viernes, 15 de octubre de 2010

“Los Serrano” (2): Imagen deformada de los padres frente a los hijos

En el post anterior hablábamos de la imagen contradictoria que la serie “Los Serrano” había construido en su desarrollo argumental acerca de la mujer: presuponía en ellas una actitud independiente y autónoma, pero la historia la mostraba siempre necesitada de afecto y cariño.

¿Y qué imagen daba de los hombres, sobre todo en la relación con sus hijos? Cito de nuevo el trabajo de Ruth Gutiérrez en el libro Series de televisión. El caso de Médico de familia, Cuéntame cómo pasó y Los Serrano:

Por otro lado, los personajes adultos de Los Serrano juegan a ser eternos adolescentes. Esta característica es una fuente de humor: se acepta la lógica de la gamberrada como modo de salir airoso de los conflictos. Sin embargo, el contagio que sufren los adultos del modelo juvenil, rebelde y contestatario, los desautoriza. Los padres, Diego y Fiti, por ejemplo, son frecuentemente manipulados por sus hijos, sea en el trato con otros personajes, sea en el modo de tomar decisiones laborales o amorosas. Los personajes de los niños y de los jóvenes asumen conductas adultas y roles que intercambian con los padres y el mundo adulto en general: por ejemplo, toman las decisiones sobre la educación que quieren recibir; examinan y revisan con frecuencia la conducta de los padres”.

Desde este punto de vista, la premisa dramática de la serie (la guerra de sexos) se vuelve también falaz e inconsistente: porque no es ese el motor dramático de los acontecimientos. También aquí –como señalábamos en el post anterior– la serie se vuelve contra sus fundamentos. Y al destruir su premisa narrativa, la serie se autodestruye: se ve obligada a forzar las conductas de los personajes, especialmente las de las mujeres. Esto hace que las relaciones “familiares” se diluyan en un mar de afectos inconsistentes y que los personajes sean inestables emocionalmente.

Por otro lado, frente a unos padres que son representados en la serie como inmaduros y permisivos, los jóvenes adolescentes aparecen como los líderes dramáticos de la serie. “Sus conflictos y problemas –señala Ruth– son fundamentalmente también de tipo sexual y se desarrollan sobre todo en la escuela y, rara vez, en lugares de ocio. En ese sentido, los estudios tienen una importancia escasa en la serie, sirven de mero contexto, dando pie a engaños y mentiras que no se resuelven; como, por ejemplo, el robo y la venta de exámenes, la mejora en los estudios para buscar la atención de una profesora guapa, etc. A medida que transcurre la serie, la escuela va perdiendo su sentido educativo para convertirse en un contexto aséptico o plataforma escénica para que tengan lugar las relaciones de género”.

Visto así, podemos entender porque una serie que contó con el apoyo incondicional del público, construyó una imagen falsa de la familia. Fundamentalmente, porque la premisa de la que partía era también falsa, y ni siquiera los propios guionistas fueron capaces de mantenerla dentro de los límites de la consistencia dramática.

miércoles, 13 de octubre de 2010

“Los Serrano” (1): ¿Qué imagen de mujer vimos en esa serie?

He leído recientemente un libro interesante: Series de televisión. El caso de Médico de familia, Cuéntame cómo pasó y Los Serrano, coordinado por Mercedes Medina. En él hay un capítulo que me ha gustado especialmente: el de Ruth Gutiérrez, Profesora de Guión en la Universidad de Navarra, sobre “La falacia dramática y representación de la familia”.

Entre otras cosas, Ruth señala que la tan seguida serie de Los Serrano desarrolló su argumento, no pocas veces, en contra de alguna premisa fundamental, constituyendo un ejemplo paradigmático de lo que se conoce como “falacia dramática”: contar la historia o desarrollarla en contra de los principios que rigen su universo dramático.

