lunes, 25 de febrero de 2019

"Homenaje al cine" (Vídeo con motivo de los Oscars)

Esta noche se ha celebrado "la fiesta magna" del cine: la ceremonia de los Oscars de la Academia. Hubo grandes sorpresas: Glenn Close, la favorita al premio a la mejor actriz, se quedó sin estatuilla en favor de Olivia Colman; y tampoco Roma ganó el galardón al mejor filme, aunque sí su director, Alfonso Cuarón. En todo caso, sí cumplieron las expectativas los demás actores: Rami Malek ganó como mejor actor por su interpretación de Freddie Mercury en Bohemian Rapsody, y también ganaron los actores de reparto previstos: Regina King  en El Blues de Beale Street, y Mahershala Al en Green Book, la cinta ganadora.

No pudo ser tampoco para el español Rodrigo Sorogoyen que optaba al premio al mejor corto de ficción por Madre, una pieza intrigante y bella que ha cosechado premios en medio mundo. Por segunda vez, un cortometraje español se quedaba a las puertas del Oscar, tras el acariciado premio a Timecode, dirigido por Juanjo Giménez y producido por Bastian Films.

Esta coyuntura tan propicia a la nostalgia (¡tantas salas de cine que nos permitieron soñar en nuestra infancia!) ofrece una ocasión inmejorable para visionar este precioso y emotivo "Vídeo-homenaje a las salas de exhibición" que la productora Tandem Entertainment difundió el 28 de diciembre de 2015, con motivo de los 120 años de la primera proyección de la historia.

Tandem Entretainment, creada por Claudia Maluenda y Laura Rubirola, acaba de estrenar un prometedor cortometraje (Hasta mañana, de Daniel Torres) y tiene en preparación dos largometrajes con directores conocidos: El cometa Halley, con Fernando Trullols, y White Flags are for Losers, con Guillermo Ramírez. Este vídeo que hoy os ofrezco os hará recordar muchos filmes inolvidables que mostraron la experiencia de soñar viendo una gran película.

¡Que lo disfrutéis!


120 years watching movies together from Tàndem Entertainment on Vimeo.

lunes, 11 de febrero de 2019

Las 25 mejores películas románticas

A nadie se le escapa que dentro de tres días, el 14 de febrero, es San Valentín. En todos los medios de comunicación hay artículos y propuestas para esta fecha.

Ciertamente, no hay que esperar al Patrón de los enamorados para tener un detalle con la mujer o el marido, con la novia o el novio. El amor es algo que hay que regar todos los días, como la rosa de El Principito. Nosotros necesitamos ser también ese pequeño Príncipe que riega cada día su flor delicada; con cuidados pequeños pero constantes: una sonrisa, un beso, un abrazo, un piropo...

Y evitar la rutina, y decir “te quiero” con la ilusión de la primera vez. Volver a ser novios, aunque se cuenten por decenios los años de matrimonio.

Todo eso es cierto. Pero también lo es que las fechas tienen su significado. Por eso he querido sumarme a esta celebración con una lista de 25 películas románticas que han superado la barrera del tiempo. Este fin de semana es una ocasión espléndida para sorprender a nuestra pareja con un filme que vimos hace años, o que vemos ahora por primera vez. El cine siempre ha sido “una fábrica de sueños”; y en ocasiones, una forma de demostrar el cariño.

Que paséis un gran día de San Valentín. Y, por favor, ¡decidme cuáles de ellas son vuestras preferidas! Me encantará saberlo:

1. Casablanca (1942), de Michael Curtiz
2. Vacaciones en Roma (1953), de William Wyler
3. Lo que el viento se llevó (1939), de Victor Fleming
4. Tú y yo (1957), de Leo McCarey
5. Ninotchka (1939), de Ernst Lubitch

6. Sonrisas y lágrimas (1965), de Robert Wise
7. Matrimonio de conveniencia (1990), de Peter Weir
8. Cumbres borrascosas (1939), de William Wyler
9. Luces de la ciudad (1931), de Charles Chaplin
10. Cyrano de Bergerac (1990), de Jean-Paul Rappeneau

11. El hombre tranquilo (1952), de John Ford
12. Bodas y prejuicios (2005), de Gurinder Chadha
13. Mejor... imposible (1997), de James L. Brooks
14. Breve encuentro (1945), de David Lean
15. Sabrina (1954), de Billy Wilder

16. West Side Story (1961), de Robert Wise
17. Algo para recordar (1993), de Nora Ephron
18. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub
19. Ghost (1990), de Jerry Zucker
20. La princesa prometida (1987), de Rob Reiner

21. La Bella y la Bestia (1991), de Gary Trouslade y Kirk Wise
22. Lo que queda del día (1993), de James Ivory
23. Sentido y sensibilidad (1995), de Ang Lee
24. El camino a casa (1999), de Zhang Yimou
25. La vida secreta de las palabras (2005), de Isabel Coixet

jueves, 7 de febrero de 2019

"Green Book": agradable sorpresa en el Oscar al mejor filme


(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Estrenada en USA el pasado mes de noviembre, la última película de Peter Farrely es una de las gratas sorpresas de la cartelera española en este inicio de 2019. Y lo es no solo por su calidad y su capacidad para gustar a todo tipo de espectadores (incluidos los críticos), sino porque supone también un punto y aparte en la filmografía de este director, sembrada hasta ahora de cintas mediocres y con abundantes detalles de mal gusto. Con un presupuesto de 23 millones de dólares, Green Book lleva cosechados 83 en todo el mundo y ha recibido 3 premios de la Academia de sus 5 nominaciones: Oscar al mejor filme, al mejor guión original y al mejor actor de reparto. Bien por Farrely, que esperemos haya descubierto una nueva “línea de productos”.

