche. Hasta que un día, el niño y sus padres se mudan por vacaciones, y la chica queda sumida en la tristeza. El día en que su amigo va al aeropuerto para tomar su vuelo, ella se comunica con la gente de su vecindario para organizar una gran sorpresa. Y de nuevo comprobamos el mensaje de SEAT: “juntos, suceden cosas grandes”. Cuando el niño está en el avión, sobrevolando la ciudad y su querido barrio, recibe un inesperado y sorprendente mensaje. Vemos entonces el rostro de cada uno, plenamente feliz. Y por primera vez les vemos pronunciar unas palabras que van dirigidas no al oído, sino al corazón del otro

El spot, acompañado por una melodía dulce y muy pegadiza, termina con el eslogan de la campaña: "Together, great things can happen”. Y también: “Happy Holidays from Barcelona”. Un buen deseo navideño para esta publicidad con valores.

lunes, 17 de febrero de 2020

"Vida oculta", de Malick: Una oda a la libertad

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Terrence Malick es un director único. Impredecible e inclasificable. Enigmático y genial. Alejado de toda comercialidad, su cine nace a impulsos de su propia evolución interior, intelectual y afectiva. Se explica así que este licenciado en Filosofía por Harvard y Oxford solo hiciera 4 películas en 30 años, de 1969 a 1998. Posteriormente, 7 años de silencio cinematográfico. Y desde 2005 hasta hoy otros 10 filmes. Reconocido en San Sebastián, Cannes y Berlín, puede fascinar e irritar a partes iguales, tanto a la crítica como al público. Pero no cabe duda de que Malick ya tiene un lugar en la historia del cine al menos por tres títulos soberbios: “La delgada línea roja” (1998)”, “El árbol de la vida” (2011) y “Vida oculta” (2019), estrenada esta última en España el pasado 7 de febrero.

Con una duración de 3 horas, “Vida oculta” se centra en los últimos años de la vida del austríaco Franz Jägerstätter, que murió mártir por su oposición al régimen nazi y que fue beatificado en 2007 durante el pontificado de Benedicto XVI. Para muchos (incluido el que escribe) la existencia de este beato, campesino de Radegund, hubiera quedado escondida si no se hubiera hecho esta película. Hombre bueno y sencillo, enamoradísimo de su mujer Fani y padrazo de sus tres hijas, excelente profesional y persona fiel a su conciencia, Franz pasó un auténtico calvario desde que fue movilizado para participar en la Segunda Guerra Mundial y se negó a prestar fidelidad a Hitler.

Interesantísima biografía de este “santo desconocido”, y más en esta época nuestra donde es moneda corriente el relativismo. Pero conviene advertir al potencial espectador que se trata de una cinta muy pausada, que exige una actitud de paciencia meditativa, porque de lo contrario puede sentirse tentado a… salirse de la sala (algo de esto ya ocurrió en algunos cines con “El árbol de la vida”). Dicho esto y si se acepta el reto, hay que decir que estamos ante un producto mayúsculo, no solo desde el punto de vista espiritual sino también en el aspecto cinematográfico: bellísimas imágenes de una naturaleza que oscila desde la inclemencia a la luminosidad, interpretaciones formidables, cuidada ambientación, extraordinaria música de James Newton Howard acompañada por piezas de Dvorak, Gorecki, Händel…

Todos estos elementos contribuyen a que el espectador experimente de cerca la “pasión de Franz”, donde no faltan ni la oración el huerto, ni la flagelación, ni la entrevista con Pilatos, ni la identificación con la voluntad de Dios, ni la muerte. Un paralelismo buscado, y expresado visual y discursivamente: luz, oscuridad, oraciones, consuelos, generosidades… Malick termina su obra con una oportuna cita de George Eliot: “…Si las cosas no nos van tal mal como podrían irnos a ti y a mí, se debe en parte al número de personas que han vivido fielmente una vida oculta y reposan en tumbas olvidadas”.

lunes, 10 de febrero de 2020

Nueva canción de ColaCao: Valores de siempre con música renovada

ColaCao celebra en estos días sus primeros 75 años de vida, y lo hace con una sorprendente novedad: su famosa canción (“Yo soy aquel negrito / del África Tropical…”) se ha adaptado a los nuevos tiempos y se ha vuelto más cercana e inclusiva.

El compositor, pianista y director musical Manu Guix ha sido el encargado de adaptar la letra y música y de dirigir al coro infantil y juvenil de Xamfrà, que pone voz a la nueva versión. Xamfrà es un centro de la Fundació l'ARC Música situado en el barrio del Raval de Barcelona y que vela por la integración social de pequeños y jóvenes a través de las artes escénicas y de la música.

La conocida “Canción del ColaCao”, compuesta por Aurelio Jordá, se escuchó por vez primera en la radio en 1955. Los directivos de la empresa, conscientes de que este medio había penetrado con fuerza en todos los hogares, apostaron por la publicidad musical. El éxito inicial de la melodía y su letra tan pegadiza se ganaron el favor del público, que la memorizó con entusiasmo. Poco después, en 1962, grabaron un spot para el cine que combinaba imagen real y dibujo animado; y el éxito se consolidó. Desde entonces no ha dejado de sonar en todos los medios de comunicación: radio, cine, televisión, internet. Aún hoy, continúa formando parte del imaginario musical de los españoles, y su letra la conocemos todos: grandes, medianos y pequeños.