Así, por ejemplo, el modelo de mujer que pretendía reflejar la serie se caracterizaba por su independencia y autonomía. Un modelo que asumía la premisa de “eres dueña de tu vida y no has de dar explicaciones de tu conducta”. Sin embargo –señala Ruth-, la mayoría de los personajes femeninos (que son más abundantes que los masculinos: están Lucía, Candela, Eva, África, Celia, Ana, Su, Emilia, Teté, etc.) sufren constantemente por problemas de infidelidades, desengaños amorosos, inseguridades, mentiras… Es decir, la serie se vuelve contra sí misma y muestra que esas mujeres, que constantemente afirman su independencia, experimentan en todos los capítulos la dependencia del cariño, de sus parejas. Sienten el anhelo de querer y ser queridas, de lograr una relación (familia, pareja, hogar) que dé sentido a sus vidas.

Cito las palabras de Ruth: “La reincidente conducta dependiente de las mujeres respecto de los hombres y esa evidente necesidad de afecto y vulnerabilidad vital indican algo distinto de la premisa (argumental de la serie). Según la lógica expuesta, el planteamiento de una mujer independiente y autónoma es falso, se trata de una falacia dramática. Basta con analizar, por ejemplo, la sexta temporada de la serie (26 capítulos emitidos semanalmente desde el 9 de enero al 3 de julio de 2007) para extraer algunas consideraciones finales respecto a la imagen de las mujeres y sus relaciones. De entrada, el dato más significativo es que, en todos los capítulos, tres de las cuatro tramas que se desarrollan se basan en conflictos amorosos y sexuales. Aproximadamente el 70% de las tramas principales presentan este tipo de conflictos primordialmente, como solución rocambolesca a un problema laboral o marital.

Por otro lado, el rol que desempeña la mujer en esas tramas es de ‘consuelo’ o de uso instrumental: no perder un trabajo (Miriam); consolar a un hombre solo o sin pareja (Ana, Celia). Entre las mujeres se dan relaciones de apoyo y rivalidad, como las interpretadas por África y Teté frente a Manu, o las de fascinación (Raúl, guille y la pandilla, ante Su y Celia). Los personajes femeninos viven la maternidad como una imposición, como una carga de responsabilidades en las que se evita marcar las reglas a los hijos. De alguna manera, no se ven preparadas para esa labor. La mujer abandona el hogar para volcarse en el plano profesional y en el lúdico. Del plano profesional surgen los conflictos que la sumen en una constante insatisfacción afectiva (fomentando los juegos sexuales y el intercambio de parejas en los adolescentes) que la convierten en un ser muy vulnerable y frágil, en contradicción con su supuesto carácter independiente
”.

Con este planteamiento, no es extraño que el hogar de “Los Serrano” no sea nunca un lugar acogedor, donde encontrar el aliento y la ternura; porque, entre otras cosas, la madre parece haber perdido su identidad.

lunes, 11 de octubre de 2010

Vídeo de la Semana. Un canto a la vida: "El hombre más viejo y el bebé más joven"

Este spot se estrenó en nuestro país en marzo de 2009, cuando en España y en todo el mundo estallaba la tan temida crisis económica. Arrancaba con estas palabras: “Esta historia es real… En estos tiempos difíciles, reunimos al hombre más viejo con el bebé más joven”.

En su inicio, la cámara nos muestra dos escenarios aparentemente contrapuestos: Madrid y Mallorca, el centro de la península y el punto más alejado… También los personajes parecen muy diferentes (luego veremos que no): en uno, la vida comienza; y en el otro, parece que está a punto de terminar. Pero hay algo muy importante que los une. La historia nos la cuenta el anciano: “Hola, Aitana. Me llamo Josep Mascaró y tengo 102 años”.

De una forma sencilla, Josep se presenta al futuro bebé y le habla como si él pudiera ya oírle y entenderle. Es una confidencia preciosa, entre dos seres que aún no se conocen: “¡Soy un suertudo! Suerte… por haber nacido, como tú. Por poder abrazar a mi mujer, por haber conocido a mis amigos, por haber podido despedirme de ellos, por seguir aquí”.

Y entonces llega la pregunta decisiva: “Te preguntarás cuál es la razón de venir a conocerte hoy”. En realidad, los que estamos siguiendo el anuncio también nos lo preguntamos. ¿Por qué este anciano se desplaza desde tan lejos para ver a una niña que acaba de nacer? “Muchos te dirán que a quién se le ocurre llegar en los tiempos que corren, que hay crisis, que no se puede... ¡Já! Esto te hará fuerte. Yo he vivido momentos peores que éste. Pero al final de lo único que te vas a acordar es de las cosas buenas…”.

