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jueves, 8 de diciembre de 2016

Las 10 mejores películas navideñas

Aunque estamos a mitad del Adviento, para muchos la Navidad está ya a la vuelta de la esquina. Muchas calles están adornadas, y El Corte Inglés lo pregona a los cuatro vientos.

En este contexto, dentro de poco empezará a programarse en televisión un particular género televisivo que podríamos denominar películas navideñas. Estas cintas incorporan algunos de los valores más típicamente cristianos: el sentido de la Navidad, la conversión a lo "Scrooge" (el personaje de Dickens), los deseos de felicidad, el reencuentro familiar, o el anhelo de retornar a la inocencia y a la infancia.

Como sugerencia para alquilar o ver en casa durante estas próximas semanas, incluyo mi personal lista de "las diez mejores películas sobre la Navidad": incluye filmes familiares, y -junto a películas clásicas- prima algunas más recientes, que puedan ser asequibles para todos y más fáciles de encontrar en los videoclubs:

1. ¡Qué bello es vivir! (1946), de Frank Capra. La víspera de Navidad, George Bailey está con el agua al cuello. Toda su vida ha renunciado a proyectos personales para ayudar a su comunidad; pero ahora el banco que ha creado para socorrer a la gente está al borde la quiebra, y Bailey va a un puente dispuesto a arrojarse al agua, pensando que todos sus esfuerzos han sido en balde. La repentina aparición de Clarence, un ángel que todavía no se ha ganado las alas, le hará ver cómo hubiera sido la vida de su familia y sus amigos si él no hubiese existido. Número uno indiscutible del género, que sigue transmitiendo esperanza y optimismo a públicos de todas las culturas.

2. La Natividad (2006), de Catherine Hardwicke. Recrea con acierto los escenarios, costumbres y utillaje de la época en que nació Cristo, pero falla en el retrato de la Virgen, que aparece siempre tímida e introvertida. Con todo, una buena preparación para vivir el sentido religioso de la Navidad.

3. Las Crónicas de Narnia (2005), de Andrew Adamson. Todo un clásico de la literatura infantil, escrito por C. S. Lewis. Durante la II Guerra Mundial, cuatro hermanos ingleses son enviados a una casa de campo para huir de los bombardeos alemanes. Un día, mientras juegan al escondite, la pequeña Lucy se esconde en un armario y de repente aparece en Narnia, un mundo fantástico que vive un invierno perpetuo. Cuando vuelva al caserón, nadie creerá su increíble aventura. Pero Narnia lanzará más mensajes a los niños, porque necesita de su inocencia para ser redimido. Y en esa misión encontrarán al majestuoso león Aslan, una respetuosa analogía del personaje de Jesucristo. Filme aún reciente que gustó a niños y adultos, y que aúna simbolismo cristiano junto a una gran aventura épica.

4. Maktub (2011), de Paco Arango. Manolo atraviesa una grave crisis en su matrimonio. Un día, cercano a la Navidad, conoce a Antonio, un chico con cáncer que tiene unas extraordinarias ganas de vivir, y eso le cambia la vida. Esta película familiar, con formato de cuento navideño, logra divertir y conmover, apelando a los buenos sentimientos. El director propone una fábula con enseñanzas sobre el sentido de la vida y la enfermedad, hablando sin complejos de la muerte, la trascendencia, el amor, la familia, la capacidad de perdonar, la fidelidad y las relaciones entre padres e hijos. Una gran opción para jóvenes y adultos.

5. De ilusión también se vive (1947), de George Seaton. Cercana la Navidad, la jefe de unos grandes almacenes contrata a un viejecito barbudo y simpático para que haga de Santa Claus. El anciano acapara pronto la atención de todos por su derroche de simpatía, y también porque afirma que es el verdadero Santa Claus. Con este planteamiento, la jefa quiere devolver a todos los ciudadanos el auténtico sentido de la Navidad, incluyendo a su escéptica hija. Cinta entrañable, nominada a los Oscar, donde se hace una dura crítica a los impulsos materialistas y consumidores que se anteponen, en estas fechas, al verdadero significado de la Navidad.

6. Family man (2000), de Brett Ratner. Entrañable fábula sobre un personaje que prefirió alcanzar el éxito en vez de casarse con la chica de sus sueños. En vísperas de Navidad, sólo y sin familia, tiene un extraño encuentro con su “Ángel de la guarda” que le hará ver lo que podría haber sido su vida con un matrimonio feliz, con hogar y con hijos.

7. La gran familia (1962), de Fernando Palacios. Un espléndido homenaje a la familia numerosa, que tiene como clímax la pérdida de uno de los hijos en la víspera de la Navidad. La mejor para el sentido familiar de estas fechas.

8. Polar Express (2005), de Robert Zemeckis. Un niño que ha perdido la ilusión de la Navidad se ve metido en un tren rumbo al Polo Norte, para conocer a Santa Claus. A través del viaje, plagado de increíbles aventuras, misterios y canciones , el protagonista viajará a un lugar mucho más escondido e importante, el de su propio corazón. Excelente película de animación en 3 D.

9. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub. Una joven taquillera de metro, secretamente enamorada de uno de los pasajeros, tiene la oportunidad de salvarle la vida, aunque él queda en coma; por una confusión, todos creerán que ella es su novia. Comedia romántica por excelencia, al estilo Capra o LeoMcCarey, que trae a colación la necesidad de afecto y compañía cuando llega la Navidad.

10. Feliz Navidad (2005), de Christian Carion. Narra lo que sucedió el 24 de diciembre de 1914 en el frente de Ypres (Bélgica), durante la Primera Guerra Mundial. Se decretó una tregua para esa noche que implicaba permanecer en los puestos sin disparo alguno, pero las tropas alemanas iniciaron un villancico, y las tropas británicas respondieron con "Adeste fideles". Luego intercambiaron gritos de alegría y deseos de una feliz Navidad para todos. Al poco, hubo encuentros de unos y otros en la tierra de nadie, y allí se intercambiaron regalos y recuperaron a los caídos. Celebraron funerales con soldados de ambos bandos, llorando las pérdidas y ofreciéndose mutuamente el pésame. Una gran lección de solidaridad cristiana.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Amazon: preciosa historia de amistad entre un iman y un sacerdote

Amazon ha dado la campanada con un sorprendente y emotivo spot navideño. Su historia es completamente original: trasciende el ámbito de lo comercial y prescinde de la iconografía navideña: nieve sobre las calles, luces en las ventanas y árboles cargados de adornos. En su lugar, nos propone, un mensaje con los valores más genuinos de la Navidad: el deseo de paz, las muestras de cariño, el sentido auténtico del regalo, el encuentro con los amigos.

El anuncio nos cuenta la historia de amistad entre un iman y un sacerdote. Su mutua veneración y afecto muestran un valor universal: actúan como símbolo y demostración de que la concordia entre las religiones es algo deseable y posible; más aún: que es una realidad en muchas partes del mundo. Entre los creyentes de distintas confesiones hay más puntos de encuentro y más respeto que lo que el laicismo imperante quiere hacernos creer.

Como señala Gary Bradley, el actor que en este spot interpreta al cura católico, la historia "habla de respeto y comprensión mutuos, y habla también de las cosas que unen a la gente de distintos credos en lugar de lo que las separa".

El vídeo, que se emite en diversas televisiones de Inglaterra, Estados Unidos y Alemania, acumula millón y medio de visitas en apenas dos semanas. En Facebook, después de que lo compartiese el imán Zia Sheikh en su muro, se ha hecho viral. El post lleva diez millones de visualizaciones, más de 130.000 reacciones y lo han compartido más de 160.000 usuarios. El brillante e inesperado final -que muestra el amor que encierra un simple regalo- ha hecho que muchos deseen compartirlo con sus contactos.

