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lunes, 8 de febrero de 2021

Spots del confinamiento (2): Bankinter, “El banco que ve el dinero como tú”

El confinamiento por la pandemia en marzo pasado (¡hace ya casi un año!) produjo en todo el mundo una inmediata y drástica reducción del consumo. Las tiendas y las grandes superficies no podían abrir, y la población no podía comprar –salvo lo indispensable- ni gastar en ocio o entretenimiento.  

Ante esta situación, la respuesta de las marcas fue muy dispar. Muchas, anunciaron que pausaban su publicidad. Pero algunas, las más responsables, afrontaron la doble situación de crisis sanitaria e hibernación del consumo, y decidieron asumir su papel como agentes de cambio social. Es decir, volcaron su amplia capacidad de persuadir para remar en la dirección que marcaban las autoridades sanitarias.


Había que repetir –una y otra vez– que nos quedáramos en casa. Y, a la vez, había que subir la moral de la audiencia y hacerles sentir un poquito de felicidad. Pero, ¿cómo hablar de felicidad en un momento de crisis, con la población encerrada y con el número de muertos creciendo de día en día? 

Una de las campañas que mejor lo hizo fue la de Bankinter: “El banco que ve el dinero como tú”. La entidad supo apelar a la preocupación de la gente por la pérdida de trabajo y la incertidumbre económica: “Queremos decirte con hechos que esto pasará y que estaremos contigo y con los que crean empleo”. 

Estamos acostumbrados a que las marcas nos indiquen un camino desde la otra orilla, que nos hablen proponiendo soluciones desde una situación de estar a salvo. Pero, en este spot, Bankinter cuenta una preciosa historia desde el mismo lado del televisor: viendo las cosas como las vemos nosotros. Eso ayudó a conectar de manera más poderosa con el mensaje, y estableció una gran cercanía. Nos hablaba alguien que caminaba a nuestros lado y nos acompañaba, que vivía y sentía lo mismo que nosotros, y que lo sufría de la misma manera. El tono nos acogía, nos abrazaba.

Estrenado el 8 de abril, suscitó una oleada de entusiasmo y el apoyo unánime del público. Gustó su originalidad, su emotividad y su acierto para “ver el dinero de otra forma”. En las redes pudimos leer comentarios como estos: “Hacía tiempo que no veía un anuncio tan bonito”, “Habéis creado un icono, este anuncio creo que ya es eterno”, “La canción me hace llorar”.

Un anuncio bello y técnicamente impecable. Pero, sobre todo, un mensaje lleno de esperanza y emotividad, que supo promover los valores auténticamente humanos de la economía y del dinero. ¡Un diez por esta campaña!




jueves, 7 de febrero de 2019

"Green Book": agradable sorpresa en el Oscar al mejor filme


(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Estrenada en USA el pasado mes de noviembre, la última película de Peter Farrely es una de las gratas sorpresas de la cartelera española en este inicio de 2019. Y lo es no solo por su calidad y su capacidad para gustar a todo tipo de espectadores (incluidos los críticos), sino porque supone también un punto y aparte en la filmografía de este director, sembrada hasta ahora de cintas mediocres y con abundantes detalles de mal gusto. Con un presupuesto de 23 millones de dólares, Green Book lleva cosechados 83 en todo el mundo y ha recibido 3 premios de la Academia de sus 5 nominaciones: Oscar al mejor filme, al mejor guión original y al mejor actor de reparto. Bien por Farrely, que esperemos haya descubierto una nueva “línea de productos”.

Green Book, que desprende un aroma clásico desde sus primeros fotogramas, nos cuenta una bonita historia de amistad y de superación de prejuicios, homenajea a la familia, alaba el trabajo bien hecho y la honestidad, defiende con firmeza la dignidad de cualquier persona y presenta la religión con naturalidad. Unas bondades que están planteadas de una manera sencilla, sin grandes disquisiciones, con algún que otro cliché y cierta concesión a lo políticamente correcto, pero casi siempre con un tono elegante y un eficaz sentido del humor. Y todo con un ritmo trepidante, al compás de una magnífica banda sonora, que incluye canciones de la década de 1960 y la música de Don Shirley (ahora hablaremos de él).