Green Book, que desprende un aroma clásico desde sus primeros fotogramas, nos cuenta una bonita historia de amistad y de superación de prejuicios, homenajea a la familia, alaba el trabajo bien hecho y la honestidad, defiende con firmeza la dignidad de cualquier persona y presenta la religión con naturalidad. Unas bondades que están planteadas de una manera sencilla, sin grandes disquisiciones, con algún que otro cliché y cierta concesión a lo políticamente correcto, pero casi siempre con un tono elegante y un eficaz sentido del humor. Y todo con un ritmo trepidante, al compás de una magnífica banda sonora, que incluye canciones de la década de 1960 y la música de Don Shirley (ahora hablaremos de él).

El filme recrea el viaje de dos meses que en 1962 hicieron Tony Vallelonga (Tony Lip para sus amigos), empleado del club Copacabana, y Don Shirley, virtuoso pianista afroamericano admirado por el legendario Igor Stravinsky. Tony (Viggo Mortensen), de origen italiano, criado en el Bronx, casado con una mujer maravillosa y padre de dos hijos, fue contratado para acompañar a Shirley (Mahershala Ali) como conductor y ayudante personal durante la gira que este realizó por el Sur de los Estados Unidos. Para mayor credibilidad, firma el guion Nick Vallelonga, el hijo mayor de Tony, que oyó contar a su padre el inolvidable periplo en múltiples ocasiones.

En una época de feroz racismo, el título de la película hace referencia a una guía (el “Libro verde”) de los escasos establecimientos que los afroamericanos podían utilizar en los Estados del Sur y que ofrecían cierta seguridad. Viggo Montensen y Mahershala Ali hacen un trabajo extraordinario y están nominados al Oscar. Su compenetración, dando vida a personalidades tan dispares, es perfecta. Una convivencia de la que ambos saldrán beneficiados y de la que el espectador es gozoso testigo. Para no perdérsela.

lunes, 7 de enero de 2019

Repaso a las mejores campañas de esta Navidad

Esta Navidad ha sido generosa en campañas emotivas y con valores. Primero nos sorprendió el spot de Lotería de Navidad (“Otra vez 22”), con un Scroge egoísta y solitario que cada mañana, al despertarse, vuele a vivir la lotería del 22 de diciembre: un simpático homenaje a Dickens (y al Día de la marmota).

Después llegó Ruavieja con su interpelación sobre el poco tiempo que dedicamos a nuestros familiares y amigos… y su definitiva propuesta: “Tenemos que vernos más”.

La nota más alta en emotividad y reflexión la puso IKEA, con su spot de preguntas y respuestas a varias familias que se preparan para Nochebuena: todos conocen la vida de los famosos y de las redes sociales, pero desconocen lo más importante y cercano: cómo se conocieron tus padres, cuál es el grupo musical preferido de tu hijo, cuál es el sueño incumplido de tu mujer...

Después tuvimos la sorpresa de Leche Pascual: la historia de una madre creativa que, en la víspera de Reyes, convierte un robo desalmado (apenas les ha quedado nada) en un simpático desaguisado de Sus Majestades.

Y, en fin, el anuncio #BelieveInChristmas nos hizo ver que hasta las aristas más punzantes de un erizo (en realidad, cualquiera de nosotros) pueden suavizarse y convertirse en armonía cuando hay verdadera amistad.

Antes de olvidar para siempre esta fecunda Navidad de 2018, quiero compartir con vosotros otras campañas que han sabido también tocar la fibra de nuestro corazón. Os agradeceré que me digáis cuál de todos -también de los anteriores- os ha gustado más:

1. Bouygues Telecom: La marca francesa de telecomunicaciones nos ha ofrecido la historia de un padre y su hijo a través de los años. Empieza con un padre que quiere hacer reír a su bebé con una canción de Redbone, y termina… con un claro mensaje de volver a la familia en Navidad.



2. El Corte Inglés: También para esta marca española las relaciones familiares están muy en el centro de su campaña navideña. La figura de un padre que educa, acompaña y dedica tiempo a su hijo, que es capaz de hacerse niño cuando está con él, se convierte en la gran propuesta para todos nosotros.



3. Apple: Con una brillante animación, que nos sitúa perfectamente en el punto de vista infantil, Apple nos cuenta la maravillosa historia de una niña imaginativa que, por vengüenza, no quería que nadie viera sus creaciones. Su lema es todo un proyecto de vida: “Comparte tu don”.



4. Cruz Roja: Nos emocionó con su campaña “El único regalo que Santa Claus no puede entregar”. En plena zona de guerra, Papa Noél se encuentra con las manos atadas, a pesar de su valentía y de su impronta mágica. Y es que hay cosas que nadie puede arreglar, salvo –quizás– la propia Cruz Roja. Todo un mazazo sobre la conciencia del espectador.



Y ahora, por favor, decídmelo: ¿cuál de todos os ha gustado más? Me encantará saberlo y compartirlo. ¡Feliz 2019!

"El regreso de Mary Poppins": cine positivo

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Un título sobrevive con buena salud de la cartelera navideña. Una película con viejas resonancias para tantas familias de muchos países, que entre 1964 y 1965 pudieron conocer en las salas de cine a esa hada-niñera llamada Mary Poppins. Casi 55 años después, ese mítico personaje que tanto nos admiró de niños ha vuelto a la gran pantalla de la mano de Disney y de un director experto en musicales: Rob Marshall.