Lo más sorprendente es que ambos actores se interpretan a sí mismos. Gary Bradley, de 63 años, es el párroco de Little Venice en Londres, que fue actor antes que sacerdote; y Zubeir Hassam, de 55, que interpreta al iman, es el director de la escuela musulmana Oadby, en Leicester. Como consecuencia del rodaje, ambos se han hecho verdaderamente amigos. Y así, una vez más, la vida supera a la ficción, y el mensaje de la Navidad ha vuelto a hacerse realidad.

Un diez para Amazon por esta valiosa campaña.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

El tráiler de "La Bella y la Bestia" emociona y arrasa

Hace dos días, Disney lanzó el esperado tráiler de “La bella y la bestia”, que retoma los personajes y la historia del clásico de animación que marcó la infancia de millones de niños en 1991. Bajo la dirección de Bill Condon, los personajes de Bella (Emma Watson) y Bestia (Dan Stevens) son revisitados ahora por actores de carne y hueso en una historia que encierra una lección inmortal: “la belleza está en el interior”.

El tráiler arranca con el tenebroso interior del castillo que habita la bestia. Sobre sus paredes cuelga un cuadro rasgado, que revela cómo fue cuando era humano y el calvario que vive desde que recibió una maldición. Inadvertidamente, el padre de Bella se adentra en el bosque cercano al castillo y acaba preso de la indómita fiera, quien acepta su intercambio por Bella.

Podemos comprobar que el filme recoge todos los personajes que hicieron tan deliciosa la versión animada: incluyendo el candelabro Lumiére, el reloj Ding Dong, la tacita Chip y la tetera Mrs. Pott., además del presumido Gastón (Luke Evans). También vemos que sigue con bastante fidelidad el relato animado, aunque introduce también elementos del cuento literario original.

De fondo, reconocemos algunas de las inolvidables canciones del filme animado. Y así, se nos anticipa una cinta que tendrá acción, aventura, romanticismo y más tensión que la anterior. Todo ello sin desvelar cómo será la famosa escena del baile, y en una angustiosa carrera contra reloj para romper el hechizo que aprisiona a la bestia, antes de que caiga el último pétalo de rosa.

Después de ver el tráiler, que ha batido todos los récords de visitas en Internet (127 millones en su primer día de exhibición), va a resultar difícil aguardar hasta el 17 de marzo, la fecha de su estreno. Al menos, nos queda la convicción de que Disney ha vuelto a dar en el clavo. Porque la historia de una bestia enamorada de una Bella volverá a los cines para quedarse.

Lotería de Navidad: La tierna historia de Carmina

Hace diez o quince años, la Navidad llegaba a nuestros hogares con campañas emotivas de turrones El Almendro, que narraban la vuelta a casa por esas fechas y el feliz reencuentro en el hogar. Desde hace tres años, sin embargo, Lotería de Navidad parece haber cogido el relevo, y este tiempo mágico y entrañable parece llegar con el lanzamiento de su nueva campaña.

En el anuncio de de 2014, se nos encogió el corazón con las lágrimas de Manuel, cuando descubre que el dueño del bar donde siempre toma café le ha guardado un décimo premiado. En 2015, aunque en versión animada, fue Justino, el guardia de seguridad de una fábrica de maniquíes, quien nos conmovió con su historia al ver recompensada su simpatía y generosidad por todos aquellos a los que sirvió de forma callada durante años.

Este año la historia tiene aún más fuerza, y parte de su encanto procede del lugar donde se ha rodado: Villaviciosa, un pueblo asturiano encantador y lleno de gente amistosa que parece haber sido hecho para este bello relato. La protagonista es Carmina, una maestra jubilada que, el 21 de diciembre, mientras la televisión emite imágenes del Sorteo del año anterior, cree que le ha tocado el Gordo. Rápidamente sale a la calle a celebrarlo. Su hijo intenta detenerla, pero al ver lo contenta que está y lo feliz que está haciendo a sus vecinos, decide no romper ese momento mágico. Los paisanos del pueblo, conscientes de la ilusión de Carmina, se unen con afecto al juego de seguirle la corriente.

El dueño del bar que pone copas de cava para celebrarlo, la peluquera con la que se funde en un abrazo y hasta el lotero que se viste con la camiseta del «Primer premio vendido aquí». El hijo y el nieto de Carmina se encargan de ir poniendo sobreaviso a todos los habitantes, para que se sumen a la fiesta. Y hasta la Guardia Civil se presta a escoltarlos en una alegre procesión hacia el faro, donde el pueblo entero celebra “el Gordo”. Al final, ese juego acaba por tocar sus corazones, y ese ejercicio de altruismo y de bondad hace que todos salgan de alguna forma renovados.

Lotería de Navidad ha vuelto a confiar en la agencia creativa Leo Burnett y en el director Santiago Zannou (ganador de un Goya), que ya se encargó del anuncio de 2014. Y, de forma aún más entusiasta que en años anteriores, la respuesta de los internautas ha sido fabulosa: sólo hace dos días que se publicó en la Red y ya contabiliza 3’8 millones de visitas.

«Anda que... como nos toque mañana...», dice una de las vecinas en la fiesta del faro. El anuncio se cierra con el lema de las últimas campañas: «El mayor premio es compartirlo». Y así nos hace llegar su mensaje de alegría, ilusión y solidaridad para estas fechas navideñas.

lunes, 10 de octubre de 2016

Emotivo spot: El héroe es el que transmite alegría a su entorno

Philips, líder mundial en tecnología de la salud, acaba de lanzar su última campaña en Australia a través de la agencia Ogilvy & Mather. El spot cierra su historia con el mensaje habitual de la compañía: "Siempre hay una manera de hacer la vida mejor". Esa es la síntesis de su storytelling.

El breve relato juega con dos elementos clave: la sorpesa y el humor. Un hombre normal y corriente, quizás un poco más estresado de lo normal, se despierta una mañana y empieza una carrera contrarreloj para llegar al trabajo: entre otras cosas, toma un sándwich mientras se ducha. De repente, le vemos vestirse de… ¡Spiderman! aunque su porte no es precisamente el de un héroe. Su inmediata carrera por la ciudad nos confirma en la impresión de que poco tiene de héroe salvador del mundo, aunque algunos detalles -a la par que retrasan su carrera- sí muestran su valía personal, como cuando ayuda a una ancianita a subir el carro de la compra por una escalera de interminables peldaños.

Al final, descubrimos el sentido de esa extraña aventura. Y nos damos cuenta entonces de que, en cuestiones de salud, la tecnología debe ir siempre sazonada por una buena dosis de cariño.

Dirigido a profesionales de la salud, el spot quiere mostrar cómo Royal Philips ve la salud de manera diferente, porque pone a las personas en el centro de su actividad. Ellos enfocan los problemas a través de los ojos del paciente, y eso les inspira para tratar de innovar cada día.

Ahora es el momento de que veas el anuncio:



Para cerrar este breve comentario, nada mejor que las palabras de Eva Barrett, responsable global de publicidad de la marca: "Esta campaña tiene como objetivo cambiar la percepción de nuestra marca entre la audiencia: no somos una compañía tecnológica y fría, sino una compañía tecnológica y humana (…). El spot está inspirado en una historia real, la historia de un limpiador de ventanas, que se viste de hombre araña para llevar un poco de alegría y entretenimiento a los niños enfermos. Él cree que animarlos les ayuda a recuperarse más rápido… Y es verdad, porque a veces la sonrisa es la mejor medicina".

domingo, 2 de octubre de 2016

Primer cumpleaños del bebé... ¡y de la madre!