El filme recrea el viaje de dos meses que en 1962 hicieron Tony Vallelonga (Tony Lip para sus amigos), empleado del club Copacabana, y Don Shirley, virtuoso pianista afroamericano admirado por el legendario Igor Stravinsky. Tony (Viggo Mortensen), de origen italiano, criado en el Bronx, casado con una mujer maravillosa y padre de dos hijos, fue contratado para acompañar a Shirley (Mahershala Ali) como conductor y ayudante personal durante la gira que este realizó por el Sur de los Estados Unidos. Para mayor credibilidad, firma el guion Nick Vallelonga, el hijo mayor de Tony, que oyó contar a su padre el inolvidable periplo en múltiples ocasiones.

En una época de feroz racismo, el título de la película hace referencia a una guía (el “Libro verde”) de los escasos establecimientos que los afroamericanos podían utilizar en los Estados del Sur y que ofrecían cierta seguridad. Viggo Montensen y Mahershala Ali hacen un trabajo extraordinario y están nominados al Oscar. Su compenetración, dando vida a personalidades tan dispares, es perfecta. Una convivencia de la que ambos saldrán beneficiados y de la que el espectador es gozoso testigo. Para no perdérsela.

lunes, 8 de enero de 2018

"Una bolsa de cánicas": Infancia volatilizada

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Joseph Joffo, novelista francés judío, publicó en 1973 “Un saco de canicas”, que rápidamente se convirtió en un best seller en Francia y, sucesivamente, en todo el mundo. Traducida a 20 idiomas y con más de 25 millones de ejemplares vendidos, esta obra autobiográfica narra la odisea de dos hermanos judíos de 10 y 12 años (Joseph y Maurice) para escapar de la Francia ocupada por los nazis y salvarse de una muerte segura. Tres años de duro peregrinaje entre 1941 y 1944, recordados por Joseph tres décadas después en un libro que hemos leído varias generaciones y que vale la pena seguir recomendando a los más jóvenes.

Dos veces ha sido llevado a la pantalla grande el relato de Joffo. La primera en 1975 a cargo del director francés Jacques Doillon, cuya versión no acabó de convencer al escritor. La segunda se estrenó el pasado 29 de diciembre en las salas de cines españolas, con el título de “Una bolsa canicas” y la dirección del canadiense Christian Duguay, experimentado realizador de películas y series para la televisión. Joffo ha reconocido que lloró cuando vio el primer montaje del filme y al que escribe estas líneas le ha encantado.

Duguay, 42 años después de la versión anterior, logra una película humanísima, emocionante y llena de coraje, alejada de cualquier tentación de revanchismo, con momentos de tensión bien dosificados y personajes que derrochan una generosidad cercana al heroísmo. Este cierto “limado” de aristas, que algunos críticos le reprochan, convierte sin embargo a la cinta en un producto enormemente positivo e ideal para un público amplio.

Magníficamente interpretada por los niños Dorian Le Clech y Batyste Fleurial, y por Patrick Bruel y Elsa Zylberstein en el papel de sus padres, “Una bolsa de canicas” cautiva también por su ambientación, la hermosa fotografía de Christophe Graillot y la banda sonora del israelí Armand Amar.

A lo largo del filme aparecen comportamientos mezquinos y malvados, pero hay mucha más bondad: personas de buen corazón que, con independencia de raza o religión, reconocen la dignidad de cualquier ser humano y corren riesgos para ayudar a unos niños. Precisamente a estas víctimas inocentes se refería Joseph Joffo en una entrevista reciente: “A causa del terrorismo, muchos niños se ven también hoy obligados a huir de sus casas. Como nosotros hace años, ellos se encuentran en los caminos totalmente aislados y abandonados a sus propios recursos. Espero que la película nos estimule a interrogarnos sobre el destino de estos niños y de estas familias desgarradas”.

viernes, 15 de diciembre de 2017

"Wonder": Amor y cicatrices

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Tengo un amigo que distingue entre libros de autoayuda y libros (así los llama él) de alta-ayuda. No sé si entre estos últimos incluiría “Wonder”, de Raquel Jaramillo Palacio, escritora norteamericana de origen colombiano. Publicado en 2012, se han vendido más de 5 millones de ejemplares en todo el mundo. Y una vez más, cine y literatura se han dado la mano para convertir a “Wonder” en una película que siguiendo la calificación de mi amigo quizá también podría considerarse de alta-ayuda.