Sin embargo, ahora llega una nueva letra que, inspirada en la anterior, actualiza los contenidos y la referencias al deporte. Antes parecía que solo los chicos hacían ejercicio físico; ahora hay claras referencias a la mujer. Y la interpretación por parte de chicos de El Raval indica también su deseo de colaborar en la integración social.

ColaCao es una marca tan querida porque se mantiene auténtica tras 75 años de recorrido. Hay cosas que no pueden cambiar, como la receta que se mantiene invariable desde su nacimiento, pero hay otras, como nuestra canción, que deben evolucionar para seguir siendo relevantes” explica Xavi Pons, consejero delegado de la marca.

Sin duda, es gratificante comprobar que los valores de una marca permanecen en el tiempo y siguen siendo válidos en la publicidad contemporánea. Sobre todo, en una marca tan ligada al entorno familiar como es ColaCao. ¡Enhorabuena por esta renovación de los valores de siempre!

sábado, 8 de febrero de 2020

Las 25 mejores películas románticas

A nadie se le escapa que dentro de seis días, el 14 de febrero, es San Valentín. En todos los medios de comunicación hay artículos y propuestas para esta fecha.

Ciertamente, no hay que esperar al Patrón de los enamorados para tener un detalle con la mujer o el marido, con la novia o el novio. El amor es algo que hay que regar todos los días, como la rosa de El Principito. Nosotros necesitamos ser también ese pequeño Príncipe que riega cada día su flor delicada; con cuidados pequeños pero constantes: una sonrisa, un beso, un abrazo, un piropo...

Y evitar la rutina, y decir “te quiero” con la ilusión de la primera vez. Volver a ser novios, aunque se cuenten por decenios los años de matrimonio.

Todo eso es cierto. Pero también lo es que las fechas tienen su significado. Por eso he querido sumarme a esta celebración con una lista de 25 películas románticas que han superado la barrera del tiempo. Este fin de semana es una ocasión espléndida para sorprender a nuestra pareja con un filme que vimos hace años, o que vemos ahora por primera vez. El cine siempre ha sido “una fábrica de sueños”; y en ocasiones, una forma de demostrar el cariño.

Que paséis un gran día de San Valentín. Y, por favor, ¡decidme cuáles de ellas son vuestras preferidas! Me encantará saberlo:

1. Casablanca (1942), de Michael Curtiz
2. Vacaciones en Roma (1953), de William Wyler
3. Lo que el viento se llevó (1939), de Victor Fleming
4. Tú y yo (1957), de Leo McCarey
5. Ninotchka (1939), de Ernst Lubitch

6. Sonrisas y lágrimas (1965), de Robert Wise
7. Orgullo y prejuicio (2006), de Joe Wright
8. Cumbres borrascosas (1939), de William Wyler
9. Luces de la ciudad (1931), de Charles Chaplin
10. Cyrano de Bergerac (1990), de Jean-Paul Rappeneau

11. El hombre tranquilo (1952), de John Ford
12. La sociedad literaria y el pastel de piel de patata (2018), de Mike Newell
13. Mejor... imposible (1997), de James L. Brooks
14. Breve encuentro (1945), de David Lean
15. Sabrina (1954), de Billy Wilder

16. West Side Story (1961), de Robert Wise
17. Algo para recordar (1993), de Nora Ephron
18. Titanic (1997), de James Cameron
19. Ghost (1990), de Jerry Zucker
20. La princesa prometida (1987), de Rob Reiner

21. La Bella y la Bestia (1991), de Gary Trouslade y Kirk Wise
22. Lo que queda del día (1993), de James Ivory
23. Sentido y sensibilidad (1995), de Ang Lee
24. El camino a casa (1999), de Zhang Yimou
25. Matrimonio de conveniencia (1990), de Peter Weir

lunes, 3 de febrero de 2020

Bouygues Telecom: Por una comunicación humana

La compañía Bouygues Telecom y la agencia creativa BETC han ideado un emotivo spot para crear un nuevo posicionamiento de la marca. Con esta campaña tratan de posicionar a la compañía francesa como el operador que hace crecer las relaciones humanas, facilitando la comunicación y aprovechando las posibilidades de las nuevas tecnologías.

El anuncio, dirigido por Martin Werner, cuenta la historia de "Max & Romain" (así se titula), dos amigos que comparten momentos únicos en su infancia y adolescencia. Con los años pierden el contacto, aunque en determinadas situaciones algo les hace recordar al amigo ausente. Todo sigue igual, hasta que un día, un mensaje al móvil lo cambia todo.

"Las relaciones personales son la principal fuente de nuestra felicidad. Desde 1996, te hemos ayudado a hacerlas crecer", reza el anuncio que, además, estrena su nuevo claim: "We Are Made to be Together".

Con esta campaña, Bouygues Telecom deja claro que, a pesar de las sombras que rodean a la tecnología, ellos quieren aprovechar sus ventajas para conectar a las personas. "La ambición de Bouygues Telecom es que la tecnología digital sea accesible para todos, que no se convierta en una fuente de exclusión o división y, sobre todo, alentar a las personas a dar más tiempo a las personas cercanas a ellos", explican sus directivos.

