Mostrando entradas con la etiqueta MEDIOS DIGITALES: Internet y Redes sociales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MEDIOS DIGITALES: Internet y Redes sociales. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de enero de 2016

Vídeo sugerente: "Levanta la vista del móvil"

Tener cientos de amigos en Facebook no es sinónimo de ser querido. Puede equivaler a quedarse esperando un “Me gusta” que quizá nunca llegue. Estar atado a Whatsapp durante una reunión entre amigos no hace que estemos en más lugares, sino, más bien, a no estar en ninguno.

Sobre estas premisas se construye el vídeo titulado significativamente “Look Up” (levanta la vista). El corto fue publicado en YouTube hace unos meses, y en diez días superó los 27 millones de visitas. Ahora son ya más de 56 millones. Para ser el vídeo inaugural del escritor británico Gary Turk, no está nada mal. Pero, ¿cuál ha sido el motivo de su éxito?

Tengo 422 amigos. Aún así, estoy solo. Hablo con todos ellos cada día, sin embargo, ninguno me conoce realmente”. Así arranca este poderoso corto: con las palabras de un joven hiper-conectado e hiper-desilusionado, que nos hacen pensar a dónde nos ha llevado la actual fascinación por la tecnología. Con rima y ritmo de rap, jugando con las comparaciones y las antítesis, con la emoción y la ironía, el espectador asiste a un lúcido discurso que le llega hasta el fondo. Todos nos sentimos interpelados en esta llamada a “levantar la vista” del teléfono móvil y entablar relaciones humanas –directas– con quienes nos rodean. El mensaje no es nuevo, pero la puesta en escena sí.

Las imágenes no son tremendistas, pero las reflexiones que suscita pueden suponer un shock intelectual y emocional. Lo que vemos son escenas cotidianas, con hombres y mujeres interactuando a través de redes sociales, pero que ya no tienen tiempo para mirarse a la cara. Ya no pueden –o, lo que es peor, ya no saben– relacionarse con los demás, tener amigos de verdad, vivir reposadamente la propia vida en vez de una vida ficticia y agitada en el mundo virtual.

Sin embargo, lo “peor” está por llegar. De repente, vemos a unas nuevas generaciones de niños que ya no son capaces de divertirse. Ya no juegan ni corren. Sólo miran su tableta. La voz en off suena aquí especialmente triste:

Estamos rodeados de niños que, desde que nacieron, nos han visto vivir como robots, y piensan que eso es lo normal. No es muy probable que seas el mejor padre si no puedes entretener a tu hijo sin usar un IPad. Cuando era un niño jamás estaba en casa; estaba afuera con mis amigos... Ahora los parques están silenciosos. No veo niños jugando, y los columpios están todos quietos…”.

Por contraste, el relato incluye una conmovedora historia de amor nacida de una acción tan simple como preguntar a una mujer una dirección, algo que nunca habría sucedido si el protagonista se hubiera dejado guiar por su teléfono móvil. Esa relación, profundamente humana, llega a saborear el amor, el afecto de una esposa y las alegrías de una hija que al fin levantó el vuelo y se fue… Una vida normal, pero una vida plena, con pequeños sucesos que merecieron ser vividos y no sólo “compartidos”. Una historia como la de nuestros padres; esa que gusta recordar en la vejez (¿te acuerdas cómo nos conocimos?), y que se vuelve a contar a hijos y a nietos, como si fuera la primera vez...

La comunicación mediante dispositivos en lugar de conversaciones amistosas está cambiándonos la vida. Por eso el vídeo llega a decir: “Somos una generación de idiotas, de teléfonos inteligentes y gente estúpida. Así que levanta la vista del teléfono”.

Un mensaje que, al menos de vez en cuando, conviene oír y meditar. ¡Feliz semana de vida auténticamente real!

domingo, 25 de mayo de 2014

Levanta la vista del móvil, vive la vida

Tener cientos de amigos en Facebook no es sinónimo de ser querido, ni de ser popular. Puede equivaler a quedarse esperando un “Me gusta” que quizá nunca llegue. Estar atado a Whatsapp durante una reunión entre amigos no hace que estemos en más lugares al mismo tiempo, sino, más bien, lleva a no estar en ninguno.

Sobre estas premisas se construye el vídeo titulado significativamente “Look Up” (levanta la vista), que la escritora Pilar Urbano, seguidora de este blog, me hizo llegar hace unos días. El vídeo fue publicado en YouTube hace un mes, y en diez días superó los 27 millones de visitantes. Para ser el video inaugural del escritor británico Gary Turk, no está nada mal. Pero, ¿cuál ha sido el motivo de su éxito?

Tengo 422 amigos. Aún así, estoy solo. Hablo con todos ellos cada día, sin embargo, ninguno me conoce realmente”. Así arranca este poderoso corto: con las palabras de un joven hiper-conectado e hiper-desilusionado, que nos hacen pensar a dónde nos ha llevado la actual fascinación por la tecnología. Con rima y ritmo de rap, jugando con las comparaciones y las antítesis, con la emoción del contraste y la ironía, el espectador asiste a un lúcido discurso que le llega hasta el fondo. Todos nos sentimos interpelados en esta llamada a “levantar la vista” del teléfono móvil y entablar relaciones humanas –directas– con quienes nos rodean. El mensaje no es nuevo, pero la puesta en escena sí.

Las imágenes no son tremendistas, pero las reflexiones que suscita pueden suponer un shock intelectual y emocional. Lo que vemos son escenas cotidianas, con hombres y mujeres interactuando a través de redes sociales, pero que ya no tienen tiempo para mirarse a la cara. Ya no pueden –o, lo que es peor, ya no saben– relacionarse con los demás, tener amigos de verdad, vivir reposadamente la propia vida en vez de una vida ficticia y agitada en el mundo virtual.

Sin embargo, lo “peor” de esta situación está por llegar. De repente, vemos a unas nuevas generaciones de niños que ya no son capaces de divertirse. Ya no juegan ni corren. Sólo miran su tableta. La voz en off suena aquí especialmente triste:

Estamos rodeados de niños que, desde que nacieron, nos han visto vivir como robots, y piensan que eso es lo normal. No es muy probable que seas el mejor padre si no puedes entretener a tu hijo sin usar un IPad. Cuando era un niño jamás estaba en casa; estaba afuera con mis amigos, con nuestras bicicletas, dándole uso a mis zapatillas y pelándome las rodillas, construyendo una casa bien alto en un árbol. Ahora los parques están callados, y eso me produce escalofrío. No veo niños jugando, y los columpios están todos quietos. No hay saltos de cuerda, ni rayuela, no hay juegos ni carreras…”.

Por contraste, el relato incluye una conmovedora historia de amor nacida de una acción tan simple como preguntar a una mujer una dirección, algo que nunca habría sucedido si el protagonista se hubiera dejado guiar por su teléfono móvil. Esa relación, profundamente humana, llega a saborear el amor, el afecto de una esposa y las alegrías de una hija que al fin levantó el vuelo y se fue… Una vida normal, pero una vida plena, con pequeños sucesos que merecieron ser vividos y no sólo “compartidos”. Una historia como la de nuestros padres; esa que gusta recordar en la vejez (¿te acuerdas cómo nos conocimos?), y que se vuelve a contar a hijos y a nietos, como si fuera la primera vez...

La comunicación mediante dispositivos en lugar de conversaciones amistosas está cambiándonos la vida. Por eso el vídeo llega a decir: “Somos una generación de idiotas, de teléfonos inteligentes y gente estúpida. Así que levanta la vista del teléfono y apaga la pantalla”.

Un mensaje que, al menos de vez en cuando, conviene oír y meditar. Por eso, junto con el vídeo, os adjunto el texto para que podáis disfrutarlo de vez en cuando. ¡Feliz semana de vida auténticamente real!



Texto del vídeo:

“Tengo 422 amigos. Aún así, estoy solo. Hablo con todos ellos cada día, sin embargo, ninguno me conoce realmente.

El problema está en mirar a los ojos o mirar un nombre en una pantalla. Porque al volver a mirar a mí alrededor me doy cuenta de que este medio al que llamamos "social" no es nada, excepto cuando encendemos el ordenador y con eso cerramos nuestras puertas.