Cuando los niños nacen, los padres pasan sin remedio a un segundo plano. Todas las miradas se concentran en el pequeño: los cuidados que necesita, las atenciones que desean tener con él, etc.

Es algo normal, pero quizá deberíamos recordarnos a nosotros mismos, de vez en cuando, la importancia de ser padres; en especial, de ser madre. Por eso, junto al primer cumpleaños del bebé, deberíamos celebrar también... el de su madre, como mamá.

El anuncio que hoy os presento comienza en la consulta del médico, durante la revisión del primer año. A través de una cámara oculta, asistimos al diálogo de la madre con el pediatra: “¿Se mantiene ya de pie?” “Sí, cuando la sujetamos”. Ella abre su corazón y manifiesta sus inquietudes: “Me sentía muy insegura cuando nació. Estaba preocupada por verla llorar casi todos los días”. Otra madre, en la misma situación, pregunta intranquila: “¿Lo estoy haciendo bien?.

La voz en off del padre establece un dulce paralelismo: “Me sentía mal por no poder estar tan presente como debería”. Mientras tanto, le vemos colgando algunos cuadros en el pasillo de la consulta, mientras ella está dentro. Son fotos de ese primer año: imágenes tiernas y familiares, con unos maravillosos pies de foto. Vemos a sus amigos que le ayudan en esta sorpresa a su mujer. Y sigue la voz en off: “Ella siempre pone al bebé en primer lugar… Le estoy muy agradecido por lo que hace”.

Así arranca esta campaña que una marca de pañales japonesa, Pampers, ha ideado para homenajear a las madres en su primer aniversario. Previamente, se ha comunicado en secreto con los maridos y ha preparado todo para que puedan agradecer a su mujer el cariño y la entrega hacia el hijo; un cariño que han visto crecer día a día, una entrega que tanto les ha inspirado y conmovido. Un reconocimiento sublime y hermoso, lleno de dulzura, que lleva a gritar: ¡Feliz primer cumpleaños, también para ti!

En apenas un mes, el anuncio fue reproducido en YouTube más de tres millones de veces. Ahora lleva más de 6 millones. Y lo más comentado por los internautas es la paradoja de esas madres inseguras, que saben que no son perfectas, pero que hacen todo con la perfección del amor.

domingo, 25 de septiembre de 2016

La alegría de ser madre

En las noticias, en las películas, en las series o en los documentales que veamos a diario se percibe un empeño sibilino de presentar a las mujeres embarazadas como infelices.

En esas historias parece como si las madres no quisieran ya ser madres, como si el hijo que llevan en las entrañas fuera siempre un error de cálculo y no lo más frecuente: fruto del amor. Parece como si tuvieran que pedir permiso a la sociedad por traer al mundo a una nueva criatura… Y, lo que es peor, como si tuvieran que esconder su felicidad y su deseo, libre y maravilloso, de volver a ser madres.

Respeto todas las decisiones libres de las mujeres y los hombres de nuestro tiempo. Las respeto cuando realmente son así, libres: sin presiones sociales o del entorno laboral, sin coacciones de la familia o de la pareja. Pero me reservo el derecho a elogiar lo que considero más altruista y generoso.

El spot que he seleccionado para esta semana es un canto a la maternidad. Un canto a la vida que está por nacer, un canto a la generosidad y al amor de las madres. No se oculta, en estas escenas, los agobios que todo embarazo conlleva: mareos, sofocos, debilidades. Pero, junto a ello, aparece siempre el firme propósito de una madre de dar lo mejor de sí misma. El anhelo de buscar el afecto y la felicidad, un sentimiento de plenitud que, de forma natural, se transmite también al marido y a los hijos.

Son preciosos los pensamientos de esas madres embarazadas que están pensando en su familia y en su futuro hijo: “Me encanta estar en forma, me encanta mirarme..., me encantan los desafíos, me encanta mi libertad...”. Y, sobre todo, Me encanta ser mamá....

Pienso que ahora, más que nunca, es un buen momento para volver a ver este inspirador anuncio. Feliz comienzo de curso para todas las madres.

En "El Principito", de Mark Osborne, lo esencial se hace visible a los ojos

(JUAN JESÚS DE COZAR).- Adaptar una obra maestra tan sensible como “El principito” es una tarea delicada. Lo hizo Stanley Donen sin mucho éxito en 1974, y posteriormente se han producido algunos otros intentos orientados sobre todo a la pequeña pantalla. Consciente de la dificultad, el realizador Mark Osborne (Bob Esponja, Kung Fu Panda) ha sabido tomar la distancia adecuada para no traicionar el alma del cuento del escritor francés, y el resultado es magnífico.

Irena Brignull y Bob Persichetti han elaborado un original guión cuyo corazón es la obra de Saint-Exupéry. Algo así como un brillante envoltorio para una joya que no conviene manosear; o como el fanal que el principito coloca a la rosa para que no se marchite. Esa historia envolvente es la de una niña que vive en un mundo adulto, en una ciudad donde todo está organizado al milímetro. Su madre, que trabaja incansablemente, quiere preparar a su hija para que “triunfe” en esta sociedad cuadriculada, desagradablemente seria y triste. Claro que no contaba con la influencia del extravagante vecino, un antiguo aviador que envía a la niña hojas de un cuento que está escribiendo. Naturalmente…, “El principito”.

La alta calidad de la animación utiliza texturas diversas para distinguir la película del cuento. Una opción que quizá despiste a los más pequeños pero que capta fácilmente la atención del espectador por la gran variedad de escenas que ofrece: muchas divertidas, otras de acción y algunas de gran emotividad. La música del oscarizado Han Zimmer redondea el conjunto de una cinta que se disfruta de principio a fin.

La versión original, siempre más recomendable, ha contado con voces de actores tan conocidos como Jeff Bridges, Rachel McAdams, Marion Cotillard, James Franco, Paul Giamatti o Benicio Del Toro.

Vale la pena acercarse a ver esta versión de “El principito”, que sí pasará a la historia del cine y que además contiene elementos educativos de gran interés: el cuidado de la naturaleza, el optimismo, la valentía, la preocupación por los demás, el fomento de la creatividad, la flexibilidad en las relaciones… Y, por supuesto, el amor a la lectura. De modo que la visión del film puede ser también un aliciente para volver a deleitarse releyendo el cuento original, recomendarlo a los más jóvenes, y redescubrir que “lo esencial es invisible a los ojos”.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Un pimentero para comunicarse en familia

En este blog hemos comentado varios spots que muestran la conveniencia de moderar el uso de las nuevas tecnologías. La campaña "Desconectar para conectar" mostraba un mundo lleno de aparatos tecnológicos, una vida llena de intercpmunicaciones... y de seres humanos incomunicados. Y "Look up", el vídeo de un profesor de antropología, animaba a levantar la vista (del teléfono móvil) para ser capaces de mirar el mundo que nos rodea: las personas, la familia, los verdaderos amigos.

El problema, como sabemos, se agudiza en el contexto de la comunicación familiar. Muchos padres y madres han experimentado en sus carnes lo difícil que es reunir a los hijos para la cena cuando están concentrados en sus smartphones, en sus tablets, o viendo una serie en el televisor.