Es bueno que las compañías de telecomunicaciones nos hablen de comunicación y no tanto de aparatos, dispositivos y frías conexiones. Por eso conectan con el público. Esta campaña está en la línea de las que han hecho, con bastante éxito, True Move o D-Tac. Porque la comunicación, o es humana y enriquecedora, o no vale para nada, ¿no os parece?

Agradeceré vuestros comentarios.

domingo, 2 de febrero de 2020

¿Sabemos usar el móvil? Mensaje familiar de Vodafone

¡He vuelto al blog! Después de una ausencia de diez meses, he recapacitado y he decidido continuar esta iniciativa que lleva ya 550 post en algo más de diez años.

Para regresar, he escogido una campaña emotiva –un auténtico storytelling, lleno de encanto y de valores– con la que Vodafone quiso felicitarnos la Navidad. Se titula #TiempoDeUso.

Es frecuente oír la queja de que pasamos mucho tiempo con el móvil en las manos, mirando a la pantalla y descuidando el trato personal con los demás. Y es verdad que muchas veces el móvil se utiliza así, de forma abusiva y despersonalizada. Pero ese mensaje tan reiterado como negativo puede esconder algunos aspectos verdaderamente hermosos. Porque, ¿y si en realidad estar tanto tiempo con nuestro smartphone no fuera tan terrible como dicen?

Vodafone ha querido tomar este tema como hilo conductor de su campaña, subrayando que el móvil se ha convertido en una útil herramienta para mantener el contacto con los seres queridos que viven lejos, a los que no podemos ver de forma diaria. Según el estudio “Tiempo de Uso del móvil en España” de Conecta Research & Consulting para Vodafone, los españoles recurrimos al móvil de forma habitual para estar en contacto con la familia y amigos, convirtiendo a este dispositivo en el preferido para hablar con ellos. Según este informe, el 70% del tiempo que usamos el móvil lo pasamos con nuestros seres queridos, y el 87% de los encuestados afirman que el móvil es el único modo para mantener la relación con los familiares alejados.

"Es importante relativizar el discurso ciberpesimista –señala José Manuel Robles, sociólogo experto en la sociedad de la información–. La telefonía móvil y las redes sociales son tecnologías que ayudan a adaptarse a contextos sociales nuevos, como la deslocalización (ya no vivimos donde nacimos, y nuestros seres queridos y amigos no siempre están cerca de nosotros). De ahí que la telefonía móvil se utilice en mayor media para la comunicación rutinaria con las personas a las que no podemos ver tanto como desearíamos".

Este anuncio, creado por la agencia Sra Rushmore, realizado por Gabe Ibáñez y producido por Garlic, puede hacernos pensar. El problema no está en los dispositivos, sino en el uso que hacemos de ellos. Por eso, ¿y si fuéramos capaces de educar a nuestros hijos –y a nosotros mismos– en el uso positivo y altruista del móvil? ¿Y si en vez de utilizarlo para el ocio o el pasatiempo lo utilizáramos para comunicarnos, para aportar vida a quienes queremos?

¡Ah! Ciertamente, si hiciéramos eso el mundo entero cambiaría. ¡Bienvenidos de nuevo al blog! Como siempre, agradeceré vuestros comentarios y vuestras experiencias.

jueves, 4 de abril de 2019

"Abraza la vida": amor familiar y poesía en la tragedia

Embrace Life” es una emotiva campaña para promover el uso del cinturón de seguridad. Rodada con muy bajo presupuesto, consigue una calidad técnica muy notable y una implicación altísima por parte del espectador. El boca-a-boca ha funcionado con ella: lanzada en YouTube y apoyada sólo mediante correos electrónicos y presencia en redes sociales, en pocos meses superó los 3 millones de visitas (el vídeo nº 1 en temas educativos), de modo que pudo dar el salto a los cines y a la televisión. Ha sido visto en más de 160 países. Ahora lleva ya más de 20 millones de descargas.

¿Y de qué nos habla? Por una parte, de la vida entre el sueño y la realidad; y por otra –sobre todo– de la unión en la familia. Una mano gira en el aire, como si encendiera el imaginario motor de un coche; y unos pies descalzos pisan un embrague también ficticio. Al momento, nos damos cuenta de que estamos en una sala de estar (idea de acogida, de hogar), y que el padre ha iniciado un viaje soñado –idílico– que no le separa de su familia, porque todos están unidos, enlazados por el amor.

El padre mira un instante a la izquierda, a su mujer a su hija (presentes en su cabeza mientras viaja), y al volver la vista al frente ve algo que le horroriza. La hija advierte enseguida que algo va mal; y así, cuando él parece abatido –no hay solución al choque fatal e inminente–, ella y su madre se lanzan con toda al alma para intentar salvarlo.

La hija, un ángel con alas (¿su propio Ángel de la Guarda?), le abraza por la cintura como cuando era niña. La mujer, con los brazos alrededor de su cuerpo, le protege con el gesto del amor. Ese abrazo –el “abrazo de la vida”– materializa y expresa el lazo invisible que les une como familia, que les mantiene firmes en la adversidad. Tras el golpe fortísimo, sugerido en las bolitas de cristal que recuerdan los cristales rotos del coche, vuelven de nuevo la paz y la serenidad. Porque el peligro ha pasado... y están más unidos que nunca.