Pero antes de hablar del filme, estrenado el pasado 1 de diciembre, vale la pena conocer algunos datos relativos a la génesis del libro, editado en España con el título de “Wonder. La lección de August. Un día de 2008 se encontraba Palacio con sus hijos en una heladería “junto a un niño –cuenta ella– con graves anomalías craneofaciales, que venía a tener más o menos el mismo aspecto con el que describo a Auggie en el libro”. Su reacción la avergonzó más tarde: eludiendo la cercanía del niño enfermo, se marchó enseguida con sus hijos.

Esa misma noche, mientras se recriminaba su conducta y escuchaba la canción “Wonder” de Natalie Merchant, decidió escribir la historia. La canción comienza con esta frase: “Han venido médicos de ciudades lejanas solo para verme y agacharse sobre mi cama sin creer lo que veían. Dicen que debo de ser una de las maravillas de la creación de Dios, pero son incapaces de ofrecer una explicación”.

Y ahora la película, que ha dirigido Stephen Chbosky y que cuenta con una espléndida pareja de actores adultos: Julia Roberts y Owen Wilson. Junto a ellos, los jóvenes Jacob Tremblay –que ya nos deslumbró por su papel en “La habitación” (2015)–, Noah Jupe e Izabela Vidovic, también magníficos. “Wonder”, el libro y la cinta, nos presenta a August Pullman, un niño de 10 años que padece el síndrome de Treacher-Collyns, que se caracteriza por una deformidad severa en el cráneo y en el rostro. Sometido a 27 intervenciones quirúrgicas, Auggie ha vivido rodeado del cariño y el sacrificio de sus padres, Isabel y Nate, y de su hermana mayor Via. Pero ha llegado el momento de acudir al colegio: una dura prueba tanto para Auggie como para el resto de la familia.

Wonder” esquiva explícitamente la complejidad y la crudeza en la que podría haber desembocado la historia, para ofrecernos un emotivo relato que encuentra en la sencillez el camino más eficaz para llegar a todo tipo de público. Y, sin sensiblerías, con la dosis justa de dramatismo y un oportuno sentido del humor, sabe abordar temas como el bullying, la unidad familiar, la aceptación de uno mismo y de los demás, la maduración y el aprendizaje personal, el sentimiento de rechazo o la amistad.

Apunten este título, padres y educadores, que propone la amabilidad como camino asequible a todos para construir ese mundo mejor que anhelamos. Una propuesta evidenciada en el consejo que uno de los profesores de Auggie da a sus alumnos: “Cuando puedas elegir entre tener razón y ser amable, elige ser amable”.

lunes, 24 de abril de 2017

"Wheels": Publicidad sobre ruedas

Para los Juegos Olímpicos de Río, la empresa Canadian Tire Corporation dedicada a la venta de productos deportivos y para el hogardiseñó un anuncio (“Wheels”) que emocionó a medio mundo. Hace ahora seis días, la compañía canadiense volvió a lanzar el anuncio, que en esta “segunda vida” está obteniendo resultados aún mejores que en la primera. De hecho, se ha convertido en una pieza viral (con un relato muy emotivo, y un storytelling en línea con sus valores) que acumula ya 44 millones de reproducciones en Facebook y cerca de 145.000 en Youtube.

Cuando fue creado por la agencia Cleansheet Communications, la intención del spot (promovido en unión con la plataforma “We all play for Canada”) era situar a Canadá en el podio… ¡de los países éticos!, destacando los valores de compañerismo e inclusión social que deben prevalecer en la práctica del deporte. Y, en efecto, está siendo utilizado en muchos colegios e institutos de ese país como ejemplo inspirador para los jóvenes deportistas.

En la primera escena, nos muestra a un grupo de chicos jugando al baloncesto en un patio vecinal. De repente, un fallido lanzamiento a canasta hace que el balón se escape más allá de la pista improvisada, entre muros de casas y puertas de garajes, hasta detenerse frente a la casa de un niño en silla de ruedas. El joven que se acerca a por la pelota, y el niño minusválido le saluda con un caluroso "hola" y una sonrisa amigable.