En realidad, nada de lo que ha dicho es una respuesta a por qué ha ido a conocerla, pero todo en su conjunto es una gran respuesta a la vida. Sí, la vida es un gran regalo, y merece ser vivida como un don y como una oportunidad: “No te entretengas en tonterías, que las hay, y vete a buscar lo que te haga feliz, que el tiempo corre muy deprisa… He vivido 102 años y te aseguro que lo único que no te va a gustar de la vida es… que te va a parecer demasiado corta”.

En estos tiempos, en los que se valora tan poco la vida humana (la que aún no ha nacido y la que está en fase terminal) es bonito asistir a este encuentro entre el más viejo y la más joven de nuestro país. Una historia real que une la sabiduría del anciano con la esperanza del recién nacido. Es ciertamente conmovedor, porque… ¿hay algo más bonito, hermoso y sagrado que una vida humana que comienza?


viernes, 8 de octubre de 2010

"Bob Esponja" (y 3): ¿Qué dicen las Asociaciones de Telespectadores?

Concluyo esta trilogía sobre Bob Esponja. Tras comentar el nacimiento del fenómeno y la opinión de los padres, llega el turno a las Asociaciones de Telespectadores. ¿Qué han dicho ellas sobre este curioso personaje?

Desde iCmedia (la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de los Medios) señalan que el fenómeno de masas que ha acontecido con audiencias tan elevadas y tan variadas “es porque tiene un punto de picardía que al niño -aunque no entienda muy bien- le suele hacer gracia por ser un poco rebelde. Y al adulto le hace gracia de verdad”. Desde la asociación resaltan el conjunto de valores positivos de la serie, como la amistad, el aceptarse como uno es o la confianza en uno mismo y en los otros, además de altas dosis de humor, pero también alertan de que Bob Esponja va en la línea de una animación que busca, al mismo tiempo, el público adulto, por lo que hay chistes que un niño no entendería, “aunque las líneas argumentales suelen ser preocupaciones universales, aptas para menores”.

La Asociación de Telespectadores de Catalunya (TAC) va más allá y afirma que Bob Esponja no es una serie infantil, sino que está pensada para un público adulto, como Los Simpson o Padre de Familia, aunque con algunos matices. Mar Pons, de TAC, señala que “se pueden extraer de la serie vanos aspectos con los que trabajar valores como la responsabilidad en el trabajo, la amistad, aceptar a los demás con sus defectos, la tolerancia, la imaginación, etc., pero no podemos afirmar que Bob Esponja sea en sí misma una serie educativa para niños, ni siquiera especialmente recomendable (...). Sin embargo, tampoco hay que echarse las manos a la cabeza. Los padres son los que deben decidir si la estética, el contenido y los protagonistas de esta serie aportan el entretenimiento que quieren para sus hijos”.

Y es que de primeras Bob no parece el mejor ejemplo a seguir por los pequeños. De hecho, él y su amigo Patricio son dos adultos que se comportan como niños. Meten la pata, no piensan en las consecuencias y se divierten sacando de quicio a Calamardo pero en el fondo son buenos. Y ese mensaje lo captan los niños. La psicóloga Quijano lo confirma por su experiencia en casa. “Mi hija de siete años me dice: ‘Mamá, Bob Esponja es un poco tonto, pero luego es muy divertido y muy bueno con todos’. Y es que la serie tiene la virtud de captar la atención de los pequeños una y otra vez porque es muy ingeniosa, las historias son muy entretenidas y captan la realidad del niño que en muchos casos es muy dura. En Bob Esponja no hay padre ni madre, sirio un grupo de amigos, todos distintos, que tienen roles diferentes y viven en un mundo fantástico. El niño es capaz de sacar paralelismos con su vida y eso es lo que más les atrae”.

jueves, 7 de octubre de 2010

"Bob Esponja" (2): ¿Qué dicen los padres y los psicólogos?