Una bella metáfora, contada al ralentí. No hay muertos, ni coches aplastados, ni cuerpos cubiertos de sangre. Sólo un mensaje claro y positivo, que cala en nosotros con más fuerza que los trágicos anuncios de seguridad vial: porque no hay nada más grande y seguro que el amor.

Merece la pena difundirlo, en estas jornadas previas a la Operación Salida ¿no os parece?

martes, 2 de abril de 2019

"La canción de mi padre": La película de esta Semana Santa

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) No faltan cada año por estas fechas dos o tres películas que temáticamente conectan con los tiempos de Cuaresma y Semana Santa. Se trata de filmes con especiales valores humanos y espirituales (de género histórico o no), y aspiraciones de mover a la reflexión y a la mejora personal. Pues bien, se puede decir que la cita cinematográfica de esta Semana Santa se ciñe excepcionalmente a un solo título: La canción de mi padre”, un conmovedor y poderoso relato de redención y de perdón dirigido a todo tipo de público.

Precedida de un éxito incontestable en USA, donde cautivó a 14 millones de espectadores, recaudó 86 millones de dólares y se mantuvo durante cinco semanas en el top ten de la taquilla, la cinta se estrena en España este viernes 5 de abril.

La canción de mi padre” es una película biográfica basada en la historia que inspiró la canción I Can Only Imagine, del grupo MercyMe, el tema góspel más vendido de todos los tiempos. Con más de dos millones de descargas, la canción alcanzó el estatus de doble platino, convirtiéndose en el único single cristiano que ha conquistado ese hito.

Dirigen los hermanos Jon y Andrew Erwin, que se han ido labrando una importante carrera en los últimos diez años y que cuentan con cintas tan comprometidas como “October Baby”. Para el reparto han podido contar con Dennis Quaid, dos veces nominado al Globo de Oro, al que acompañan el actor y cantante J. Michael Finley, Cloris Leachman (ganadora de un Oscar), y el conocido compositor y solista Trace Adkins.

El argumento de “La canción de mi padre” pone el foco en la relación de Bart Millard (J. Michael Finley), un chico sensible y amante de la música, con su agresivo y amargado padre (Dennis Quaid). Una relación difícil, que llega a su punto crítico cuando ambos tengan que afrontar los errores del pasado, en un reencuentro donde la fe abre la posibilidad de la reconciliación.

La banda sonora es espectacular, con mención especial para la extraordinaria canción I Can Only Imagine, cuya letra, llena de esperanza, ha traspasado fronteras y ha multiplicado las versiones en otros idiomas.

La canción de mi padre” entretiene, emociona y contagia la alegría de perdonar y de pedir perdón. Una historia de gozosa superación, donde dolor y amor logran acrisolar una vida de intensas experiencias.


lunes, 25 de febrero de 2019

"Homenaje al cine" (Vídeo con motivo de los Oscars)

Esta noche se ha celebrado "la fiesta magna" del cine: la ceremonia de los Oscars de la Academia. Hubo grandes sorpresas: Glenn Close, la favorita al premio a la mejor actriz, se quedó sin estatuilla en favor de Olivia Colman; y tampoco Roma ganó el galardón al mejor filme, aunque sí su director, Alfonso Cuarón. En todo caso, sí cumplieron las expectativas los demás actores: Rami Malek ganó como mejor actor por su interpretación de Freddie Mercury en Bohemian Rapsody, y también ganaron los actores de reparto previstos: Regina King  en El Blues de Beale Street, y Mahershala Al en Green Book, la cinta ganadora.

No pudo ser tampoco para el español Rodrigo Sorogoyen que optaba al premio al mejor corto de ficción por Madre, una pieza intrigante y bella que ha cosechado premios en medio mundo. Por segunda vez, un cortometraje español se quedaba a las puertas del Oscar, tras el acariciado premio a Timecode, dirigido por Juanjo Giménez y producido por Bastian Films.

Esta coyuntura tan propicia a la nostalgia (¡tantas salas de cine que nos permitieron soñar en nuestra infancia!) ofrece una ocasión inmejorable para visionar este precioso y emotivo "Vídeo-homenaje a las salas de exhibición" que la productora Tandem Entertainment difundió el 28 de diciembre de 2015, con motivo de los 120 años de la primera proyección de la historia.

Tandem Entretainment, creada por Claudia Maluenda y Laura Rubirola, acaba de estrenar un prometedor cortometraje (Hasta mañana, de Daniel Torres) y tiene en preparación dos largometrajes con directores conocidos: El cometa Halley, con Fernando Trullols, y White Flags are for Losers, con Guillermo Ramírez. Este vídeo que hoy os ofrezco os hará recordar muchos filmes inolvidables que mostraron la experiencia de soñar viendo una gran película.

¡Que lo disfrutéis!


120 years watching movies together from Tàndem Entertainment on Vimeo.

lunes, 11 de febrero de 2019

Las 25 mejores películas románticas

A nadie se le escapa que dentro de tres días, el 14 de febrero, es San Valentín. En todos los medios de comunicación hay artículos y propuestas para esta fecha.

Ciertamente, no hay que esperar al Patrón de los enamorados para tener un detalle con la mujer o el marido, con la novia o el novio. El amor es algo que hay que regar todos los días, como la rosa de El Principito. Nosotros necesitamos ser también ese pequeño Príncipe que riega cada día su flor delicada; con cuidados pequeños pero constantes: una sonrisa, un beso, un abrazo, un piropo...

