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martes, 14 de diciembre de 2021

Lotería de Navidad: Compartir nos hace grandes

El spot comienza con un hombre que abre el buzón y recoge un sobre con un décimo del Sorteo de Navidad y una nota: "Queridos vecinos, nada me haría más ilusión que celebrarlo con la gente que más aprecio, con todos mis vecinos". Una carta sin remitente. "¿Quién nos lo manda?", pregunta su mujer.


No hay respuesta, nadie sabe quién lo manda. “¡Qué bonito! – exclama ella–. ¿Y si hacemos nosotros lo mismo?”. Contagiados por el amable detalle de un desconocido, se pone en marcha una simpática “cadena de favores” que mueve a repartir décimos de forma anónima entre los paisanos del pueblo. Cada uno, con aquel que siente una deuda de gratitud.


Como fruto de un milagro, en el pueblo resurge la alegría, la amistad, el deseo de regalar felicidad a los otros. Y, de repente, se desencadena una especie de “amigo invisible”: sobres que entran bajo las puertas, boletos en los bolsillos de los abrigos y hasta un décimo que aparece dentro de un fotomatón. 


Cuando la vecina del principio, boleto en mano, descubre el día 22 que ha ganado el premio, su exclamación no tiene nada de ilusión personal o de egoísmo: "¡Nos ha tocado!", pronuncia con emoción, mientras oímos cómo la felicidad crece en todas las casas de alrededor. Y es que… el pueblo entero ha recibido ese regalo como premio a su generosidad.


El spot se cierra con este lema: "Compartimos la suerte con quien compartimos la vida". Y es verdad: compartimos nuestro décimo con la familia, con los amigos, con aquellos compañeros de trabajo con los que hemos compartido tantos momentos alegres… y difíciles.


Como ha señalado Jesús Huerta, Presidente de Loterías y Apuestas del Estado, se trata de "una historia ilusionante que pone el foco en valores humanos y en la capacidad de compartir". 


En efecto, es un spot cargado de "un optimismo sencillo, cercano, con un toque de magia y cuento de Navidad para despertar ilusión".


Brindo por esta publicidad con valores. A todos vosotros, ¡muy feliz Navidad!





lunes, 7 de enero de 2019

"El regreso de Mary Poppins": cine positivo

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Un título sobrevive con buena salud de la cartelera navideña. Una película con viejas resonancias para tantas familias de muchos países, que entre 1964 y 1965 pudieron conocer en las salas de cine a esa hada-niñera llamada Mary Poppins. Casi 55 años después, ese mítico personaje que tanto nos admiró de niños ha vuelto a la gran pantalla de la mano de Disney y de un director experto en musicales: Rob Marshall.

El regreso de Mary Poppins quizá no haya colmado del todo las expectativas, pero es justo reconocer el esfuerzo de los productores por mantener en la secuela el espíritu de la obra original, en la que tanto se implicó Walt Disney. Emily Blunt quizá no tenga el carisma de Julie Andews (¿o es solo nostalgia?), pero compone a una Poppins reconocible, entrañable, coqueta y extravagantemente encantadora.

Si la acción de Mary Poppins se situaba en el Londres de la década de 1910, ahora nos encontramos en la misma ciudad y en 1930, en plena depresión económica. Jane (Emily Mortimer) y Michael (Ben Whishaw), los niños de la familia Banks, son ahora adultos y se encuentran en una difícil situación. Jane sigue soltera y seriamente comprometida con las causas sociales. Michael enviudó, tiene tres hijos, pocos ingresos y una casa en peligro de embargo. Un peligro que el viento del Este parece haber soplado a Mary Poppins, que se presenta de nuevo en la casa de los Banks. La niñera tendrá como aliado al bueno de Jack (Lin-Manuel Miranda), un optimista farolero.

La cinta ha contado con un generoso presupuesto de 130 millones de dólares; un guión escrito a tres manos por David Magee, Rob Marshall, John DeLuca, a partir de los libros de P.L. Travers; la colorista fotografía de Dion Beebe, ganador de un Oscar; las canciones que han compuesto Marc Shaiman y Scott Wittman; y breves apariciones de otros conocidos actores: Meryl Streep, Colin Firth, Angela Lansbury o el mismísimo Dick Van Dyke, en un guiño al filme de 1964. Y tanta calidad se nota en el espectáculo que nos brindan.

La película es “descaradamente” positiva. Y lo es, en mi opinión, por dotar a los personajes de un aire capriano: Jane, Michael y sus hijos, Jack…, parecen sacados de Qué bello es vivir, o de Juan Nadie, o de Caballero sin espada. Virtudes como la honradez, la veracidad, la capacidad de sacrificio, la generosidad o la solidaridad campan a sus anchas por los 130 minutos de metraje, para disfrute de pequeños y grandes. Sí, aquí el malvado no tiene sitio.

lunes, 27 de febrero de 2017

Arturo Méndiz y UIC Barcelona casi alcanzamos el Óscar

No pudo ser. “Timecode”, ese sueño de Arturo que hemos compartido estas últimas semanas, se quedó a las puertas del Óscar (aunque él pudo disfrutar de la famosa alfombra roja y de toda la ceremonia). El premio al mejor cortometraje de ficción se lo llevó Sing”, un drama húngaro que no deja indiferente a quien lo ve. Sin embargo, para la UIC este resultado de “Timecode” no es un fracaso, sino un motivo de esperanza: un triunfo de amistad,  profesionalidad y trabajo en equipo que –estamos seguros– va a inspirar a nuestros alumnos durante mucho tiempo.

Estar entre los 5 nominados entre más de 5.000 cortometrajes, es sin duda el triunfo más valioso. Pero es que, además, ha dado un gran impulso a la carrera de dos personas de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de UIC Barcelona : el profesor de Producción Cinematográfica, Arturo Méndiz, y el graduado en Comunicación audiovisual, José Parcerisa.

En la UIC, Arturo ha llenado de ilusión y de esperanza, de sabiduría y de experiencia, a varias generaciones de estudiantes: casi diez años. Ellos –los alumnos actuales y los graduados–, junto con los profesores, los técnicos, las secretarias, las responsables de Promoción y Comunicación –toda la Facultad– estamos hoy de fiesta, nos alegramos con su triunfo y lo sentimos muy cerca. Más que ningún otro, yo lo siento hoy especialmente cerca (aunque esté a 10.000 Kms). Como Decano de la Facultad, y como hermano mayor, siento un gozo inefable y un orgullo inmenso. Cuando él era niño y yo adolescente, le inicié en el mundo del cine y le enseñé a gustar los clásicos del Séptimo Arte. Muy pronto me alcanzó. Y ahora es él quien me enseña y me guía, sobre todo con su actitud.

Porque este productor creativo, que busca siempre historias luminosas y muy humanas –que acrecienten las ganas de vivir y de convivir es un hombre sencillo que nunca se hace notar. Es generoso con todos, accesible a todos, y en especial a sus alumnos. Apoya a los jóvenes directores que acuden a él (como Fernando Trullols, en la foto de la izquierda), y está creando una escuela que dará frutos sabrosos en muy poco tiempo.

Hoy es fiesta en la UIC, a pesar de todo. Y, para festejar este triunfo moral que todos celebramos, quiero dejaros dos breves entrevistas que le hicieron en la UIC –antes de que yo llegara- con motivo de sus dos primeros Goyas: “El barco pirata” (2012) y “El corredor” (2016). Los pongo en orden inverso. Este año ha sumado el tercero, con “Timecode” (2017), que ha ganado también el premio Gaudí y la Palma de Oro en Cannes, y que ayer inscribió su nombre en la historia de los Oscars al ser uno de los 5 cortos de todo el mundo que obtuvo nominación.

De todo corazón, ¡muchísimas felicidades, Arturo!