Al día siguiente, el niño discapacitado descubre en el porche de su casa una pelota de baloncesto, y decide devolvérsela a los chicos que jugaban con ella. Al llegar al lugar donde juegan los demás niños, el joven de la silla ve cómo sus vecinos han puesto ruedas ('wheels', en inglés) a triciclos, cajas u otros objetos, para jugar en sus mismas condiciones... El anuncio termina con un mensaje esperanzador: “Cuando aflora lo mejor de nosotros, nuestra nación se vuelve más grande”.

Ojalá que esta publicidad con valores vuelva a ocupar un puesto de honor en la actual programación televisiva. Brindo por ello con este post. Que lo disfrutéis.

viernes, 29 de julio de 2016

Genial spot en apoyo al equipo paralímpico británico

El canal de television ‘Channel 4’ ha lanzado un original y divertido anuncio en apoyo al equipo Paralímpico Británico de cara a la cita de Río 2016.

El corto se ha titulado "We're The Superhumans" (Somos los superhumanos) y en él puede verse cómo personas con discapacidades físicas son capaces no solo de ser excelentes en el deporte que practican, sino también en las actividades cotidianas, e incluso tocando un instrumento musical que muchos, sin tener ningún tipo de impedimento físico, no pueden hacer.

Si, la música es clave en este spot. La pegadiza canción se titula "I Can" (Yo puedo), y en todo momento subraya el valor y la capacidad de estas personas. Lo más sobresaliente es que la orquesta ha sido compuesta por los propios atletas. Y no se trata de una presentación "cursi" de estos atletas, sino de una ingeniosa y emocionante construcción de escenas y hazañas, con una rítmica melodía.

El video fue publicado el 14 de julio y en dos semanas ha logrado acumular más de 2.8 millones de reproducciones y más de 23 mil "likes".

Merece la pena verlo, como preludio a los Juegos Olímpicos de Río, que empiezan el próximo 5 de agosto.

lunes, 4 de julio de 2016

"Buscando a Dory": Brillante secuela de Pixar

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Fundada en 1986, ha producido 17 largometrajes que han cosechado 16 premios Óscar, ocho Globos de Oro, 11 Grammy… Se trata de Pixar, la productora de referencia del cine de animación actual. El secreto del éxito de Pixar no está sólo en la deslumbrante calidad técnica de sus películas, ni en el enorme talento de sus creativos. El aspecto diferenciador hay que buscarlo en su filosofía empresarial: cohesión, colaboración, participación, libre comunicación, respeto y estima hacia los recursos humanos.

Pixar anima a sus trabajadores a llevar una vida equilibrada, a evitar la adicción al trabajo y a cuidar la dedicación a la propia familia, no sólo como estrategia para lograr un mayor rendimiento laboral sino porque pretende ser una empresa con rostro humano. El principal responsable de esta clarividencia antropológica es John Lasseter, miembro fundador de Pixar y actual productor ejecutivo. Por sus manos pasan todos los proyectos, de modo que los guiones, el diseño de personajes, el tipo de conflictos y el modo de resolverlos mantengan ese sello distintivo que se aprecia en todos los filmes de la compañía.

Este merecido prestigio convierte cada uno de sus estrenos en un acontecimiento mundial, ávidamente esperado por espectadores y exhibidores. Es lo que ha vuelto a ocurrir con “Buscando a Dory”. Esta secuela de “Buscando a Nemo” (2003) quizá no llegue al nivel de su predecesora, pero es algo que no parece importarle al público: los casi 400 millones de dólares recaudados en todo el mundo durante los primeros 10 días así lo atestiguan.

Dirigida también por Andrew Stanton y con música de Thomas Newman –que repite como compositor–, “Buscando a Dory” es una delicia que incorpora nuevos personajes originalísimos: un pulpo mimético, un tiburón ballena miope, una ballena con el sistema de ecolocalización estropeado, un pájaro despistado… Junto a ellos una genial Dory, que “sufre pérdidas de memoria a corto plazo”, y que quiere encontrar a sus padres con la ayuda del preocupón Marlin y su impulsivo hijo Nemo.