El regreso de Mary Poppins quizá no haya colmado del todo las expectativas, pero es justo reconocer el esfuerzo de los productores por mantener en la secuela el espíritu de la obra original, en la que tanto se implicó Walt Disney. Emily Blunt quizá no tenga el carisma de Julie Andews (¿o es solo nostalgia?), pero compone a una Poppins reconocible, entrañable, coqueta y extravagantemente encantadora.

Si la acción de Mary Poppins se situaba en el Londres de la década de 1910, ahora nos encontramos en la misma ciudad y en 1930, en plena depresión económica. Jane (Emily Mortimer) y Michael (Ben Whishaw), los niños de la familia Banks, son ahora adultos y se encuentran en una difícil situación. Jane sigue soltera y seriamente comprometida con las causas sociales. Michael enviudó, tiene tres hijos, pocos ingresos y una casa en peligro de embargo. Un peligro que el viento del Este parece haber soplado a Mary Poppins, que se presenta de nuevo en la casa de los Banks. La niñera tendrá como aliado al bueno de Jack (Lin-Manuel Miranda), un optimista farolero.

La cinta ha contado con un generoso presupuesto de 130 millones de dólares; un guión escrito a tres manos por David Magee, Rob Marshall, John DeLuca, a partir de los libros de P.L. Travers; la colorista fotografía de Dion Beebe, ganador de un Oscar; las canciones que han compuesto Marc Shaiman y Scott Wittman; y breves apariciones de otros conocidos actores: Meryl Streep, Colin Firth, Angela Lansbury o el mismísimo Dick Van Dyke, en un guiño al filme de 1964. Y tanta calidad se nota en el espectáculo que nos brindan.

La película es “descaradamente” positiva. Y lo es, en mi opinión, por dotar a los personajes de un aire capriano: Jane, Michael y sus hijos, Jack…, parecen sacados de Qué bello es vivir, o de Juan Nadie, o de Caballero sin espada. Virtudes como la honradez, la veracidad, la capacidad de sacrificio, la generosidad o la solidaridad campan a sus anchas por los 130 minutos de metraje, para disfrute de pequeños y grandes. Sí, aquí el malvado no tiene sitio.

lunes, 10 de diciembre de 2018

#BelieveInChristmas: la Navidad saca lo mejor de nosotros

Como todos los años, la Navidad nos ofrece lo mejor de la publicidad: los mejores anuncios, los más emotivos. Se diría que en estas fechas todas las empresas pugnan por encontrar la creatividad más selecta y lograr un mensaje que cale en la gente y toque la fibra más sensible. Hemos publicado ya algunos anuncios preciosos que han aparecido en estos días, pero el que he seleccionado hoy me parece especialmente hermoso y sensible. Lo más sorprendente es que viene… ¡de una empresa de servicios financieros!

La campaña de Erste Group Bank está conquistando los corazones de todo el mundo porque alude a dos de los temas más preocupantes en el ámbito de la infancia: la aceptación de los diferentes y el acoso escolar. En realidad, una misma situación vivida no pocas veces por los menores extranjeros. De ahí que nos lo cuente desde la imaginación de un niño.

El anuncio animado tiene como protagonista a un pequeño erizo que llega a un nuevo colegio. Desde el principio, se da cuenta de que es “diferente” al resto: sus púas no son bien recibidas por sus compañeros, y nadie quiere compartir con él juegos ni asiento. Su forma de ser, que en absoluto pretende ser áspera ni hiriente, es percibida así por los demás. Y aquí entra en juego el segundo tema: el bullying, que se cierne sobre él de forma clara, aislándole de todos y acentuando la diferencia con los demás: una velada alusión a la discriminación étnica.

Sin embargo, ésta no es la última palabra. El espíritu de la Navidad se hace presente en esos mismos compañeros que antes le arrinconaban. Y ese amor lleno de comprensión es capaz de encontrar la solución al problema: de forma ingeniosa, encuentran el modo de suavizar su aspecto áspero y de hacer posible la convivencia.

#BelieveInChristmas: eso es lo que nos propone la campaña. Una propuesta que tiene como correlato la pregunta que nos lanza en su cabal de You Tube: “¿Qué sería de la Navidad sin amor?”. Realmente, un mensaje inspirador en estos días que reclaman nuestro afecto.

Ojalá todo el año tuviéramos una publicidad como ésta. Una publicidad con valores.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Leche Pascual: Dar lo mejor... también en Navidad

El 5 de enero por la noche, tras una fantástica víspera de Reyes, una familia regresa a su casa de campo. Es una familia ganadera, de esas que gusta ver en los anuncios de Leche Pascual. Una familia feliz con dos hijos (Tomás y Valentina) que, de repente, se ve azotada por un terrible nubarrón: la puerta de casa está forzada; los muebles, abiertos y tirados por el suelo, y todo el salón patas arriba. Hasta el árbol de Navidad ha sido destrozado: va a ser el día de Reyes más triste en la historia de esta familia.

Todo parece indicar que han sido objeto de un robo. Sin embargo, la madre descubre una carta sobre uno de los sillones. La cara se le ilumina cuando empieza a leerla en voz alta: “Queridos Tomás y Valentina: Lo sentimos mucho, no queríamos que sucediera esto. Hemos querido pasar los tres por vuestra casa antes de venir esta noche con los regalos, pero los camellos se han puesto nerviosos con las luces del árbol tan bonito que habéis montado y lo han destrozado todo con las pezuñas…”.