En el artículo de Epoca que mencionaba ayer, se recogen algunos testimonios interesantes sobre el fenómeno Bob Esponja. Se trata de padres y educadores que, en general, ven con buenos ojos esta nueva propuesta televisiva.

Lo sorprendente no es que Bob Esponja guste a grandes y pequeños, lo que le diferencia de otros dibujos es que los niños que hablan de Bob Esponja son de edades diferentes. Les gusta tanto a los niños de tres años como al de seis, e incluso al de nueve. Eso no es habitual”, señala Ana Quijano, psicóloga infantil y madre de tres pequeños.

El mundo de Bob es un mundo acuático, irreal, fantástico, con personajes que, desde el punto de vista adulto, pueden parecer bastante locos, pero conecta muy bien con la realidad que vive el niño. Está claro que los pequeños perciben el mundo desde un punto de vista totalmente distinto al de un adulto. Asimilan lo que les pasa de forma diferente y a un ritmo distinto. Bob Esponja ha sabido captar, en las tramas y las historias que cuenta, cosas que pueden pasar en la realidad del niño como la soledad, ir a colegios donde viven la diferencia, llegar a casa y que no estén sus padres porque están trabajando... Bob Esponja juega con esa realidad, pero de forma fantasiosa y a los niños les encanta. Además, fomenta la amistad y el compañerismo, temas universales que enganchan”, sigue diciendo Ana Quijano.

Sin embargo, Bob Esponja no ha estado exento de polémica. Como todo lo relacionado con la educación infantil, muchos expertos han analizado la serie para evaluar los posibles efectos en los niños. El caso más relevante fue en 2005 a raíz de un vídeo promocional en el que Bob Esponja mostraba un canto para promover la diversidad y la tolerancia. Un grupo evangélico de Estados Unidos puso el grito en el cielo afirmando que era un vídeo que promovía la homosexualidad (un caso que recordaba al de los Teletubbies cuando muchos grupos ultraconservadores afirmaban que Tinky-Winky, uno de los famosos muñecos, era gay por llevar bolso y ser morado). En el caso de la esponja marina, la respuesta fue tajante, ya que en 2002, antes de que estallara la controversia, el creador de la serie Stephen Hillenburg aclaró que el personaje es asexual.

En el artículo de mañana, que cierra esta trilogía, expondré las opiniones que sobre este personaje han vertido las Asociaciones de Telespectadores.

miércoles, 6 de octubre de 2010

"Bob Esponja" (1): Cómo ha surgido este fenómeno

¿Qué tiene esa esponja amarilla y cuadrada que ha engatusado a todos, niños y mayores? ¿Cuál es el secreto de que los artículos para el colegio (mochilas, estuches, cuadernos, etc.) más vendidos sean los que llevan impresas las caras de Bob Esponja, Calamardo Tentáculos, Patricio Estrella y Arenita Mejillas? ¿Cómo una esponja marina que trabaja en una hamburguesería ha ganado más de una veintena de premios internacionales? Y, más aún, ¿cómo una serie, supuestamente infantil, tiene una legión de seguidores en el público adulto? Para responder a estas preguntas, conviene leer este artículo de Mar Tagle, publicado hace 3 días en la revista Época.

Antes de analizar el fenómeno Bob Esponja (emitido en Clan TVE), y por si algún lector es ajeno a este boom televisivo, describiremos grosso modo quién es este nuevo héroe infantil, un tanto alocado, y de dónde ha surgido.

Bob Esponja es, como bien define su nombre, una esponja marina rectangular y de color amarillo, que vive en el océano Pacífico, en la ciudad submarina de Fondo de Bikini. La casa de Bob es una piña, donde vive con su mascota caracol Gary. Su vecino es Calamardo Tentáculos, un calamar al que tiene tendencia a poner de los nervios, hecho que suele encantar a los fans de Bob. Sus dos mejores amigos, con los que vive todo tipo de extrañas aventuras, son el amigable pero tonto Patricio Estrella, una estrella de mar rosada y obesa, y Arenita Mejillas, una ardilla inteligente y fuerte, aunque un poco presumida, que vive en un domo de poliuretano en el fondo marino, y que necesita llevar un traje especial para sobrevivir bajo el agua.

