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domingo, 9 de diciembre de 2018

Leche Pascual: Dar lo mejor... también en Navidad

El 5 de enero por la noche, tras una fantástica víspera de Reyes, una familia regresa a su casa de campo. Es una familia ganadera, de esas que gusta ver en los anuncios de Leche Pascual. Una familia feliz con dos hijos (Tomás y Valentina) que, de repente, se ve azotada por un terrible nubarrón: la puerta de casa está forzada; los muebles, abiertos y tirados por el suelo, y todo el salón patas arriba. Hasta el árbol de Navidad ha sido destrozado: va a ser el día de Reyes más triste en la historia de esta familia.

Todo parece indicar que han sido objeto de un robo. Sin embargo, la madre descubre una carta sobre uno de los sillones. La cara se le ilumina cuando empieza a leerla en voz alta: “Queridos Tomás y Valentina: Lo sentimos mucho, no queríamos que sucediera esto. Hemos querido pasar los tres por vuestra casa antes de venir esta noche con los regalos, pero los camellos se han puesto nerviosos con las luces del árbol tan bonito que habéis montado y lo han destrozado todo con las pezuñas…”.

Por un momento, casi nos lo creemos. Casi nos creemos que la magia de la publicidad puede hacer que un día triste se convierta en algo mágico y hermoso. Pronto nos damos cuenta de que la madre está improvisando un maravilloso cuento para hacer felices a sus hijos, para evitarles una realidad demasiado cruda… Y, al final, comprendemos que la magia de la publicidad sí puede convertir la tragedia en algo hermoso: en un sueño feliz e inocente, como el que viven todos los niños la noche de Reyes. Ese arranque de ilusión y de ternura con que la madre resuelve la situación, nos dice mucho del cariño que ella pone todos los días en sus hijos: en cada día del año, y sobre todo, en estas fechas. El lema “Dar lo mejor”, de Leche Pascual, se hace vida también en Navidad.

Sin duda, es un anuncio emotivo y hermoso, que nos habla de ilusión y de familia, de un cariño que supera tragedias, y que por eso termina con un cierre muy atinado. La Navidad está hecha para esto: para soñar y amar. Y a eso nos invita la publicidad de estos días: a volver a la ilusión de la infancia.

¡Un brindis por los buenos anuncios de la Navidad!

viernes, 12 de enero de 2018

"El gran showman": El fabuloso mundo del circo

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) El norteamericano Phineas Taylor Barnum (1810-1891) está considerado un pionero del entretenimiento de masas. En una época en la que el teatro, los conciertos y otros eventos artísticos quedaban reservados a las clases altas, Barnum comenzó a ofrecer al “pueblo” curiosas y llamativas funciones, que evolucionaron desde los freak-shows (atracciones que mostraban a personas con deformidades singulares) hasta el conjunto de actuaciones que irían conformando el mundo del circo: “El mayor espectáculo del mundo”, tal como lo bautizó Cecil B. De Mille.

El gran showman”, película musical estrenada el pasado 29 de diciembre, se inspira en la vida de Barnum, pero no pretende ser un riguroso biopic de este incansable hombre de negocios. En primer lugar, porque el guión que firman Bill Condon y Jenny Bicks pasa de puntillas por las diversas fases de su vida, para centrarse en su faceta creativa y en la relación con su familia; y sobre todo porque las intenciones de la cinta están claras desde el principio: brindar al espectador un brillante espectáculo visual y musical, con una moderna puesta en escena ideada para transmitirle el optimismo y el espíritu emprendedor y soñador del protagonista.

Para lograr este objetivo, el debutante Michael Gracey ha contado con un formidable reparto de actores, actrices y cantantes, encabezado por un pletórico Hugh Jackman, nominado al Globo de Oro. Junto a él, Michelle Williams, Zac Efron, Rebecca Ferguson, Zendaya y Keala Settle, en los papeles principales. Salvo Rebecca Ferguson, todos aportan su propia voz a las canciones y se revelan además como notables bailarines.

El aspecto técnico el filme es impecable: la fotografía, el diseño de producción, el vestuario, las coreografías, la labor de edición…, vuelan muy alto gracias al trabajo de destacados profesionales, varios de ellos nominados al Oscar o galardonados con la estatuilla. Y musicalmente “El gran showman” es un auténtico regalo, por la banda sonora de John Debney (“La Pasión de Cristo”) y por los 11 excelentes temas escritos por Benj Pasek y Justin Paul, los letristas de “La ciudad de las estrellas (La La Land)”. La nominación al Globo de Oro de “This is me”, una canción contagiosa, llena de vitalidad y reivindicativa de la dignidad de cualquier ser humano es todo un acierto. Reconocimiento que quizá hubiera merecido también la preciosa balada “Never Enough”.

A pesar de las limitaciones de la película por su esquemático guión y la escasa definición de los personajes, “El gran showman” deja algunos interesantes mensajes de fondo como el respeto a la diferencia, el deber de cuidar de las personas con quienes se trabaja y el sacrificio de los proyectos personales por el bien de la familia. Un entretenimiento de calidad basado en una historia del siglo XIX contada y cantada al ritmo del XXI.

martes, 19 de diciembre de 2017

"Coco", de Pixar: Un canto emocionado a la familia

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Que Pixar es la compañía líder de la animación mundial nadie lo duda. Esa mezcla sabiamente dosificada de creatividad, atrevimiento y clasicismo es el cóctel maravilloso del que nacen sus películas: Toy Story, Monstruos S. A., Buscando a Nemo, Los Increíbles, Ratatouille, Up, Del revés… Y ahora Coco, estrenada el pasado 1 de diciembre con un éxito incontestable en todo el mundo y que arroja un dato curioso: de los casi 450 millones de dólares recaudados por ahora en taquilla, 140 corresponden a… ¡China!

John Lasseter, persona clave en la producción y uno de los genios fundadores de Pixar, ha sabido rodearse de un equipo de cineastas, guionistas e ilustradores de enorme talento, capaces también de asimilar los rasgos distintivos de la “filosofía Pixar”. La mayor parte de las productoras de animación intentan adaptar sus filmes a los nuevos tiempos; Pixar se adelanta a esos nuevos tiempos experimentando con universos y argumentos arriesgados, tan distanciados de la ñoñería como de cualquier dictadura ideológica. Sus producciones son de algún modo provocativas, pero en el caso de Pixar se trata de una “provocación virtuosa” que le permite situarse en una vanguardia muy sensata antropológicamente.