Todos estos seres imperfectos logran una “solidaridad marina” que ya quisiéramos los humanos. O quizá es precisamente eso lo que nos quiere transmitir la película: que la imperfección no es ningún problema y que la solución está en la actitud generosa.

Como es costumbre, Pixar nos regala al comienzo de la proyección el último cortometraje de la factoría titulado “Piper”: “inolvidable”, que diría Dory.

viernes, 11 de marzo de 2016

"Playa y montaña": Amor en la adversidad

La semana pasada fue presentada en Madrid esta campaña de sensibilización, titulada “Playa y montaña”, que ha causado una fuerte impresión en las redes sociales. Yo he tenido noticia de ella por Jaume Figa, seguidor del blog, que siempre me sugiere spots emotivos y llenos de valores.

El vídeo cuenta la historia de unos padres que esperan la llegada de un nuevo hijo. El embarazo lo viven como si fuera la preparación de un viaje maravilloso, un proyecto ilusionante que va a llevarles a un escenario nuevo e idílico: una playa de aguas transparentes. Sin embargo, sus planes se ven contrariados repentinamente. En vez de una playa idílica, se ven obligados a subir una agreste montaña, sorteando peñascos, ascendiendo entre jadeos, haciendo frente a la adversidad.

Esa reorientación de la vida es una metáfora de la sorpresa y el desconcierto que sobreviene a una pareja cuando descubre, casi al final del embarazo, que su hija está afectada… por una enfermedad rara. Es un golpe duro; el vídeo no lo oculta. Pero es también una ocasión espléndida para madurar en el amor, para entregarse a la pareja, a los hijos, a los demás… Para descubrir las cosas que verdaderamente importan en la vida.

El vídeo ha sido promovido por la Fundación MEHUER, que apoya la investigación en las enfermedades “raras” para sensibilizar a los españoles sobre la atención que éstas merecen. Parte de una idea de Crepes & Texas, agencia creativa especializada en iniciativas sociales, y ha sido producida Ulula Films bajo la dirección de Emilio Aragón, quien también ha compuesto la banda sonora.

En palabras de Manuel Pérez, presidente de la Fundación MEHUER: “Esta historia narra perfectamente cómo muchos padres viven un inesperado revés en la vida al tener un hijo afectado por una enfermedad rara. Su viaje idílico hacia la playa se convierte en toda una historia de superación. Pese a todo, en ese viaje duro e inesperado también hay lugar para la belleza, la alegría y para una honda satisfacción”.

Enhorabuena por la iniciativa. Porque verdaderamente es un vídeo inspirador. (Recomiendo verlo con unos Kleenexs a mano)

domingo, 6 de marzo de 2016

Spot emocional: Carta de amor infantil

La historia de este spot está llena de candor y hermosura. Un niño de 7 años escribe una carta de amor a su compañera de clase, Poldina. En esas líneas temblorosas y torcidas, advertimos la sinceridad de su corazón y de su ternura: “Me gustas desde el día en que te vi. Sobre todo, por tus pecas… Así que, ¿quieres casarte conmigo? ¡Pero hoy no, que tengo que ir a nadar…!”. El resto de la carta fluye con el candor y la inocencia de un alma limpia, e incluye una promesa deliciosa: estaré siempre a su lado, y procuraré hacerte feliz.

Con todo, la historia más sorprendente es la de su gestación. Tres jóvenes amigos, graduados de la Università Cattolica de Milán y del Master in International Screenwriting and Production (dirigido por mi amigo Armando Fumagalli), decidieron crear un vídeo con una historia conmovedora. Pensaron la trama y los personajes, y en un fin de semana produjeron este corto de 80 segundos. Quisieron venderlo a varias empresas, como base para un spot, pero los expertos de marketing lo rechazaron: nunca podría funcionar una historia que no se ha pensado previamente para un cliente específico.

Esto no les desanimó. Todo lo contrario. Colgaron el vídeo (“Perché tu mi piaci”), en el portal vímeo –de mejor calidad, aunque de mucha menos popularidad que Youtube- y el resultado fue espectacular: en tan solo diez días recibe millón y medio de visitas y cientos de comentarios entusiastas. Como por ensalmo, la historia tiene encanto para muchas empresas. Y una de ellas, Poste Italiana, descubre que es una historia hecha casi a su medida.