Os dejo también los agradecimientos de Fernando Trullols, director de "El barco pirata", al recoger el Goya en 2012. Las referencias a Arturo, a José María Caparrós (tan querido en la UIC) y a su mujer e hijos están llenas de un particular encanto. Que las disfrutéis.

miércoles, 29 de junio de 2016

Danone: "¿Empezamos con una sonrisa?"

Danone nos ha sorprendido con un anuncio muy original que apuesta por el optimismo. Su lema, “¿Empezamos con una sonrisa?”, es más una propuesta para compartir que una pregunta para responder.

El spot arranca con un amanecer, porque siempre es posible volver a empezar. Un niño abre los ojos y despierta con una sonrisa. Unas palmas baten entusiasmadas, y una voz en off sale en apoyo de la imagen: “Hay muchos factores que influyen en nuestro estado de ánimo, pero hay algo, un gesto muy pequeño, capaz de mejorar nuestro día… ¡La sonrisa!”. Durante minuto y medio, el narrador explica con detalle cómo la sonrisa no sólo nos cambia la cara: también nos cambia la vida, porque despierta la ilusión y las ganas de vivir. Al final, el anuncio concluye: “Sabemos que no se puede cambiar el mundo de un día para otro, pero nosotros creemos que entre todos sí podemos mejorar las cosas... ¿Empezamos con una sonrisa?”.

Antes de leer el comentario que os propongo, quiero que veáis el spot.



Este anuncio se sustenta sobre cuatro grandes valores que iré desgranando en este artículo: optimismo, infancia, familia y amistad.

1. Optimismo: Indudablemente, la alegría y el optimismo son los valores fundamentales del anuncio. Niños sonrientes, familias alegres, parejas que festejan el simple hecho de estar juntas. También el sonido lo afirma. Lo primero que oímos es un batir de palmas lleno de alegría y entusiasmo. Batimos palmas cuando alguien nos agrada y nos hace felices, cuando algo nos parece sublime y hermoso, y también cuando cantamos y estamos alegres. Batir palmas es nuestro modo de expresar el gozo y el aprecio de algo.

Aún más, la palabra clave del anuncio es sonrisa. Cuando se menciona por vez primera, se hace un pequeño silencio, la música sube de volumen y el ritmo se acelera. La palabra se nos presenta como algo mágico: “Ese gesto tan común esconde poderes increíbles. Hay algo especial en la sonrisa (…). Se ha demostrado que la sonrisa alimenta nuestras emociones. Es decir, que por el simple hecho de sonreír, ya nos sentimos mejor”.

Y es que la sonrisa no es sólo un modo educado de mostrar agrado ante una visita. Esto sería ya bastante en un mundo regido sólo por la cortesía, pero no por el verdadero afecto. No, la auténtica sonrisa no es un mero convencionalismo; y, desde luego, es lo más opuesto a la simulación. Por eso el texto insiste: “No es un gesto aprendido. Antes de nacer los bebés sonríen en el seno materno”.

2. Infancia: Hablando de bebés, no es casual que la mayoría de los personajes del spot sean niños, y que cuando aparecen junto a mayores, sean ellos quienes asuman el protagonismo. Es sintomático que la primera imagen sea un niño que despierta, sonriente, con los primeros rayos de sol. Luego vemos a niños en distintas situaciones: jugando, compartiendo alegría, transmitiendo felicidad al mundo. Les vemos con su madre, en el salón de la casa; o con el padre, sonriendo en el jardín; en los columpios, en sano ejercicio físico; o bajo la lluvia, chapoteando bajo un paraguas. En toda circunstancia aparecen siempre con una franca alegría.

Porque en ellos, sonreír es algo natural: “Los niños son los que más sonríen: hasta 400 veces al día. En cambio, los mayores, unas 20”. Es una invitación a que aprendamos de ellos: a sonreír, a olvidar las penas, a afrontar la vida como un juego. Y no pensar en las tragedias, porque se esfuman todas cuando aprendemos a sonreír.

Esa idea del juego está presente en todas las escenas, pero principalmente en la que vemos a niños y niñas disfrazados de reyes y reinas. Porque ellos son los príncipes de la casa. Cuando el texto dice: “Pero hay algo, un gesto muy pequeño, capaz de mejorar nuestro día… ¡La sonrisa!”, lo que vemos es el rostro de una niña en un columpio que se acerca hasta el primer plano. Su sonrisa infantil es la mejor imagen de la felicidad.

3. La familia: Tan importante como los dos valores anteriores, resulta en el anuncio el contexto familiar. Todas las secuencias iniciales transcurren en el ámbito de una familia. Tras el despertar de un niño, vemos a una madre que juega con su hija. Después vemos al marido y a la mujer que contemplan asombrados una hoja de papel. A continuación, se nos muestra la causa del asombro: un dibujo de su hija, el dibujo de una familia unida –padre y madre cogidos de la mano– en la que ella es el centro de las atenciones.

La relación padres-hijos es el leit motiv de todas las historias, una relación de confianza que sobre todo se muestra cuando juegan juntos. Hay, además, dos imágenes muy significativas: la comida en la que están presentes los abuelos (lo que sugiere una familia abierta y generosa, que sabe tener espacio para los mayores: los que tienen menos vitalidad y salud) y la imagen del bebé en el vientre de su madre. Él ya forma parte de la familia, aún antes de nacer. Y es el portador de la alegría: “Antes de nacer los bebés sonríen en el seno materno”. Esa imagen –la del bebé sonriente– aparece de nuevo como cierre, mientras oímos la última frase de la narración: “¿Empezamos con una sonrisa?”. Porque empieza una nueva vida, porque la llegada de un bebé es la mayor alegría para una familia.

4. La amistad: El anuncio concede una gran importancia a las relaciones sociales y destaca en ellas su carácter benefactor. Somos mejores cuando estamos en grupo: “Lo mejor es que cuando vemos una sonrisa, la imitamos. Sonreímos 30 veces más estando en grupo que solos”.

Compartir. Esa es otra de las claves del anuncio. Compartir juegos y aficiones, compartir tiempo; pero, sobre todo, compartir alegría. Es algo que todos podemos hacer por los demás. Porque la alegría, como la sonrisa, es contagiosa: “Una reacción en cadena que podemos empezar todos cada día”. Esa es la primera y principal muestra de solidaridad. Antes que pensar en los que están lejos, en otros continentes, debemos pensar en los que están cerca: en nuestro propio hogar.

Este es, en síntesis, el mensaje lleno de optimismo que nos lanza Danone. ¡Bienvenido sea en nuestro mundo gris y apesadumbrado, donde tanta gente se ha olvidado hasta de sonreír!

lunes, 28 de marzo de 2016

Activia: "Volvamos a disfrutar de las comidas"

Frente a la sociedad de la prisa y del fast food, surgió hace un tiempo el movimiento “slow food”, que trataba de recuperar esa comida tranquila, disfrutada en familia o en buena compañía, que tanto necesitamos para nuestro equilibrio familiar y emocional.

Activia ha dado un paso más, y en su nueva campaña hace un elogio del almuerzo como punto de encuentro en medio del ajetreo de la jornada. “Volvamos a disfrutar de las comidas” tiene como objetivo descubrir a los consumidores la importancia de preservar el espacio de la comida para el disfrute y la familia, evitando las distracciones que pueden ocasionar las nuevas tecnologías o la realización de otras tareas simultáneas.

En un momento en el que el espacio de las comidas se encuentra invadido y despriorizado, es importante que podamos desconectar para volver a conectar con nosotros mismos”, ha señalado María Pilar Casanova, experta en mindul eating y asesora de Activia en esta campaña.