La historia de Coco nos traslada a México y nos cuenta la historia de Miguel, un niño de 12 años que vive en el pueblecito de Santa Cecilia con sus padres, sus tíos, su abuela, su bisabuela… Su amplia familia, los Rivera, se dedica a la elaboración de calzado desde que el marido de su tatarabuela abandonara a su esposa para dedicarse a la música. Miguel, que sueña con convertirse en un gran artista, toca la guitarra y canta a escondidas, porque su familia le ha prohibido cualquier contacto con la música tras lo ocurrido con su desdichado ancestro. Pero se acerca el Día de Muertos, una de las tradiciones mexicanas más populares, y muchas cosas van a ocurrir.

Tras un vistoso prólogo narrado con la gracia y la originalidad marcas de la casa, la cinta fluye con un ritmo trepidante y el espectador queda maravillado con la ambientación, los colores, las texturas y los movimientos de una animación de altísima calidad (Miyazaki no anda lejos), la música del oscarizado Michael Giacchino, las alegres canciones, los entresijos del relato…

Lee Unkrich, el director, y Adrián Molina, el guionista de origen mexicano, han entregado un producto admirable dirigido a pequeños y a grandes; un bellísimo canto a la familia, emocionante y rico en humanidad, que explora un terreno aparentemente osado al introducir a un niño en la Tierra de los Muertos. Pero que a nadie le preocupe el argumento ni le busque los tres (o cinco) pies al gato: vi la película rodeado de chiquillería, que aplaudió de forma entusiasta al finalizar la proyección.

martes, 14 de noviembre de 2017

"La librería", de Isabel Coixet: entre libros y sueños

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Dice Isabel Coixet que en la protagonista de “La librería”, su último film, hay mucho de ella misma. En primer lugar como mujer: esa mezcla de ingenuidad y de coraje, de bondad y de pasión, de idealismo y de aceptación pacífica de la realidad, parece definirla de alguna manera.

Y en segundo lugar como amante de la buena literatura: cuando en 2007 leyó la novela homónima que la británica Penelope Fitzgerald publicó en 1978, decidió que algún día la adaptaría a la pantalla grande. Una década después, el pasado 10 de noviembre, Coixet estrenó su película en España.

Fitzgerald utiliza a lo largo de todo el relato una fina ironía típicamente british que no siempre es fácil trasladar a la pantalla. De ahí que Coixet, autora también del guión, se haya permitido algunas licencias que compensen esta dificultad y beneficien al espectador. El resultado es una cinta con encanto, apacible, culta, de sabor agridulce pero con final esperanzador.

La librería” está ambientada en 1959 y se centra en el personaje de Florence Green (Emily Mortimer), una joven viuda de guerra sin hijos que se instala en Hardborough, un pequeño pueblo de la costa británica. Florence tiene un sueño: abrir una librería en un histórico edificio local lleno de humedad y casi ruinoso. Es un sueño inspirado por su afición a la lectura y, sobre todo, por el permanente recuerdo de su marido al que amó tiernamente y con quien trabajó en una librería. Pero Florence no lo tendrá fácil, porque su proyecto chocará con los intereses de Violet Gamart (Patricia Clarkson), la aristócrata del pueblo, que intentará boicotear el plan de Florence. En el lado bueno contará con el apoyo del misterioso Mr. Brundish (Bill Nighy) y de la pequeña y espabilada Christine (Honor Kneafsey).

La interpretación de Emily Mortimer es de lo mejor de la película y a través de ella contemplamos a una Florence delicada y sensible, pero no débil; generosa frente a la mezquindad que le rodea, pero nunca resentida; decidida pero no impositiva; firme y a la vez serena. Jean-Claude Larrieu es el responsable de la espléndida fotografía, reconfortante en los cálidos interiores y naturalista en la representación de una climatología a veces desapacible, como un reflejo del trato que recibe Florence en Hardborough.

Cualquier proceso creativo tropezará con obstáculos, parece querer recordarnos Coixet, pero el noble esfuerzo por superarlos desarrolla nuestra propia humanidad; y al mirar hacia atrás quizá descubramos que no estamos solos, que hay otros que nos siguen...

"Danielle": Lotería Nacional nos mete en la Navidad

El anuncio del Sorteo Extraordinario de Navidad se ha convertido en uno de los símbolos de la época navideña: el auténtico pistoletazo de salida para el inicio de las felicitaciones, los mensajes y los sentimientos de la Navidad.

Con un poco de adelanto, Lotería Nacional presentó ayer lunes el spot de este año, titulado "Danielle", firmado por el director español Alejandro Amenábar y realizado por la agencia de publicidad Leo Burnett. En el cortometraje se cuenta la historia de Danielle, una joven venida del espacio que llega a Madrid por Navidad. Ella queda fascinada por todo lo que ve. No sabe español y está desorientada, pero entra en una administración de Lotería y allí conoce a Daniel, quien le ayuda a comprar un décimo y pide para él el mismo número: sin saberlo, van a compartir la misma suerte. Así da comienzo su historia de amor.

Pasean por puntos emblemáticos de la capital, van a tomar algo y finalmente Daniel le acoge en su casa. Comparten los días previos a la Navidad y poco a poco se enamoran, mientras ella se va humanizando. Pero un día, poco antes del Sorteo de Navidad, Danielle se pierde intentando volver a casa. El amor es puesto a prueba por ambas partes, pues ambos saben lo distintos que son, pero creen firmemente en que el amor –y la suerte– pueden unirles...

Con esta historia de sueños navideños, Amenábar ha cogido el testigo del también director de cine Santiago Zannou, que dirigió el spot del año pasado protagonizado por Carmina, una anciana que confunde el día del sorteo y piensa que le ha tocado el Gordo.

La historia de “Danielle” se ha presentado en dos formatos: un corto de 20 minutos de duración y un spot de 3 y medio. En este segundo formato, como si fuera un cuento de Navidad, os la comparto.

lunes, 27 de febrero de 2017

Arturo Méndiz y UIC Barcelona casi alcanzamos el Óscar

No pudo ser. “Timecode”, ese sueño de Arturo que hemos compartido estas últimas semanas, se quedó a las puertas del Óscar (aunque él pudo disfrutar de la famosa alfombra roja y de toda la ceremonia). El premio al mejor cortometraje de ficción se lo llevó Sing”, un drama húngaro que no deja indiferente a quien lo ve. Sin embargo, para la UIC este resultado de “Timecode” no es un fracaso, sino un motivo de esperanza: un triunfo de amistad,  profesionalidad y trabajo en equipo que –estamos seguros– va a inspirar a nuestros alumnos durante mucho tiempo.

Estar entre los 5 nominados entre más de 5.000 cortometrajes, es sin duda el triunfo más valioso. Pero es que, además, ha dado un gran impulso a la carrera de dos personas de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de UIC Barcelona : el profesor de Producción Cinematográfica, Arturo Méndiz, y el graduado en Comunicación audiovisual, José Parcerisa.