Dolmio, una empresa australiana de salsas para pasta, ha decidido poner remedio a esta situación. Para ello han creado un curioso pimentero que, con un simple giro, apaga todos los dispositivos electrónicos en varios metros a la redonda. Convencidos del éxito que tendría, lo regalaron a varias madres australianas y grabaron las reacciones con cámara oculta. El resultado fue mucho más eficaz y sorprendente que el que habían esperado. Las reacciones iniciales fueron explosivas, sobre todo en los adolescentes ("¡¡¡Se ha desconfigurado mi smartphone!!! ¡Estoy perdida...!"). Pero, casi inmediatamente, las comidas empezaron a ser gratas y enriquecedoras reuniones familiares donde todos tenían algo que contar, y todos aprendían también a escuchar a los demás.

Esta campaña ha requerido el trabajo conjunto de varias agencias: Clemenger BBDO Sydney, Pollen, Starcom y Ogilvy PR. El resultado es este divertido vídeo, que retrata la situación de muchas familias -no sólo las australianas- y que deja patente el problema de comunicación que existe en muchas casas. ¡Cuántas madres quisieran hacerse con un pimentero así...!

sábado, 10 de septiembre de 2016

El amor es ingenioso

Una vez oí esta expresión en labios de una persona sabia: "El amor es ingenioso". Con el tiempo, he podido comprobar la profunda verdad que encierran esas palabras.

Cuando alguien siente un verdadero afecto hacia otra persona (el marido hacia la mujer, la mujer hacia el marido; un amigo hacia su amigo, hacia su padre o su hijo) la inteligencia se agudiza, la imaginación se explaya. El amor da alas a la memoria, al ingenio y a la prudencia. Y se sabe cómo acertar, cómo agradar al otro.

En la historia que nos narra este spot, una mujer cualquiera que pasa por la calle se siente movida por la triste situación de un vagabundo. Su amor le lleva a ver lo que otros no ven, a calar en una situación lamentable que a otros les pasa inadvertida. Pero no sólo se percata: el amor, que es ingenioso, le lleva a dar con la clave para solucionar la indigencia de aquel hombre.

Cuando el afecto se enriquece con la imaginación, ¡qué energía tan grande se libera en nuestras mentes!, ¡qué capacidad descubrimos en nosotros para resolver los problemas de los que amamos!

En este anuncio descubrimos también el inmenso poder de las palabras. Con ellas podemos herir, difamar, destrozar, aniquilar la reputación de alguien... y también llevar a cabo las acciones más elevadas: alabar, educar, compartir, comunicar, instruir, ayudar, deleitar, dialogar... Y, sobre todo, amar. ¡Qué importante es que el amor se exprese también en las palabras, que sepamos siempre usarlas en beneficio de los demás!

viernes, 9 de septiembre de 2016

"Blanka": La niña que quería comprar una madre

(JUAN JESÚS DE CÓZAR).- Que una película lleve como título un nombre propio es siempre una declaración de intenciones. Además de señalar al espectador en qué personaje se centrarán los conflictos y el arco de transformación, le avisa sobre el punto de vista narrativo elegido para el relato. En este caso, el de una niña de 10 años llamada Blanka –la elección del nombre no es arbitraria– que malvive en las calles de Manila. Abandonada por su familia, sale adelante mediante pequeños hurtos y las limosnas que recibe. A raíz de una noticia de televisión se le ocurre una gran idea: ahorrará dinero para “comprar” una madre.

Esta premisa argumental va a permanecer como fondo de toda la historia que nos cuenta “Blanka”, una cinta que han coproducido tres países: Filipinas, Italia y Japón. Con gran sensibilidad, el director japonés Kohki Hasei nos entrega un film de corte social, conmovedor y realista, pero ha puesto mucho cuidado para evitar la seca dureza que pudiera traicionar el mencionado punto de vista infantil.

La labor de casting es todo un acierto. A la pequeña Blanka da vida la filipina Cydel Gabutero, que borda su papel como “niña de la calle” y nos sorprende además con su preciosa voz. Le acompañan Peter Millari (Peter), un auténtico músico callejero, y el niño Jomar Bisuyo (Sebastián). Con ellos mantendrá Blanka las conversaciones más emotivas, impregnadas de un lirismo aparentemente impropio de estos “perros callejeros” –así se autocalifica uno de los personajes–, pero indicativas del buen corazón que los tres poseen.

Con ellos recorreremos los suburbios de Manila de día y de noche, con sus luces y sus sombras. Encontraremos seres desvalidos dispuestos a ayudar y gente mezquina, bienestar y miseria, calor de hogar y abandono… De manera fugaz pero evidente se menciona también la labor de las religiosas con los huérfanos de esa gran ciudad. La cálida fotografía de Takeyuki Onishi contribuye sin duda a materializar este cúmulo de sensaciones y brilla especialmente en las escenas nocturnas.

Doblemente premiada en el Festival de Venecia 2015, y galardonada también en los Festivales de Friburgo y Kolkata, esta sensible y oportuna película se estrena en España el próximo 23 de septiembre.

jueves, 4 de agosto de 2016

Spot de P&G: Madres fuertes, atletas fuertes

En  este blog hemos comentado las campañas de P&G para los anteriores Juegos Olímpicos (“El Mejor Trabajo”, “Kids” o “Pick Them Back Up”). Son historias redondas, que se encuentran entre los spots olímpicos más vistos de todos los tiempos. Para los Juegos de Río 2016, ha lanzado una nueva campaña, “Strong”, que se construye sobre el storytelling de las campañas anteriores y que añade una nueva visión sobre el papel de las madres en la vida de los atletas.

Con un ritmo contenido, pero cada vez más vibrante, el vídeo narra el camino hacia a los Juegos Olímpicos de cuatro madres y sus hijos, mostrando situaciones de la infancia de esos atletas en los que la fuerza de sus madres marcó la diferencia para que pudieran estar en Río. Hoy, desde su apartamento en la villa olímpica, seguro que se acuerdan de ella con mucha frecuencia.

Yo no podría estar hoy viviendo mi sueño de competir en los Juegos Olímpicos si no fuera por mi madre” afirma la nadadora española Mireia Belmonte, que es también embajadora de la marca junto a su madre.

Strong” es obra de la agencia W+K Portland y ha sido dirigido por el director de Hollywood Jeff Nichols, entre cuyos trabajos se incluye la película “Midninght Special”, estrenada en mayo. La versión extendida de “Strong”, de 2 minutos de duración, ha recibido más de 20 millones de visitas en Internet, y en su versión corta se ha emitido en las televisiones de más de 30 países.

Como señala Marc Pritchard, Global Brand Officer de PG , “está campaña parte de una idea muy simple, pero muy luminosa. Y ella es que, detrás de cada atleta, hay siempre una madre increíble”.

viernes, 29 de julio de 2016

Genial spot en apoyo al equipo paralímpico británico

El canal de television ‘Channel 4’ ha lanzado un original y divertido anuncio en apoyo al equipo Paralímpico Británico de cara a la cita de Río 2016.

El corto se ha titulado "We're The Superhumans" (Somos los superhumanos) y en él puede verse cómo personas con discapacidades físicas son capaces no solo de ser excelentes en el deporte que practican, sino también en las actividades cotidianas, e incluso tocando un instrumento musical que muchos, sin tener ningún tipo de impedimento físico, no pueden hacer.

Si, la música es clave en este spot. La pegadiza canción se titula "I Can" (Yo puedo), y en todo momento subraya el valor y la capacidad de estas personas. Lo más sobresaliente es que la orquesta ha sido compuesta por los propios atletas. Y no se trata de una presentación "cursi" de estos atletas, sino de una ingeniosa y emocionante construcción de escenas y hazañas, con una rítmica melodía.