Esa carta de amor infantil, limpia y emotiva, encaja perfectamente con su claim institucional: “Lo que escribes, permanece. De modo que compra el cortometraje, que se ha hecho ya popular, y lo difunde añadiendo tan solo su logo al final.

El spot funciona tan bien, que el Servicio de Correos les confía una segunda campaña, diseñada para San Valentín. Es la carta que escribe Poldina, en respuesta a su compañero de clase. Una historia emocional a la altura de la primera.

Me encantó la historia que narra el spot por su frescura y emotividad. Pero casi me gusta más la historia de sus creadores (ahora reunidos en la productora CRIC) porque es una maravillosa historia de superación, de lucha por las propias ideas y la propia creatividad; y, sobre todo, de amor por los bellos relatos. Espero que os guste tanto como a mí (Aquí lo pongo como fue concebido: sin el rótulo final de “Poste Italiana”).



Si os ha gustado, podéis ver aquí su continuación: “Quello que mi piace”, la carta que escribe Poldina. Una campaña para San Valentín que tuvo casi tanto éxito como la primera.

domingo, 28 de febrero de 2016

"El Coro": para ver y disfrutar en familia

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Estrenada en España en octubre de 2015, “El coro” (2014) es una de esas producciones norteamericanas concebidas expresamente para ver en familia: sencillas, positivas, sin estridencias, con un lenguaje educado… Exceptuando el cine de animación, no abunda este tipo de películas “blancas” tantas veces reclamadas por padres y educadores. La comercialización en DVD y Bluray a mediados de marzo es una buena oportunidad para recuperar un título que, por su limitada publicidad y la ausencia de escenas espectaculares, disfrutó de pocas semanas en cartelera.

Aunque el argumento de “El coro” puede sonar a una temática ya conocida –relación padre/hijo, alumno/profesor, alumno/ compañeros…–, el film cuenta con varias bazas que lo elevan encima de otros de similares planteamientos. Por un lado, la dirección de François Girard, que a pesar de resultar convencional tiene la virtud de narrar muy bien la historia y envolverla en una elegante puesta en escena; por otro, unos actores experimentados, a los que da gusto ver interpretar: Dustin Hoffman, Kathy Bates, Eddie Izzard, Josh Lucas, Debra Winger…; y en tercer lugar, la música: excelente música como terapia y como catalizadora de la evolución de los personajes.

El guión está construido en torno a los dos protagonistas: el maestro Carvelle (Dustin Hoffmann), máximo responsable musical de la prestigiosa American Boychoir School, una elitista escuela de Nueva Jersey; y Stet (Garret Wareing), un niño de 11 años con una gran voz, hijo de madre soltera adicta a la bebida. Un trágico acontecimiento propiciará la aparición del padre y la incorporación de Stet a la mencionada escuela como alumno interno. Pero su procedencia social y el carácter rebelde de Stet no encajan bien en un ambiente donde la música lo es todo y la vanidad –las luchas de egos– son moneda corriente. Estas premisas auguran conflictos, pero también transformaciones positivas en los personajes.

La banda sonora no defrauda y el espectador puede recrearse escuchando composiciones clásicas como el Spem in Alium de Thomas Thallis, o contemporáneas como el Adiemus de Karl Jenkins. Y así, entre pieza y pieza, discurre esta amable y valiosa cinta, que es –a la vez– una historia de aprendizaje y superación personal, de redención y perdón, de aceptación pacífica de las propias limitaciones, de confianza en uno mismo y en los demás.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Mahou: "Celebra lo que tienes, aprende a ser feliz"

Mahou ha vuelto a dar en el clavo. Su campaña, "Celebra lo que tienes", es un mensaje optimista y desenfadado: justo lo que necesitamos en tiempos de abatimiento. Siempre, incluso en las situaciones más difíciles, hay motivos para la esperanza.