En la UIC, Arturo ha llenado de ilusión y de esperanza, de sabiduría y de experiencia, a varias generaciones de estudiantes: casi diez años. Ellos –los alumnos actuales y los graduados–, junto con los profesores, los técnicos, las secretarias, las responsables de Promoción y Comunicación –toda la Facultad– estamos hoy de fiesta, nos alegramos con su triunfo y lo sentimos muy cerca. Más que ningún otro, yo lo siento hoy especialmente cerca (aunque esté a 10.000 Kms). Como Decano de la Facultad, y como hermano mayor, siento un gozo inefable y un orgullo inmenso. Cuando él era niño y yo adolescente, le inicié en el mundo del cine y le enseñé a gustar los clásicos del Séptimo Arte. Muy pronto me alcanzó. Y ahora es él quien me enseña y me guía, sobre todo con su actitud.

Porque este productor creativo, que busca siempre historias luminosas y muy humanas –que acrecienten las ganas de vivir y de convivir es un hombre sencillo que nunca se hace notar. Es generoso con todos, accesible a todos, y en especial a sus alumnos. Apoya a los jóvenes directores que acuden a él (como Fernando Trullols, en la foto de la izquierda), y está creando una escuela que dará frutos sabrosos en muy poco tiempo.

Hoy es fiesta en la UIC, a pesar de todo. Y, para festejar este triunfo moral que todos celebramos, quiero dejaros dos breves entrevistas que le hicieron en la UIC –antes de que yo llegara- con motivo de sus dos primeros Goyas: “El barco pirata” (2012) y “El corredor” (2016). Los pongo en orden inverso. Este año ha sumado el tercero, con “Timecode” (2017), que ha ganado también el premio Gaudí y la Palma de Oro en Cannes, y que ayer inscribió su nombre en la historia de los Oscars al ser uno de los 5 cortos de todo el mundo que obtuvo nominación.

De todo corazón, ¡muchísimas felicidades, Arturo!



Os dejo también los agradecimientos de Fernando Trullols, director de "El barco pirata", al recoger el Goya en 2012. Las referencias a Arturo, a José María Caparrós (tan querido en la UIC) y a su mujer e hijos están llenas de un particular encanto. Que las disfrutéis.

domingo, 5 de febrero de 2017

¡"Timecode" gana el Goya y acaricia ya el Oscar!

Hoy estamos de fiesta en mi familia y en el blog. Mi hermano Arturo, profesor de Producción Cinematográfica en UIC Barcelona y director de Bastian Films, ha ganado el Goya 2017 al Mejor Cortometraje de Ficción. Ha ganado el Goya por tercera vez (y por segunda consecutiva) gracias a la cinta “Timecode”, dirigida por Juan José Giménez y producida por él mismo, que ha obtenido ya más de 50 premios.

Lo más sorprendente es que ¡opta también al Oscar! El día 26 de febrero esperamos verle recoger la estatuilla en Hollywood, y agradecer a sus alumnos de UIC Barcelona -eso le he pedido- toda la ilusión que le transmiten en sus clases.

Todos los estudiantes y los profesores (conmigo a la cabeza: yo me he declarado el "fan nº 1 de Arturo") le agradecemos lo que ha hecho por nuestra Universidad, y todo lo que impulsa a soñar a nuestros estudiantes de Comunicación Audiovisual. 

El Goya fue anoche un notición para toda la familia (Aunque no una sorpresa: seis días antes le habíamos acompañado a recoger el Gaudí). Yo seguí anoche la ceremonia por Twitter, porque en mi casa estábamos viendo una película. Y de repente... un wasap de mi hermana anunciando que van a entregar el premio al mejor cortometraje. Logro que dejemos la peli  unos momentos y pasemos a la 1. Son momentos de tensión y de esperanza. Y, de repente ¡Timecode es el ganador!

Los hermanos andamos bastante dispersos (en Roma, Bombay, Tarragona, Barcelona), pero pudimos celebrarlo juntos gracias a las nuevas tecnologías: la distancia física fue salvada por mails, wasaps, llamadas de wasap, SMS…

La verdad es que Arturo es un genio. Ha sabido seleccionar bien los proyectos que quiere producir, como señala en la entrevista que le hicieron anteayer en El Confidencial. Ahí le calificaban de "apóstol del cine humano que nos hace mejores". Y es que él no sólo ha sabido organizar los proyectos para que pudieran convertirse en películas, sino que ha sabido elegir los guiones que iluminaran la vida de los espectadores. Su cine es un cine que aporta valores y ayuda a pensar.

Hace cinco años, produjo un cortometraje titulado “La historia de siempre”, con el que cosechó más de 130 premios: en festivales prestigiosos como los de Lucania (Italia), México D.F., Montecatini (Italia), Seattle (U.S.A.), Honk Kong (China), Cartagena de Indias (Colombia) o San Diego (U.S.A).

Al año siguiente su película “El barco pirata”, del que hablé en su momento, ganó en 2012 el Goya al Mejor Cortometraje de Ficción. ¡Fue una gran alegría que compartimos pocos días después toda la familia! (La foto de al lado nos la hicimos una semana después, y en ella se me puede ver más feliz aún que el propio Arturo).

Un año más tarde, “El corredor” obtuvo en la SEMINCI el premio al Mejor Cortometraje Europeo, lo que le permitió representar a nuestro país en los premios EFA (European Film Award), los más prestigiosos del cine europeo. Después ganó en los Gaudí, como ya conté en esta página, y ha estado presente en las secciones oficiales de muchos festivales: Flickerfest, en Australia; Clermond Ferrand, en Francia; Palm Spring, en California...

Pero lo mejor para Arturo llegó anoche: su tercer Goya con Timecode, una excepcional historia de amor sin palabras. Es el gesto, la mirada ¡y sobre todo, la danza! lo que va desgranando un argumento sorprendente y, a la vez, cautivador. Ésta es la sinopsis oficial: "Luna es una vigilante de seguridad que trabaja en el parking de unas oficinas. Cansada de su trabajo y de su jefe, se turna con Diego, a quien apenas ve unos segundos al día. A partir de un curioso hallazgo, Luna descubrirá una manera de comunicarse con su compañero".