Toda esta tecnología que tenemos es solo una ilusión. La comunicación, la compañía y el sentido de inclusión... Cuando dejas este dispositivo de ilusión, te despiertas para ver un mundo de confusión. Un mundo en que somos esclavos de la tecnología que dominamos, donde la información es vendida por algún rico y codicioso bastardo.

Un mundo de interés propio, de imagen propia, de promoción propia. Donde compartimos las mejores partes, pero dejamos fuera a la emoción.

Somos felices cuando compartimos una experiencia. Pero ¿Es lo mismo si nadie está ahí? Estás ahí para tus amigos y ellos estarán ahí para ti. Pero no habrá nadie si es una reunión por mensajes.

Editamos y exageramos, imploramos atención; pero pretendemos no notar la aislación social. Ponemos las palabras en orden hasta que nuestras vidas brillen. Pero desconocemos si alguien está escuchándonos verdaderamente.

“Estar solo” no es el problema. Puedes enfatizar, leer, pintar algo o practicar un deporte. Porque estás siendo productivo y presente, sin reservas o reparos. Estás siendo despierto, atento y le das buen uso a tu tiempo. Así que cuando estás en público y empiezas a sentirte solo, pon tus manos detrás de tu cabeza y deja el teléfono a un lado. No necesitas mirar al menú o a la lista de contactos, solo hablemos entre unos y otros, aprendamos a coexistir.

No puedo soportar el silencio en un tren inter comunal lleno, donde nadie quiere hablar por el miedo de parecer loco. Nos estamos volviendo antisociales, y no podemos encontrar satisfacción en mirarnos los unos a los otros y mirar los ojos de alguien.

Estamos rodeados de niños que, desde que nacieron, nos han visto vivir como robots y pensar que eso es lo normal. No es muy probable que seas el mejor padre del mundo si no puedes entretener a tu hijo sin usar un IPad. Cuando era un niño jamás estaba en casa; estaba afuera con mis amigos, con nuestras bicicletas, dándole uso a mis zapatillas y pelándome las rodillas, construyendo una casa bien alto en un árbol. Ahora los parques están callados, eso me produce escalofrío. No veo niños jugando, y los columpios están ahí quietos. No hay salto de cuerda, ni rayuela, no hay juegos ni carreras… (...).

FINAL: Somos una generación de idiotas, de teléfonos inteligentes y gente tonta. Así que levanta la vista del teléfono y apaga la pantalla. Deja de ver este vídeo y vive la vida de forma real.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Navidad "digital": La Virgen y San José usan Twitter y Google Maps para llegar a Belén

Fue uno de los vídeos que más circularon la pasada Navidad. Hoy lo traigo a la sección "spot de la Semana" porque me parece una manera simpática de ir preparando las fiestas navideñas. Me gusta la forma en que se unen, de forma anacrónica y divertida, la más fría y moderna tecnología con el más cálido y antiguo de los Mensajes.

En Belén y en nuestra sociedad, se da todos los años un gran reto de comunicación: el de transmitir, con urgencia y a la vez con cariño, el Mensaje más importante de la historia: Dios se ha hecho hombre. Los pastores tenían prisa por llegar a Belén, y las nuevas tecnologías tienen prisa por hacernos llegar esa misma noticia.

A pesar de todo lo que hemos vivido en 2013 (El tifón Haiyan en Filipinas, el descarrilamiento del Alvia en Galicia, la renuncia de Bendicto XVI y la elección del Papa Francisco), ninguna de esas noticias ha sido tan luminosa e importante como la que ahora se aproxima: la noticia de la Navidad. Porque esa Noticia siempre nos redime, siempre nos transforma. Nos dice algo al corazón de todos los hombres. Siempre resulta actual, aunque cambien las tecnologías.

A pesar de su tono jocoso, el tratamiento de la Navidad en este vídeo es claramente positivo y respetuoso. Es una ficción sobre cómo hubiera sido la Navidad en el siglo XXI. Y nos lo cuenta desde el punto de vista de María.

A la Virgen le llega de Gabriel un mensaje al iPhone: “Tú serás la Madre de Dios”. María busca en Wikipedia lo que allí se dice sobre el “Espíritu Santo”. Acto seguido, envía a José un e-mail: “Tenemos que hablar, estoy embarazada”, y busca en Google Maps: "Cómo llegar desde Nazareth hasta Belén". Por si acaso, selecciona la opción: “evitar autopistas. A partir de ahí, seguimos todo el bello relato de San Lucas de la mano de las nuevas tecnologías.

Quizás el momento más divertido es cuando aparecen en danza los Magos. José, por medio de Facebook, crea un evento y les invita a conocer a su hijo. Los tres Reyes confirman su asistencia, buscan la Estrella y se hacen sus "seguidores". Melchor escribe entonces un e-mail a Baltasar: 1) Asunto: “Regalos.” 2) Texto: “¿Ya sabes qué le llevaremos al Niño?”. Y Baltasar contesta: "Gaspar y yo compramos en www.amazon.com , y nos fue bien..."

La conclusión final no puede ser más apropiada: “Los tiempos cambian. El mensaje de paz permanece”. Por eso, adelantándome unos días al calendario, dejadme que os diga con este vídeo... "Quiero ser el primero en daros la Noticia: ¡Es Navidad!".

viernes, 21 de diciembre de 2012

La Navidad contada por San José (desde su perfil en Facebook)

Dentro de 3 días es Nochebuena, y todos nos diremos: "¡Feliz Navidad!". Nos daremos un abrazo, nos desearemos lo mejor para estas fiestas y -quizás- incluso haremos mención del Nacimiento de Jesús.

Esto último es, con mucho, lo más importante. Revivir la primera Navidad de la historia, recordar lo que Lucas relata en su Evangelio (Anunciación a Zacarías y a la Virgen, nacimiento de S. Juan Bautista y de Jesús) debería ocupar un lugar destacado en estas celebraciones.

Podemos recordar esas escenas de muchas formas: con tarjetas de Navidad, con llamadas telefónicas, con un mensaje entrañable... Yo quiero ofreceros hoy una manera nueva -original y moderna- de recordar lo que todos festejamos. Es una versión complementaria de la felicitación digital que publiqué hace tres semanas. En aquella, María y José utilizaban Gmail y Twitter para comunicarse y el i-Phone para recibir el mensaje de Gabriel.

En la felicitación de hoy, "A Social Network Christmas", el relato se cuenta desde el punto de vista de José: él es quien escribe todos los mensajes a través de su perfil en Facebook, y quien recibe todos los comentarios (de María, de sus amigos, de Zacarías e Isabel). Es una bella parábola sobre la misma idea: el Mensaje de Belén es eterno; permanece siempre, aunque cambien las épocas y los modos de comunicarse.

Las redes sociales son también cauce para comunicar La Navidad. Porque éste es un mensaje que está fuera del tiempo... y porque abarca todas las épocas. La mejor Noticia de la historia puede servirse de las nuevas tecnologías porque seguirá siendo actual todos los años de la historia.

¡Feliz Navidad a todos! Y no olvidéis decirme qué os ha parecido.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Navidad "digital": La Virgen y San José usan Twitter, y también Google Maps para llegar a Belén

Quizás lo conozcáis, porque fue uno de los vídeos que más circularon la pasada Navidad. A mí me lo envió Jaime Vergara hace tiempo, y después David Isaacs, José Miguel Ponce y otros amigos más. Gracias a todos ellos.

Rescatándolo del olvido, lo traigo hoy a la sección "spot de la Semana" porque me parece una manera simpática de ir preparando las fiestas navideñas. Me gusta la forma en que se unen -anacrónica y simbólicamente- la más fría y avanzada tecnología con el más cálido y antiguo de los Mensajes. En Belén y en nuestra sociedad, se da todos los años un gran reto de comunicación: el de transmitir, con urgencia y a la vez con cariño, el Mensaje más importante de la historia: Dios se ha hecho hombre. Los pastores tenían prisa por llegar a Belén, y las nuevas tecnologías tienen prisa por hacernos llegar esa misma noticia.