Por un momento, casi nos lo creemos. Casi nos creemos que la magia de la publicidad puede hacer que un día triste se convierta en algo mágico y hermoso. Pronto nos damos cuenta de que la madre está improvisando un maravilloso cuento para hacer felices a sus hijos, para evitarles una realidad demasiado cruda… Y, al final, comprendemos que la magia de la publicidad sí puede convertir la tragedia en algo hermoso: en un sueño feliz e inocente, como el que viven todos los niños la noche de Reyes. Ese arranque de ilusión y de ternura con que la madre resuelve la situación, nos dice mucho del cariño que ella pone todos los días en sus hijos: en cada día del año, y sobre todo, en estas fechas. El lema “Dar lo mejor”, de Leche Pascual, se hace vida también en Navidad.

Sin duda, es un anuncio emotivo y hermoso, que nos habla de ilusión y de familia, de un cariño que supera tragedias, y que por eso termina con un cierre muy atinado. La Navidad está hecha para esto: para soñar y amar. Y a eso nos invita la publicidad de estos días: a volver a la ilusión de la infancia.

¡Un brindis por los buenos anuncios de la Navidad!

lunes, 3 de diciembre de 2018

Las diez mejores películas navideñas

Estamos comenzando el Adviento, pero para muchos la Navidad está ya a las puertas. Las calles están adornadas e iluminadas, y todos los comercios nos recuerdan que ya es tiempo de hacer regalos...

En este contexto, dentro de poco empezará a programarse en televisión un particular género televisivo que podríamos denominar películas navideñas. Estas cintas incorporan algunos de los valores más típicamente cristianos: el sentido de la Navidad, la conversión a lo "Scrooge" (el personaje de Dickens), los deseos de felicidad, el reencuentro familiar, o el anhelo de retornar a la inocencia y a la infancia.

Como sugerencia para ver en casa durante estas próximas semanas, incluyo mi personal lista de "las diez mejores películas sobre la Navidad": incluye filmes familiares, y cintas clásicas junto a películas más recientes. Todas ellas son fáciles de encontrar en las plataformas o en los videoclubs.

1. ¡Qué bello es vivir! (1946), de Frank Capra. La víspera de Navidad, George Bailey está con el agua al cuello. Toda su vida ha renunciado a proyectos personales para ayudar a su comunidad; pero ahora el banco que ha creado para socorrer a la gente está al borde la quiebra, y Bailey va a un puente dispuesto a arrojarse al agua, pensando que todos sus esfuerzos han sido en balde. La repentina aparición de Clarence, un ángel que todavía no se ha ganado las alas, le hará ver cómo hubiera sido la vida de su familia y sus amigos si él no hubiese existido. Número uno indiscutible del género, que sigue transmitiendo esperanza y optimismo a públicos de todas las culturas.

2. La Natividad (2006), de Catherine Hardwicke. Recrea con acierto los escenarios, costumbres y utillaje de la época en que nació Cristo, pero falla en el retrato de la Virgen, que aparece siempre tímida e introvertida. Con todo, una buena preparación para vivir el sentido religioso de la Navidad.

3. Las Crónicas de Narnia (2005), de Andrew Adamson. Todo un clásico de la literatura infantil, escrito por C. S. Lewis. Durante la II Guerra Mundial, cuatro hermanos ingleses son enviados a una casa de campo para huir de los bombardeos alemanes. Un día, mientras juegan al escondite, la pequeña Lucy se esconde en un armario y de repente aparece en Narnia, un mundo fantástico que vive un invierno perpetuo. Cuando vuelva al caserón, nadie creerá su increíble aventura. Pero Narnia lanzará más mensajes a los niños, porque necesita de su inocencia para ser redimido. Y en esa misión encontrarán al majestuoso león Aslan, una respetuosa analogía del personaje de Jesucristo. Filme aún reciente que gustó a niños y adultos, y que aúna simbolismo cristiano junto a una gran aventura épica.

4. Maktub (2011), de Paco Arango. Manolo atraviesa una grave crisis en su matrimonio. Un día, cercano a la Navidad, conoce a Antonio, un chico con cáncer que tiene unas extraordinarias ganas de vivir, y eso le cambia la vida. Esta película familiar, con formato de cuento navideño, logra divertir y conmover, apelando a los buenos sentimientos. El director propone una fábula con enseñanzas sobre el sentido de la vida y la enfermedad, hablando sin complejos de la muerte, la trascendencia, el amor, la familia, la capacidad de perdonar, la fidelidad y las relaciones entre padres e hijos. Una gran opción para jóvenes y adultos.

5. De ilusión también se vive (1947), de George Seaton. Cercana la Navidad, la jefe de unos grandes almacenes contrata a un viejecito barbudo y simpático para que haga de Santa Claus. El anciano acapara pronto la atención de todos por su derroche de simpatía, y también porque afirma que es el verdadero Santa Claus. Con este planteamiento, la jefa quiere devolver a todos los ciudadanos el auténtico sentido de la Navidad, incluyendo a su escéptica hija. Cinta entrañable, nominada a los Oscar, donde se hace una dura crítica a los impulsos materialistas y consumidores que se anteponen, en estas fechas, al verdadero significado de la Navidad.

6. Family man (2000), de Brett Ratner. Entrañable fábula sobre un personaje que prefirió alcanzar el éxito en vez de casarse con la chica de sus sueños. En vísperas de Navidad, sólo y sin familia, tiene un extraño encuentro con su “Ángel de la guarda” que le hará ver lo que podría haber sido su vida con un matrimonio feliz, con hogar y con hijos.

7. La gran familia (1962), de Fernando Palacios. Un espléndido homenaje a la familia numerosa, que tiene como clímax la pérdida de uno de los hijos en la víspera de la Navidad. La mejor para el sentido familiar de estas fechas.