En palabras de Arturo, "Timecode está llamado a ser el cortometraje español más importante de la historia". Y no le falta razón: Palma de Oro en Cannes, Gaudí al mejor corto, ¡Goya anoche con todos los honores! (Aquí el momento en que recogen el Goya). Y ahora afronta con esperanza el reconocimiento de la Academia de Hollywood. ¡El Oscar sería la locura completa! Y como dice Óscar Sueiro, profesor de Cine en UIC Barcelona: "Este corto es una maravilla; tiene arte, tiene emoción, y tiene ese 'no-sé-qué' que solo encuentras en las obras maestras".

Como fin de fiestas, os dejo tres regalos: el tráiler de Timecode (el corto no está disponible, porque está en el circuito de los festivales), el Making of de la cinta y el primer gran corto de Arturo: "La historia de siempre". Que los disfrutéis.




miércoles, 22 de junio de 2016

"Idol": El sueño de ganar la 'Operación triunfo' de Beirut

(JUAN JESÚS DE COZAR).- Mohammed Assaf nació en Libia en 1989, pero a los cuatro años se trasladó junto a su familia al campo de refugiados Khan Younis, en la Franja de Gaza. Cantante de bodas en su adolescencia, su pasión por la música y su gran voz le permitieron alcanzar un sueño aparentemente imposible para un palestino de Gaza: participar en Beirut en el Arab Idol, un concurso similar a nuestra Operación Triunfo. La “hazaña” de Assaf, plagada de dificultades, merecía ser llevada a la gran pantalla y eso es lo que ha hecho Hany Abu-Assadal, un reconocido director de cine palestino con ciudadanía israelí que cuenta con dos filmes nominados a los Oscar: “Paradise Now” (2005) y “Omar” (2013).

Estrenada en España hace unos días, la película se mueve entre el realismo y el cuento de hadas, pero predominando siempre lo emocional sobre lo reinvidicativo. El director no oculta su intención de tocar la fibra del espectador desde los primeros minutos, contándonos algunos episodios familiares y la relación con sus amigos de la infancia, a través de unas escenas llenas de encanto y de inocencia. A la vez, no deja de mostrarnos las duras condiciones de vida de los habitantes de Gaza, y –años después– la devastación producida por la operación militar israelí “Plomo Fundido”, que destruyó miles de viviendas entre diciembre de 2008 y enero de 2009.

A lo largo de sus 100 minutos vemos desfilar una galería de bondadosos personajes que, directa o indirectamente, ayudaron a Assaf en su camino: sus padres, su hermana, un comprensivo funcionario, un generoso concursante palestino… Con estos apoyos y su firme determinación, Assaf no sólo persevera en su propósito sino que logra arrastrar a los habitantes de Gaza hacia una suerte de entusiasmo colectivo, uniéndolos a través de la música y de su simpatía. En este sentido, resultan elocuentes las imágenes de archivo que introduce el realizador sobre el seguimiento popular del concurso.

Tawfeek Barhom hace un buen trabajo encarnando al joven Assaf. Entre los secundarios resaltaría la presencia de Nadine Labaki, una actriz y directora libanesa cristiana, que compone un pequeño pero importante papel, y a la que vemos santiguarse en un momento dado: un detalle no superfluo en la línea del entendimiento entre unos pueblos tan necesitados de convivir en paz.

viernes, 1 de abril de 2016

"El inventor de juegos": Viaje al mundo de las aventuras

(JUAN JESÚS DE CÓZAR).- Iván Drago es un niño de 10 años, quizá algo torpe para los deportes, aunque estudioso y dotado de una desbordante imaginación. Es precisamente esta última cualidad la que le anima a participar en un concurso de invención de juegos, promovido por La compañía de los juegos profundos. Pero lo que no imagina Iván es que será el vencedor de un certamen al que se han presentado 10.000 niños, ni que el premio será una misteriosa pegatina, ni que sus padres…

El inventor de juegos” es una película familiar basada en la novela homónima del argentino Pablo de Santis, periodista, escritor de novelas juveniles y guionista, varias veces premiado por sus trabajos. El guión se beneficia, por tanto, de una trama bien urdida, en la que nuestro héroe, Iván Drago (David Mazouz), deberá superar multitud de pruebas hasta enfrentarse finalmente al malvado Morodian (Joseph Fiennes), sabiendo que cada paso que dé será un auténtico desafío: el juego de su vida.

La cuidada ambientación, los decorados, los colores y los diseños están puestos al servicio de este “thriller de aventuras”, como define al film su director, Pablo Buscarini, ganador de un Goya en 2007. Además de las buenas interpretaciones de Joseph Fiennes, al que hemos visto recientemente en “Resucitado”, y del jovencísimo David Mazouz, hay que destacar también la presencia del veterano Edward Asner en el papel de abuelo de Iván.

El film recuerda en algunos momentos a la saga de Harry Potter o al Hugo de Martin Scorsese. Y aunque las diferencias de presupuestos son evidentes, aquí la familia adquiere un positivo protagonismo del que prescinden las producciones mencionadas. Una opción expresamente buscada por Buscarini, que en una entrevista explicó: “En realidad, hay muy pocas películas para toda la familia, como E.T., o las cintas de Pixar o de Tim Burton. Muchas de ellas lo intentan pero muy pocas realmente lo logran. El objetivo ideal de una película familiar es que los padres y los niños vayan al cine juntos”.

El inventor de juegos” se estrenó el viernes 1 de abril y es una de esas propuestas donde conviven fantasía y realismo, ideal para un público muy joven y para ser comentada posteriormente en casa con los hijos, porque detrás de su aparente sencillez laten temas como el crecimiento personal, la confianza, la comprensión de uno mismo, la autenticidad o la valentía.

sábado, 27 de febrero de 2016

Vencer el cáncer... con el juego

Juegaterapia es una organización sin ánimo de lucro que trabaja para llevar un poco de alegría a los niños con tratamiento de quimioterapia. Se trata de vencer el cáncer infantil a través del juego. De ahí el lema de sus campañas, con un claro tono de complicidad infantil: “la quimio jugando, se pasa volando”.

En este simpático spot, que me envía mi amigo Jaume Figa, participan de una forma activa y desinteresada Alberto Chicote, El Hombre de Negro, Pablo Ibáñez y Risto Mejide. Los famosos aparecen instruyendo a los niños sobre cómo ganar la guerra al cáncer infantil: qué actitud hay que adoptar y sobre todo, qué armamento deben utilizar. Al principio, todo parece una instrucción para la actitud bélica, una captación de “niños soldados” que debería suscitar la mayor repulsa por parte de todos. Pero el espectador percibe desde el primer momento que el mensaje es justo el opuesto: la evidente parodia pone de manifiesto una enorme complicidad y cercanía con los niños…

Sí, todos los instructores animan a la guerra, y enardecen a los chicos para que utilicen las mejores armas. Y esas armas son… ¡los juegos!