El video fue publicado el 14 de julio y en dos semanas ha logrado acumular más de 2.8 millones de reproducciones y más de 23 mil "likes".

Merece la pena verlo, como preludio a los Juegos Olímpicos de Río, que empiezan el próximo 5 de agosto.

"La clase de esgrima": floretes, sueños y esperanzas

(JUAN JESÚS DE COZAR).- Conectada históricamente con “1944” –film recientemente reseñado en este blog–, se acaba de estrenar en España esta coproducción entre Finlandia, Estonia y Alemania. Nominada este año al Globo de Oro a la mejor película en habla no inglesa y finalista también en la carrera hacia el Oscar, “La clase de esgrima” es una de esas cintas europeas en las que comercialidad y calidad se dan la mano.

A la exquisita dirección del finlandés Klaus Härö (“Cartas al Padre Jacob”, 2009) se suma una espléndida fotografía de Tuomo Hutri, fría y brumosa en los exteriores y saturada en los cálidos interiores. Redondea el conjunto una creíble ambientación y la emotiva banda sonora del alemán Gert Wilden Jr. Sin esta sobresaliente factura técnica, “La clase de esgrima” corría el peligro de ser considerada como una película más del género ‘maestro-discípulos con fondo histórico’… y no es así.

Año 1952. Ender Neils (Märt Avandi) llega en tren a Haapsalu, una pequeña localidad de la entonces República Soviética de Estonia. Quiere dejar atrás un pasado que el público conocerá gradualmente, y es contratado como profesor de un destartalado colegio que todavía conserva las huellas de la guerra. Sus alumnos, verdaderos héroes domésticos de unas familias castigadas por las infames purgas de Stalin, recuperarán la ilusión cuando Ender decida enseñarles esgrima. La trama se completa con la investigación sobre la vida anterior de Ender, la atractiva historia de amor que el protagonista vive con Kadri (Ursula Ratasepp) una de profesoras y los avatares del torneo de esgrima.

Con emoción contenida, característica del cine nórdico, “La clase de esgrima” nos presenta a unos personajes heridos en sus afectos más íntimos, que respiran un aire de sospecha y denuncia, pero que han sabido resistir y que conservan la esperanza. Una esperanza que el abuelo de Jaan (Lembit Ulfsak, el inolvidable protagonista de “Mandarinas”) transmite a su nieto en una conmovedora escena. La hermosa secuencia final eleva a Ender a esa categoría de profesor-padre (o profesora-madre) tan frecuente en el cine, y nos concede el final feliz que el espectador pedía a gritos.

Hay que decir que Ender Neils existió realmente. Fallecido en 1993, dos años después de la independencia de Estonia y de la caída de la Unión Soviética, el club de esgrima que creó aún existe hoy en día.

jueves, 7 de julio de 2016

El enfermo necesita, sobre todo, cariño


Cuando estamos enfermos, necesitamos algo más que un medicamento. Necesitamos muchas cosas, que no acertamos a expresar: cariño, comprensión, consuelo... Y, cuando esa enfermedad es larga y dolorosa, como en un cáncer, necesitamos apoyo, mucho apoyo. Ese es el mensaje de este precioso anuncio, que sorprende en su emotivo final.

El arranque describe un ambiente triste, en algún suburbio de una gran ciudad. ¿Una historia de drogas, robo, alcohol? Un adolescente, cubierto por un pasamontañas, vacía un spray de pintura sobre una vasta pared de ladrillos. Todo hace sospechar un graffiti desafiante, con algún mensaje descorazonador.

Pero en un instante todo cambia. El chico llega a su casa y, al quitarse al pasamontañas, advertimos su cara llena de bondad. La madre imagina que viene de hacer alguna diablura, pero él coge un ramo de flores y lo lleva a la habitación donde duerme su hermana, que –de repente lo descubrimos- está intubada y padece cáncer. El chico descorre las cortinas, despierta a la niña y le invita a mirar lo que ha creado para ella… La madre se emociona, y nosotros también…

Ciertamente, “It’s more than medication”. Es algo más que un medicamento lo que necesitamos en esa situación. Es el cariño. Eso es lo que nos hace vivir.

Buen mensaje para los tiempos que corren. Siempre queda la esperanza, y también el afecto de un hermano al que todos creían ya perdido

lunes, 4 de julio de 2016

"Buscando a Dory": Brillante secuela de Pixar

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Fundada en 1986, ha producido 17 largometrajes que han cosechado 16 premios Óscar, ocho Globos de Oro, 11 Grammy… Se trata de Pixar, la productora de referencia del cine de animación actual. El secreto del éxito de Pixar no está sólo en la deslumbrante calidad técnica de sus películas, ni en el enorme talento de sus creativos. El aspecto diferenciador hay que buscarlo en su filosofía empresarial: cohesión, colaboración, participación, libre comunicación, respeto y estima hacia los recursos humanos.

Pixar anima a sus trabajadores a llevar una vida equilibrada, a evitar la adicción al trabajo y a cuidar la dedicación a la propia familia, no sólo como estrategia para lograr un mayor rendimiento laboral sino porque pretende ser una empresa con rostro humano. El principal responsable de esta clarividencia antropológica es John Lasseter, miembro fundador de Pixar y actual productor ejecutivo. Por sus manos pasan todos los proyectos, de modo que los guiones, el diseño de personajes, el tipo de conflictos y el modo de resolverlos mantengan ese sello distintivo que se aprecia en todos los filmes de la compañía.

Este merecido prestigio convierte cada uno de sus estrenos en un acontecimiento mundial, ávidamente esperado por espectadores y exhibidores. Es lo que ha vuelto a ocurrir con “Buscando a Dory”. Esta secuela de “Buscando a Nemo” (2003) quizá no llegue al nivel de su predecesora, pero es algo que no parece importarle al público: los casi 400 millones de dólares recaudados en todo el mundo durante los primeros 10 días así lo atestiguan.

Dirigida también por Andrew Stanton y con música de Thomas Newman –que repite como compositor–, “Buscando a Dory” es una delicia que incorpora nuevos personajes originalísimos: un pulpo mimético, un tiburón ballena miope, una ballena con el sistema de ecolocalización estropeado, un pájaro despistado… Junto a ellos una genial Dory, que “sufre pérdidas de memoria a corto plazo”, y que quiere encontrar a sus padres con la ayuda del preocupón Marlin y su impulsivo hijo Nemo.

Todos estos seres imperfectos logran una “solidaridad marina” que ya quisiéramos los humanos. O quizá es precisamente eso lo que nos quiere transmitir la película: que la imperfección no es ningún problema y que la solución está en la actitud generosa.

Como es costumbre, Pixar nos regala al comienzo de la proyección el último cortometraje de la factoría titulado “Piper”: “inolvidable”, que diría Dory.

miércoles, 29 de junio de 2016

Danone: "¿Empezamos con una sonrisa?"

Danone nos ha sorprendido con un anuncio muy original que apuesta por el optimismo. Su lema, “¿Empezamos con una sonrisa?”, es más una propuesta para compartir que una pregunta para responder.

El spot arranca con un amanecer, porque siempre es posible volver a empezar. Un niño abre los ojos y despierta con una sonrisa. Unas palmas baten entusiasmadas, y una voz en off sale en apoyo de la imagen: “Hay muchos factores que influyen en nuestro estado de ánimo, pero hay algo, un gesto muy pequeño, capaz de mejorar nuestro día… ¡La sonrisa!”. Durante minuto y medio, el narrador explica con detalle cómo la sonrisa no sólo nos cambia la cara: también nos cambia la vida, porque despierta la ilusión y las ganas de vivir. Al final, el anuncio concluye: “Sabemos que no se puede cambiar el mundo de un día para otro, pero nosotros creemos que entre todos sí podemos mejorar las cosas... ¿Empezamos con una sonrisa?”.