Datos recientes muestran que 8 de cada 10 españoles están pendientes del móvil cuando se sientan a comer. En este sentido, la compañía de productos lácteos quiere recordar la importancia de disfrutar de esos momentos participando en la mesa con los cinco sentidos: gozando tanto de lo que hay en nuestros platos como de la compañía y el entorno.

Con creatividad de Vinizius/Y&R y planificación de medios de Mediacom, la nueva campaña se integra en esta tendencia a recuperar espacios emocionales que estamos perdiendo en la sociedad de la prisa. Como ese comer sin distracciones, con atención plena, algo que todos podemos conseguir centrándonos en el momento presente, en lo importante, tomando conciencia de nuestra vida y nuestras relaciones.

El mensaje es muy positivo. Y transmite la firme convicción de que todos, con esfuerzo y entrenamiento, podemos mejorar en este difícil arte de recuperar el control de nuestra vida y dirigirla en la dirección que deseamos.

Verdaderamente, es un objetivo ilusionante. Yo, desde luego, voy a tratar de mejorar en ese campo.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Mahou: "Celebra lo que tienes, aprende a ser feliz"

Mahou ha vuelto a dar en el clavo. Su campaña, "Celebra lo que tienes", es un mensaje optimista y desenfadado: justo lo que necesitamos en tiempos de abatimiento. Siempre, incluso en las situaciones más difíciles, hay motivos para la esperanza.

El spot arranca con una inmensa sombra que oscurece la faz de la tierra. Un hombre sale a mirar a la entrada de la cafetería mientras otros atisban asustados en el interior, tras una persiana desvencijada. La mancha oscura se transforma en una gigantesca nave espacial, primicia de una invasión extraterrestre –metáfora del momento que estamos atravesando–  y todo parece presagiar una hecatombe.

Justo entonces oímos la voz desenfadada e irónica del hombre que ha salido del bar: "Ahora, ¿no? Ahora que estamos de bajón vienes a conquistarnos. Pues deja que te diga una cosa: no nos conoces... Nosotros, con muy poco, nos venimos arriba. Porque aquí todos, absolutamente todos, tenemos una canción; y cada vez que suena, no sé cómo, pero los problemas desaparecen".

Suena entonces una de las canciones más emblemáticas y reconocibles de Dire Straits, y la hecatombe se transforma en entusiasmo. El spot se convierte literalmente en un canto a la visión positiva, con un mensaje reconfortante y claro: no hay nada lo suficientemente malo que pueda nublar nuestro futuro.

Porque la felicidad está en los detalles, esas cosas pequeñas que vivimos cada día, y que dan sentido a nuestra existencia; esas que pueden convertir un día normal en un día festivo y alegre: tu canción favorita sonando en la radio, un golazo que ha metido tu equipo, el primer día de verano, unas cañas con los amigos…

Mahou Cinco Estrellas vuelve a hacer hincapié en el valor de la amistad y de la familia para afrontar las situaciones difíciles. Por eso escuchamos la declaración de nuestro gran secreto: "Y tenemos amigos que no son amigos, ¡son hermanos!". Y unos abuelos que son todo dulzura, con los que siempre agrada conversar...

Ante este discurso, el OVNI da media vuelta y se va, dejando un día soleado y espléndido. No hay extraterrestre que pueda vencernos si estamos unidos... Un mensaje muy positivo que anima a no rendirse nunca. ¡Bravo por Mahou!

domingo, 30 de noviembre de 2014

Soñar para volver a vivir

Desde la nostálgica y lluviosa Galicia, Sonsoles Esteve me mandó hace unos días este anuncio de GADIS para que lo comentara en el blog. Poco después, Mercedes me lo envió también desde Pontevedra.

GADIS es una cadena de supermercados que ha logrado vencer a las grandes superficies y se ha ganado el corazón de los gallegos. El año pasado dio la campanada con “Se Chove, que chova!”: un entrañable spot, lleno de amor y de sabiduría, que comentamos en este blog. El diálogo de aquellas cuatro mujeres en una peluquería, rebosante de sentido común, nos hizo descubrir el sentido de la vida y por qué –a pesar de la crisis- debemos mirar al mundo con optimismo.

Ahora Gadis ha lanzado la continuación. Los maridos de aquellas cuatro mujeres se reúnen en una peluquería de caballeros justo a tiempo de levantar el ánimo de un chico de 24 años. Tomándose con humor los tópicos sobre Galicia, le hacen ver que la vida es muy larga, y tiene muchos sueños que ofrecernos: “¿Tú, pesimista?-dice uno de ellos-. ¡Pero si estás en la plenitud de la vida! Ojalá volviera yo a tener veinte años…

Otro tercia en la conversación: “Sí, pero con lo que ahora sabemos”. El joven sonríe. Ha surgido la chispa en su alma y la esperanza remonta el vuelo: es la fuerza del diálogo intergeneracional. “Es verdad, ser joven no es nada fácil. A veces crees que lo tuyo es malo y lo de fuera es siempre mejor. Pero no te preocupes, porque llegará un momento en que te darás cuenta de que no hay mejores tiempos que los tuyos”.

La música sube, el corazón renace, y la voluntad se robustece con esa sabiduría humana que sabe hacer frente a la adversidad. Una sabiduría sencilla, pero más valiosa que toda la ciencia del mundo. Es la “Universidad de la vida”, esa que los gallegos conocen bien.

En el momento más álgido, uno de los ancianos parece dirigirse a la juventud entera de Galicia: “Me gustaría reunir a todos los jóvenes y recodarles (...) que el mundo depende de nuestros sueños; y, a veces, para cumplirlos no importa la edad que tengas. Es necesario volver a empezar, volver a nacer. Soñar siempre será la asignatura más importante…

Ha pasado el tiempo. El ahora emocionado joven repite el discurso de los ancianos ante ante un grupo de recién nacidos. Es la hora de pasar el testigo a la siguiente generación: “Para vivir nuestros sueños, a veces es necesario volver a nacer…”. Un cierre verdaderamente genial.

El spot lleva 400.000 visitas en poco más de dos semanas. No dejéis de verlo y de compartirlo. Ojalá todos los anuncios irradiasen una pizca de la esperanza que rebosa en este spot. Ciertamente, es un mensaje que los jóvenes deberían escuchar, ahora más que nunca.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Bares con sabor a nostalgia

El año pasado un alumno mío, Jesús Moreno, me retó a comentar una campaña de Coca-cola: "Benditos bares". Le devolví el guante y le dije: es hora que demuestres lo que has aprendido en clase. Coméntalo tú. Eso hizo, y su texto me pareció espléndido. Hoy quiero ofrecéroslo con toda la ilusión que él puso al escribirlo. Me siguen gustando: el anuncio y el texto.

(JESÚS MORENO).- Coca-Cola lo ha vuelto hacer. ¡Benditos Bares! es su nueva campaña, su última apuesta para intentar llegar al corazón de su público. Un anuncio en el que reinvidica el papel de estos establecimientos en la vida de los españoles.

Los bares están presentes en nuestro día a día y merecían un reconocimiento por parte de la publicidad, reconocimiento que desde siempre han tenido desde otros sectores culturales como la música. ¡Quién no recuerda el «bares, qué lugares, tan gratos para conversar» de Gabinete Caligari!

Los publicistas de Coca-Cola no han dejado nada al azar, y han lanzado una campaña que pone en valor a los bares, un sector estratégico para esta multinacional, que siempre había cuidado a estos locales mediante acuerdos de patrocinios en sus rótulos y mobiliarios (sillas, servilleteros, mesas), pero que hasta el lanzamiento de este spot, no los había puesto en la primera línea de la escena mediática. Pero este video no viene solo, la campaña va más allá. En los días previos al lanzamiento del spot, Coca-Cola difundió un revelador estudio en el que reflejaba la importancia de estos establecimientos en la sociedad española, constatando esa importancia  mediante datos y opiniones.