Y evitar la rutina, y decir “te quiero” con la ilusión de la primera vez. Volver a ser novios, aunque se cuenten por decenios los años de matrimonio.

Todo eso es cierto. Pero también lo es que las fechas tienen su significado. Por eso he querido sumarme a esta celebración con una lista de 25 películas románticas que han superado la barrera del tiempo. Este fin de semana es una ocasión espléndida para sorprender a nuestra pareja con un filme que vimos hace años, o que vemos ahora por primera vez. El cine siempre ha sido “una fábrica de sueños”; y en ocasiones, una forma de demostrar el cariño.

Que paséis un gran día de San Valentín. Y, por favor, ¡decidme cuáles de ellas son vuestras preferidas! Me encantará saberlo:

1. Casablanca (1942), de Michael Curtiz
2. Vacaciones en Roma (1953), de William Wyler
3. Lo que el viento se llevó (1939), de Victor Fleming
4. Tú y yo (1957), de Leo McCarey
5. Ninotchka (1939), de Ernst Lubitch

6. Sonrisas y lágrimas (1965), de Robert Wise
7. Matrimonio de conveniencia (1990), de Peter Weir
8. Cumbres borrascosas (1939), de William Wyler
9. Luces de la ciudad (1931), de Charles Chaplin
10. Cyrano de Bergerac (1990), de Jean-Paul Rappeneau

11. El hombre tranquilo (1952), de John Ford
12. Bodas y prejuicios (2005), de Gurinder Chadha
13. Mejor... imposible (1997), de James L. Brooks
14. Breve encuentro (1945), de David Lean
15. Sabrina (1954), de Billy Wilder

16. West Side Story (1961), de Robert Wise
17. Algo para recordar (1993), de Nora Ephron
18. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub
19. Ghost (1990), de Jerry Zucker
20. La princesa prometida (1987), de Rob Reiner

21. La Bella y la Bestia (1991), de Gary Trouslade y Kirk Wise
22. Lo que queda del día (1993), de James Ivory
23. Sentido y sensibilidad (1995), de Ang Lee
24. El camino a casa (1999), de Zhang Yimou
25. La vida secreta de las palabras (2005), de Isabel Coixet

jueves, 7 de febrero de 2019

"Green Book": agradable sorpresa en el Oscar al mejor filme


(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Estrenada en USA el pasado mes de noviembre, la última película de Peter Farrely es una de las gratas sorpresas de la cartelera española en este inicio de 2019. Y lo es no solo por su calidad y su capacidad para gustar a todo tipo de espectadores (incluidos los críticos), sino porque supone también un punto y aparte en la filmografía de este director, sembrada hasta ahora de cintas mediocres y con abundantes detalles de mal gusto. Con un presupuesto de 23 millones de dólares, Green Book lleva cosechados 83 en todo el mundo y ha recibido 3 premios de la Academia de sus 5 nominaciones: Oscar al mejor filme, al mejor guión original y al mejor actor de reparto. Bien por Farrely, que esperemos haya descubierto una nueva “línea de productos”.

Green Book, que desprende un aroma clásico desde sus primeros fotogramas, nos cuenta una bonita historia de amistad y de superación de prejuicios, homenajea a la familia, alaba el trabajo bien hecho y la honestidad, defiende con firmeza la dignidad de cualquier persona y presenta la religión con naturalidad. Unas bondades que están planteadas de una manera sencilla, sin grandes disquisiciones, con algún que otro cliché y cierta concesión a lo políticamente correcto, pero casi siempre con un tono elegante y un eficaz sentido del humor. Y todo con un ritmo trepidante, al compás de una magnífica banda sonora, que incluye canciones de la década de 1960 y la música de Don Shirley (ahora hablaremos de él).

El filme recrea el viaje de dos meses que en 1962 hicieron Tony Vallelonga (Tony Lip para sus amigos), empleado del club Copacabana, y Don Shirley, virtuoso pianista afroamericano admirado por el legendario Igor Stravinsky. Tony (Viggo Mortensen), de origen italiano, criado en el Bronx, casado con una mujer maravillosa y padre de dos hijos, fue contratado para acompañar a Shirley (Mahershala Ali) como conductor y ayudante personal durante la gira que este realizó por el Sur de los Estados Unidos. Para mayor credibilidad, firma el guion Nick Vallelonga, el hijo mayor de Tony, que oyó contar a su padre el inolvidable periplo en múltiples ocasiones.

En una época de feroz racismo, el título de la película hace referencia a una guía (el “Libro verde”) de los escasos establecimientos que los afroamericanos podían utilizar en los Estados del Sur y que ofrecían cierta seguridad. Viggo Montensen y Mahershala Ali hacen un trabajo extraordinario y están nominados al Oscar. Su compenetración, dando vida a personalidades tan dispares, es perfecta. Una convivencia de la que ambos saldrán beneficiados y de la que el espectador es gozoso testigo. Para no perdérsela.

lunes, 7 de enero de 2019

Repaso a las mejores campañas de esta Navidad

Esta Navidad ha sido generosa en campañas emotivas y con valores. Primero nos sorprendió el spot de Lotería de Navidad (“Otra vez 22”), con un Scroge egoísta y solitario que cada mañana, al despertarse, vuele a vivir la lotería del 22 de diciembre: un simpático homenaje a Dickens (y al Día de la marmota).