A pesar de todo lo que hemos vivido en 2012 (Huracán Sandy en EEUU, Terremotos en Chile y en México, Palestina convertida en un nuevo Estado), ninguna de esas noticias ha sido tan luminosa e importante como la que ahora se aproxima: la noticia de la Navidad. Porque esa Noticia siempre nos redime, siempre nos transforma. Nos dice algo al corazón de todos los hombres. Siempre resulta actual, aunque cambien las tecnologías.

A pesar de su tono jocoso, el tratamiento de la Navidad en este vídeo es siempre positivo y respetuoso. Es una ficción sobre cómo hubiera sido la Navidad en el siglo XXI. Y nos lo cuenta desde el punto de vista de María.

A la Virgen le llega de Gabriel un mensaje al iPhone: “Tú serás la Madre de Dios”. María busca en Wikipedia lo que allí se dice sobre el “Espíritu Santo”. Acto seguido, envía a José un e-mail: “Tenemos que hablar, estoy embarazada”, y busca en Google Maps: "Cómo llegar desde Nazareth hasta Belén". Por si acaso, selecciona la opción: “evitar autopistas. A partir de ahí, seguimos todo el bello relato de San Lucas de la mano de las nuevas tecnologías.

Quizás el momento más divertido es cuando aparecen en danza los Magos. José, por medio de Facebook, crea un evento y les invita a conocer a su hijo. Los tres Reyes confirman su asistencia, buscan la Estrella y se hacen sus "seguidores". Melchor escribe entonces un e-mail a Baltasar: 1) Asunto: “Regalos.” 2) Texto: “¿Ya sabes qué le llevaremos al Niño?”. Y Baltasar contesta: "Gaspar y yo compramos en www.amazon.com , y nos fue bien". En la gran oferta de regalos de esa web, eligen tres presentes: 10 Kg de oro, 100 palos de incienso y 3 sacos de Mirra.

La conclusión final del vídeo no puede ser más apropiada: “Los tiempos cambian. El mensaje de paz permanece”. Por eso, adelantándome unos días a esa gran Noticia, dejadme que os diga con este vídeo... ¡Feliz Navidad a todos! Y que una vez más la Navidad nos transforme...

lunes, 19 de noviembre de 2012

Spot de la semana: "Antes de publicar en Internet, piénsalo"

A principios de 2008 comenzó en los Estados Unidos una campaña publicitaria que dio mucho que hablar: Think before you post (Piénsalo antes de publicar). Su objetivo era alertar a padres y adolescentes de los peligros de un uso imprudente de las redes sociales.

La campaña fue promovida por el National Center for Missing & Exploited Children (Centro Nacional para Niños Explotados y/o Desaparecidos ) y el Ad Council (Consejo de la Publicidad), dos organizaciones norteamericanas sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es lograr que los usuarios de Internet sean conscientes de las implicaciones que puede llegar a tener la publicación de cierto tipo de fotografías y otros contenidos en el ciberespacio. Con facilidad, esas fotografías pueden llegar a manos de terceros y ser utilizadas de manera inapropiada.

Los gestores de redes sociales en España se han comprometido a luchar para evitar cualquier tipo de extorsión a los menores, y han establecido la edad mínima de 14 años para abrir un perfil. Pero la realidad es que, según avalan diversos informes, un 27% de los niños de 8 a 11 años que navegan en la Red se ha abierto un perfil en las redes sociales y ha falseado su edad para poder hacerlo.

En Estados Unidos la situación se agrava. Según esos mismos informes, el 61% de los menores entre 13 y 17 años posee un perfil en las redes sociales y el 50% reconoce haber publicado fotografías personales más o menos “divertidas” o alocadas. Muchos no piensan en el riesgo que eso puede suponer, pero lo cierto es que el 15% de los adolescentes norteamericanos que están en las redes han sufrido algún tipo de acoso sexual. Las adolescentes tienen un particular riesgo: el 70% de esos acosos se dirigen a niñas. Anuncios como éste pueden hacer pensar a los jóvenes –y a sus padres- acerca de las consecuencias de sus actos en Internet.



Esta campaña tuvo tanto éxito que se diseñó una continuación dirigida específicamente en las chicas adolescentes. Se quería transmitirles un mensaje sencillo: una vez que publiques una foto, ya no la puedes controlar. No sabes quién la ve, quién se la descarga, qué uso hacen de ella. Pueden copiarla y distribuirla, pueden compartirla con comentarios impropios... o pueden utilizarla como chantaje. Cuando quieras quitarla, puede ser demasiado tarde.

lunes, 21 de mayo de 2012

Spot de la semana: "Desconectar para conectar"

Juan Adárvez, profesor de Secundaria y seguidor del blog, me envía este anuncio para la sección “Spot de la semana”. Es un anuncio para pensar: no hay efectos especiales ni grandes alardes de producción, pero el argumento nos engancha. En breves e intensas escenas, nos sentimos interpelados: vemos situaciones muy cotidianas -en las que a veces no reparamos- y el conjunto apela a nuestra conciencia.

Unos novios pasean a la orilla del mar; él, absorto en el móvil, acaba perdiendo a su novia, aunque las huellas en la arena nos dicen que sigue junto a él. Un amante de la música, pegado a su smartphone, se olvida de su grupo de amigos que está tocando junto a él. Y una secretaria, que se abstrae de la importante reunión a la que asiste. Y una hija que, en la parte de atrás del coche, se olvida de sus padres. Y un padre que, en la sobremesa de la comida, se olvida de la hija que está a su lado…

Situaciones cotidianas. Situaciones normales que no llaman nuestra atención, pero que pueden llegar a ser dramáticas. Afortunadamente, todos esos desajustes se solventan cuando el interesado desconecta el móvil para escuchar a los que tiene alrededor. De ahí el lema de la campaña: “Desconectar para conectar”.

Quizás el tema tenga especial eco entre los jóvenes. De hecho, me dice Juan Adárvez que este anuncio ha suscitado intensos debates en su colegio, donde ha sido proyectado y comentado, porque muchos chicos se sentían retratados en esas escenas.

Pero no es sólo un anuncio para jovenes. La dependencia del móvil está ya tipificada en las manuales de Psiquiatría, y los síntomas son muy claros: no poder vivir sin él, no poder atender a un cliente si llaman por teléfono, estar más pendiente del móvil que del entorno, sentir una grave contrariedad –incluso angustia- si el móvil se estropea o se ha quedado olvidado en casa... Por lo que dicen los expertos, afecta ya a un 2 por mil de la población: o sea, 1.200 en Málaga (que no son pocos), 14.000 en Madrid, 22.000 en Buenos Aires o más de 35.000 en México D.F., Sao Paulo o Nueva York.

Pensemos por un instante: ¿no hay alguien en nuestro entorno que padezca alguno de esos síntomas? ¿No vemos en nosotros alguno de esos indicios? Aún estamos a tiempo de cambiar: de desconectar el móvil cuando haga falta, y escuchar así a quienes nos rodean.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Paradojas de la comunicación digital (2): Desconectar para conectar