El sueño de Bob es convertirse en el cocinero más famoso del mar y, gracias a su maña haciendo hamburguesas en el Crustáceo Crujiente, Bob vive en una ilusión constante, desprende energía allá donde va y siempre está deseoso de hacer cosas nuevas.

El artífice de este mundo fantástico es Stephen Hillenburg, artista, animador y biólogo estadounidense, cuya pasión infantil por la serie El mundo submarino de Costeau le hizo decantarse por los estudios de biología marina en la Universidad de California. Tras trabajar de profesor en el Instituto Oceánico del Condado de Orange, decidió combinar su pasión con la animación, se matriculó en el Instituto de Artes de California y creó una serie de cortometrajes para explicar la vida en el fondo del mar de manera divertida y atrayente. Uno de ellos, Wormholes (1992), tuvo bastante éxito en diversos festivales de animación y le sirvió de escaparate para que le contrataran en la cadena infantil Nickelodeon, como guionista y director creativo. Años después, Hillenburg mostraría a sus compañeros un cómic que había dibujado en 1989 sobre las piscinas de roca naturales que labra el mar, y su fauna. Les encantó, lo readaptaron y en 1999 veía la luz Bob Esponja.

En 2007, fue nombrado por la revista Time como uno de los 100 mejores programas de la historia de la televisión. Una década después de su creación, y con una veintena de premios a la espalda, ocho temporadas y cuatro películas, se puede afirmar que Bob Esponja es ya el icono de una generación, como lo fueron en su día Heidi, Espinete o Epi y Blas, aunque con ligeras diferencias...

lunes, 4 de octubre de 2010

"4 sentidos": Homenaje a dos padres ciegos, en sus Bodas de Plata

El jueves 30 de septiembre se estrenó en España una sorprendente y emotiva campaña de publicidad. En ella, Campofrío cuenta la historia –real– de dos hijos que deciden darle una sorpresa a sus padres, ambos ciegos, con motivo de sus Bodas de plata. Agradezco a Anna Baduell, seguidora de este blog, la referencia para encontrarlo.

Azahara y Pascual son hermanos y viven en Granada. Sus padres son invidentes: su madre sufre una discapacidad visual del 70 por ciento, y su padre es completamente ciego. Ante la cercanía del 25 aniversario de bodas de sus padres, los dos jóvenes decidieron organizarles una sorpresa.

Al carecer de la visión, sus hijos organizan un "festival" para los cuatro sentidos que sí pueden usar: una orquesta sinfónica les despierta con la pieza de ‘Nessun Dorma’ de Puccini; después les llevan a un laboratorio de esencias y al campo para que rememoren los olores de su juventud; más tarde, llevan al padre a su pueblo natal… Ese momento es, para mí el más logrado.

Nuestros padres nos enseñaron que hay dos maneras de tomarse la vida. Puedes vivirla lamentándote de todo lo que te falta, quejándote por el sentido que la vida no te dio, o aprovechando al máximo lo que sí tienes”, concluye el hijo mayor.

La campaña (7 minutos) se estrena estos días en los cines, y posteriormente llegará a la televisión en metrajes de 2 minutos, 30 y 10 segundos. Aquí tenéis el cortometraje entero. Sin duda, es una forma nueva y fresca de hacer publicidad. Como señala Anna Baduell, es una historia “impactante, tierna... Creo que gustará a todos los seguidores del blog”.

viernes, 1 de octubre de 2010

Comprender a los jóvenes digitales (3)

Continuando el discurso de los últimos días, señalo algunas claves más para entender cómo podemos educar a nuestros hijos en el uso responsable de los nuevos medios (Internet, móvil, ordenador, redes sociales) cuando, debemos reconocerlo, nos superan ampliamente en destreza tecnológica.