Después llegó Ruavieja con su interpelación sobre el poco tiempo que dedicamos a nuestros familiares y amigos… y su definitiva propuesta: “Tenemos que vernos más”.

La nota más alta en emotividad y reflexión la puso IKEA, con su spot de preguntas y respuestas a varias familias que se preparan para Nochebuena: todos conocen la vida de los famosos y de las redes sociales, pero desconocen lo más importante y cercano: cómo se conocieron tus padres, cuál es el grupo musical preferido de tu hijo, cuál es el sueño incumplido de tu mujer...

Después tuvimos la sorpresa de Leche Pascual: la historia de una madre creativa que, en la víspera de Reyes, convierte un robo desalmado (apenas les ha quedado nada) en un simpático desaguisado de Sus Majestades.

Y, en fin, el anuncio #BelieveInChristmas nos hizo ver que hasta las aristas más punzantes de un erizo (en realidad, cualquiera de nosotros) pueden suavizarse y convertirse en armonía cuando hay verdadera amistad.

Antes de olvidar para siempre esta fecunda Navidad de 2018, quiero compartir con vosotros otras campañas que han sabido también tocar la fibra de nuestro corazón. Os agradeceré que me digáis cuál de todos -también de los anteriores- os ha gustado más:

1. Bouygues Telecom: La marca francesa de telecomunicaciones nos ha ofrecido la historia de un padre y su hijo a través de los años. Empieza con un padre que quiere hacer reír a su bebé con una canción de Redbone, y termina… con un claro mensaje de volver a la familia en Navidad.



2. El Corte Inglés: También para esta marca española las relaciones familiares están muy en el centro de su campaña navideña. La figura de un padre que educa, acompaña y dedica tiempo a su hijo, que es capaz de hacerse niño cuando está con él, se convierte en la gran propuesta para todos nosotros.



3. Apple: Con una brillante animación, que nos sitúa perfectamente en el punto de vista infantil, Apple nos cuenta la maravillosa historia de una niña imaginativa que, por vengüenza, no quería que nadie viera sus creaciones. Su lema es todo un proyecto de vida: “Comparte tu don”.



4. Cruz Roja: Nos emocionó con su campaña “El único regalo que Santa Claus no puede entregar”. En plena zona de guerra, Papa Noél se encuentra con las manos atadas, a pesar de su valentía y de su impronta mágica. Y es que hay cosas que nadie puede arreglar, salvo –quizás– la propia Cruz Roja. Todo un mazazo sobre la conciencia del espectador.



Y ahora, por favor, decídmelo: ¿cuál de todos os ha gustado más? Me encantará saberlo y compartirlo. ¡Feliz 2019!

"El regreso de Mary Poppins": cine positivo

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Un título sobrevive con buena salud de la cartelera navideña. Una película con viejas resonancias para tantas familias de muchos países, que entre 1964 y 1965 pudieron conocer en las salas de cine a esa hada-niñera llamada Mary Poppins. Casi 55 años después, ese mítico personaje que tanto nos admiró de niños ha vuelto a la gran pantalla de la mano de Disney y de un director experto en musicales: Rob Marshall.

El regreso de Mary Poppins quizá no haya colmado del todo las expectativas, pero es justo reconocer el esfuerzo de los productores por mantener en la secuela el espíritu de la obra original, en la que tanto se implicó Walt Disney. Emily Blunt quizá no tenga el carisma de Julie Andews (¿o es solo nostalgia?), pero compone a una Poppins reconocible, entrañable, coqueta y extravagantemente encantadora.

Si la acción de Mary Poppins se situaba en el Londres de la década de 1910, ahora nos encontramos en la misma ciudad y en 1930, en plena depresión económica. Jane (Emily Mortimer) y Michael (Ben Whishaw), los niños de la familia Banks, son ahora adultos y se encuentran en una difícil situación. Jane sigue soltera y seriamente comprometida con las causas sociales. Michael enviudó, tiene tres hijos, pocos ingresos y una casa en peligro de embargo. Un peligro que el viento del Este parece haber soplado a Mary Poppins, que se presenta de nuevo en la casa de los Banks. La niñera tendrá como aliado al bueno de Jack (Lin-Manuel Miranda), un optimista farolero.

La cinta ha contado con un generoso presupuesto de 130 millones de dólares; un guión escrito a tres manos por David Magee, Rob Marshall, John DeLuca, a partir de los libros de P.L. Travers; la colorista fotografía de Dion Beebe, ganador de un Oscar; las canciones que han compuesto Marc Shaiman y Scott Wittman; y breves apariciones de otros conocidos actores: Meryl Streep, Colin Firth, Angela Lansbury o el mismísimo Dick Van Dyke, en un guiño al filme de 1964. Y tanta calidad se nota en el espectáculo que nos brindan.