Antes de leer el comentario que os propongo, quiero que veáis el spot.



Este anuncio se sustenta sobre cuatro grandes valores que iré desgranando en este artículo: optimismo, infancia, familia y amistad.

1. Optimismo: Indudablemente, la alegría y el optimismo son los valores fundamentales del anuncio. Niños sonrientes, familias alegres, parejas que festejan el simple hecho de estar juntas. También el sonido lo afirma. Lo primero que oímos es un batir de palmas lleno de alegría y entusiasmo. Batimos palmas cuando alguien nos agrada y nos hace felices, cuando algo nos parece sublime y hermoso, y también cuando cantamos y estamos alegres. Batir palmas es nuestro modo de expresar el gozo y el aprecio de algo.

Aún más, la palabra clave del anuncio es sonrisa. Cuando se menciona por vez primera, se hace un pequeño silencio, la música sube de volumen y el ritmo se acelera. La palabra se nos presenta como algo mágico: “Ese gesto tan común esconde poderes increíbles. Hay algo especial en la sonrisa (…). Se ha demostrado que la sonrisa alimenta nuestras emociones. Es decir, que por el simple hecho de sonreír, ya nos sentimos mejor”.

Y es que la sonrisa no es sólo un modo educado de mostrar agrado ante una visita. Esto sería ya bastante en un mundo regido sólo por la cortesía, pero no por el verdadero afecto. No, la auténtica sonrisa no es un mero convencionalismo; y, desde luego, es lo más opuesto a la simulación. Por eso el texto insiste: “No es un gesto aprendido. Antes de nacer los bebés sonríen en el seno materno”.

2. Infancia: Hablando de bebés, no es casual que la mayoría de los personajes del spot sean niños, y que cuando aparecen junto a mayores, sean ellos quienes asuman el protagonismo. Es sintomático que la primera imagen sea un niño que despierta, sonriente, con los primeros rayos de sol. Luego vemos a niños en distintas situaciones: jugando, compartiendo alegría, transmitiendo felicidad al mundo. Les vemos con su madre, en el salón de la casa; o con el padre, sonriendo en el jardín; en los columpios, en sano ejercicio físico; o bajo la lluvia, chapoteando bajo un paraguas. En toda circunstancia aparecen siempre con una franca alegría.

Porque en ellos, sonreír es algo natural: “Los niños son los que más sonríen: hasta 400 veces al día. En cambio, los mayores, unas 20”. Es una invitación a que aprendamos de ellos: a sonreír, a olvidar las penas, a afrontar la vida como un juego. Y no pensar en las tragedias, porque se esfuman todas cuando aprendemos a sonreír.

Esa idea del juego está presente en todas las escenas, pero principalmente en la que vemos a niños y niñas disfrazados de reyes y reinas. Porque ellos son los príncipes de la casa. Cuando el texto dice: “Pero hay algo, un gesto muy pequeño, capaz de mejorar nuestro día… ¡La sonrisa!”, lo que vemos es el rostro de una niña en un columpio que se acerca hasta el primer plano. Su sonrisa infantil es la mejor imagen de la felicidad.

3. La familia: Tan importante como los dos valores anteriores, resulta en el anuncio el contexto familiar. Todas las secuencias iniciales transcurren en el ámbito de una familia. Tras el despertar de un niño, vemos a una madre que juega con su hija. Después vemos al marido y a la mujer que contemplan asombrados una hoja de papel. A continuación, se nos muestra la causa del asombro: un dibujo de su hija, el dibujo de una familia unida –padre y madre cogidos de la mano– en la que ella es el centro de las atenciones.

La relación padres-hijos es el leit motiv de todas las historias, una relación de confianza que sobre todo se muestra cuando juegan juntos. Hay, además, dos imágenes muy significativas: la comida en la que están presentes los abuelos (lo que sugiere una familia abierta y generosa, que sabe tener espacio para los mayores: los que tienen menos vitalidad y salud) y la imagen del bebé en el vientre de su madre. Él ya forma parte de la familia, aún antes de nacer. Y es el portador de la alegría: “Antes de nacer los bebés sonríen en el seno materno”. Esa imagen –la del bebé sonriente– aparece de nuevo como cierre, mientras oímos la última frase de la narración: “¿Empezamos con una sonrisa?”. Porque empieza una nueva vida, porque la llegada de un bebé es la mayor alegría para una familia.

4. La amistad: El anuncio concede una gran importancia a las relaciones sociales y destaca en ellas su carácter benefactor. Somos mejores cuando estamos en grupo: “Lo mejor es que cuando vemos una sonrisa, la imitamos. Sonreímos 30 veces más estando en grupo que solos”.

Compartir. Esa es otra de las claves del anuncio. Compartir juegos y aficiones, compartir tiempo; pero, sobre todo, compartir alegría. Es algo que todos podemos hacer por los demás. Porque la alegría, como la sonrisa, es contagiosa: “Una reacción en cadena que podemos empezar todos cada día”. Esa es la primera y principal muestra de solidaridad. Antes que pensar en los que están lejos, en otros continentes, debemos pensar en los que están cerca: en nuestro propio hogar.

Este es, en síntesis, el mensaje lleno de optimismo que nos lanza Danone. ¡Bienvenido sea en nuestro mundo gris y apesadumbrado, donde tanta gente se ha olvidado hasta de sonreír!

Estreno de "1944": Humanidad en la barbarie bélica

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) “En 1939 la URSS y Alemania firmaron un pacto de no agresión. Solo una semana después comenzó la Segunda Guerra Mundial. En 1940 la Unión Soviética se anexiona Estonia y 55.000 ciudadanos estonios son movilizados por el Ejército Rojo. En 1941 Alemania ocupa Estonia durante cinco años y 72.000 ciudadanos estonios son movilizados por las fuerzas armadas alemanas. En 1944 el ejército soviético se presenta en las fronteras de Estonia.” Con esta información insertada en la pantalla comienza “1944”, una película estonia que fue candidata a los Oscars 2016 por su país y que llegará a nuestras salas de cine el próximo 1 de julio.

Elmo Nüganen, uno de los protagonistas de la excelente “Mandarinas” (2013), es el director de este film bélico que quiere recordar una vez más el sinsentido de la guerra. Y lo hace presentando los puntos de vista de unos soldados estonios condenados a combatir en bandos diferentes como involuntarios enemigos. “Esta no es nuestra guerra”, dice uno de ellos, mientras el espectador no puede dejar de pensar en dos de los individuos más perversos que ha contemplado el siglo XX: Stalin y Hitler.

Esta notable cinta coral combina las escenas bélicas –muy bien ambientadas y rodadas– con las reflexiones de los combatientes, sin dejar de apuntar también las dolorosas consecuencias del conflicto para la población civil. Pero si una guerra es capaz de sacar lo peor del ser humano, también es testigo de los comportamientos heroicos de personas corrientes, que muestran una lealtad a su conciencia a “prueba de bombas” y que arriesgan generosamente su vida por salvar las de otros. Es el caso de Karl Tammik (Kaspar Velberg) y de Jüri Jogi (Kristjan Üksküla), paisanos en ejércitos opuestos; este último es además protagonista de una delicada historia de amor.