Desde sus comienzos, Juegaterapia ha avalado la importancia del juego para los niños que reciben tratamientos de quimioterapia, porque jugar ofrece muchísimos beneficios: ayuda a que se distraigan, disminuye la angustia que sufren, reduce la percepción del dolor que sienten, y sobre todo, les pone en relación de amistad con otros niños enfermos de cáncer.

Por eso regala juegos a los menores, construye jardines en las azoteas de los hospitales y lleva a cabo otras iniciativas para mejorar su calidad de vida. Con esta campaña, la fundación espera captar no “niños soldados”, sino socios que quieran involucrarse en su labor, alegrando un poco más la vida de los niños que están en centros oncológicos.

Dentro de su sencillez, y del escaso presupuesto con el que se ha realizado, el spot merece nuestro apoyo y nuestro elogio. Por eso lo he seleccionado esta semana. También a mí me gustaría contribuir a su campaña. Porque los adultos podemos aprender mucho de los niños; y ayudándoles, es cuando más y mejor nos enriquecemos.

domingo, 7 de febrero de 2016

¡Mi hermano gana el Goya al mejor corto de ficción!

Desde anoche, en este blog estamos de fiesta. Mi hermano Arturo, profesor de Comunicación en UIC Barcelona y director de Bastian Films y Caduco Films, ha ganado el Goya 2016 al Mejor Cortometraje de Ficción por la cinta “El Corredor”, que ha sido dirigida por José Luis Montesinos y producida por él mismo. Aquí le podéis ver en el momento en que ambos recogieron el Goya.

El premio fue anoche un notición para toda la familia. Yo seguía la ceremonia por Twitter, porque en mi casa estábamos viendo una película. Y de repente... ¡un wasap anunciando que Arturo es el ganador! Los hermanos andamos bastante dispersos (en Roma, Bombay, Tarragona, Barcelona), pero pudimos celebrarlo juntos gracias a las nuevas tecnologías: la distancia física fue salvada por mails, wasaps, llamadas de wasap, SMS…

Arturo es un genio. Ha sabido seleccionar bien los proyectos que quiere producir, como señala en la entrevista que le hicieron pocos días antes de los Goya; y ha sabido organizar los proyectos, por difíciles que fueran, para que pudieran llegar a buen puerto e iluminar un poco las vidas de los espectadores. Su cine es un cine que aporta valores y ayuda a pensar.

Hace cinco años, produjo otro cortometraje para José Luis Montesinos, titulado “La historia de siempre”, con el que ganaron más de 130 premios en todo el mundo: en festivales prestigiosos como los de Lucania (Italia), México D.F., Montecatini (Italia), Seattle (U.S.A.), Honk Kong (China), Cartagena de Indias (Colombia) o San Diego (U.S.A).

Al año siguiente su película “El barco pirata”, del que hablé en su momento, ganó en 2012 el Goya al Mejor Cortometraje de Ficción. ¡Fue una gran alegría que compartimos pocos días después toda la familia! (La foto de al lado nos la hicimos una semana después, y en ella se me puede ver más feliz aún que el propio Arturo). Con el de ayer, suma ya dos Goyas. ¡Hasta dónde podrá llegar...!

Porque la historia de “El corredor” es aún incipiente. Hace poco más de un año que inició su carrera en los festivales. Y lo hizo de modo brillantísimo: fue galardonado en la SEMINCI de Valladolid como Mejor Cortometraje Europeo, lo que le permitió representar a la Seminci en los premios EFA (European Film Award), los más prestigiosos del cine europeo. Después ganó en los Gaudí, como también conté en esta página, y ha seguido cosechando premios: ha estado presente en las secciones oficiales de muchos festivales (Flickerfest, en Australia; Clermond Ferrand, en Francia; Palm Spring, en California) hasta ganar el Goya de ayer.

La película es un breve relato lleno de encanto y de valores. Como señala su director, “El corredor es nuestra pequeña fábula del mundo laboral en un tiempo convulso como el nuestro”. La historia aborda el encuentro, el primer día que sale a correr, de un antiguo empresario con uno de los trescientos trabajadores que despidió cinco años atrás, cuando cerró su negocio. Saludos educados, intercambio de situaciones actuales y una propuesta, que implica correr…

A través de un ágil montaje, marcando la atención en los dos protagonistas, el planteamiento inicial conduce a un tenso nudo que concluye en un reto tan personal como simbólico. Ser capaz de enfrentar las nuevas situaciones y de apostar por uno mismo hasta las últimas consecuencias.

No en vano el corto contiene una dedicatoria final: A todos aquellos que creen y luchan desde el principio hasta llegar a la meta.

Para que podáis unirnos a la fiesta de este blog, os dejo tres vídeos: el momento en que “El corredor” gana el goya 2016 (1 min.), el tráiler de la película (el corto aún no está disponible en Internet: está haciendo el circuito de los festivales) y su anterior trabajo con Montesinos: “La historia de siempre”. Los tres vídeos os emocionarán. ¡Que los disfrutéis!





domingo, 3 de enero de 2016

¿Qué anuncio navideño te gustó más?

Como siempre, la Navidad ha sido una época de grandes anuncios emocionales. Algunos, muy emotivos y nostálgicos, como el de Lotería de Navidad, con su solitario y generoso Justino, que nos robó a todos el corazón. Otros resultaron escandalosos a la vez que muy conmovedores, como el de ese anciano que se ve obligado a simular su muerte para conseguir que todos sus hijos acudan a casa en Nochebuena.

También tuvo su doble faceta de morbo y encanto el spot de la cadena de supermercados Sainsbury, en la que un adorable gato, Mog, provoca una serie de catástrofes y arruina la casa en el día Navidad (aunque, a la postre, ese desastre provoca la solidaridad de todo el vecindario). El de John Lewis, con la historia del hombre solitario en la Luna, tocó nuestro corazón cuando vimos que una pobre niña era capaz de hacerle llegar un regalo a través del espacio, y comunicarse con él sin palabras: bastaba la mirada de ambos y… una lágrima en cada ojo.

Uno de los que a mí más me ha gustado es el anuncio canadiense de Cineplex, que supo encontrar el momento y la historia para comunicarse con su público. La Navidad, los recuerdos, la época de la nostalgia y de la infancia, los momentos vividos en familia… Todos esos elementos se reúnen bellamente en este cortometraje que le ha servido como campaña promocional en estas fechas.

La empresa, dueña de la cadena de cines más grande del país, presentó Lily & the Snowman, un video de genuino storytelling que transmite emoción por todos los cuatro costados. La historia nos recuerda que, a pesar de todos los cambios y del ritmo de vida que llevemos, siempre podemos volver a ser niños en Navidad; volver a los recuerdos, a lo más elemental, al deseo de felicidad. Y soñar, y sonreír… como cuando éramos niños.