(Por Francisco J. Pérez-Latre)
La extraordinaria abundancia de información es un problema creciente que afecta al consumo de medios y otros contenidos, pero también a su calidad. Tenemos acceso a multitud de datos, pero con frecuencia nos falta el contexto y la posibilidad de interpretación. El incremento de la cantidad de información no lleva consigo mayor calidad en los conocimientos. Hemos construido grandes autopistas de la información, pero nos hemos olvidado de enseñar a conducir. Por eso, con mayor cantidad de datos y noticias hará falta más prudencia y selección. Se refuerza la necesidad de ordenar la información y no precipitarse, buscando evidencias sólidas y acudiendo a las mejores fuentes. Per se, la acumulación de información no nos hará más sabios. Los públicos necesitan el discernimiento necesario para seleccionar el menú adecuado y dedicar el tiempo pertinente. Al mismo tiempo, la abundancia de información no es un problema, sino una bendición para públicos que tienen más contenidos disponibles (y con frecuencia gratis). De esta manera pueden expandir sus posibilidades de acceso a información, conocimiento e investigación. Las herramientas de comunicación digital y móvil han aumentado la rapidez en la transmisión de mensajes y noticias de última hora, facilitando la difusión global y la participación en tiempo real en distintos eventos. La velocidad de la información provoca efectos llamativos en cuestiones como la reputación de las personas, la difusión y ayuda en las catástrofes naturales, las campañas políticas, las movilizaciones sociales o las crisis económicas, como se está comprobando desde 2009. Al mismo tiempo, la rapidez provoca errores de bulto, ayuda a extender rumores que pueden ser letales para la reputación, y puede dificultar la verificación y control de calidad de los contenidos. En la red, todos son “periodistas”, pero pocos son “editores”. La velocidad resulta ya imprescindible. Pero conviene subrayar la necesidad de reflexión para evitar precipitaciones. Necesitamos también precisión y calidad. La epidemia del narcisismo Otra de las cuestiones es la llamada “epidemia del narcisismo”, que, de forma algo paradójica, se hace compatible con un celo extraordinario por proteger la intimidad. La generación que algunos han definido como “generación del yo” busca activamente la “visibilidad”. Con una expresión que resulta significativa, en las redes sociales “creamos perfiles”, que resultan, de alguna manera, versiones mejoradas de nosotros mismos. Se trata de un proceso no exento de problemas que, al mismo tiempo, es parte del que da la oportunidad de tener una audiencia global de “amigos” y seguidores. La “nube” almacena gran cantidad de información de los ciudadanos: vídeos, fotos y textos. Con frecuencia hemos perdido la pista de esos contenidos, pero están allí y pueden reaparecer en cualquier momento, ocasionando problemas diversos. No conservamos la “caja de cartas” con nuestras palabras e imágenes: hemos perdido la memoria y quizá hasta la capacidad de archivar. Por eso surgen movimientos para que los consumidores puedan borrar su historial online. Se propone ya abiertamente el “derecho a ser olvidado”, seleccionando vídeos, fotos y textos en función del respeto a la dignidad y la imagen de los consumidores, que a veces necesitan también más conocimientos para comprender los “riesgos de la transparencia total”. Desconectar para conectar Estamos permanentemente conectados al mundo a través del móvil, en Twitter o Facebook, en el e-mail. Necesitamos estar en la red para acompañar a los amigos y familiares, o mantener el contacto con las redes profesionales. Pero la conexión permanente también genera inquietudes, y parece que se desmoronan las fronteras tradicionales entre la vida profesional y la vida familiar y de amistad. A la vez, surgen movimientos que proponen la “desconexión” y un estilo de vida más slow, que permita aprovechar mejor los mensajes y contenidos, encontrando verdaderos espacios de amistad y descanso, logrando “desconectar para conectar”. En cierto modo, se podría hablar de una nostalgia de la desconexión, que resulta más valiosa cuanto más inalcanzable resulta. En realidad, el que necesite la conexión permanente no podrá poner en marcha proyectos con cierto calado, y estará abocado al flujo continuo de las novedades, que, paradójicamente, reducirá su productividad y eficacia.

viernes, 26 de agosto de 2011

Paradojas de la comunicación digital (1): Vida "online", vida "off line"

(Por Francisco J. Pérez-Latre) Muchos recordarán el 2010 como el año de Facebook, Wikileaks y el iPad. La empresa de Mark Zuckerberg, hombre del año de la revista Time en 2010, estaba valorada en enero de 2011 en 50.000 millones de dólares, superaba los 600 millones de usuarios y crecía a un ritmo de 700.000 usuarios… al día. El 28 de noviembre de 2010, Wikileaks adquirió protagonismo mundial con la publicación de sus “papeles secretos”. Era el triunfo de la transparencia “radical” de los entornos actuales de la comunicación, donde podría aplicarse la máxima “si no quieres que se publique, no lo escribas”. Los que difunden comunicación deben plantearse que todo está expuesto a la mirada escrutadora de la red. La exposición a la opinión pública de Julian Assange ha sido tan intensa que muchos consideraron que el fundador de Wikileaks debía ser el hombre del año de Time en lugar de Zuckerberg. El iPad fue acogido con entusiasmo por los usuarios, que admiran tanto sus utilidades como su estética. Ordenador portátil y versátil como pocos, integra capacidades que antes exigían máquinas diferentes, y facilita compartir vídeo, música y presencia en medios sociales. Algunos diarios y revistas lo ven como una tabla de salvación. La “experiencia de uso” de diarios y revistas se ve considerablemente mejorada: nuevas oportunidades asoman en el horizonte. De momento, News Corporation y Apple se asociaron ya a través del esperado The Daily. El 2 de marzo de 2011 apareció el iPad2. A finales de marzo de 2011, se habían vendido ya más de 19 millones de unidades. Facebook, Wikileaks y el iPad pueden servir como símbolos del entorno actual. Un panorama rico en oportunidades En la comunicación siempre ha habido luces y sombras, problemas y oportunidades. El actual panorama digital es rico en oportunidades. Podría decirse que el mundo está en la palma de nuestra mano, que estamos a “un sólo click” de contenidos actualizados e interesantes, que podemos tener una audiencia mundial. A la vez, la cercanía de noticias, entretenimiento, y juegos, provoca distracciones y empuja a algunos públicos a la gratificación instantánea, con sus lógicas secuelas de adicción. Frenar el acceso a la red y los soportes móviles no parece la mejor opción educativa, y puede resultar incluso impracticable en la era “sin hilos”. Pero a estas alturas sería ya poco razonable ignorar los problemas que se derivan del uso inadecuado de los medios digitales. La mayor parte de estos problemas existían en los medios analógicos: el exceso en el “consumo”, la proliferación de contenidos que, por decirlo suavemente, lesionan la dignidad humana, la explotación del sensacionalismo… Vida "online" y "offline" La vida online no puede sustituir a la vida offline. Dicho de otro modo, la tecnología está al servicio de las personas, y debería hacernos más sociales.En algunas situaciones las tecnologías pueden favorecer el anonimato. Y conviene subrayar que en la comunicación digital es frecuente que no estén presentes las pistas visuales y verbales que aportan los encuentros cara a cara. Pero también es verdad que la comunicación digital permite llegar a más personas y conservar con ellas al menos cierto grado de cercanía. A la vez, la multiplicación de “amistades”, en sí un fenómeno interesante y positivo, provoca también un crecimiento potencial de los encuentros con extraños y otros peligros. De esta manera, los riesgos de cyberbullying aumentan. La cuestión no parece resuelta, pues algunos públicos demuestran una falta de empatía inquietante, que podría verse facilitada por el “automatismo” o la distancia en la comunicación de personas que más que hablar, envían mensajes. La conexión permanente está provocando ya síntomas evidentes de adicción, e incluso “síndromes” de falta de memoria. Por tanto, otra de las paradojas de la comunicación digital es la tensión entre aislamiento y búsqueda de contacto con amigos y contactos profesionales. Por una parte, algunos parecen refugiarse en relaciones virtuales que sustituyen la conversación directa para personas con escasa empatía y competencias sociales. Por otra, se incrementa el número de amistades y se intensifica la relación con los que tenemos más cerca. ¿Estamos ante la autonomía o ante la socialización? De alguna forma, el aislamiento es un indicador de que la comunicación no funciona. Si usamos bien las tecnologías digitales, nuestra cercanía a los demás se incrementará. Estamos ante la presencia de una constante de la comunicación humana, que siempre encuentra nuevos modos de expresarse. A veces, la distinción entre “vida online” y “vida offline” confunde un poco. La vida “online” o virtual es vida real (aunque no sea física). Es decir, la vida “online” es tan real como la vida misma, ocasión de despliegue de la propia personalidad y ejercicio de las virtudes (o de los defectos). Los que muestran respeto en la vida “offline”, son también respetuosos en la web. La web es una “plaza pública”, donde nos retratamos constantemente. Por eso, también en la red es necesaria la etiqueta. Basta asomarse a los comentarios en los blogs, Twitter, Facebook o YouTube para descubrir usuarios que, amparados en el anonimato, profieren insultos, siembran discordia y se muestran descorteses, hostiles y enfadados. La red es una extensión de las relaciones personales. Por eso hay que reivindicar la comunicación franca y abierta, el optimismo, la cortesía, el respeto, el agradecimiento y la buena educación. Hay una revolución pendiente: la revolución de la amabilidad.
(Continuará: viernes 2.IX)

jueves, 21 de julio de 2011

Las TIC, ¿unen o desunen en la familia?