El spot arranca con una inmensa sombra que oscurece la faz de la tierra. Un hombre sale a mirar a la entrada de la cafetería mientras otros atisban asustados en el interior, tras una persiana desvencijada. La mancha oscura se transforma en una gigantesca nave espacial, primicia de una invasión extraterrestre –metáfora del momento que estamos atravesando–  y todo parece presagiar una hecatombe.

Justo entonces oímos la voz desenfadada e irónica del hombre que ha salido del bar: "Ahora, ¿no? Ahora que estamos de bajón vienes a conquistarnos. Pues deja que te diga una cosa: no nos conoces... Nosotros, con muy poco, nos venimos arriba. Porque aquí todos, absolutamente todos, tenemos una canción; y cada vez que suena, no sé cómo, pero los problemas desaparecen".

Suena entonces una de las canciones más emblemáticas y reconocibles de Dire Straits, y la hecatombe se transforma en entusiasmo. El spot se convierte literalmente en un canto a la visión positiva, con un mensaje reconfortante y claro: no hay nada lo suficientemente malo que pueda nublar nuestro futuro.

Porque la felicidad está en los detalles, esas cosas pequeñas que vivimos cada día, y que dan sentido a nuestra existencia; esas que pueden convertir un día normal en un día festivo y alegre: tu canción favorita sonando en la radio, un golazo que ha metido tu equipo, el primer día de verano, unas cañas con los amigos…

Mahou Cinco Estrellas vuelve a hacer hincapié en el valor de la amistad y de la familia para afrontar las situaciones difíciles. Por eso escuchamos la declaración de nuestro gran secreto: "Y tenemos amigos que no son amigos, ¡son hermanos!". Y unos abuelos que son todo dulzura, con los que siempre agrada conversar...

Ante este discurso, el OVNI da media vuelta y se va, dejando un día soleado y espléndido. No hay extraterrestre que pueda vencernos si estamos unidos... Un mensaje muy positivo que anima a no rendirse nunca. ¡Bravo por Mahou!

domingo, 26 de abril de 2015

El encuentro con el ídolo de la infancia

Rory McIlroy es un golfista norirlandés de 26 años que ha sido nº 1 del ránking mundial durante 40 semanas. Entre otros triunfos, ganó el Abierto de Estados Unidos en 2011, el Campeonato de la PGA en 2012 y 2014, y el Abierto del Reino Unido también en 2014. Este año 2015 ha ganado el Omega Dubai Desert Classic.

Con todo, McIlroy sería apenas conocido al margen del golf si no fuera por el reciente anuncio de Nike, que en apenas 3 semanas ha superado los 5 millones de visitas en Internet. El spot, de la agencia Wieden + Kennedy Portland y producido por Biscuit Filmworks, tiene como centro el sueño de McIlroy de llegar a ser golfista profesional. Empieza contando su infancia, en el humilde Condado de Down (Irlanda del Norte), cuando con 4 años jugaba en el salón de su casa, con bolas y palos de juguete. A la vez que practica, desarrolla una profunda admiración hacia su ídolo: Tiger Woods, y permanece pegado a la televisión cuando retransmiten sus partidos.

El tiempo pasa. Le vemos practicar a todas horas: en el jardín o en el campo, haga sol o diluvie, esté solo o acompañado. Su fuerza interior le guía. Finalmente tiene la oportunidad de jugar con el gran Tiger. ¡El sueño de toda su vida! Y en un magnífico plano, le vemos dar un golpe maestro, que es alabado por su ídolo

Esa escena podría haber sido épica. Después de que Rory haga su fantástico swing y Tiger exclame ¡buen golpe!, Rory podría haber respondido con una mirada de complicidad, como diciendo ¡No puedo creer que Tiger haya dicho eso!”. Podría haberlo sugerido con los ojos, no hacía falta ni siquiera un giro de su cabeza… Pero termina de otra forma, quizás con un plano mejor: el recuerdo de cómo empezó, luchando contra su torpeza en el salón de su casa.