Al final, los deseos de perdón y de paz quedan expresados mediante la voz en off y los acordes de un precioso Agnus Dei, porque “ninguna es nuestra guerra”. Y es que, como escribió San Juan Pablo II: “El diálogo, basado en sólidas leyes morales, facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto de la vida, de toda vida humana. Por ello, el recurso a las armas para dirimir las controversias representa siempre una derrota de la razón y de la humanidad.”

miércoles, 22 de junio de 2016

"Idol": El sueño de ganar la 'Operación triunfo' de Beirut

(JUAN JESÚS DE COZAR).- Mohammed Assaf nació en Libia en 1989, pero a los cuatro años se trasladó junto a su familia al campo de refugiados Khan Younis, en la Franja de Gaza. Cantante de bodas en su adolescencia, su pasión por la música y su gran voz le permitieron alcanzar un sueño aparentemente imposible para un palestino de Gaza: participar en Beirut en el Arab Idol, un concurso similar a nuestra Operación Triunfo. La “hazaña” de Assaf, plagada de dificultades, merecía ser llevada a la gran pantalla y eso es lo que ha hecho Hany Abu-Assadal, un reconocido director de cine palestino con ciudadanía israelí que cuenta con dos filmes nominados a los Oscar: “Paradise Now” (2005) y “Omar” (2013).

Estrenada en España hace unos días, la película se mueve entre el realismo y el cuento de hadas, pero predominando siempre lo emocional sobre lo reinvidicativo. El director no oculta su intención de tocar la fibra del espectador desde los primeros minutos, contándonos algunos episodios familiares y la relación con sus amigos de la infancia, a través de unas escenas llenas de encanto y de inocencia. A la vez, no deja de mostrarnos las duras condiciones de vida de los habitantes de Gaza, y –años después– la devastación producida por la operación militar israelí “Plomo Fundido”, que destruyó miles de viviendas entre diciembre de 2008 y enero de 2009.

A lo largo de sus 100 minutos vemos desfilar una galería de bondadosos personajes que, directa o indirectamente, ayudaron a Assaf en su camino: sus padres, su hermana, un comprensivo funcionario, un generoso concursante palestino… Con estos apoyos y su firme determinación, Assaf no sólo persevera en su propósito sino que logra arrastrar a los habitantes de Gaza hacia una suerte de entusiasmo colectivo, uniéndolos a través de la música y de su simpatía. En este sentido, resultan elocuentes las imágenes de archivo que introduce el realizador sobre el seguimiento popular del concurso.

Tawfeek Barhom hace un buen trabajo encarnando al joven Assaf. Entre los secundarios resaltaría la presencia de Nadine Labaki, una actriz y directora libanesa cristiana, que compone un pequeño pero importante papel, y a la que vemos santiguarse en un momento dado: un detalle no superfluo en la línea del entendimiento entre unos pueblos tan necesitados de convivir en paz.

IKEA: ¿La mejor formación? En casa y con cariño

IKEA ha lanzado un magnífico spot que nos habla de la familia y de cómo educamos a nuestros hijos. En esto sigue la estela de las grandes marcas (Coca-Cola, Danone, etc.) que han decidido apostar por los valores en sus mensajes publicitarios.

Y, como el negocio de IKEA son muebles para el hogar, ¿qué mejor apuesta que el hogar como centro de la familia y de la educación?

El anuncio arranca de una escena muy cotidiana. Un padre y su hijo están viendo la televisión mientras ambos toman chucherías. Una estadística que sale en el informativo cambia la cara del padre: “Los niños aprenden lo que ven; y, sobre todo, lo que ven en el hogar”. Acto seguido, el padre se recompone en el sofá –estaba echado de cualquier manera– y trata de arrebatar los chuches de su hijo. Empieza entonces una cascada de escenas familiares en las que los padres se ven superados por las circunstancias: la hija masca chicle porque ve hacerlo a su madre, el hijo se rasca el trasero porque su tosco padre también lo hace, y todos se pasan horas en Internet porque los padres son los primeros en estar enganchados. En cada escena descubrimos el rostro avergonzado de un adulto que no logra mudar sus malas costumbres tan rápidamente como quisiera.

Esto debería conducir al desánimo, a la sensación de que nunca sabremos educarles bien. Todo lo contrario. El anuncio termina con una inyección de optimismo: nos hace ver que no hace falta ser unos padres modélicos para poder educar, ni hace falta leer manuales o acudir a sesiones de terapia colectiva. Basta una sola cosa: el amor, el amor de unos padres que anteponen sus hijos a todo lo personal. Un amor que los hijos descubren muchas veces cada día, y que les ayuda a distinguir, en las acciones de sus padres, las cosas que deben imitar de las que deben obviar (y aprender a disculpar).

De ahí el lema final: “Nada como el hogar para amueblarnos la cabeza”. En casa –y no en el Instituto ni en programas de buena ciudadanía– es donde deben amueblarse las cabezas de nuestros hijos. En casa es donde aprendemos, enseñamos, compartimos y queremos. Nuestra casa es el centro de la familia y el centro de la educación de los hijos. Amueblémosla bien. Con orden, con buen gusto… y con cariño.

miércoles, 8 de junio de 2016

Conmovedora campaña de True Move: un relato de amor y compasión

En un mundo en el que las catástrofes, la corrupción y lo negativo ocupa buena parte de los telediarios, se agradece de vez en cuando una bocanada de esperanza y optimismo. No es poca cosa: porque un pequeño acto de bondad, un simple gesto de compasión con el que sufre, puede cambiar toda una vida.

Con esta idea han trabajado los publicistas encargados de elaborar la nueva campaña de True Move, una compañía de comunicación tailandesa líder en el sector que continúa así una línea de publicidad que apuesta por los valores. Hace dos años comentamos aquí otra campaña de esta empresa, “Dar es la mejor comunicación”, que tuvo una extraordinaria aceptación popular: diez millones de visitas en dos semanas. Ahora repiten con otro emotivo vídeo que no deja indiferente a nadie.

Como en esa otra ocasión, la empresa ha decidido no publicitar ningún producto. Le basta con contar una historia (“storytelling”) que condense los valores de la marca. Su mensaje continúa el de la campaña anterior, y ellos lo resumen así: “Compassion is true communication”.

Por lo general, cuando una persona vive una situación límite, es capaz de sacar lo mejor y lo peor de sí mismo. Cuando la vida nos maltrata, cuando tenemos un golpe duro e inesperado, o cuando nos sentimos traicionados, nos resulta difícil confiar en los demás: no sabemos ya perdonar, y nos cuesta dar o, simplemente, sonreír.

Sin embargo, esta campaña nos muestra todo lo contrario. Nos dice que es posible cambiar: es posible dar sin esperar nada a cambio. Y nos lo dice sin palabras, por el gesto supera las diferencias de raza, lengua o cultura. Tal y como cuenta la hermosa historia que veréis a continuación, existe un lenguaje universal que trasciende todos los demás: el lenguaje de los gestos. Y un pequeño gesto de amor, de compasión, puede llegar a cambiar nuestra vida. Enhorabuena a True Move.

¡Ya soy catedrático!

Todavía no me lo creo, pero es verdad. Desde el 30 de mayo soy catedrático después de un recorrido de muchos años, que ahora me parecen meses. Primero fue la defensa de la Tesis, con Premio Extraordinario. Luego la promoción a Profesor Adjunto, en la Universidad de Navarra. Más tarde, y por concurso de méritos, la plaza de Titular Interino en la Universidad de Málaga. Y, por fin, la plaza de Titular de Universidad, que parecía el cénit.