Unas mínimas pautas pueden conseguir que las nuevas tecnologías no reduzcan la relación familiar o incluso la mejoren, según un estudio de la Universidad de Cambridge que acaba de publicarse.

A pesar de que siempre se ha relacionado el impacto de las TIC (Tecnologías de las Información y Comunicación) con un deterioro de las relaciones personales, el informe muestra que, junto a pequeños problemas caseros, es posible beneficiarse de muchos efectos positivos, como participar en diversiones comunes o comunicarse con familiares alejados, siempre que se respete un marco básico de uso.

En opinión de los autores de la investigación Cultura, Comunicación y Cambio: una investigación sobre el uso e impacto de los medios y la tecnología en nuestras vidas, uno de los elementos importantes para evitar que las tecnologías interfieran en la vida familiar consiste en centralizar la mayoría de los aparatos en una sala de uso común. Tener el ordenador, los videojuegos y la televisión en un salón o cuarto de estar permite –según las encuestas realizadas en una veintena de familias de cuatro países– “vigilar el uso que hacen los más pequeños y evitar que desaparezcan en sus habitaciones”. La investigación pidió a las familias de la encuesta (16 del Reino Unido, 7 de EE.UU., 14 de Australia y 26 de China) que llevaran un registro de su uso de las TIC durante una semana.

A la vez, la fijación de unas pocas reglas de uso para todos –adultos y menores- consigue rebajar parte de la ansiedad y preocupación que acompañan a las nuevas tecnologías. Sin límites, concluye la investigación, “muchas personas se sienten superadas y fuera de control”, y la incapacidad de moderar el uso de los aparatos llega a afectar a su salud y bienestar.

Las pautas de utilización más frecuentes y con mejores resultados consisten en aparcar la tecnología durante las cenas, que es el momento de mayor coincidencia de la familia en Inglaterra, Estados Unidos, Australia y China, los cuatro países donde se realizaron las encuestas. No consultar el correo o dejar de enviar mensajes de texto durante esos ratos de convivencia familiar “suele tener un impacto positivo en todas las familias”. Además, esa limitación consigue hacer a todos más conscientes de la necesidad de un uso responsable de los móviles y vídeojuegos. Los autores de la investigación recomiendan, por ejemplo, comprobar y medir el uso diario que cada uno de los miembros hace de las TIC, con el fin de ser conscientes, y fijarse después unas metas personales y otras comunes a toda la familia.

La hora en blanco

Una de las iniciativas más sorprendentes es la que propuso el 60 por ciento de las familias encuestadas en Reino Unido: establecer un periodo de tiempo libre de tecnologías, en el que no se permite encender móviles, portátiles o videojuegos, con el fin de conseguir recuperar hábitos de relación entre los padres e hijos. El informe respalda la actuación, pues más de un tercio de las familias de esta zona consideran que las tecnologías interrumpen algunas veces sus relaciones y un 10,5% creen que esas obstrucciones son ya algo regular en su hogar. Las treguas pactadas –señala el informe– “son lo que más ha ayudado a las familias, tanto si ocurren cada noche como si se dan solo durante las vacaciones, pero todas las familias que conscientemente decidieron hacerlo experimentaron un gran beneficio”.

Junto a las limitaciones concretas, los padres también son partidarios de otro tipo de iniciativas para favorecer las relaciones. “El uso de un videojuego de la Wii, por ejemplo, en el que todos participan a la vez, nos une más; también organizar una vídeollamada a algunas personas de la familia que están lejos o simplemente ver un rato de televisión todos juntos es positivo”, aseguraron los entrevistados.

La última de las pautas que recomienda la Universidad de Cambridge es que las nuevas tecnologías no supriman las formas más personales de comunicación, como el cara a cara. En la mayoría de los países en los que se realizó la investigación más de la mitad de los entrevistados reconocía recurrir a la conversación como el medio principal para comunicarse en la familia; pero este indicador ya no superaba el 50% en el caso de las familias chinas entrevistadas. Es fundamental –concluye el informe– que las TIC permitan mantener también un nivel de relaciones personales y humanas en la familia.

Vía: Aceprensa.

jueves, 5 de mayo de 2011

Twitter: Posibilidades y problemas legales (y 2)

Por Cristina Abad (Aceprensa)

El profesor de la Universidad de Navarra José Luis Orihuela da la clave de la definición y el uso de Twitter: “Para los medios es una excelente plataforma para la difusión y viralización de contenidos periodísticos, es una extraordinaria herramienta de monitorización de fuentes y tendencias y un estupendo taller en línea de la escritura breve. Para la sociedad, Twitter representa el pulso de la cultura, un medio de expresión muy sencillo y accesible y sobre todo, un radar para captar los asuntos candentes. Twitter se ha convertido en el sistema nervioso de nuestras sociedades, y hay que aprender a utilizarlo”.

Ciertamente, muchos medios de comunicación, ofrecen, además de su cuenta Twitter, un acceso visible y permanentemente actualizado de la misma en su página principal, sobre todo, cuando se trata de dar información inmediata de cuestiones candentes. Actúan como los teletipos pero con información propia que suministran los propios enviados especiales o corresponsales. Pero, además de servirse de la técnica para hacer periodismo, también se nutren de la red de microblogging como fuente de información, y en ocasiones sin contrastar lo suficiente.

Según un estudio publicado por PR Newswire (la mayor plataforma mundial de comunicados de prensa), respecto a los profesionales de la información de Estados Unidos y Canadá, más del 50% de los periodistas profesionales utilizan las búsquedas en Twitter cómo herramienta de investigación para redactar las noticias. Esta tendencia no tardará en extrapolarse a España.

Conforme ese análisis, uno de cada tres periodistas afirma haber entrecomillado algún post de twitter dentro de la noticia o crónica que estaba realizando. Y finalmente seis de cada diez periodistas americanos dan la bienvenida a los chivatazos procedentes de los medios sociales.

Problemas legales

La cuestión de la publicación de tweets como noticias está generando problemas legales. En Reino Unido, una trabajadora cuyos tweets de críticas al gobierno fueron reproducidos por The Independent on Sunday y Daily Mail, interpuso una denuncia al considerar que los periódicos habían violado su privacidad. La trabajadora aseguraba que ella tenía la pretensión de dirigirse únicamente a los 700 seguidores con que contaba en la aplicación cuando sucedieron los hechos y que sus tweets eran personales y no representativos de su empleador, el Departamento de Transportes inglés.

La Press Complaints Commission (PCC), que vela por el cumplimiento del código de ética profesional en los medios de comunicación del Reino Unido, consideró que la mujer no había tomado medidas para restringir su audiencia en Twitter, por lo que podía ser leída por mucha más gente y sus tweets reenviados a sus propios contactos por parte de otros. También pesó en la decisión del PCC la naturaleza y pertinencia de las informaciones periodísticas en las que fue citada por los periódicos, que reflejaban sus críticas al gobierno y sus quejas y confesiones como empleada del sistema público inglés.

Siguen haciendo falta periodistas

Hace un par de años, Jeff Howwe, autor de Crowdsourcing, calmaba a los que sostienen que este servicio acabará con los medios tradicionales: “Imagina un accidente de tren -explicaba. En las primeras horas, lo que quiero es gente sobre el terreno; en eso, Twitter es imbatible. Pero, pasadas las horas, hace falta gente que contraste los datos, que interrogue a las autoridades… Y eso debe hacerlo un profesional, no un tipo que sólo pasaba por ahí”.

Hay quien quiere poner un poco de orden en Twitter para que la información sea digerible. Biz Stone, cofundador de la red social Twitter –según información que recoge www.233grados.com–, quiere crear una red de noticias que controle la inmensa cantidad de información que se mueve a través de esta red social. Esta red no tendría por qué pertenecer a Twitter, pero estaría relacionada con varias organizaciones informativas y se podría acceder a ella libremente.

Twitter siempre ha parecido un hilo de noticias procedentes de cualquier lugar del mundo”, dijo Stone, que añadió que Twitter podría ayudar así a las empresas informativas a tomar contacto con el público y conocer cuáles son los contenidos que quiere la audiencia.