No es mal mensaje. Desde luego, no ha sido mala campaña para Cineplex, que en las 3 semanas que lleva de exhibición ha constatado en las encuestas un repunte del vínculo emocional con sus cientos de miles de clientes, así como sus 12.000 empleados en todo el país. El mundo del cine, desde luego, nos ayuda a soñar con más facilidad.

Os pongo este anuncio, y a continuación podéis ver el delicioso "Así se hizo".

¡Feliz año nuevo a todos!



Por si no los habéis visto, os pongo otros 3 spots navideños, que ya fueron comentados en este blog, para que hagáis vuestra elección personal. De nuevo, feliz año...

John Lewis: Man on the Moon



Lotería de Navidad: Justino



Sainsbury: Mog’s Christmas Calamity


domingo, 20 de diciembre de 2015

"Despertar": Emotivo anuncio de Campofrío

Jaume Figa me ha hecho llegar este anuncio que Campofrío ha lanzado hace dos días para felicitarnos la Navidad. Es un anuncio que rompe la línea de años anteriores: no hay cómicos que se abrazan, ni Fofito que escribe el curriculum de todos. Lo que hay es una historia sencilla que nos habla del valor de lo cotidiano, del amor en lo pequeño. El corazón del argumento se resume en esta idea: “Si despertáramos de un letargo prolongado ¿seríamos capaz de ver nuestra vida con ojos nuevos?

Ese es el reto que afronta el personaje interpretado por Tristán Ulloa cuando despierta de un coma profundo. Su mujer (Emma Suárez) tiene que guiarle en su Despertar (título de este anuncio, que dirige Itziar Bollaín) para que se reencuentre con su vida. Vuelve a ver, con ojos nuevos –como si fuera la primera vez– a su hija, ya adolescente; a su familia, que sabe de él tantas cosas; a sus amigos, que le conocen perfectamente… Y también su pueblo, sus costumbres, su equipo de fútbol…

El spot va tocando nuestro corazón poco a poco, a la vez que nos hace sonreír. Va diciéndonos que podemos “volver a nacer” y volver a vivir. (Por eso resulta tan acertada la canción “Volver”, que oímos en el momento central del vídeo).

Ese crescendo emocional estalla en el desenlace de la historia. Tristán Ulloa nos pone en situación cuando habla del tono del anuncio: “Es positivo pero no esconde nada; hay un amigo que lee el periódico y dice: 'vaya, mierda, dentro de poco, en este país no se podrá hacer nada', y esos son los claroscuros de España, hay cosas que no funcionan pero a pesar de todo uno pone la mejor cara para sacar el día a día adelante”.

Es en ese momento cuando el protagonista exclama su frase clave. Entonces descubrimos que ese hombre no está “aún dormido”, como algunos piensan, sino que es muy consciente de lo que verdaderamente importa en la vida. Tras la enfermedad, ha recuperado la cordura, ha recuperado la inocencia que nosotros hemos perdido en el camino, y es capaz de ver la vida con ojos nuevos.

Desde luego, no es un anuncio navideño. Pero sí es positivo y muy, muy emotivo. Por si a Tristán Ulloa se le olvida, lo digo yo: ¡Feliz Navidad, y que todos volvamos a ser niños en el 2016!


domingo, 29 de noviembre de 2015

Suchard: “Ver la Navidad como la ven los niños”

Están cada vez más cerca las fiestas de la Navidad. Los pequeños de la casa, movidos por su alegría y entusiasmo, esperan estas fechas con una enorme ilusión. Disfrutan con las luces, con los villancicos, con los regalos de los Reyes Magos. Sueñan con esas fiestas porque estará toda la familia reunida; y quieren aprovechar al máximo esos días para ser muy felices, y compartir todo con sus amigos, compañeros, vecinos… pero sobre todo con la familia.

Sin embargo, algunos adultos han empezado a ver esas fechas con cierto desencanto y escepticismo. Para algunos, son sólo días de trabajo extra, de visitas y compromisos, de compras a veces costosas, y de atascos en el centro de la ciudad.

Como consecuencia, cada vez se aprecia mayor distancia entre la actitud alegre y esperanzada de los hijos y la rutinaria o cansada de algunos padres. Sí, con demasiada frecuencia los adultos podemos perder la ilusión de la infancia y dejamos de ver la Navidad como unas fiestas deliciosas para disfrutar en familia. A veces, incluso, podemos sentir la tentación de desear que pase cuanto antes para volver a los quehaceres diarios. Después de tanto tiempo viviéndola, podemos ser incapaces de ver la Navidad como la ven los niños.

Para que los adultos recobremos esa ilusión por las fechas navideñas, Suchard ha lanzado un spot bajo el lema “En Navidad, todo lo que necesita un niño es otro niño”. El protagonista de esta idílica campaña es un padre que vuelve a ser niño. Y en esta historia ingenua, que rebosa gracia y simpatía, descubrimos –por contraste– algo de la ilusión navideña que hemos perdido los mayores.



Lo mejor de esta campaña, es el experimento que ha realizado Suchard y que ha dado lugar a un vídeo maravilloso y super-emotivo. En él plantea a varios padres y a hijos la misma pregunta: “¿Qué es, para ti, la Navidad?”. He aquí sus respuestas. ¡Felices fiestas a todos!

PD: Gracias, Oscar Sueiro, por darme noticia de esta campaña. A mí me ha animado a desear ver la Navidad con la mirada esperanzada y limpia de un niño

lunes, 2 de febrero de 2015

La fuerza de un niño

Una música extraña irrumpe sobre un primer plano de flores vistosas. Anticipa una tragedia que en seguida vamos a ver: un árbol gigantesco ha caído sobre la calzada e interrumpe el tráfico de una populosa ciudad. Se amontonan coches y carros, sin poder pasar. Muy pronto se desatan los nervios y surgen las primeras disputas. Los más pacíficos se limitan a esperar.

De repente, un niño baja del autobús escolar con su cartera a la espalda. Está diluviando a mares y el suelo está completamente embarrado, pero él no ve la lluvia, ni el barro, ni el inmenso tamaño del árbol. Sólo ve que interrumpe el paso del autobús en que viajan los niños, y que si no lo aparta, no podrán recibir sus clases. Así que deja su mochila en el suelo, y empapado como está, empuja con sus manitas sobre la corteza del árbol.