La película es “descaradamente” positiva. Y lo es, en mi opinión, por dotar a los personajes de un aire capriano: Jane, Michael y sus hijos, Jack…, parecen sacados de Qué bello es vivir, o de Juan Nadie, o de Caballero sin espada. Virtudes como la honradez, la veracidad, la capacidad de sacrificio, la generosidad o la solidaridad campan a sus anchas por los 130 minutos de metraje, para disfrute de pequeños y grandes. Sí, aquí el malvado no tiene sitio.

lunes, 10 de diciembre de 2018

#BelieveInChristmas: la Navidad saca lo mejor de nosotros

Como todos los años, la Navidad nos ofrece lo mejor de la publicidad: los mejores anuncios, los más emotivos. Se diría que en estas fechas todas las empresas pugnan por encontrar la creatividad más selecta y lograr un mensaje que cale en la gente y toque la fibra más sensible. Hemos publicado ya algunos anuncios preciosos que han aparecido en estos días, pero el que he seleccionado hoy me parece especialmente hermoso y sensible. Lo más sorprendente es que viene… ¡de una empresa de servicios financieros!

La campaña de Erste Group Bank está conquistando los corazones de todo el mundo porque alude a dos de los temas más preocupantes en el ámbito de la infancia: la aceptación de los diferentes y el acoso escolar. En realidad, una misma situación vivida no pocas veces por los menores extranjeros. De ahí que nos lo cuente desde la imaginación de un niño.

El anuncio animado tiene como protagonista a un pequeño erizo que llega a un nuevo colegio. Desde el principio, se da cuenta de que es “diferente” al resto: sus púas no son bien recibidas por sus compañeros, y nadie quiere compartir con él juegos ni asiento. Su forma de ser, que en absoluto pretende ser áspera ni hiriente, es percibida así por los demás. Y aquí entra en juego el segundo tema: el bullying, que se cierne sobre él de forma clara, aislándole de todos y acentuando la diferencia con los demás: una velada alusión a la discriminación étnica.

Sin embargo, ésta no es la última palabra. El espíritu de la Navidad se hace presente en esos mismos compañeros que antes le arrinconaban. Y ese amor lleno de comprensión es capaz de encontrar la solución al problema: de forma ingeniosa, encuentran el modo de suavizar su aspecto áspero y de hacer posible la convivencia.

#BelieveInChristmas: eso es lo que nos propone la campaña. Una propuesta que tiene como correlato la pregunta que nos lanza en su cabal de You Tube: “¿Qué sería de la Navidad sin amor?”. Realmente, un mensaje inspirador en estos días que reclaman nuestro afecto.

Ojalá todo el año tuviéramos una publicidad como ésta. Una publicidad con valores.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Leche Pascual: Dar lo mejor... también en Navidad

El 5 de enero por la noche, tras una fantástica víspera de Reyes, una familia regresa a su casa de campo. Es una familia ganadera, de esas que gusta ver en los anuncios de Leche Pascual. Una familia feliz con dos hijos (Tomás y Valentina) que, de repente, se ve azotada por un terrible nubarrón: la puerta de casa está forzada; los muebles, abiertos y tirados por el suelo, y todo el salón patas arriba. Hasta el árbol de Navidad ha sido destrozado: va a ser el día de Reyes más triste en la historia de esta familia.

Todo parece indicar que han sido objeto de un robo. Sin embargo, la madre descubre una carta sobre uno de los sillones. La cara se le ilumina cuando empieza a leerla en voz alta: “Queridos Tomás y Valentina: Lo sentimos mucho, no queríamos que sucediera esto. Hemos querido pasar los tres por vuestra casa antes de venir esta noche con los regalos, pero los camellos se han puesto nerviosos con las luces del árbol tan bonito que habéis montado y lo han destrozado todo con las pezuñas…”.

Por un momento, casi nos lo creemos. Casi nos creemos que la magia de la publicidad puede hacer que un día triste se convierta en algo mágico y hermoso. Pronto nos damos cuenta de que la madre está improvisando un maravilloso cuento para hacer felices a sus hijos, para evitarles una realidad demasiado cruda… Y, al final, comprendemos que la magia de la publicidad sí puede convertir la tragedia en algo hermoso: en un sueño feliz e inocente, como el que viven todos los niños la noche de Reyes. Ese arranque de ilusión y de ternura con que la madre resuelve la situación, nos dice mucho del cariño que ella pone todos los días en sus hijos: en cada día del año, y sobre todo, en estas fechas. El lema “Dar lo mejor”, de Leche Pascual, se hace vida también en Navidad.

Sin duda, es un anuncio emotivo y hermoso, que nos habla de ilusión y de familia, de un cariño que supera tragedias, y que por eso termina con un cierre muy atinado. La Navidad está hecha para esto: para soñar y amar. Y a eso nos invita la publicidad de estos días: a volver a la ilusión de la infancia.

¡Un brindis por los buenos anuncios de la Navidad!

lunes, 3 de diciembre de 2018

Las diez mejores películas navideñas

Estamos comenzando el Adviento, pero para muchos la Navidad está ya a las puertas. Las calles están adornadas e iluminadas, y todos los comercios nos recuerdan que ya es tiempo de hacer regalos...

En este contexto, dentro de poco empezará a programarse en televisión un particular género televisivo que podríamos denominar películas navideñas. Estas cintas incorporan algunos de los valores más típicamente cristianos: el sentido de la Navidad, la conversión a lo "Scrooge" (el personaje de Dickens), los deseos de felicidad, el reencuentro familiar, o el anhelo de retornar a la inocencia y a la infancia.

Como sugerencia para ver en casa durante estas próximas semanas, incluyo mi personal lista de "las diez mejores películas sobre la Navidad": incluye filmes familiares, y cintas clásicas junto a películas más recientes. Todas ellas son fáciles de encontrar en las plataformas o en los videoclubs.