No parece que ésta sea una solución muy independiente, pues suscita numerosos interrogantes. ¿Qué organizaciones informativas accederían al control de esa información?, ¿cómo es posible que los medios conozcan realmente cuáles son los contenidos que quiere la audiencia?, ¿es esa la finalidad de un medio, dar a la audiencia lo que desea?

Probablemente lo interesante será que Twitter siga siendo lo que es. Y que los periodistas utilicen la red como un medio para difundir sus informaciones y como un lugar donde encontrar pistas, marcas y enlaces que seguir para aproximarse a la verdad de los hechos con mentalidad crítica.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Twitter: Cuando el parloteo se convierte en noticia (1)

Por Cristina Abad (Aceprensa)

El terremoto de Japón y la fuga radiactiva de Fukushima, el rescate de los mineros chilenos, el terremoto de Haití y otros desastres internacionales de interés mundial han puesto de manifiesto el poder de las redes sociales –Twitter, en especial– como fuentes de información inmediata.

Recientemente la comunidad online Webnode publicó un infograma que comparaba el número de tweets referentes a la crisis nuclear con el avance de la nube radiactiva.

La información emitida desde esta red basada en el microblogging superaba en inmediatez y en eficacia a otros medios tradicionales, como la radio o la televisión. Pero el fenómeno no es actual. Ya en 2008 –parece mucho a la velocidad a la que avanza la tecnología-, dos años después del nacimiento de Twitter, Mike Wilson, un ciudadano como tantos, se convirtió en reportero ocasional minutos después de que el Boeing 737-5000 del vuelo 1404 del Continental en el que viajaba se estrellara en Denver (Colorado) al escribir en su smartphone: “Mierda, acabo de tener un accidente aéreo”.

Ese mismo año, el terremoto de China y los ataques terroristas en Bombay -con tweets lacónicos como “El Taj está en llamas” o “se necesita sangre en el JJ Hospital”, marcarían a Twitter como un importante instrumento para comunicar, incluso como un servicio social, en situaciones de emergencia.

Y en 2009, la mejor foto del accidente de un avión en el río Hudson la hizo un twittero con su iPhone. En segundos, su cuenta fue seguida por miles de personas en todo el mundo.

Twitter, con sus 140 caracteres idóneos para crear eslóganes de campaña, se ha convertido también en un instrumento político, empleado tanto por los candidatos en sistemas democráticos como por los disidentes en sistemas dictatoriales en los que la libertad brilla por su ausencia: ha sido la voz de los sin-voz, el poder de los sin-poder, como pudimos comprobar en la revolución verde de Irán; en Cuba con el blog www.desdecuba.com/generacióny y el twitter asociado de su autora, Yoani Sánchez; o más recientemente con las revoluciones sociales del norte de África. Un mes antes de que se iniciaran las revueltas en Túnez, y se hicieran eco los medios de comunicación, alguien advirtió en un tweet: "cuando no hay libertad en la calle, los jóvenes la buscan en la red”.

155 millones de tweets diarios

Twitter cumple cinco años y ha triplicado sus datos con respecto al año pasado: según informes de la propia empresa, se produce un promedio de 155 millones de nuevos tweets diarios entre todos sus usuarios, frente a los 50 millones de mensajes al día de 2010.

La red del pajarito azul, cuyo nombre significa literalmente gorjeo, trino, parloteo, se encuentra pues en plena apoteosis cantora. Su capacidad de comunicar y de generar comunidad la hacen idónea como herramienta para tener al corriente a los demás miembros, del mismo modo que los pájaros crean vecindad en un árbol y se dan noticia de las novedades.

Sergio M. Mahugo, periodista, twitero y profesor universitario, considera que Twitter “es información en estado puro. Y el secreto de su éxito, que la información es adictiva. Nadie en su sano juicio buscaría en Twitter reflexiones profundas ni análisis sesudos pero sí primeras impresiones, titulares, breaking news”.

Incluso, hay quien considera que la limitación de espacio y la economía de caracteres, es un ejercicio interesante para convertirse en mejor escritor, en mejor periodista.

¿Pero se puede considerar realmente información lo publicado en Twitter? El hecho de tratarse de un medio editable por toda persona que tenga al menos un móvil y una cuenta, la ausencia muchas veces de fuentes fidedignas o de su contraste informativo, permiten dudar que sea un auténtico medio de comunicación.

Prueba de ello son los numerosos bulos que circulan por la red. Recientemente recibimos la noticia y el desmentido inmediato de la muerte de Manuel Leguineche. Pero no es el único. Twitter “ha matado” a la estrella de las artes marciales, Jackie Chan; a los actores Charlie Sheen y a Owen Wilson practicando snow; y a Zach Braff y a Lindsay Lohan por una sobredosis. Incluso a Morgan Freeman, hecho que fue publicado en un falso reportaje atribuido a la cadena CNN que dio la vuelta a medio mundo en el que se relataba la muerte del actor. No siempre estas “muertes” son producto de la imaginación, de la broma o de la insensatez, en ocasiones esconden mala intención o deseos de convertirse en trend topic o tema del momento.

Otra cuestión que recientemente ha levantado ampollas ha sido la creación de hashtag o etiquetas desde cuentas falsas, que hacen muy difícil descubrir cuáles son verdaderamente los intereses de la comunidad de usuarios de Twitter. O también, el empleo de etiquetas que suelen aglutinar a muchos seguidores para fines autopromocionales, como ocurrió recientemente con David Bisbal que escribió sobre un concierto bajo la etiqueta #prayforjapan, lo que provocó las iras de la comunidad.

(Continúa mañana)

viernes, 29 de abril de 2011

¿Cómo utilizan las madres las nuevas tecnologías y las redes sociales?

Facebook y el correo electrónico son las dos formas de comunicación online dominantes utilizados por las madres, según los datos de un reciente estudio de Lucid Marketing.

El informe indica que un 93% de las madres utilizan Facebook y el 91% el e-mail para comunicarse. Además, un 36% usa Twitter y un 34% blogs personales. El único medio social alternativo utilizado por más de un 20% es MySpace.

El 98% de las madres con correo electrónico, revisan su bandeja de entrada al menos una vez al día. Otros canales con altas tasas de uso son Facebook (84%) y las noticias (60%). Curiosamente, el teléfono (que muchos decimos está algo anticuado), tiene una tasa de uso diario de 60%.

La gran mayoría de las madres utilizan el correo electrónico como una herramienta educativa. Es más, el 83% dijo que aprenden cosas nuevas en él. Facebook ocupa el segundo puesto con un 76% en tanto, muy cerca con un 73%, quedaron las reuniones personales. Le siguen los blogs (66%) y la TV (65%).

Cuando se trata de compartir las cosas que han aprendido, el 84% lo muestra cara a cara, igualando con el mismo porcentaje el correo electrónico y el teléfono ocupa el tercer puesto con un 80%. Otro canal con más de un 50% de uso para mostrar el aprendizaje es Facebook con un 69%. ¿Con quiénes comparten la información? EL 94% con sus parejas, el 90% con sus mejores amigos y con su familia cercana.

En Estados Unidos, las madres son más propensas que las mujeres en general a tener un Smartphone de acuerdo con los datos publicados por BabyCenter. El 53% de ellas dijo que lo compró como resultado directo de convertirse en mamás, lo que hace que sean un 18% más propensa a adquirir uno que el resto de mujeres.

lunes, 11 de abril de 2011

Spot de la semana: "Piénsalo antes de publicar" (y 2)

La campaña que os puse la semana pasada tuvo un éxito inesperado. Fue tan comentada en los medios de comunicación, que el "National Center for Missing & Exploited Children" (Centro Nacional para Niños Explotados y Desaparecidos) diseñó la continuación de la campaña pensando específicamente en las chicas adolescentes.

Quería transmitirles un mensaje muy sencillo: aunque no lo parezca, una vez que publiques una foto, ya no la puedes controlar. No sabes quién la ve, quién se la descarga, qué uso hace de ella. Puede copiarla y distribuirla, puede compartirla con algunos comentarios impropios... Puede también deformarla, utilizarla como chantaje o como una forma de acoso sexual...