Todos los adultos observan asombrados, resguardados en sus casas o en sus coches. Son gentes de muy diversas culturas y edades, pero todos coinciden en una cosa: no van a mover un músculo por una tarea que no les incumbe. Algunos miran con curiosidad, otros con ironía o desdén, pero nadie le dice siquiera que lo deje. Y siguen mirando.

Sin palabras, el niño les está dando una gran lección. Les está diciendo: "Nunca quitéis el hombro en lo que afecta a todos, nunca os deis por vencidos, nunca permanezcáis pasivos, porque entre todos lo conseguiremos".

El niño persiste en su empeño, aparentemente inútil. Pero entonces se opera el milagro. Porque el ejemplo es muy poderoso, y puede mover montañas. Otro joven, que está a su lado, tira el casco de la moto y se pone a empujar. Después viene otro, y otro, y otro. Ya son más de diez los niños que empujan. Y todos están inmensamente felices, unidos en el empeño, en la solidaridad.

Enctonces podemos apreciar hasta dónde alcanza la fuerza de un niño: arrastra a los mayores, hace pensar a los endurecidos por el egoísmo, y hasta es capaz de cambiar los corazones...

La música crece, y ahora son todos los mayores los que se suman a esa iniciativa de unos niños. Y el árbol se mueve, el obstáculo es superado por la fuerza de todos.

Hoy, que tenemos de todo y aún deseamos más. Hoy, que no conocemos a los que viven encima de nuestra casa... y que casi no conocemos a nuestros propios hijos... Hoy, brindo por esa solidaridad que sólo puede aflorar en el corazón de un niño; por una solidaridad que es -en primer lugar- cariño, generosidad y entrega, y que debe empezar en la propia familia. Sí, entre todos, haciéndonos niños, podremos remover todas las crisis y todos los obstáculos que se interpongan en nuestras vidas.

domingo, 7 de diciembre de 2014

IKEA: El verdadero sentido de la Navidad

En una época del año marcada por el consumo, Ikea ha lanzado una campaña que anima a los consumidores a recapacitar sobre el sentido de la Navidad. Para ello, utiliza como herramienta un sencillo molde de metal para hacer galletas. No se necesita más para ser feliz. Porque basta con la imaginación para vivir los mejores juegos (los más sencillos, alegres y divertidos) y basta con el cariño para crear un auténtico clima de hogar.

La nueva campaña de la cadena de distribución sueca reivindica La Otra Navidad, una celebración más sencilla y genuina que se traduce, a través de la creatividad de un niño, en vivir estas fechas con ilusión y optimismo, con afán de compartir y sin necesidad de grandes regalos o despilfarros.

El spot utiliza un molde de galletas como conductor para mostrar las dos caras de un regalo: la que despierta la imaginación para pasar tiempo y momentos de diversión en familia, y la que sólo busca el disfrute y el capricho personal. Esta segunda cara se refleja en esos adultos que han perdido la inocencia de los niños, y no ven más allá del valor material de un pequeño molde de metal.

Según comenta la directora de marketing de Ikea Ibérica, Gabriela Guardamino, la nueva campaña busca “lanzar a todo el mundo el mensaje de que aunque hoy existen muchísimos factores externos que nos desamueblan la cabeza, hay un lugar que nos ayuda a amueblárnosla de nuevo para convivir y disfrutar de lo realmente importante. Y ese lugar es el hogar y lo que en él ocurre”. No puedo estar más de acuerdo.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Soñar para volver a vivir

Desde la nostálgica y lluviosa Galicia, Sonsoles Esteve me mandó hace unos días este anuncio de GADIS para que lo comentara en el blog. Poco después, Mercedes me lo envió también desde Pontevedra.

GADIS es una cadena de supermercados que ha logrado vencer a las grandes superficies y se ha ganado el corazón de los gallegos. El año pasado dio la campanada con “Se Chove, que chova!”: un entrañable spot, lleno de amor y de sabiduría, que comentamos en este blog. El diálogo de aquellas cuatro mujeres en una peluquería, rebosante de sentido común, nos hizo descubrir el sentido de la vida y por qué –a pesar de la crisis- debemos mirar al mundo con optimismo.

Ahora Gadis ha lanzado la continuación. Los maridos de aquellas cuatro mujeres se reúnen en una peluquería de caballeros justo a tiempo de levantar el ánimo de un chico de 24 años. Tomándose con humor los tópicos sobre Galicia, le hacen ver que la vida es muy larga, y tiene muchos sueños que ofrecernos: “¿Tú, pesimista?-dice uno de ellos-. ¡Pero si estás en la plenitud de la vida! Ojalá volviera yo a tener veinte años…

Otro tercia en la conversación: “Sí, pero con lo que ahora sabemos”. El joven sonríe. Ha surgido la chispa en su alma y la esperanza remonta el vuelo: es la fuerza del diálogo intergeneracional. “Es verdad, ser joven no es nada fácil. A veces crees que lo tuyo es malo y lo de fuera es siempre mejor. Pero no te preocupes, porque llegará un momento en que te darás cuenta de que no hay mejores tiempos que los tuyos”.

La música sube, el corazón renace, y la voluntad se robustece con esa sabiduría humana que sabe hacer frente a la adversidad. Una sabiduría sencilla, pero más valiosa que toda la ciencia del mundo. Es la “Universidad de la vida”, esa que los gallegos conocen bien.

En el momento más álgido, uno de los ancianos parece dirigirse a la juventud entera de Galicia: “Me gustaría reunir a todos los jóvenes y recodarles (...) que el mundo depende de nuestros sueños; y, a veces, para cumplirlos no importa la edad que tengas. Es necesario volver a empezar, volver a nacer. Soñar siempre será la asignatura más importante…

Ha pasado el tiempo. El ahora emocionado joven repite el discurso de los ancianos ante ante un grupo de recién nacidos. Es la hora de pasar el testigo a la siguiente generación: “Para vivir nuestros sueños, a veces es necesario volver a nacer…”. Un cierre verdaderamente genial.

El spot lleva 400.000 visitas en poco más de dos semanas. No dejéis de verlo y de compartirlo. Ojalá todos los anuncios irradiasen una pizca de la esperanza que rebosa en este spot. Ciertamente, es un mensaje que los jóvenes deberían escuchar, ahora más que nunca.

domingo, 26 de octubre de 2014

Gran Spot de Audi: "Siempre seremos novatos"


Este fin de semana se ha jugado el clásico de la liga española: Real Madrid – Barcelona. Para ese encuentro de los dos gigantes del fútbol español, Audi ha realizado una película especialmente inspiradora. La cinta pone de relieve los valores que esa marca comparte con los dos equipos; y, sorprendentemente, no habla de tradición, ni de grandeza, ni de triunfos. Habla del espíritu y la ilusión de los “novatos”: esos chavales esforzados, llenos de ilusión y optimismo, que trabajan en la cantera preparándose para el futuro. Su afán de superación, su inocencia, sus ganas de mejorar, su espíritu de equipo… son valores que todos podemos reconocer y aplaudir en ellos.