3. Instale la videoconsola y el ordenador con Internet en un lugar público. Cuando los adultos tenemos la pantalla a la vista de todos, nos enganchamos menos, perdemos menos el tiempo y somos más cuidadosos con lo que visitamos. Pues mucho más les sucede a los jóvenes. Ponga el ordenador en la sala de estar o en la biblioteca, no en su cuarto. Según la investigación citada en el post anterior, “La Generación Interactiva en España”, el 28% de los niños encuestados ¡de 6 a 9 años! reconoce tener un ordenador en su propia habitación, y el 61% de ellos utiliza Internet en solitario. Al otro lado del Atlántico, según refiere “La Generación Interactiva en Iberoamérica” (investigación realizada también por el Foro Generaciones Interactivas de la Universidad de Navarra, a partir de encuestas realizadas a 25.000 escolares de Colombia, Argentina, Brasil, Chile, México y Perú), los porcentajes son sólo un poco inferiores: el 20% tiene un PC en su cuarto, y el 39’5% navega sin compañía. ¿Pensamos que nuestro hijo estuvo estudiando toda la tarde porque no salió de su habitación? Quizá abrió los libros y se propuso estudiar, pero no sería extraño que hubiera entrado en Internet para chatear, y después se animara a ver el perfil de sus amigos, o subir fotos al suyo… Y así se le fuera toda la tarde. Cuando acusemos a Internet de favorecer el aislamiento en la familia, pensemos antes de quién fue la culpa…

4. Comuníquese con sus hijos y hable también de Internet. Las nuevas tecnologías pueden ser un refugio ante la falta de comunicación. Si los padres no dedican tiempo a los hijos, ¿qué harán ellos cuando quieran hablar con alguien? ¡Utilizar las nuevas tecnologías! Por eso, acerquémonos: que vean con hechos que la relación personal es mejor que la virtual, que ésta es sólo un complemento de aquella, a la que nunca debe suplantar. Y mostremos interés por sus progresos en ese mundo. Que nos enseñe su perfil y lo que escribe en el muro. Así le podremos orientar: le haremos ver que algunas cosas (datos personales, determinadas fotografías) no deben estar abiertas a todo el mundo. Le enseñaremos a cuidar su privacidad y su seguridad, su sentido del pudor y su respeto a los demás.

Internet es como la plaza de cualquier pueblo. Si vamos allí con la familia, les enseñamos a usar los pasos de cebra y los semáforos, porque el tráfico es peligroso. Pero Internet carece de señalización alguna, y es difícil que alguna vez la tenga, porque su carácter transnacional hace casi imposible una regulación o una autoridad que controle sus contenidos. Algo ilegal en España puede ser colocado en un servidor de Indonesia o Senegal. En esa tesitura, sin señales ni barreras protectoras, el peligro de atropello es muy real y cercano.

Una cosa está clara. Las familias necesitamos ayuda, porque querríamos orientar a sus hijos y no siempre sabemos cómo hacerlo. Las tecnologías avanzan demasiado rápidamente para nosotros. Es importante que los padres nos informemos y tengamos criterios sólidos, pero es importante también que participemos todos, porque la educación es tarea de todos: de los colegios, de los gobiernos, de las asociaciones de padres y, muy especialmente, de quienes crean esas fantásticas tecnologías. Todos debemos colaborar para que nuestros hijos sepan tomar lo bueno que hay en ellas, y así sean mejores personas. Y ese reto, realmente fascinante, nos afecta verdaderamente a todos.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Comprender a los jóvenes digitales (2)

La semana pasada hablábamos del miedo que muchos adultos experimentan cuando oyen hablar de “jóvenes y nuevas tecnologías”. Planteábamos la cuestión en estos términos: ellos son “nativos digitales” y se manejan mejor que nosotros en ese mundo. Pero nosotros sabemos más de las cuestiones que allí se ventilan: la amistad, el respeto, la prudencia, la lealtad…

He aquí algunas claves para poder educarles en el uso responsable de las tecnologías, también cuando nos superan en su manejo diario.