Cuando finalmente quieras quitarla, puede ser demasiado tarde. Esa idea, plasmada en esta metáfora, es ciertamente un mensaje que ayuda a reflexionar sobre el uso indiscriminado de las redes sociales. Un "diez" a la creatividad de la campaña.

(Por cierto, esta campaña y la de la semana pasada fueron plagiadas -inteligentemente plagiadas- en una campaña que lanzó meses después el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. Os dejo el spot español a continuación del elaborado en EE.UU.)


lunes, 4 de abril de 2011

Spot de la semana: "Piénsalo antes de publicar"

A principios de 2008 comenzó en los Estados Unidos una campaña publicitaria que dio mucho que hablar: Think before you post (Piénsalo antes de publicar), que pretende alertar tanto a los adolescentes como a los padres de los peligros de un uso imprudente de las redes sociales.

La campaña ha sido promovida por el National Center for Missing & Exploited Children (Centro Nacional para Niños Explotados y/o Desaparecidos ) y el Ad Council (Consejo de la Publicidad), dos organizaciones norteamericanas sin ánimo de lucro, y cuyo objetivo es lograr que los usuarios de Internet sean conscientes de las implicaciones que puede llegar a tener la publicación de cierto tipo de fotografías y otros contenidos en el ciberespacio. Con facilidad, esas fotografías pueden llegar a manos de terceros y ser utilizadas de manera inapropiada.

Los gestores de redes sociales en España se han comprometido a luchar para evitar cualquier tipo de extorsión a los menores, y han establecido la edad mínima de 14 años para abrir un perfil. Pero la realidad es que, según avalan diversos informes, un 27% de los niños de 8 a 11 años que navegan en la Red se ha abierto un perfil en las redes sociales y ha falseado su edad para poder hacerlo.

En Estados Unidos la situación se agrava. Según esos mismos informes, el 61% de los menores entre 13 y 17 años posee un perfil en las redes sociales y el 50% reconoce haber publicado fotografías personales más o menos “divertidas” o alocadas. Muchos no piensan en el riesgo que eso puede suponer, pero lo cierto es que el 15% de los adolescentes norteamericanos que están en las redes han sufrido algún tipo de acoso sexual. Las adolescentes tienen un particular riesgo: el 70% de esos acosos se dirigen a niñas. Anuncios como éste pueden hacer pensar a los jóvenes –y a sus padres- acerca de las consecuencias de sus actos en Internet.

martes, 28 de diciembre de 2010

La Navidad contada por San José (desde su perfil de Facebook)

Hoy os ofrezco una versión distinta -y, hasta cierto punto, complementaria- de la felicitación digital que ayer publiqué en este blog. En la de ayer, María y José utilizaban Gmail y Twitter para comunicarse, el i-Phone para recibir mensajes del Arcángel y Google maps para buscar el mejor camino a Belén; pero también otros intervenían en la conversación: los Reyes, los pastores, etc.

En el de hoy, "A Social Network Christmas", el relato se cuenta desde el punto de vista de José: él es quien escribe todos los mensajes a través de Facebook, y quien recibe todos los comentarios (de María, de sus amigos, de sus vecinos). Es una bella parábola sobre la misma idea: el Mensaje de Belén es eterno; permanece siempre, aunque cambien las épocas y los modos de comunicarse.

Las redes sociales son también cauce para comunicar La Navidad. Porque éste es un mensaje que está fuera del tiempo... y porque abarca todas las épocas. La mejor Noticia de la historia puede servirse de las nuevas tecnologías porque sigue siendo actual.

Decidme qué os ha parecido.


lunes, 27 de diciembre de 2010

"Navidad digital": la Virgen y San José usan Twitter para comunicarse, y Google maps para llegar a Belén

Quizás os haya llegado a vuestro correo, porque ha sido uno de los vídeos que más ha circulado esta Navidad. A mí me lo envió Jaime Vergara hace quince días, y después David Isaacs, José Miguel Ponce y otros cuantos amigos más. Gracias a todos ellos.

Si la semana pasada apelaba a la nostalgia con la campaña "Vuelve a casa por Navidad", hoy quiero felicitaros estas fiestas tan familiares apelando a la modernidad. Me ha gustado la forma en que se unen -anacrónica y simbólicamente- la más avanzada tecnología con el mensaje más cálido y más antiguo. Porque ambos nos hablan de comunicación, de transmitir con urgencia un mensaje nuevo y salvador. Los pastores tenían prisa por llegar a Belén, y las nuevas tecnologías tienen prisa por hacernos llegar ese mensaje.

Como os decía en mi felicitación navideña, a pesar de todo lo que hemos vivido en 2010 (Terremoto de Haití, rescate de los mineros en Chile, Victoria apoteósica en el Mundial), ninguna de esas noticias ha sido tan luminosa como la que ahora se aproxima: la noticia de la Navidad. Y ese mensaje de la Navidad siempre nos ilumina y nos redime, siempre es importante y novedoso, aunque ya sea conocido. Esa Noticia siempre nos dice algo al corazón. Siempre resulta actual, aunque cambien las tecnologías.

Hay dos versiones del vídeo: una en inglés y otra en portugués. Os ofrezco aquí la segunda, por aquello de la cercanía geográfica. Por si hay dificultades con el idioma, os ofrezco aquí su contenido:

1. A la Virgen le llega de Gabriel un mensaje al iPhone: “Tú serás la Madre de Dios”.
2. María busca en Wikipedia: “Espíritu Santo”.
3. María envía a José un e-mail: “Tenemos que hablar, estoy embarazada. Besos”.
4. María busca en Google Maps: "Cómo llegar desde Nazareth hasta Belén".
a) Selecciona la opción: “evitar autopistas”.
5. María busca un medio de locomoción que le lleve a Belén.
a) Para el día: 24 de diciembre del año 0000.
b) Medios disponibles ahora mismo: sólo uno: “en Burro”.
6. María entra en la red social Twitter y busca: “José carpintero”.
7. Encuentra a José, que viaja camino de Belén para inscribirse en el censo.
8. A José le llega un mensaje al iPhone: “Todas las posadas de Belén ocupadas; Solo libre un establo”.
9. José deja una noticia en su perfil de Facebook: “¡Estoy muy nervioso! ¡Será que mi Hijo va a nacer aquí!”
10. José cuelga en Facebook: “fotos de mi Hijo recién nacido”.
11. José recibe, uno tras otro, cientos de miles de mensajes: “me gustan esta noticia y las fotos
12. José, por medio de Facebook-amigos, invita a los Tres Reyes Magos a conocer a su hijo.
13. El Rey Melchor escribe a Baltasar un mensaje de correo:
a) Asunto: “Presentes.”
b) Texto: “¿Ya sabes qué regalo vamos a llevar a Niño?”.
14. Baltasar busca un medio de transporte: “Camello”.
15. Gaspar y Baltasar compran en www.amazon.com tres regalos:
a) 10 Kg de oro.
b) 10 palos de incienso.
c) 3 sacos de Mirra.
16. José cuelga un vídeo en Youtube: “Nacimiento del Niño”.

Conclusión: “Los tiempos cambian. El mensaje de paz permanece”. Por eso nunca es vano desearnos unos a otros... ¡Feliz Navidad!


viernes, 1 de octubre de 2010

Comprender a los jóvenes digitales (3)

Continuando el discurso de los últimos días, señalo algunas claves más para entender cómo podemos educar a nuestros hijos en el uso responsable de los nuevos medios (Internet, móvil, ordenador, redes sociales) cuando, debemos reconocerlo, nos superan ampliamente en destreza tecnológica.