Además del merecido homenaje a estos establecimientos, la crisis es uno de los asuntos que están presentes en el spot con frases como: «cada vez que se cierra un bar», con la que se alude a la mala situación por la que atraviesan muchos de estos establecimientos por la caída del consumo. Apelando al papel trascendental que han tenido estos locales en el desarrollo de nuestra historia y de nuestras vidas, se hace un llamamiento:  «vamos a echar una mano a nuestros bares», para acabar el spot con el tono optimista que siempre ha caracterizado a las campañas de esta marca.

Una campaña que, solo unas horas después de su lanzamiento, ya ha suscitado un montón de reacciones positivas y que ya está siendo un éxito. Una creativa campaña que, a buen seguro, ha sido ideada y forjada en la barra de un bar.

lunes, 30 de junio de 2014

¿Por qué no empezar con una sonrisa?

Hace unas semanas Danone nos sorprendió con un anuncio muy original que apostaba decididamente por el optimismo. Su lema, “¿Empezamos con una sonrisa?”, es más una propuesta para compartir que una pregunta para responder. Y, además, enlaza perfectamente con la campaña “Alimentando sonrisas”, en el que un niño hablaba con su futuro hermanito a través del vientre de su madre.

El anuncio de este año arranca con un amanecer, todo un símbolo de su mensaje. Un niño abre los ojos y despierta con una sonrisa. Unas palmas baten entusiasmadas, y una voz en off sale en apoyo de las imágenes: “Hay muchos factores que influyen en nuestro estado de ánimo, pero hay algo, un gesto muy pequeño, capaz de mejorar nuestro día… ¡La sonrisa!”. Durante minuto y medio, el narrador explica con detalle cómo la sonrisa no sólo nos cambia la cara: también nos cambia la vida, porque despierta la ilusión y las ganas de vivir. Al final, el anuncio concluye: “Sabemos que no se puede cambiar el mundo de un día para otro, pero nosotros creemos que entre todos sí podemos mejorar las cosas... ¿Empezamos con una sonrisa?”.

Hoy quiero que veáis el anuncio antes de leer el comentario que os propongo.



Este anuncio se sustenta sobre cuatro grandes valores que iré desgranando en este artículo: optimismo, infancia, familia y amistad.

1. Optimismo: Indudablemente, la alegría y el optimismo son los valores fundamentales del anuncio. Niños sonrientes, familias alegres, parejas que festejan el simple hecho de estar juntas. También el sonido lo afirma. Lo primero que oímos es un batir de palmas lleno de alegría y entusiasmo. Batimos palmas cuando alguien nos agrada y nos hace felices, cuando algo nos parece sublime y hermoso, y también cuando cantamos y estamos alegres. Batir palmas es nuestro modo de expresar el gozo y el aprecio de algo.

Aún más, la palabra clave del anuncio es sonrisa. Cuando se menciona por vez primera, se hace un pequeño silencio, la música sube de volumen y el ritmo se acelera. La palabra se nos presenta como algo mágico: “Ese gesto tan común esconde poderes increíbles. Hay algo especial en la sonrisa (…). Se ha demostrado que la sonrisa alimenta nuestras emociones. Es decir, que por el simple hecho de sonreír, ya nos sentimos mejor”.

Y es que la sonrisa no es sólo un modo educado de mostrar agrado ante una visita. Esto sería ya bastante en un mundo regido sólo por la cortesía, pero no por el verdadero afecto. No, la auténtica sonrisa no es un mero convencionalismo; y, desde luego, es lo más opuesto a la simulación. Por eso el texto insiste: “No es un gesto aprendido. Antes de nacer los bebés sonríen en el seno materno”.

2. Infancia: Hablando de bebés, no es casual que la mayoría de los personajes del spot sean niños, y que cuando aparecen junto a mayores, sean ellos quienes asuman el protagonismo. Es sintomático que la primera imagen sea un niño que despierta, sonriente, con los primeros rayos de sol. Luego vemos a niños en distintas situaciones: jugando, compartiendo alegría, transmitiendo felicidad al mundo. Les vemos con su madre, en el salón de la casa; o con el padre, sonriendo en el jardín; en los columpios, en sano ejercicio físico; o bajo la lluvia, chapoteando bajo un paraguas. En toda circunstancia aparecen siempre con una franca alegría.

Porque en ellos, sonreír es algo natural: “Los niños son los que más sonríen: hasta 400 veces al día. En cambio, los mayores, unas 20”. Es una invitación a que aprendamos de ellos: a sonreír, a olvidar las penas, a afrontar la vida como un juego. Y no pensar en las tragedias, porque se esfuman todas cuando aprendemos a sonreír.

Esa idea del juego está presente en todas las escenas, pero principalmente en la que vemos a niños y niñas disfrazados de reyes y reinas. Porque ellos son los príncipes de la casa. Cuando el texto dice: “Pero hay algo, un gesto muy pequeño, capaz de mejorar nuestro día… ¡La sonrisa!”, lo que vemos es el rostro de una niña en un columpio que se acerca hasta el primer plano. Su sonrisa infantil es la mejor imagen de la felicidad.

3. La familia: Tan importante como los dos valores anteriores, resulta en el anuncio el contexto familiar. Todas las secuencias iniciales transcurren en el ámbito de una familia. Tras el despertar de un niño, vemos a una madre que juega con su hija. Después vemos al marido y a la mujer que contemplan asombrados una hoja de papel. A continuación, se nos muestra la causa del asombro: un dibujo de su hija, el dibujo de una familia unida –padre y madre cogidos de la mano– en la que ella es el centro de las atenciones.

La relación padres-hijos es el leit motiv de todas las historias, una relación de confianza que sobre todo se muestra cuando juegan juntos. Hay, además, dos imágenes muy significativas: la comida en la que están presentes los abuelos (lo que sugiere una familia abierta y generosa, que sabe tener espacio para los mayores: los que tienen menos vitalidad y salud) y la imagen del bebé en el vientre de su madre. Él ya forma parte de la familia, aún antes de nacer. Y es el portador de la alegría: “Antes de nacer los bebés sonríen en el seno materno”. Esa imagen –la del bebé sonriente– aparece de nuevo como cierre, mientras oímos la última frase de la narración: “¿Empezamos con una sonrisa?”. Porque empieza una nueva vida, porque la llegada de un bebé es la mayor alegría para una familia.

4. La amistad: El anuncio concede una gran importancia a las relaciones sociales y destaca en ellas su carácter benefactor. Somos mejores cuando estamos en grupo: “Lo mejor es que cuando vemos una sonrisa, la imitamos. Sonreímos 30 veces más estando en grupo que solos”.

Compartir. Esa es otra de las claves del anuncio. Compartir juegos y aficiones, compartir tiempo; pero, sobre todo, compartir alegría. Es algo que todos podemos hacer por los demás. Porque la alegría, como la sonrisa, es contagiosa: “Una reacción en cadena que podemos empezar todos cada día”. Esa es la primera y principal muestra de solidaridad. Antes que pensar en los que están lejos, en otros continentes, debemos pensar en los que están cerca: en nuestro propio hogar.

Este es, en síntesis, el mensaje lleno de optimismo que nos lanza Danone. ¡Bienvenido sea en nuestro mundo gris y apesadumbrado, donde tanta gente se ha olvidado de cómo sonreír!

domingo, 17 de noviembre de 2013

¡Se chove, que chova!: Optimismo gallego a prueba de bombas

¡Se Chove, que chova!” es un spot de supermercados Gadis que ha conseguido más de 800.000 visitas en apenas dos semanas. Hace seis años grabaron el primer spot, “Vivamos como gallegos”. Fue un éxito rotundo, y el eslogan dio nombre a toda una campaña que rezuma optimismo, alegría, espíritu luchador… y amor a las propias raíces. (Algo de morriña no podía faltar).