Me equivocaba. La carrera universitaria empezaba entonces: estancias en el extranjero, publicación en revistas indexadas, dirección de Tesis y proyectos de investigación… El pasado 2 de noviembre, siendo ya Decano de Comunicación en la Universitat Internacional de Catalunya, me llegó la tan ansiada acreditación de la ANECA. Era ya "catedrático acreditado", pero aún sin cátedra. La obtuve la semana pasada, tras defender mi plaza ante 5 catedráticos y superar los 3 ejercicios: Curriculum, Lección magistral y Proyecto investigador. Como en los buenos relatos, hubo final feliz. Y mi sueño se hizo realidad.

La verdad es que ha sido un sueño largamente acariciado. Han sido diez años los que, de una forma u otra, he invertido en alcanzar el último peldaño del escalafón universitario. Por eso, si hace unos días presumía de hermano (dos Goyas y una Palma en Cannes: ¡vaya carrerón lleva este chico!), hoy me toca a mí. Pero no para presumir, sino para agradecer. Escribo estas líneas para compartir con vosotros este triunfo y para daros las gracias.

Gracias a los que me habéis acompañado en este proyecto. A mis padres, en primer lugar, que tanto han sufrido todas y cada una de mis caídas. A mis hermanos, que han seguido el proyecto desde lejos, pero siempre muy cerca. A mis compañeros y colegas de las 3 universidades por las que he pasado: Navarra, Málaga y la UIC (muy especialmente, a los de ésta ultima). A mis amigos de los lugares donde he vivido (Pamplona, Málaga, Marbella y Barcelona), y a los de todo el mundo: también los que hice en las estancias en Milán, Colombia y Perú. A tantos colegas de otras universidades que me han apoyado, estimulado y ayudado cuando hacía falta… ¡Muchas gracias! Gracias, sobre todo, por estar siempre ahí.

lunes, 23 de mayo de 2016

¡Mi hermano gana en Cannes la Palma de Oro al mejor corto de ficción!

La carrera de mi hermano Arturo como productor de cine es impresionante: con “El barco pirata” ganó el Goya al mejor corto de ficción en 2012; con “La historia de siempre” obtuvo más de 130 premios en todo el mundo: Lucania (Italia), México D.F., Montecatini (Italia), Seattle (U.S.A.), etc.; y con “El corredor”, logró el Premio en la SEMINCI 2014, el Premio Gaudí en 2015 y el Goya al mejor corto en 2015 también. A ese palmarés suma, desde anoche, la Palma de Oro en Cannes al mejor cortometraje por “Timecode”, dirigido por Juanjo Giménez y producido por él.

Timecode” es la primera Palma de Oro para un cortometraje español, y la segunda Palma para el cine español en toda su historia, tras la conseguida por Luis Buñuel con ‘Viridiana’, hace ya más de medio siglo. Es un corto muy original, en el que se mezcla el misterio y la danza, la belleza y el amor. Luna, una vigilante de seguridad que trabaja en el parking de unas oficinas durante el día, se turna todos los días con Diego, que cubre las horas de la noche. Solo se ven unos segundos cada doce horas, en el momento en que, sin mediar palabra, se entregan el testigo para intercambiar el turno. Así jornada tras jornada. Un día, cansada de su trabajo y de su jefe, Luna descubre en las grabaciones de la noche anterior la pasión de Diego por la danza, y eso despierta en ella una ilusión dormida durante años...

Juanjo Giménez, que ha realizado tres largos y casi una veintena de cortos, defendió en la rueda de prensa el valor del cortometraje como formato propio: “Es posible tener una carrera en el cine sin hacer largometrajes. Mi próximo proyecto será también un cortometraje, considero que el corto es el presente y el futuro”. El director estaba visiblemente emocionado tras recibir el premio. En su discurso, dio las gracias al Festival antes de declarar: “Luis Buñuel, tú tienes la grande, pero yo tengo la pequeña, ¡que es todavía más difícil de lograr!”.

En verdad, no es un triunfo pequeño. Este año el comité de selección tuvo que revisar un total de 5.008 cortometrajes para seleccionar los diez finalistas. Y de ellos, el vencedor ha sido “Timecode. ¡Enhorabuena a todo el equipo, y en especial a Arturo! Qué orgulloso me siento de ser su hermano mayor. Os dejo con el trailer de esta pequeña joya.

jueves, 19 de mayo de 2016

Divertida campaña de la RAE contra los anglicismos: "Lengua madre sólo hay una"

La Real Academia Española (RAE), con ayuda de la Academia de Publicidad (AP), ha lanzado una campaña para hacernos ver lo innecesario de tantos anglicismos (todo parece más "guay" y más "cool" si se escribe en inglés) y la trampa que esconde tanto anglicismo suelto.

Poseyendo la segunda lengua más hablada del planeta, los hispanohablantes manifestamos un enorme complejo a la hora de expresarnos en nuestra propia lengua. Hemos dejado que crezca una falsa creencia: la de que, en un anuncio, las frases en inglés aportan calidad y prestigio al producto. Y que, en consecuencia, resultará más atractivo a los posibles compradores. Para desmontar ese falso complejo, ambas instituciones se han unido para crear esta divertida y demoledora campaña, titulada “lengua madre sólo hay una” que puede hacernos pensar, y es seguro que nos hará reír. De ahí que la subtitulen como “la primera campaña invadida de inglés, contra la invasión del inglés”.

No os la perdáis. Y, si os gusta, reenviadla a todos los que veáis "hipnotizados" por la anglofilia...


lunes, 16 de mayo de 2016

Spot emocional: ¡Es maravilloso ser padres...!

En este spot, Coca-Cola nos regala una sonrisa, nos cuenta una bella historia y nos habla del amor a la familia. Todo en uno. Y lo consigue en menos de un minuto y en un maravilloso viaje en el tiempo que nos hace pensar: “En verdad, ¡qué poco hemos cambiado!”.

Sabíamos que esta marca de bebidas refrescantes ha defendido siempre una publicidad con valores, y que el amor a la familia ha sido uno de sus valores más recurrentes. Ahora nos muestra que, en ese contexto, el momento de la paternidad y de la maternidad es el más maravilloso de todos, el que supone la más grande realización personal y la auténtica maduración de la persona.

Este anuncio, titulado “Life” en unos países y “Ser padres” en otros, compagina perfectamente estas dos facetas: porque es, en efecto, un canto a la vida; y, al mismo tiempo, un emotivo homenaje a los padres. Sobre todo, a los padres primerizos: a esos padres jóvenes que, llenos de inquietud pero a la vez de alegría, se atreven –en los tiempos que corren- a tener hijos y a darles lo mejor de sí mismos.

La historia arranca en los felices 70. La imagen nos lo muestra, y la canción de fondo (la clásica "To love somebody" de los Bee Gees, de 1967) nos introduce también en la época. Una mujer temblorosa anuncia a su marido que van a ser padres. Él la besa emocionado: es un momento de plenitud. Tras la euforia inicial, asistimos a una catarata de situaciones no previstas que cambian por completo la vida de ese matrimonio: la casa “absorbida” por el nuevo inquilino, los lloros del crío durante la noche, los paseos en los que ya no se puede hacer jogging, los desastres de la criatura… En definitiva, no tener un momento para uno mismo.

Y, de repente, otra noticia increíble. La cámara nos muestra la cambiante expresión del padre ¿Sorpresa, angustia, temor? ¡Todo lo contrario! Y el final, tan expresivo y tan conmovedor, nos deja una profunda y tierna emoción: “¡Es maravilloso ser padres!”.