8. Polar Express (2005), de Robert Zemeckis. Un niño que ha perdido la ilusión de la Navidad se ve metido en un tren rumbo al Polo Norte, para conocer a Santa Claus. A través del viaje, plagado de increíbles aventuras, misterios y canciones , el protagonista viajará a un lugar mucho más escondido e importante, el de su propio corazón. Excelente película de animación en 3 D.

9. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub. Una joven taquillera de metro, secretamente enamorada de uno de los pasajeros, tiene la oportunidad de salvarle la vida, aunque él queda en coma; por una confusión, todos creerán que ella es su novia. Comedia romántica por excelencia, al estilo Capra o LeoMcCarey, que trae a colación la necesidad de afecto y compañía cuando llega la Navidad.

10. Feliz Navidad (2005), de Christian Carion. Narra lo que sucedió el 24 de diciembre de 1914 en el frente de Ypres (Bélgica), durante la Primera Guerra Mundial. Se decretó una tregua para esa noche que implicaba permanecer en los puestos sin disparo alguno, pero las tropas alemanas iniciaron un villancico, y las tropas británicas respondieron con "Adeste fideles". Luego intercambiaron gritos de alegría y deseos de una feliz Navidad para todos. Al poco, hubo encuentros de unos y otros en la tierra de nadie, y allí se intercambiaron regalos y recuperaron a los caídos. Celebraron funerales con soldados de ambos bandos, llorando las pérdidas y ofreciéndose mutuamente el pésame. Una gran lección de solidaridad cristiana.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Spot navideño de IKEA: ¿Conoces a los tuyos?

Como si estuviéramos en un quiz show (concurso de preguntas y respuestas), suena una música inquietante y se abre la luz sobre un gigantesco plató. Varias mesas con decoración navideña anticipan una simultánea cena de Navidad que van a protagonizar diversas familias (reales, no actores). Se sientan entre risas y carcajadas, dispuestos a pasar una gran noche. Pero se les propone un reto: cada uno de ellos debe responder correctamente a la pregunta que les lance un anónimo presentador que guía todo el juego. Si aciertan, se quedan; pero si fallan deberán abandonar la mesa.

Tanto jóvenes como mayores aciertan de lleno si les preguntan sobre la vida de famosos, los nuevos filtros de Instagram o el nuevo baile que chispea en las redes sociales. De repente, las preguntas cambian: cómo se conocieron tus padres, cuál es el puesto de trabajo exacto de tu padre, cuál es el grupo musical preferido de tu hijo, cuál es el sueño incumplido de tu mujer… Uno a uno, esos “sabelotodos” del mundo virtual y de la farándula se retiran avergonzados por no saber lo más importante en la vida de sus seres queridos. Así de triste. Así de real.

Este es el nuevo experimento que acaba de lanzar Ikea (recordemos su otro gran experimento: “La otra carta de Reyes”) como propuesta y como anuncio para esta Navidad. Con #DesconectaParaConectar Ikea quiere hacernos reflexionar sobre el tiempo que empleamos delante de una pantalla y los pocos momentos que pasamos con nuestra familia; al menos, lo poco que sabemos de ella. A la vez, se ha propuesto facilitar que esta situación cambie con el juego de mesa FAMILIARIZADOS, donde se pondrá a prueba el conocimiento acerca de la vida de nuestros seres queridos a través de preguntas. El juego tendrá dos versiones: la versión tradicional se regalará a los embajadores de la marca y a todos los empleados de IKEA en España; la versión digital estará disponible de forma gratuita para todo el que lo desee a partir del 18 de diciembre.

No dejéis de recomendar este anuncio a todos vuestros familiares. ¡Ah! Y empezad por haceros esas preguntas a vosotros mismos. Es un gran experimento.

viernes, 23 de noviembre de 2018

"First Man": El sentido del dolor y de la vida en un proyecto épico

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) A veces no es lo que se cuenta sino cómo se cuenta. La frase podría perfectamente aplicarse a “First Man”, la última y arriesgada película de Damien Chazelle. Arriesgada porque su tono reflexivo e intimista supone un brusco cambio de registro en la trayectoria del director, después de las exitosas “Whiplash” (2014) y “La ciudad de las estrellas (La La Land)” (2016).

Con solo 34 años y un indudable dominio de la técnica cinematográfica, la crítica internacional auguraba a Chazelle un prometedor futuro. ¿Por qué no seguir brillando con cintas tan vitalistas como las mencionadas? ¿Por qué habrá querido contarnos una vez más la archiconocida y versionada epopeya de la llegada a la luna de Neil Armstrong en el Apolo XI? Quizá porque nunca antes se había contado así, como él mismo explica: “Esta película trata acerca de uno de los logros más extraordinarios no solo en la historia de los Estados Unidos, sino en la historia humana. Mi esperanza es que al excavar bajo la superficie y humanizar el icono, podamos entender mejor cuán difícil y heroico fue realmente este momento”.

A Chazelle parece interesarle poner el foco en personajes que hacen de la capacidad de sacrificio y de sufrimiento casi una virtud absoluta. Una cualidad que comparten el Ryan Gosling de “First Man” y de “La La Land”, y el joven protagonista de “Whiplash”. Y hablando de sufrimiento, no deja de ser significativo que el filme comience con la dolorosa pérdida de un familiar, como ya ocurría con títulos como “Gravity” (Alfonso Cuarón, 2013) o “La llegada” (Denis Villeneuve, 2016). Aquí radica quizá el interés de esos filmes: en la posibilidad de encontrar un sentido a la vida, cuando la herida en el alma es tan profunda que nunca cicatrizará. Porque, como afirmaba Viktor Frankl, “la vida no se hace insoportable por las circunstancias; sólo se hace insoportable por la falta de sentido y propósito”.