Pero este último anuncio es especial. “Se chove, que chova” es un canto a la sabiduría ancestral. Toda la sabiduría del mundo se da cita en una simple peluquería, donde se reúnen unas abuelas muy simpáticas que desconocen lo que es Twitter e Internet, pero que saben las cosas que dan sentido a nuestra vida: las verdaderamente importantes, que se nos escapan por vivir en lo inmediato; las que hemos heredado de nuestros mayores, y que se nos olvidan porque no aprendimos a amarlas; las que alimentan nuestras raíces, porque somos parte de la tierra en que vivimos. Lo que somos y sentimos está impreso en nuestros bosques y terruños, y forjan nuestra primera identidad.

El anuncio, a la vez que sabiduría (nos ofrece verdades como puños), rezuma también emotividad y humor. Esa “alma gallega” que advertimos en sus diálogos sentenciosos es aún –gracias a Dios- el alma del pueblo gallego; y, de alguna forma, también el alma de todos los pueblos. Es hora de abandonar las preocupaciones, como sentencia la mayor de todas: “Si no me preocupa viajar por el espacio en una bola enorme a miles de kilómetros por segundo, entre meteoritos y basura espacial ¿me voy a preocupar por lo demás?”. Y añade otra: “¡Tanta preocupación, tanta preocupación! … La gente seguirá conociéndose, enamorándose; seguirá abrazándose, quedando..., riendo...”.

La conversación se vuelve gozosa a la vez que profunda. Una joven peluquera no puede contenerse y llama a su novio, que es locutor de radio: “Carlos, Esto es buenísimo. ¡Debes emitirlo!”. Y deja puesto el manos libres para que lo escuche. Así, ese diálogo sencillo, que sólo en la abuelas podemos aún escuchar, va a ser –sin que ellas lo sepan– el gran programa en ese día. Toda Galicia lo escucha embelesada.

El anuncio está tan bien contado, que no importa que no entendamos la mitad de las frases. Basta la expresión de sus rostros y las preciosas imágenes que lo envuelven. En todo caso, y con ayuda de Google, he intentado traducir esos diálogos al español. Vienen a continuación del spot. Pero, antes de leerlos, os animo a que os metáis en este inspirador anuncio que ha enamorado a Galicia entera.

¡Felicidades a todos! Y no lo olvidéis: “Si llueve…, ¡que llueva!”.



Texto del anuncio en español:

(Una peluquera a una señora mayor)
- ¿Y hoy qué le pongo a Vd.?
- Ni moño ni melena , algo moderno .
- Lo de siempre.

- Digo, que no se puede leer nada, todo son malas noticias ... ¡Es que te amargan la vida!
- Si te digo lo que hicieron mis nietos... Uno de ellos me preguntó si habría algún sitio en Galicia que no se nublase nunca. Y otro respondió que conocía al hombre más sabio de Galicia. Y por él se fueron. Llegaron y, por supuesto..., ¡era una mujer! (¡¡¡Hombre!!!) Y les dijo : "La única cosa que no se nubla nunca en Galicia es nuestra alegría. Porque nuestra alegría viene de nuestra fuerza, y ​​nuestra fuerza viene de la tierra. Los robles y los acantilados nos hacen recios; los ríos, un poco enrevesados; la lluvia, creativos; y los atardeceres, sensibles y ‘morriñentos’"…
- Lo sabías todo. Y no me has dicho nada.
- Les dijo que hay algo en la tierra que nos ayuda a tirar adelante…
- Es verdad , siempre lo hemos hecho. ¡En todo el mundo!
- ... y no dejamos nunca que nos amarguen la vida.

(Una joven peluquera, a su novio en la emisora de radio):
- Esto es buenísimo. ¡Debes emitirlo! (Deja puesto el manos libres; se escucha en toda Galicia)
- Mira mi madre, casi cien años, ha vivido de todo. Y cada vez que tenía un problema decía: “Trabajemos mucho, pero disfrutemos mucho". Por eso no ha perdido una repichoca (baile popular gallego), ¿eh ?
- A nosotros nadie nos amarga un plan.
- Si vamos a la playa ... ¡nos vamos a la playa ! ¡Aunque sea con chaqueta! Y si nos bañamos , siempre decimos : "¡Está buenísima!"
- Y si la cosa se pone fea .... ¡Comida , merienda y cena!
- ¿Y si alguien pone un poco pochiño (decaído) , cien visitas al día que quepan en la habitación y ¡como nuevo!

- Como dice mi Paco : "Si no me preocupa viajar por el espacio en una bola enorme a miles de kilómetros por segundo, entre meteoritos y basura espacial, ¿me voy a preocupar por lo demás?”
- ¡Qué profundo!
- Aquí todos somos profundos, hija.
- Unos más que otros.
- Tanta preocupación, tanta preocupación… y la gente seguirá conociéndose, enamorándose; seguirá abrazándose, quedando, riendo… Porque los gallegos sabemos que este es el mejor 2013 de nuestras vidas (Todos, cada uno en su sitio, asiente con una gran sonrisa).
- ¡No hay otro!
- Y eso nos hace disfrutar más de la vida, de la gente, de los amigos… Así que salgamos ahí fuera, disfrutemos de todo lo que tenemos y vivamos, vivamos, ¡¡vivamos como gallegos!!

- ¡Ay, cómo llueve!
- La que está cayendo…
- ¿Sabéis qué os digo? Que si llueve, ¡que llueva!

(Texto en sobreimpresión): En Galicia, lo único que nunca se nubla… es nuestra alegría… Así que si llueve, ¡que llueva!
Vivamos como gallegos

domingo, 8 de septiembre de 2013

Spot con valores: "Empieza algo nuevo en tu vida"


Ikea busca llenar de ilusiones a los españoles con su nueva campaña “Empieza algo nuevo”. En esta época de crisis, lanza un mensaje positivo y claro: hay que pasar a la acción, hay que ilusionarse y emprender nuevos proyectos. El spot cuenta una historia sencilla –no necesita palabras- que anima a los espectadores a seguir soñando.

La nueva campaña es muy Ikea, con un mensaje sencillo pero cargado de positividad, pretende ir más allá de un simple mensaje comercial para proponer una postura ante la situación actual de muchos hogares, ante la crisis o ante todo lo que nos impide aspirar a nuestros sueños”, explica Gabriela Díaz-Guardamino, directora de marketing de Ikea Ibérica.

El spot se puede ver en una versión de 45” en televisión y otra de 120’’ en el canal de Youtube. La pieza está protagonizada por una persona mayor que acude cada día a su banco del parque con sus amigos, pero un día llega tarde y no queda sitio para él, así que compra una silla plegable (en Ikea, por supuesto), y eso le hace cambiar toda su rutina. De repente, la movilidad de su silla despliega su espíritu aventurero y poco a poco empieza a descubriendo un mundo que nunca había vivido. Conoce a otras personas y a otras culturas. Su vida se amplifica, porque aumentan sus relaciones y sus experiencias. Una existencia nueva se abre ante sus ojos.

Como explica Natalia Cazcarra, directora de servicios al cliente de SCPF (agencia que ha realizado la campaña), “esta película intenta inspirarnos en los tiempos que vivimos. Es una metáfora. Todos tenemos o teníamos un banco, una rutina, que los malos tiempos han ocupado y han hecho incómodos. Podemos resistirnos y obstinarnos en hacernos sitio en el mismo banco, o bien, buscarnos una silla para empezar algo nuevo”.

domingo, 23 de junio de 2013

Spot de la semana: "Celebra lo que tienes, aprende a ser feliz"

Mahou ha vuelto a dar en el clavo. Su campaña, "Celebra lo que tienes", es un mensaje optimista y desenfadado: justo lo que necesitamos en estos momentos de abatimiento. Siempre, incluso en las situaciones más difíciles, hay motivos para la esperanza.