3. Instale la videoconsola y el ordenador con Internet en un lugar público. Cuando los adultos tenemos la pantalla a la vista de todos, nos enganchamos menos, perdemos menos el tiempo y somos más cuidadosos con lo que visitamos. Pues mucho más les sucede a los jóvenes. Ponga el ordenador en la sala de estar o en la biblioteca, no en su cuarto. Según la investigación citada en el post anterior, “La Generación Interactiva en España”, el 28% de los niños encuestados ¡de 6 a 9 años! reconoce tener un ordenador en su propia habitación, y el 61% de ellos utiliza Internet en solitario. Al otro lado del Atlántico, según refiere “La Generación Interactiva en Iberoamérica” (investigación realizada también por el Foro Generaciones Interactivas de la Universidad de Navarra, a partir de encuestas realizadas a 25.000 escolares de Colombia, Argentina, Brasil, Chile, México y Perú), los porcentajes son sólo un poco inferiores: el 20% tiene un PC en su cuarto, y el 39’5% navega sin compañía. ¿Pensamos que nuestro hijo estuvo estudiando toda la tarde porque no salió de su habitación? Quizá abrió los libros y se propuso estudiar, pero no sería extraño que hubiera entrado en Internet para chatear, y después se animara a ver el perfil de sus amigos, o subir fotos al suyo… Y así se le fuera toda la tarde. Cuando acusemos a Internet de favorecer el aislamiento en la familia, pensemos antes de quién fue la culpa…

4. Comuníquese con sus hijos y hable también de Internet. Las nuevas tecnologías pueden ser un refugio ante la falta de comunicación. Si los padres no dedican tiempo a los hijos, ¿qué harán ellos cuando quieran hablar con alguien? ¡Utilizar las nuevas tecnologías! Por eso, acerquémonos: que vean con hechos que la relación personal es mejor que la virtual, que ésta es sólo un complemento de aquella, a la que nunca debe suplantar. Y mostremos interés por sus progresos en ese mundo. Que nos enseñe su perfil y lo que escribe en el muro. Así le podremos orientar: le haremos ver que algunas cosas (datos personales, determinadas fotografías) no deben estar abiertas a todo el mundo. Le enseñaremos a cuidar su privacidad y su seguridad, su sentido del pudor y su respeto a los demás.

Internet es como la plaza de cualquier pueblo. Si vamos allí con la familia, les enseñamos a usar los pasos de cebra y los semáforos, porque el tráfico es peligroso. Pero Internet carece de señalización alguna, y es difícil que alguna vez la tenga, porque su carácter transnacional hace casi imposible una regulación o una autoridad que controle sus contenidos. Algo ilegal en España puede ser colocado en un servidor de Indonesia o Senegal. En esa tesitura, sin señales ni barreras protectoras, el peligro de atropello es muy real y cercano.

Una cosa está clara. Las familias necesitamos ayuda, porque querríamos orientar a sus hijos y no siempre sabemos cómo hacerlo. Las tecnologías avanzan demasiado rápidamente para nosotros. Es importante que los padres nos informemos y tengamos criterios sólidos, pero es importante también que participemos todos, porque la educación es tarea de todos: de los colegios, de los gobiernos, de las asociaciones de padres y, muy especialmente, de quienes crean esas fantásticas tecnologías. Todos debemos colaborar para que nuestros hijos sepan tomar lo bueno que hay en ellas, y así sean mejores personas. Y ese reto, realmente fascinante, nos afecta verdaderamente a todos.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Comprender a los jóvenes digitales (2)

La semana pasada hablábamos del miedo que muchos adultos experimentan cuando oyen hablar de “jóvenes y nuevas tecnologías”. Planteábamos la cuestión en estos términos: ellos son “nativos digitales” y se manejan mejor que nosotros en ese mundo. Pero nosotros sabemos más de las cuestiones que allí se ventilan: la amistad, el respeto, la prudencia, la lealtad…

He aquí algunas claves para poder educarles en el uso responsable de las tecnologías, también cuando nos superan en su manejo diario.

1. Involúcrese en ellas. No huyamos de los videojuegos, las redes sociales o Internet. Adentrémonos en ese mundo de la mano de nuestros hijos: nadie nos instruirá mejor que ellos. Quizá así sepamos qué páginas visita, qué amigos acepta, qué videojuegos emplea. Y podremos aconsejarle. No le acosaremos desde fuera ni le criticaremos sin conocer su mundo, sino que volveremos a ser su padre, con la autoridad y el cariño de siempre, pero en su mundo. “Esto quizás no sea lo más conveniente, ¿no te parece?”. Y, con la complicidad de compartir ese mundo, es posible que nos haga caso.

2. Piense bien cuándo y cómo debe iniciarse su hijo en las nuevas tecnologías. Con diez años ¿necesita un teléfono móvil, un perfil en Facebook o un ordenador con Internet? Los padres tenemos que decidir sobre esto. A esa edad no es necesario disponer de móvil y ellos no distinguen la necesidad del capricho. Y, no obstante, éstos son los datos que ofrecía “La Generación Interactiva en España”, investigación realizada por la Fundación Telefónica y el Foro Generaciones Interactivas de la Universidad de Navarra, a partir de entrevistas a 13.000 escolares de todas las Autonomías: entre los 6 y los 9 años, el 73% se declara videojugador, el 40% posee móvil propio y el 55% navega sólo. Vistas las cosas con perspectiva, quizás deberíamos enseñarles a esperar, a iniciarse con más edad, y más lentamente. Quizás deberíamos establecer un horario y unas pautas de conducta. Un botiquín contiene medicinas para curar, pero si un niño accede a él sin criterio –tomo esta medicina roja tan bonita, y esta otra verde, y aquella de color azul- podría producirle daños graves, e incluso irreparables. Hay que intervenir y hay que educarles: para que sepan usar con prudencia las tecnologías y sepan decir “No” a lo que no les conviene.

Pasado mañana terminaré esta serie con algunas claves más.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Comprender a los jóvenes digitales (1)

Cuando oímos “jóvenes y nuevas tecnologías” pensamos en una mala mezcla, un cóctel incluso peligroso. Y yo me pregunto: ¿tiene que ser así?

Muchos padres, usuarios de los nuevos medios, cuando los ven en manos de sus hijos presagian lo peor: aislamiento, conducta agresiva, descenso en las calificaciones…

Sin embargo, estudios realizados en diversos países demuestran que, juntos a efectos negativos, las nuevas tecnologías mejoran algunas destrezas intelectuales. Así, muchos videojuegos fomentan la percepción visual y espacial, la destreza óculo-manual, el desarrollo lógico y la toma de decisiones; además Internet facilita el acceso a la información, abre posibilidades de aprendizaje y de comunicación, crea nuevos amigos y relaciones en todo el mundo, y fomenta un mayor sentido de la globalidad, la solidaridad y una mente más abierta.

Conocemos los peligros de estos medios para la infancia: acceso a contenidos inapropiados, falta de privacidad, acoso en redes sociales, y sobre todo esto: que alguien pueda colarse en sus vidas y se aproveche de su inocencia. Sin embargo, las nuevas tecnologías son algo con lo que hay que contar, porque está en el entorno de los jóvenes y es imposible que estén al margen; y también porque pueden enriquecerles y hacerles mejores.

Entonces, ¿cómo actuar? Antes de sugerir algunas ideas a los padres, debemos comprender dos cosas:

a) Los chicos son “nativos digitales” y nosotros “inmigrantes digitales”. Lo explicó Marc Prensky en 2001: ellos han venido a un mundo en el que esas tecnologías eran parte del paisaje, de la vida, de la forma de comunicarse. Es algo natural para ellos: por eso son quienes mejor programan el Televisor LCD y el vídeo, navegan por Internet sin esfuerzo y encuentran todo lo que desean. Nosotros nacimos sin ellas y hemos tenido que amoldarnos a ese mundo, muchas veces con dificultad e inquietud.

b) Los padres, en cambio, sabemos más de la vida: de la amistad, de la lealtad, de la responsabilidad y de todas las graves cuestiones que están en juego cuando los jóvenes usan los nuevos medios. Ellos saben más de Internet y de videojuegos, pero nosotros sabemos más de cómo usarlos: de la prudencia al manejar esos aparatos, de los peligros que pueden acarrear, del sentido común para no dejarse atrapar por ellos.

Tan perjudicial puede ser intentar alejarles de un mundo que es el suyo (y al que llegarán de todas formas) como abandonar la responsabilidad de formarles: porque ellos solos no son capaces de advertir sus peligros y necesitan un criterio para su uso. Somos sus padres, y ellos necesitan de nosotros también ahí, aunque como “inmigrantes digitales” nos superen en su manejo.

¿Qué hacer entonces? En el próximo artículo señalaré algunas ideas que pueden ser útiles en esa importante tarea que debemos asumir: la educación de nuestros jóvenes en su relación con las tecnologías y con el mundo.