Para Neil Armstrong, su inmersión total en el proyecto Apolo XI dio sentido al resto de su existencia. Eso sí, debiendo pagar también el precio de la permanente inquietud de su esposa Janet, una espléndida Claire Foy. Así lo entiende James R. Hansen, autor del libro sobre el que Josh Singer ha elaborado el guion. La inspiradísima música de Justin Hurwitz puede ser de nuevo candidata al Oscar, que ya ganó con la banda sonora de “La La Land”.

A algunos les aburrirá “First Man” por su ritmo pausado y su nivel de introspección al estilo de Terrence Malick, pero no deja de ser una interesante reflexión sobre esas batallas interiores que hemos de librar para convertirnos en héroes de lo cotidiano.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Ruavieja: "Tenemos que vernos más"

Ruavieja lo ha vuelto a hacer. Su campaña de Navidad 2018, lanzada esta misma semana, vuelve a tocar nuestro corazón y nos invita a tornar la mirada hacia nuestros seres queridos, como ya hiciera en el spot navideño de 2017.
El planteamiento es, a la vez, muy simple y muy certero. Todos decimos que queremos mucho a nuestros padres y a ese amigo del alma que nos cambia la vida cada vez que le vemos… El problema es que le vemos muy poco, menos –mucho menos– de lo que pensamos.

Si ahora nos dijeran que, teniendo 40 ó 50 años, solo pasaremos 36 días con nuestra madre –que vive a cierta distancia– o con el mejor amigo que tenemos, lo más seguro es que no nos lo creyéramos. “Imposible. ¡Si le quiero de veras, si –aunque estemos lejos no puedo vivir sin él, si por verle haría cualquier cosa…!”. Sin embargo, cuando examinamos un poco nuestra vida, nos damos cuenta de que en el último año apenas hemos pasado tiempo con él. El estrés diario, las series televisivas, las redes sociales y un ritmo de vida demasiado acelerado han ido robándonos gran parte del tiempo que antes dedicábamos a nuestras relaciones personales. El «ya te llamaré» es hoy de lo más cotidiano, y se acentúa a medida que nos hacemos mayores. ¿Con qué frecuencia veo a ese amigo con el que antes quedaba todos los sábados? ¿Y a aquel hermano o primo que siempre fue mi consejero?

En este marco, la campaña navideña de Ruavieja está resultando de lo más impactante. Tras ver el spot, muchos lo reconocen en los correos electrónicos o en sus publicaciones en las redes sociales. Porque esa campaña –a través de unas breves historias en las que todos podemos sentirnos reflejados– nos invita a descubrir cuánto tiempo pasaremos con nuestros seres queridos hasta el día en que nos muramos. El test, que está disponible en la página web de la marca, pretende sacudir nuestra conciencia y animarnos a dedicar más horas a aquellos que de verdad nos importan. Porque un día no muy lejano les echaremos en falta.

Buen mensaje para esta Navidad. Volver a disfrutar las relaciones humanas, y muy especialmente las familiares: tíos, sobrinos, primos… y, sobre todo, hermanos y padres.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata: Libros y amistad

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) La isla británica de Guernsey vivió su particular odisea durante la invasión nazi. Su estratégica situación en el Canal de la Mancha, cerca de las costas de Normandía, la convirtió en un importante objetivo para el ejército alemán, que la ocupó en junio de 1940. Pocos días antes se había conseguido evacuar a parte de la población y a casi todos los niños en edad escolar. Se calcula que se marcharon 21.000 habitantes de Guernsey, incluyendo 5.000 niños y los maestros de las escuelas.

Este contexto histórico funciona como paisaje de fondo de “La sociedad literaria y el pastel de piel de patata”, la última película del veterano director inglés Mike Newell, una agradabilísima cinta que está triunfando en la cartelera española. El guión adapta una novela póstuma de Mary Ann Shaffer, inacabada al fallecer la escritora y completada por su sobrina, Annie Barrow.

La acción de sitúa en 1946, en un Londres en plena reconstrucción tras la guerra. Juliet Ashton (Lily James) es una joven novelista de éxito que perdió a su familia durante la contienda bélica. Prometida con Mark (Glen Powell), un militar norteamericano, y representada por Sidney (Matthew Goode), su eficaz editor, la vida de Juliet parece orientada hacia un futuro estable y seguro, con un horizonte lleno de libros por escribir, de conferencias, entrevistas, homenajes y fiestas. Pero un día recibe una carta desde la isla de Guernsey que firma un tal Dawsey Adams (Michiel Huisman); unas letras que van a conectar el pasado con el presente y que tendrán una influencia decisiva en las aspiraciones de Juliet.

La verdad es que este filme de largo título es un disfrute. Y lo es en parte porque concede al espectador lo que este desea que ocurra. Pero se trata de una previsibilidad inteligente, tan elegante y simpática que resulta muy fácil engancharse a la historia y empatizar con los personajes. Aunque no es una obra maestra ni lo pretende, Newell entrega una película que logra entretener y emocionar, gracias a una Lily James encantadora, a una exquisita ambientación muy british, y a un tratamiento muy atractivo de la amistad y de la literatura como antídotos ante el sufrimiento.

Sí. Los amigos y los libros son como las chimeneas en los días de crudo invierno: nos reúnen, nos unen y nos caldean.