El spot arranca con una inmensa sombra que oscurece la faz de la tierra. Un hombre sale a mirar a la entrada de la cafetería mientras otros atisban asustados en el interior, tras una persiana desvencijada. La mancha oscura se transforma en una gigantesca nave espacial, primicia de una invasión extraterrestre –metáfora del momento que estamos atravesando–  y todo parece presagiar una hecatombe.

Justo entonces oímos la voz desenfadada e irónica del hombre que ha salido del bar: "Ahora, ¿no? Ahora que estamos de bajón vienes a conquistarnos. Pues deja que te diga una cosa: no nos conoces... Nosotros, con muy poco, nos venimos arriba. Porque aquí todos, absolutamente todos, tenemos una canción; y cada vez que suena, no sé cómo, pero los problemas desaparecen".

Suena entonces una de las canciones más emblemáticas y reconocibles de Dire Straits, y la hecatombe se transforma en entusiasmo. El spot se convierte literalmente en un canto a la visión positiva, con un mensaje reconfortante y claro: no hay nada lo suficientemente malo que pueda nublar nuestro futuro.

Porque la felicidad está en los detalles, esas cosas pequeñas que vivimos cada día, y que dan sentido a nuestra existencia; esas que pueden convertir un día normal en un día festivo y alegre: tu canción favorita sonando en la radio, un golazo que ha metido tu equipo, el primer día de verano, unas cañas con los amigos…

Mahou Cinco Estrellas vuelve a hacer hincapié en el valor de la amistad y de la familia para afrontar las situaciones difíciles. Por eso escuchamos la declaración de nuestro gran secreto: "Y tenemos amigos que no son amigos, ¡son hermanos!". Y unos abuelos que son todo dulzura, con los que siempre agrada conversar...

Ante este discurso, el OVNI da media vuelta y se va, dejando un día soleado y espléndido. No hay extraterrestre que pueda vencernos si estamos unidos... Un mensaje muy positivo que anima a no rendirse nunca. ¡Bravo por Mahou!

domingo, 16 de junio de 2013

Contagiar visión positiva

Jerry era director de un restaurante en una pequeña ciudad de Estados Unidos. Siempre estaba de buen humor y tenía algo positivo que decir. Era un motivador nato. Por dos veces, cuando cambió de trabajo, varios de sus empleados se empeñaron en seguirle a donde él fuera a trabajar.

Su manera de ser provocó mi curiosidad, así que un día le pregunté: «No me lo explico. No se puede ser positivo siempre, sin interrupción. ¿Cómo lo haces?». Jerry me contestó: «Cada mañana me levanto y me digo, tengo dos opciones, puedo elegir estar de buen humor o de mal humor. Y siempre elijo estar de buen humor. Cada vez que ocurre algo malo, puedo elegir entre el papel de víctima o el de aprender algo de aquello. Y procuro elegir lo de aprender algo. Cada vez que le oigo a alguien quejarse, puedo elegir entre sumarme a sus lamentos o fijarme en el lado positivo de la vida, y siempre escojo lo segundo

«Pero no siempre es tan fácil», protesté. «Tampoco es tan difícil», contestó Jerry. «La vida es una elección constante. Cada situación es una elección. Eliges cómo reaccionar ante las situaciones. Eliges cómo va a afectar la gente a tu humor. Eliges estar de buen o de mal humor. Es elección tuya decidir cómo vives tu vida

Tiempo después, Jerry fue víctima de un atraco. Había olvidado cerrar con llave la puerta trasera del restaurante mientras hacía el balance de caja del día, y entraron dos hombres armados. Trató de abrir la caja fuerte, pero con el nerviosismo fallaba la combinación. Los atracadores se pusieron más nerviosos aún que él, y acabaron por dispararle... Vi a Jerry unos meses después, cuando se había restablecido. Le pregunté qué le había venido a la mente cuando ocurrió el atraco. «La primera cosa en que pensé es que debía haber cerrado bien la puerta. Luego, después de que me disparasen, cuando estaba tendido en el suelo, recordé que tenía dos opciones: podía elegir vivir, o podía elegir morir. Y escogí vivir

«Los camilleros eran unos tíos simpáticos. Me animaban. Me decían que me iba a poner bien. Pero cuando me metieron en la sala de urgencias y vi las caras de los médicos y enfermeras, mientras me exploraban, me asusté realmente. En sus ojos se leía "es hombre muerto". Entonces vi que tenía que pasar a la acción

«¿Qué hiciste?», pregunté. «Bueno, había una enfermera que me preguntaba a gritos si era alérgico a algo. "¡Sí!", le contesté. Se hizo un silencio grande. Esperaban que continuara. Yo cogí aire y dije: "Sí, tengo alergia... ¡a las balas!". Después de las risas de todos, les dije: "Quiero vivir. Así que, por favor, opérenme cuanto antes".»

Jerry piensa que vivió gracias a los médicos y enfermeras, y yo pienso que fue gracias a su actitud. Aprendí de él que cada día puedes elegir si vas a encarar la vida con ganas o te vas a amargar. La única cosa enteramente tuya, que nadie puede controlar o asumir en tu lugar, es tu actitud. De modo que si te das cuenta de esto, todo lo demás de la vida se hace bastante más fácil.

La historia de Jerry concluye aquí. Es quizá un tanto simple, pero apunta una idea importante. Todos conocemos personas que, con su sola presencia, irradian sentido positivo. Su actitud es optimista, animosa, esperanzada. Poseen como una especie de campo magnético que orienta los de los que le rodean, que quizá son más débiles o más negativos. Son desactivadores de crispaciones y rencillas. Cuando afrontan una situación difícil, suelen ser serenos, conciliadores, armonizadores.

Suelen ser personas que han conseguido aprender de sus propias experiencias, tanto de las negativas como de las positivas. Creen en los demás. Procuran no etiquetar ni prejuzgar a la gente, sino descubrir los valores positivos que hay en toda persona. Despiertan agradecimiento y gratitud. No son envidiosas. Son agradecidas. Tienden, de forma casi natural, a perdonar y olvidar las ofensas que reciben. Buscan el modo de mejorar su formación. Leen, escuchan, poseen afán de conocer cosas, les interesa lo que interesa a quienes le rodean. En fin, toda una actitud digna de imitar en nuestra vida. (Alfonso Aguiló, Conoze)

domingo, 14 de abril de 2013

Spot con valores: "El deporte más grande del mundo"

Jaume Figa, amigo y seguidor del blog, me envía este anuncio de Decathlon para la sección “Spot con valores”. Y, sinceramente, merece estar aquí. Porque su mensaje es divertido y optimista, porque es familiar; y, sobre todo, porque nos anima y enriquece.

Hasta el año 2012, la marca francesa se limitaba a adaptar sus campañas a cada uno de los países. Pero en febrero de este año ha lanzado un anuncio diferente en nuestro país, con una cierta referencia al carácter español. Tiene un mensaje motivador y alegre que pretende abarcar a todo su público y, a la vez, transmitir su filosofía como marca: “hacer accesible el deporte al mayor número de personas”.

La práctica de cualquier deporte ha sido siempre fuente de valores, centrados sobre todo en el valor de la competición: la ilusión, el empeño, la fuerza de voluntad; la superación personal y la lucha contra los propios fracasos; y, muchas veces, el afán de mejora, el logro de metas altas, la conquista del triunfo y de la gloria.

Sí, todo eso es verdad. Y en nuestra sociedad –podríamos añadir– ese mensaje del esfuerzo y el sacrificio personal resulta más necesario que nunca. Pero el deporte tiene también otros valores para quienes nunca ganaremos en un estadio: compartir una afición con los amigos o compañeros, disfrutar de una paseo en bici con los hijos o la familia entera, sentir la brisa del mar mientras se corre por la playa sin la necesidad agobiante de conquistar un triunfo.