El vídeo recoge en esencia una personalidad única, un carácter semejante. Las imágenes que vemos y la voz en off que sustenta la historia nos hablan de valores que debemos mantener siempre, por muy lejos que hayamos llegado. Al principio, vemos la lucha, el valor, la pasión, la osadía, las esperanzas y los sueños de unos jovencísimos futbolistas, que se enfrentan a sí mismos para llegar a lo más alto. Después vemos a los veteranos, y en ellos descubrimos el mismo espíritu: “Somos novatos. No conocemos los caminos, ni las reglas. Solo tenemos ilusión”. Ese es el mensaje de Audi.

La relación de esta marca con ambos clubes viene de lejos. Desde hace una década es patrocinador oficial del Real Madrid C.F., y desde hace siete años, lo es también del club azulgrana. Este doble patrocinio le permite hacer anuncios como éste, que preparan el espíritu de los espectadores ante al clásico enfrentamiento de los dos equipos.

Para vencer, es necesario luchar y sufrir. Recomenzar siempre, estar siempre aprendiendo. Y esto también cuando ha pasado la juventud, incluso aunque peinemos canas. Siempre necesitaremos, en nuestra vida, el espíritu de los “novatos”.

domingo, 21 de septiembre de 2014

El partido de nuestra vida

Hace poco que terminó el Mundial de Baloncesto. Ni España ni Argentina conseguimos mucho en él. Tampoco lo logramos en el Campeonato Mundial de Fútbol, en el que tanto ellos como nosotros teníamos puestas tantas esperanzas. Da igual: la vida sigue, el deporte nos une, y más tarde o más temprano encontraremos otras oportunidades para jugar y luchar, para vivir la pasión del fútbol. Sobre todo, para apoyar a nuestra selección allá donde vaya.

Pensando en todo esto, he querido rescatar este spot que Coca-Cola Argentina hizo para preparar el Mundial de Brasil. El video establece un paralelismo entre la vida de una persona y un partido de fútbol. “Salimos a la cancha…”, dice el narrador (y vemos un bebé que nace, una selección que salta al terreno de juego) “…y el recibimiento es puro amor” (la madre abraza con ternura a su hijo, la hinchada vibra cuando aparecen sus jugadores).

El tema de fondo es el paso del tiempo, y el amor que se pone en cada instante. Cuando se sabe amar, cada época de la vida tiene su sentido, y resulta entonces gozosa y plena. “En los primeros 15 somos pura ilusión y optimismo…” (los hinchas gritan, los adolescentes se abren a la vida); “…allá por los 30, sabemos que hay que jugársela” (es la hora del compromiso, de decir: 'compartiré mi vida contigo'). “Queremos llegar bien plantados a los 45…” (aflora la crisis de la mitad de la vida); …porque en la segunda mitad vienen los cambios(los hijos vuelan, la vida empieza por segunda vez).

En este emotivo paralelismo, quizás el momento mejor retratado es el último cuarto de hora (del partido y de nuestra vida). “En los últimos quince miramos el reloj… Tenemos menos piernas, pero el mismo corazón…”. Entonces, las imágenes recorren la vida en un instante: nuestra memoria revive el pasado; y, a la vez, rinde un sentido homenaje a la tercera edad: a esos abuelos alegres, inmensos, generosos, que viven entregados a los demás: a la persona amada, llena de canas y arrugas; y a los nietos revoltosos, que les infunden nueva vida.

Es un spot que emociona e invita a vivir cada momento como si fuera único, dando todo en cada minuto del partido”. Esto afirma el director de Marketing de Coca-Cola. Y tiene toda la razón. Os invito a verlo, pensando en el tiempo que nos queda por delante. Como decía un santo del siglo XX, “es corto nuestro tiempo para amar”. Por eso tenemos que vivirlo con pasión, con entrega... dejándonos la vida en el terreno de juego. Y es que... nos jugamos aquí el partido de nuestra vida.

domingo, 24 de agosto de 2014

Profesor Keating: "Tú puedes contribuir con un verso"

La muerte de Robin Williams ha levantado en los últimos días oleadas de afecto, recuerdos entrañables, cientos de homenajes. Al margen de cómo y por qué murió, algo verdaderamente trágico, debo reconocer lo mucho que me inspiró su personaje del Profesor Keating, en el filme El Club de los Poetas Muertos.

Por eso, en esta semana que nos deja a las puertas de un nuevo curso, he querido recordar a aquel profesor entusiasta y creativo con este anuncio de Appel, estrenado hace unos meses. La voz que escuchamos (en la versión original) es la del propio Robin Williams en aquel filme: “No leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana, y la raza humana está llena de pasión…”

Con este pasaje, Apple quiere decirnos que su último modelo, el IPad Air, no es algo valioso porque es bonito; lo es porque puede despertar nuestra creatividad, nuestra ilusión, nuestra pasión... ¡La de todos! No sólo la de científicos, diseñadores o ingenieros... De nuevo oímos la voz del actor: “La Medicina, el Derecho, el Comercio, la Ingeniería… son carreras nobles y necesarias para la vida. Pero la poesía… (ahora vemos imágenes entrañables ligadas al IPad: niños que se orientan en el bosque, jóvenes que crean espectáculos visuales, equipos de hockey que preparan tácticas)… Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor… son las cosas que nos mantienen vivos”.

Vemos -orgullo de españoles- una imagen de la Sagrada Familia (segundo 37), y luego un profesor que imparte clase con el IPad, y una coreografía militar diseñada en la tablet… Naturaleza y vida, alegría y baile, belleza y pasión.

Ante tantas tragedias que inundan los telediarios (violencia, guerra, codicia, muerte), uno puede preguntarse: “¿Qué sentido tiene la vida?”. Y entonces la voz de Robin Williams puede inspirarnos una vez más: “Respuesta: Que tú estás aquí, que existe la vida y la identidad. Que prosigue el poderoso drama y que tú puedes contribuir con un verso”. Ahora se dirige a a cada uno de nosotros, que volvemos a ser sus alumnos: “Que prosigue el poderoso drama y que tú puedes contribuir con un verso… ¿Cuál será tu verso?”.



Para poder comparar el anuncio con la escena del filme, os la incluyo aquí, comenzando el pasaje unos segundos antes.



Y aquí, la versión original del spot, un poco más larga, con la voz vibrante y sugerente de Robin Williams.