Spot de Lotería de Navidad: homenaje a Dickens y al Día de la marmota

Ya está aquí el nuevo anuncio de Loterías de Navidad. Desde que tomara el relevo de turrones El Almendro, que antaño marcaba el inicio de la época navideña, la campaña de Lotería Nacional nos da cada año el pistoletazo de salida para esta publicidad que quiere tocar nuestro corazón: pronto empezaremos a ver anuncios emotivos y cargados de valores que nos animan a sacar lo mejor que hay en nosotros.

Tras la historia de Manuel y el gordo caído en el bar de siempre (2014), la de Justino, vigilante nocturno en una fábrica de maniquíes (2015), la de Carmena y el pueblo que se confabula para hacerla soñar (2016) y la de Daniel y su romance con una extraterrestre (2017), la de este año se nos presenta como un homenaje a Dickens y a “El día de la marmota”.

El protagonista, un cerrajero solitario y egoísta que está siempre de mal humor (una clara evocación del avaro Scroge, de Cuento de Navidad), amanece cada mañana en el bucle del 22 de diciembre, el día del sorteo. La víspera ha comprado un décimo por la insistencia de una tendera, pero no tiene esperanzas de ganar, y mucho menos de compartir su premio. Así que, cuando le toca el gordo el día 22, decide disfrutarlo él solo y olvidarse de los demás. Al día siguiente despierta… ¡de nuevo el día 22! Y al comprobar que sucede todo lo que ha vivido el día anterior, corre a comprar los décimos que haya en el mercado para aumentar sus ganancias. Así un día y otro, hasta que se harta de que le toque el premio, porque vuelva cada día a despertar en su soledad. Pero un día, poco antes del sorteo, vuelve a ver a una vecina que no tiene un duro, y cuyo padre está gravemente enfermo. De repente, su corazón se enternece, y se decide a compartir con ella el décimo que sabe que será premiado.

Instantes después sale el Gordo en la televisión y a la joven casi le da un patatús. "¡Le ha tocado!", exclama incrédula. "Nos ha tocado a los dos", le corrige Juan, que después de 14 años atrapado en el 22 de diciembre logra –por fin- salir de su bucle y de su egoísmo, y puede volver a disfrutar de la vida gracias a la alegría de compartir.

Este nuevo spot ha sido ideado por Javier Ruiz Caldera, director de películas como Superlópez o 3 bodas de más, y su guión –deliciosa mezcla comedia y sentimiento– nos permite descubrir una vez más que “El mayor premio es compartirlo. Un gran lema que debería inspirarnos a todos.

jueves, 20 de septiembre de 2018

"Todos los saben": Elegancia iraní en un drama familiar castellano

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) El iraní Asghar Farhadi es uno de los grandes directores contemporáneos. Ganador en dos ocasiones del Oscar al mejor filme en habla no inglesa por “Nader y Simin: una separación” (2011) y “El viajante” (2016), acaba de estrenar una de las mejores películas españolas de este año. Sí, española. Una empresa arriesgada para un realizador y guionista tan alejado teóricamente de la cultura y de la idiosincrasia de nuestro país.

Se titula “Todos lo saben” y fue preseleccionada para representar a España en los Oscar, honor que corresponderá finalmente a “Campeones”. Con un reparto de lujo donde brillan Penélope Cruz, Javier Bardem, Ricardo Darín, Bárbara Lennie y Eduard Fernández, Farhadi ha escrito una historia situada en un pueblo vinícola de Castilla, con elementos de drama familiar y de thriller. Riesgo, decíamos, y mérito a parte iguales, porque si bien la cinta no alcanza las cotas de los mencionados títulos iraníes, el relato interesa y atrapa, y se atreve a “rozar” temas tan delicados como el alcoholismo, el aborto, la maternidad, la fe en Dios o la infidelidad matrimonial.

El argumento se despliega a partir del viaje de Laura (Penélope Cruz) a su pueblo natal desde Argentina, para asistir a la boda de su hermana Ana (Inma Cuesta). Su marido, Alejandro (Ricardo Darín), no ha podido acompañarla, pero sí sus dos hijos. La alegría del reencuentro con la familia y con Paco (Javier Bardem), del que Laura estuvo enamorada, se ve empañada por la desaparición de Irene, la hija mayor de Laura, durante la fiesta posterior a la boda. Un hecho que desata reacciones, revelaciones y consecuencias inesperadas.

No es casualidad que Farhadi se incline por las historias familiares. “Es un terreno afirma  que me permite explorar las relaciones de los miembros de la familia y toda la profundidad del ser humano. Es como un mar sin fondo y siempre se pueden encontrar aspectos interesantes que indagar. En realidad es una reflexión más amplia de la sociedad a través de la microsociedad que es la familia”.


La música de Alberto Iglesias y la fotografía del veterano José Luis Alcaine contribuyen al empaque de un filme rodado con la habitual elegancia de Farhadi, que nunca cede a la banalidad. En su cine los adolescentes pueden resultar alegremente alocados, pero no estúpidos ni frívolos; los adultos débiles o incluso miserables, pero también capaces de sacrificarse y de reaccionar con generosidad. Y en esta sutileza de Farhadi para no humillar a sus personajes, para no despojarlos de la dignidad que poseen como personas, me parece que radica buena parte del atractivo de sus trabajos. Una cualidad que deberían cultivar más directores y guionistas, pero esto… no todos lo saben.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Teka: "Donde se cocinan la vida y el cariño"

Teka ha lanzado en España una nueva campaña publicitaria para dar a conocer su nuevo posicionamiento de marca a nivel mundial. Con ella, la marca ha querido renovar su imagen contándonos una historia emotiva, que pone en valor todo el cariño que exige el arte de la cocina. De ahí surge este relato inspirador (auténtico storytelling) que un grupo de alumnos de 1º de Publicidad y RRPP de UIC Barcelona van a analizar y comentar en mi clase: Clàudia, Albert, Chiara, Paula, Marina y Carla. ¡Os deseo mucha suerte!