Con una mirada cercana y optimista, la marca acoge y anima en este anuncio a quienes practican cualquier deporte pero no se creen tan deportistas que quieran desconectar del trabajo o del mundo. Es más, a veces quizás lo practican a su manera. Por eso nos dice: “A todos aquellos que no conocen las reglas, las cambian o se inventan unas nuevas. Que viven del deporte sin nadie que les patrocine, que ganan trofeos mucho más importantes que el oro, la plata o el bronce”.

Por otra parte, el anuncio es también una invitación a dar un salto personal: de sólo “ver” el deporte en televisión (fútbol, tenis, baloncesto) a practicarlo en la vida real. Da igual el nivel alcanzado, o la edad o la seriedad con que uno se lo tome. Hay otros valores además del triunfo. Como disfrutar, compartir, aprender y otras muchas cosas que suceden cuando practicamos deporte. O el sentirnos apoyados por quienes nos aprecian. Tal vez por eso, la frase más acertada es la que oímos casi al final: “A todos los que no tienen admiradores, sino gente que les quiere.

Verdaderamente, Decathlon ha dado en el clavo. Y la mejor prueba de ello es el comentario anónimo que apareció en una red social, a propósito de este anuncio: “¡Ay, Dios míos! Como me ha recordado a mí el niño del tenis. Hace un año que empecé las clases, y cada día es un reto. Algunos me dicen ‘¡Pero si tienes 39 tacos, que ya no vas a ser Nadal!’. Me da lo mismo, es algo que siempre quise hacer, y ahora que tango la oportunidad de hacerlo con mis hijos, disfruto al máximo con ellos. No espero ningún otro triunfo”

domingo, 24 de febrero de 2013

Spot en el Día de Andalucía: Orgullo de las propias raíces

Rafael Cañizares, seguidor del blog y amante de la buena cerveza, me envió hace semanas el spot de Cruzcampo "Hecha de Andalucía".

Para este 28-F que en el Sur de España celebramos "El Día de Andalucía", me parecía un buen momento para ponerlo. Porque es simpático, divertido, amable; porque trasmite optimismo y ganas de vivir;  pero, sobre todo, porque habla de un valor que hoy necesitamos recuperar: el patriotismo, el sano orgullo por las propias raíces.

Sí, reconozcámoslo. Hoy está de capa caída ese aspecto de la virtud de la piedad: no en el sentido de compasión hacia el que sufre, sino el de la "pietas" clásica: la virtud que nos lleva a reconocer y agradecer todo lo que hemos recibido de nuestros mayores: de nuestros padres, de nuestros maestros y de nuestra tierra.

En el sentido más alto, la piedad nos lleva a reconocer lo que hemos recibido de Dios: la vida, el ser, sus dones, su ayuda siempre. En un segundo nivel, la piedad nos lleva a reconocer lo que debemos a nuestros padres; y, en consecuencia, a desear cuidarles -más aún, cuando están impedidos- porque nos han transmitido la vida, la educación, su cariño... Después, la piedad nos lleva a reconocer lo que debemos a nuestros maestros. Y, finalmente, la deuda con nuestros antepasados y con la tierra en la que hemos nacido.

De nuestra tierra hemos recibido mucho: una cultura, un carácter, un paisaje, una forma de ser. Eso no nos separa de quienes tienes otra tierra y otras raíces, pero sí nos proporciona identidad. Sabemos quiénes somos. Eso es un valor que compartimos y que, siendo cada uno único e irrepetible, a la vez nos hace compatriotas; de alguna forma, hermanos. Yo, que no nací aquí pero que llevo en Andalucía 19 años, siento una enorme deuda de gratitud por todo lo que he recibido en esta tierra.

Esta es una campaña en la que Cruzcampo se enorgullece de sus raíces andaluzas. Y rinde un precioso homenaje -a la vez poético y divertido- a la impronta de esta tierra: "El andaluz no es un acento, es un castellano entre amigos. Nuestros trajes no se lucen, ¡son de luz! En Andalucía no nos dan miedo los cuernos, los toreamos. No andamos por la calle, ¡la vivimos!". Por eso aceptamos la chispa y la gracia de esta sentencia: "Y en Andalucía no exageramos, son los demás los que se quedan cortos".

Sí, el orgullo por las raíces es el gran valor de este anuncio. Ahí está nuestro carácter y nuestra historia, cuanto amamos y somos. Porque, en parte, es verdad que estamos "hechos de Andalucía". ¡Y es bueno que nos llenemos de orgullo!

lunes, 29 de octubre de 2012

Spot de la semana: "Más que regalos, sonrisas dulces"

Ana Muñoz, seguidora del blog y ferviente defensora de la buena publicidad, me ha enviado este vídeo como posible anuncio para la sección “Spot de la semana”. Lo he aceptado porque me parece una sugerente pieza publicitaria, bien guionizada y producida. De hecho, "entramos" en la historia muy rápido y muy a gusto, aunque la explícita mención de los patrocinadores -en la parte final- puede restar eficacia comunicadora y empañar la buena impresión del comienzo.

Se trata de una campaña de solidaridad promovida por una empresa de dulces. En ella colabora también la Fundación Theodora, una agrupación de payasos que trata de llevar un poco de alegría y diversión a los niños enfermos. En su página web señala que su objetivo es “aliviar el sufrimiento de los niños hospitalizados a través de la risa, porque la risa les hace fuertes”. De ahí el lema de la campaña: "Sonrisas dulces" nos habla de las dos entidades patrocinadoras -payasos y dulces- y de los dos regalos más apreciados por los menores.

Paradójicamente, en el comienzo de este anuncio no hay situaciones dulces, alegres o divertidas. En las primeras escenas se muestra la marginación, e incluso la burla, que puede sufrir un niño enfermo de cáncer. Sin pelo en la cabeza, sin amigos a su lado. Al padecimiento físico se une el padecimiento moral. Todos los esfuerzos de sus padres -su empeño para que viva una vida normal- parecen estrellarse en la indiferencia del entrono. Pero al final, surge la sonrisa, la alegría... ¡la solidaridad! Como decía un sabio profesor mío, “la solidaridad no es más que la caridad para quienes no quieren usar esta palabra, porque la solidaridad no es otra cosa que el amor de amistad, la comprensión de los que son diferentes, la entrega sincera a los demás”.

Me parece un mensaje especialmente bueno para estas fechas, en las que pronto veremos las luces de la Navidad. Para algunos, la mejor Navidad está en ser queridos y aceptados como son, porque así aflora en ellos una felicidad muy honda que a todos debería enriquecer.

jueves, 28 de junio de 2012

Las 15 marcas "más felices", según los consumidores

Coca-Cola es para el 45,59% de los españoles un sinónimo de felicidad. El popular refresco de cola, empeñado desde hace tiempo en una cruzada particular por vernos más contentos, comienza a recibir los frutos de su esfuerzo. Entre las marcas que los consumidores asocian de forma espontánea con la felicidad se encuentran también, pero a gran distancia, Nestlé (5,64%), El Corte Inglés (2,23%), Sony (1,58%), McDonalds (1,29%) y Danone (1,14%), entre otras.

Los datos proceden de un estudio realizado por la empresa Sondea entre más de 2.000 personas de toda España. En la lista también aparecen Apple (1,14%), Disney (0,79%), Kinder (0,74%), Flex (0,74%), Cola-Cao (0,74%), BMW (0,74%), Mercedes Benz (0,69%) y Adidas (0,69%).

Además, cuando se preguntó a los consumidores por las cinco marcas que más relacionan con la felicidad de un listado de 20 (test de respuesta sugerida), Coca-Cola continúa ocupando el primer lugar con un 77,4% de las menciones, seguida de Nestlé, con un 49,4% y de Kinder, con un 40%.