1. ¡Qué bello es vivir! (1946), de Frank Capra. La víspera de Navidad, George Bailey está con el agua al cuello. Toda su vida ha renunciado a proyectos personales para ayudar a su comunidad; pero ahora el banco que ha creado para socorrer a la gente está al borde la quiebra, y Bailey va a un puente dispuesto a arrojarse al agua, pensando que todos sus esfuerzos han sido en balde. La repentina aparición de Clarence, un ángel que todavía no se ha ganado las alas, le hará ver cómo hubiera sido la vida de su familia y sus amigos si él no hubiese existido. Número uno indiscutible del género, que sigue transmitiendo esperanza y optimismo a públicos de todas las culturas.

2. La Natividad (2006), de Catherine Hardwicke. Recrea con acierto los escenarios, costumbres y utillaje de la época en que nació Cristo, pero falla en el retrato de la Virgen, que aparece siempre tímida e introvertida. Con todo, una buena preparación para vivir el sentido religioso de la Navidad.

3. Las Crónicas de Narnia (2005), de Andrew Adamson. Todo un clásico de la literatura infantil, escrito por C. S. Lewis. Durante la II Guerra Mundial, cuatro hermanos ingleses son enviados a una casa de campo para huir de los bombardeos alemanes. Un día, mientras juegan al escondite, la pequeña Lucy se esconde en un armario y de repente aparece en Narnia, un mundo fantástico que vive un invierno perpetuo. Cuando vuelva al caserón, nadie creerá su increíble aventura. Pero Narnia lanzará más mensajes a los niños, porque necesita de su inocencia para ser redimido. Y en esa misión encontrarán al majestuoso león Aslan, una respetuosa analogía del personaje de Jesucristo. Filme aún reciente que gustó a niños y adultos, y que aúna simbolismo cristiano junto a una gran aventura épica.

4. Maktub (2011), de Paco Arango. Manolo atraviesa una grave crisis en su matrimonio. Un día, cercano a la Navidad, conoce a Antonio, un chico con cáncer que tiene unas extraordinarias ganas de vivir, y eso le cambia la vida. Esta película familiar, con formato de cuento navideño, logra divertir y conmover, apelando a los buenos sentimientos. El director propone una fábula con enseñanzas sobre el sentido de la vida y la enfermedad, hablando sin complejos de la muerte, la trascendencia, el amor, la familia, la capacidad de perdonar, la fidelidad y las relaciones entre padres e hijos. Una gran opción para jóvenes y adultos.

5. De ilusión también se vive (1947), de George Seaton. Cercana la Navidad, la jefe de unos grandes almacenes contrata a un viejecito barbudo y simpático para que haga de Santa Claus. El anciano acapara pronto la atención de todos por su derroche de simpatía, y también porque afirma que es el verdadero Santa Claus. Con este planteamiento, la jefa quiere devolver a todos los ciudadanos el auténtico sentido de la Navidad, incluyendo a su escéptica hija. Cinta entrañable, nominada a los Oscar, donde se hace una dura crítica a los impulsos materialistas y consumidores que se anteponen, en estas fechas, al verdadero significado de la Navidad.

6. Family man (2000), de Brett Ratner. Entrañable fábula sobre un personaje que prefirió alcanzar el éxito en vez de casarse con la chica de sus sueños. En vísperas de Navidad, sólo y sin familia, tiene un extraño encuentro con su “Ángel de la guarda” que le hará ver lo que podría haber sido su vida con un matrimonio feliz, con hogar y con hijos.

7. La gran familia (1962), de Fernando Palacios. Un espléndido homenaje a la familia numerosa, que tiene como clímax la pérdida de uno de los hijos en la víspera de la Navidad. La mejor para el sentido familiar de estas fechas.

8. Polar Express (2005), de Robert Zemeckis. Un niño que ha perdido la ilusión de la Navidad se ve metido en un tren rumbo al Polo Norte, para conocer a Santa Claus. A través del viaje, plagado de increíbles aventuras, misterios y canciones , el protagonista viajará a un lugar mucho más escondido e importante, el de su propio corazón. Excelente película de animación en 3 D.

9. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub. Una joven taquillera de metro, secretamente enamorada de uno de los pasajeros, tiene la oportunidad de salvarle la vida, aunque él queda en coma; por una confusión, todos creerán que ella es su novia. Comedia romántica por excelencia, al estilo Capra o LeoMcCarey, que trae a colación la necesidad de afecto y compañía cuando llega la Navidad.

10. Feliz Navidad (2005), de Christian Carion. Narra lo que sucedió el 24 de diciembre de 1914 en el frente de Ypres (Bélgica), durante la Primera Guerra Mundial. Se decretó una tregua para esa noche que implicaba permanecer en los puestos sin disparo alguno, pero las tropas alemanas iniciaron un villancico, y las tropas británicas respondieron con "Adeste fideles". Luego intercambiaron gritos de alegría y deseos de una feliz Navidad para todos. Al poco, hubo encuentros de unos y otros en la tierra de nadie, y allí se intercambiaron regalos y recuperaron a los caídos. Celebraron funerales con soldados de ambos bandos, llorando las pérdidas y ofreciéndose mutuamente el pésame. Una gran lección de solidaridad cristiana.