La premisa es clara: la cocina es mucho más que un lugar para preparar los alimentos. Es el espacio donde sucede casi todo lo que nos importa, donde las cosas pequeñas se vuelven esenciales. Quizás por eso muchos de nuestros recuerdos están asociados con el aroma y el calor de hogar que generan los fogones. Para Teka, el momento de la comida y su preparación forman parte de los grandes momentos de cada jornada.

Bajo el lema “Donde se cocina la vida”, la marca quiere transmitir que la cocina puede generar experiencias altamente emocionales, que se mantienen en la memoria durante toda la vida. Para ello, el anuncio -que ha estrenado en España y ahora lanza en todo el mundo- nos introduce en una historia conmovedora. Un hijo cariñoso y solícito intenta que su padre, enfermo de alzheimer, vuelva a recordar lo que les unía, pero ningún objeto consigue arrancarle de su mutismo. Ni el ajedrez al que solían jugar, ni una antigua cámara de fotos, ni su colección de sellos... Hasta que en una caja del trastero aparece un viejo cuaderno: “Las recetas de mamá”.

El hijo prueba suerte con una de esas recetas, y entonces se obra el milagro: el sabor de la comida y el recuerdo afectivo se unen para que el padre consiga hablar y recuerde a su esposa: “Dile a tu madre que estaba buenísimo”, afirma emocionado a su hijo. Y es que, como aprendimos en la película Ratatuille, la buena cocina es capaz de dar vida a los corazones más adormecidos.

Un aplauso para esta historia que rezuma afecto, emotividad y valores familiares.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Divertida campaña de la RAE contra los anglicismos: "Lengua madre sólo hay una"

La Real Academia Española (RAE), con ayuda de la Academia de Publicidad (AP), ha lanzado una campaña para hacernos ver lo innecesario de tantos anglicismos (todo parece más "guay" y más "cool" si se escribe en inglés) y la trampa que esconde tanto anglicismo suelto.

Poseyendo la segunda lengua más hablada del planeta, los hispanohablantes manifestamos un enorme complejo a la hora de expresarnos en nuestra propia lengua. Hemos dejado que crezca una falsa creencia: la de que, en un anuncio, las frases en inglés aportan calidad y prestigio al producto. Y que, en consecuencia, resultará más atractivo a los posibles compradores. Para desmontar ese falso complejo, ambas instituciones se han unido para crear esta divertida y demoledora campaña, titulada “lengua madre sólo hay una” que puede hacernos pensar, y es seguro que nos hará reír. De ahí que la subtitulen como “la primera campaña invadida de inglés, contra la invasión del inglés”.

No os la perdáis. Y, si os gusta, reenviadla a todos los que veáis "hipnotizados" por la anglofilia...


sábado, 25 de agosto de 2018

"Los increíbles 2": mejor familia, mejor película

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Expectación. Es la palabra que mejor define el clima cinematográfico que crea cada anuncio de una producción de Pixar. Doble expectación en el caso de “Los Increíbles 2”, tras el éxito de la primera entrega en 2004, que además ganó 2 Oscars. Como era de esperar, la película se ha adueñado de la taquilla mundial: 1.200 millones de dólares recaudados hasta el momento, una cifra que casi duplica lo cosechado por el primer episodio.

Con un presupuesto de 200 millones de dólares, Brad Bird y su equipo nos regalan una segunda parte que no solo mantiene el altísimo nivel de calidad de la primera sino que en algunas escenas lo supera. Desde el punto de vista técnico, la cinta es de una perfección detallista: los gestos de los personajes, las texturas, los colores, las escenas de acción, el grafismo… El espectador puede mirar cualquier punto de la pantalla y siempre encontrará un cuidadoso diseño de todos los elementos que entran en el plano. Así trabaja Pixar: con ese impecable “acabado” que, como en las casas, es lo que da prestigio. La música retro de Michael Giacchino, con aires del cine de espías de la década de 1960, pone la guinda al conjunto.

Bird, director y guionista, parte de una premisa para construir la historia: “El panorama ha cambiado sustancialmente desde nuestra anterior película. Pero la idea de que a nuestros Súpers les preocupe conseguir trabajo y pagar el alquiler sigue siendo muy atractiva. La gente continúa identificándose con los desafíos que te plantea la vida, incluso si tienes superpoderes”, afirma. En el argumento aparecen por tanto importantes cuestiones familiares y domésticas como la educación de los hijos, el papel del padre en el hogar, el trabajo de la madre fuera de casa…, junto a misiones imposibles para salvar a la humanidad. Ese continuo intercalado entre lo cotidiano y lo fantástico permite al espectador joven y al maduro entretenerse y, a la vez, pisar tierra.

En esta ocasión los creadores han querido dar un peso especial al personaje de la madre, Elastigirl, acorde con el justo reconocimiento de la relevancia de la mujer en la sociedad y de su capacidad para el multitasking. Y aunque en la trama se han incluido las lógicas actualizaciones a los tiempos tecnológicos que corren, los valores familiares se mantienen: Helen (o sea, Elastigirl), se las tiene que apañar tanto para vencer a los villanos… como para encontrar los zapatos de su hija adolescente. De modo que además de unos Superhéroes lo que tenemos sobre todo es una Superfamilia. No se la pierdan.