El estudio también mide otras variables y arroja resultados tan sorprendentes como que el 87% de los españoles afirma ser feliz disfrutando de las pequeñas cosas del día a día a pesar de la crisis.

En cuanto a los personajes más asociados al estado de la felicidad, la encuesta coloca en posiciones estelares a personajes como Antonio Banderas, David Bisbal, Paulo Coelho, Rafa Nadal, Leo Messi e Iker Casillas.

lunes, 4 de junio de 2012

Spot de la semana: "Celebra lo que tienes, aprende a ser feliz"

Mahou ha vuelto a dar en el clavo. Su reciente campaña, "Celebra lo que tienes", es un mensaje optimista y desenfadado: justo lo que necesitamos en estos momentos de abatimiento. Siempre, incluso en las situaciones más difíciles, hay motivos para la esperanza.

El spot arranca con una inmensa sombra que oscurece la faz de la tierra. Un hombre sale a mirar a la entrada de la cafetería mientras otros atisban asustados en el interior, tras una persiana desvencijada. La mancha oscura se transforma en una gigantesca nave espacial, primicia de una invasión extraterrestre –metáfora del momento que estamos atravesando–  y todo parece presagiar una hecatombe.

Justo entonces oímos la voz desenfadada e irónica del hombre que ha salido del bar: "Ahora, ¿no? Ahora que estamos de bajón vienes a conquistarnos. Pues deja que te diga una cosa: no nos conoces... Nosotros, con muy poco, nos venimos arriba. Porque aquí todos, absolutamente todos, tenemos una canción; y cada vez que suena, no sé cómo, pero los problemas desaparecen".

Suena entonces una de las canciones más emblemáticas y reconocibles de Dire Straits, y la hecatombe se transforma en entusiasmo. El spot se convierte literalmente en un canto a la visión positiva, con un mensaje reconfortante y claro: no hay nada lo suficientemente malo que pueda nublar nuestro futuro.

Porque la felicidad está en los detalles, esas cosas pequeñas que vivimos cada día, y que dan sentido a nuestra existencia; esas que pueden convertir un día normal en un día festivo y alegre: tu canción favorita sonando en la radio, un golazo que ha metido tu equipo, el primer día de verano, unas cañas con los amigos…

Mahou Cinco Estrellas vuelve a hacer hincapié en el valor de la amistad y de la familia para afrontar las situaciones difíciles. Por eso escuchamos la declaración de nuestro gran secreto: "Y tenemos amigos que no son amigos, ¡son hermanos!". Y unos abuelos que son todo dulzura, con los que siempre agrada conversar...

Ante este discruso, el OVNI da media vuelta y se va, dejando un día soleado y espléndido. No hay extraterrestre que pueda vencernos si estamos unidos... Un mensaje muy positivo que anima a no rendirse nunca. ¡Bravo por Mahou!

lunes, 16 de enero de 2012

Spot de la semana: "Un gesto de los cómicos por la paz, la sonrisa y la esperanza"

Campofrío es una marca de embutidos que ha optado claramente por una publicidad con valores. Hace unos meses nos conmovió con su campaña "4 sentidos", en el que unos hijos homenajeaban a sus padres ciegos en el 25 aniversario de bodas con un programa de amor y cariño a partir de los otros 4 sentidos. Fue una entrada muy visitada en este blog.

Ahora, Campofrío ha logrado enternecer a miles de españoles con su anuncio de Navidad que ha reunido a los humoristas españoles más brillantes con un solo objetivo: hacernos sonreír cuando todo nos invita a la desilusión y al desánimo.

El anuncio, estrenado en Internet el 21 de diciembre, ha recibido 1.223.228 visitas, y ha calado tanto entre los españoles que incluso el término Campofrío se ha convertido en Trending Topic en Twitter, cuyos usuarios alaban la gran idea de la marca: «De verdad, juro que no sé que me pasa: acabo de ver el anuncio de Campofrío y se me han caído las lágrimas», dice uno de ellos.

Santiago Segura, que narra el anuncio, aparece junto a Fofito (que chupa el chorizo de un bocata), Chiquito de la Calzada, Los Morancos, Andrés Pajares, Florentino Fernández, las hermanas Hurtado, Fernando Esteso, Anabel Alonso, Forges, Bigote Arrocet, Mago Mora e incluso Josema Yuste y Millán Salcedo de Martes y Trece, que consiguen limar asperezas y se funden en un abrazo.

La voz en off va guiando nuestros sentimientos: «Hay días en que uno no se levanta con ganas de sonreír. Mucho menos, de hacer sonreír a los demás... Esos días en los que la realidad parece tener un solo punto de vista: el negativo».

Y entonces arranca la historia: desde la nostalgia y el abatimiento hasta la sonrisa y el humor. Porque, cuando perciben «esa sensación de que el mundo no está para bromas», los que hacen reír a la gente se juntan en un cementerio para rendir homenaje a su gran maestro: Miguel Gila. Esa buena acción les une: ya no son competidores o dúos que un día se separaron. Hoy son amigos, hermanos en la noble tarea de devolver la sonrisa a la gente. Hoy sienten que la alegría es uno de nuestros mayores tesoros.

Ahora se dirigen a la tumba. Y uno de ellos lanza esa pregunta que todos se formulan: «¿Maestro, se puede ver el lado bueno de todo, con la que está cayendo?». Suena entonces el móvil de Millán Salcedo y es Gila, quien pregunta: «¿Es el enemigo?».

Y estalla la risa... y la emoción: porque en su inocencia pide lo que todos quiséramos: que detengan la guerra, y que cuando ataquen tengan un poco de humanidad. Porque entre todos podemos conseguir la paz en el mundo, en la familia, en la vida de cada uno... No son buenos tiempos, pero no podemos dejar que se apague nuestra sonrisa. «Que nada nos quite nuestra manera de ver la vida». Un lema que no es sólo para la Navidad ni sólo para esa marca. Es el gran lema para todos en este 2012 que ahora estrenamos.


lunes, 2 de enero de 2012

"Los Reyes Magos: los niños nos enseñan a soñar"

La ilusión por los Reyes Magos no es sólo un sueño infantil. Es algo que nos estimula a todos, que alegra y vivifica sobre todo a los que ya no somos niños. Cada vez que un niño sonríe ante el belén, y se alegra y sueña pensando en los regalos de Reyes, una puerta se abre en nuestro interior. Tenemos entonces la mágica oportunidad de volver a la infancia: a la inocencia, a la alegría, a la sencillez.

Con nuestros hijos como lazarillos, como guías expertos hacia el mundo de la felicidad, podremos sortear los escollos de la codicia, de la envidia, del orgullo, de la vanidad. Con los hijos como guías y sherpas, alcanzaremos la cumbre de los sueños, y podremos volver a la vida sin tantas cosas que a veces nos pesan y nos lastran. Viviremos en el mundo de la ilusión y pensaremos más en quienes nos rodean y menos en lo que nos preocupa; y volveremos a nuestra vida con alegría renovada, con ilusiones nuevas, con una nueva visión de la familia, de la vida y de lo que verdaderamente importa. Ciertamente, será una visita mágica.

En estos días -y con frecuencia creciente, según se acerca la noche de los Reyes- recuerdo muchas veces aquellas palabras tan conocidas: "Si no os hacéis como niños, no entraréis en el Reino". Las pronunció Jesús, con una dulzura infinita. Y es una pena que algunos -muchos- las hayan olvidado.

¡Feliz 2012! Y que los Reyes Magos nos traigan inocencia, alegría y amor en cada día del nuevo año. Porque este año tendremos, sin duda, muchas oportunidades de volver a ser niños.