1. Involúcrese en ellas. No huyamos de los videojuegos, las redes sociales o Internet. Adentrémonos en ese mundo de la mano de nuestros hijos: nadie nos instruirá mejor que ellos. Quizá así sepamos qué páginas visita, qué amigos acepta, qué videojuegos emplea. Y podremos aconsejarle. No le acosaremos desde fuera ni le criticaremos sin conocer su mundo, sino que volveremos a ser su padre, con la autoridad y el cariño de siempre, pero en su mundo. “Esto quizás no sea lo más conveniente, ¿no te parece?”. Y, con la complicidad de compartir ese mundo, es posible que nos haga caso.

2. Piense bien cuándo y cómo debe iniciarse su hijo en las nuevas tecnologías. Con diez años ¿necesita un teléfono móvil, un perfil en Facebook o un ordenador con Internet? Los padres tenemos que decidir sobre esto. A esa edad no es necesario disponer de móvil y ellos no distinguen la necesidad del capricho. Y, no obstante, éstos son los datos que ofrecía “La Generación Interactiva en España”, investigación realizada por la Fundación Telefónica y el Foro Generaciones Interactivas de la Universidad de Navarra, a partir de entrevistas a 13.000 escolares de todas las Autonomías: entre los 6 y los 9 años, el 73% se declara videojugador, el 40% posee móvil propio y el 55% navega sólo. Vistas las cosas con perspectiva, quizás deberíamos enseñarles a esperar, a iniciarse con más edad, y más lentamente. Quizás deberíamos establecer un horario y unas pautas de conducta. Un botiquín contiene medicinas para curar, pero si un niño accede a él sin criterio –tomo esta medicina roja tan bonita, y esta otra verde, y aquella de color azul- podría producirle daños graves, e incluso irreparables. Hay que intervenir y hay que educarles: para que sepan usar con prudencia las tecnologías y sepan decir “No” a lo que no les conviene.

Pasado mañana terminaré esta serie con algunas claves más.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Vídeo de la semana: Un amor que dura siempre

Me han llegado varias sugerencias para “El anuncio de la semana”, pero antes de dar paso a ellas, quiero ofreceros este precioso anuncio que a mí me hizo llorar cuando lo vi por primera vez. Es un spot magnífico, que habla de cosas hermosas que llegan al corazón. Ésta es mi contribución a mi compromiso inicial: ofrecer anuncios que hagan pensar, que aporten optimismo, que unan –en la publicidad- el aspecto comercial con la propuesta de valores humanos nobles. Os sugiero que primero veáis el spot y después leáis el comentario.

Shangai, en los meses previos a la revolución de 1949. Harry, el hijo de un dirigente colonial inglés, conoce un buen día a Sou-leen, la hija del chófer nativo de la familia. Ambos son de cultura y clase social muy diversa, pero eso no es óbice para que surja entre ellos una preciosa historia de amor. Primero vemos, en rápida secuencia, el momento en que se conocen, las imágenes de un Shangai abigarrado y denso, los primeros juegos infantiles.

Un día, Shou-leen despierta al muchacho llamándole desde la calle, y le ofrece la misma golosina que compartieron el día en que se conocieron. Entonces empieza el romance. Les vemos bailar, en el jardín de la mansión inglesa, mientras los adultos conversan en una fiesta de circunstancias.

La historia avanza. Una tarde otoñal, paseando junto a las vías de un ferrocarril, Shou-leen estornuda, y Harry le regala su bufanda en un gesto tierno y galante. Ella piensa entonces que ese amor imposible puede hacerse realidad, pero al llegar a casa –es ya noche cerrada- la madre de Harry le recrimina por la tardanza, y ella se siente culpable.

Cuando, al día siguiente, Harry le busca mientras estalla la revolución, Shou-leen ha desaparecido. La búsqueda es inútil. La familia huye casi con lo puesto, y Harry promete que un día volverá…

Esta fantástica historia, contada sin palabras, le valió a Burberrys un León de Oro en el Festival de Cannes de 1995. Pero sigue siendo actual, y sigue conmoviendo a la audiencia. Porque hoy, cuando tantos piensan que el amor dura sólo unos meses, o quizás sólo una noche, este anuncio nos muestra, con una bella alegoría, que el amor puede durar toda una vida. Un amor que supera las barreras del tiempo, que permanece siempre. Ojalá sepamos hacer publicidad con este mismo tono y estilo.