El anuncio es importante, porque muestra cómo, gradualmente, Nike está dejando a Tiger Woods de lado para convertir a McIlroy en su imagen principal. Formalmente, uno de los puntos fuertes es la música: “Nuvole Bianche”, de Ludovico Einaudi, nos hace sentir ese crecimiento del chico. Pero lo mejor de todo es la historia: está muy bien contada. Por eso llega a ser un anuncio conmovedor, muy en la línea de lo que Nike nos dice en sus últimas campañas: con esfuerzo y superación puedes llegar a todas partes… hasta competir con tus ídolos.

domingo, 5 de abril de 2015

Atrévete a empezar...

Hay una palabra que se ha puesto de moda en los últimos meses. Es “procrastinación”, que podría definirse como el hábito de retrasar las actividades importantes y costosas, sustituyéndolas por otras más ligeras o agradables. Es el “síndrome del estudiante” (que pospone la entrega de sus trabajos hasta la fecha límite, o el estudio de su asignatura hasta la víspera del examen), pero es también una tentación que acecha a ejecutivos, profesores, creativos publicitarios, madres de familia… Quien pospone (o procrastina) una decisión, suele aducir que no se siente preparado -esperando que todo se resuelva por sí solo-, que lo hará después “en cuanto tenga tiempo”. Pero, en el fondo, sabe bien que sólo es una conducta evasiva.

La nueva campaña de Decathlon tiene como centro historias de personas que rompen con esa inercia negativa. No en vano se titula: Historias de empezar. Ha sido creada por la agencia & Rosàs, y consta de tres spots que narran casos reales sobre la experiencia de quienes, superando su resistencia interior, han comenzado a realizar deporte. El lema sobre el que gira esta campaña es una idea muy antigua: “Todos los viajes comienzan con un primer paso”.

En este primer spot, su protagonista hace diez años que no practica deporte, y para ello ha puesto todo tipo de excusas: “Al principio era que estaba demasiado liado con la Universidad, después con el Master… Y cuando ya no había Master, con el trabajo, con las clases de teatro… En verano, la excusa perfecta era que hacía mucho calor; y en invierno, que hacía demasiado frío…”. Así un día y otro, engañándose, retrasando ese compromiso con su salud y ahogando la voz interior que le exigía cuidar su cuerpo. Finalmente, se da cuenta de que buscar excusas es más cansado que salir a hacer deporte, y se decide al fin a empezar a correr.

Una inteligente parábola que quizás anime a algunos a comprar las zapatillas Ekkiden 50 (que apenas vemos en los últimos segundos); pero que sin duda ayudará a muchos más a iniciar el deporte de forma regular, y quizás a otros a enfrentarse con las tareas que llevan retrasando desde hace tiempo. En definitiva: “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy…”.

lunes, 2 de febrero de 2015

La fuerza de un niño

Una música extraña irrumpe sobre un primer plano de flores vistosas. Anticipa una tragedia que en seguida vamos a ver: un árbol gigantesco ha caído sobre la calzada e interrumpe el tráfico de una populosa ciudad. Se amontonan coches y carros, sin poder pasar. Muy pronto se desatan los nervios y surgen las primeras disputas. Los más pacíficos se limitan a esperar.

De repente, un niño baja del autobús escolar con su cartera a la espalda. Está diluviando a mares y el suelo está completamente embarrado, pero él no ve la lluvia, ni el barro, ni el inmenso tamaño del árbol. Sólo ve que interrumpe el paso del autobús en que viajan los niños, y que si no lo aparta, no podrán recibir sus clases. Así que deja su mochila en el suelo, y empapado como está, empuja con sus manitas sobre la corteza del árbol.

Todos los adultos observan asombrados, resguardados en sus casas o en sus coches. Son gentes de muy diversas culturas y edades, pero todos coinciden en una cosa: no van a mover un músculo por una tarea que no les incumbe. Algunos miran con curiosidad, otros con ironía o desdén, pero nadie le dice siquiera que lo deje. Y siguen mirando.

Sin palabras, el niño les está dando una gran lección. Les está diciendo: "Nunca quitéis el hombro en lo que afecta a todos, nunca os deis por vencidos, nunca permanezcáis pasivos, porque entre todos lo conseguiremos".

El niño persiste en su empeño, aparentemente inútil. Pero entonces se opera el milagro. Porque el ejemplo es muy poderoso, y puede mover montañas. Otro joven, que está a su lado, tira el casco de la moto y se pone a empujar. Después viene otro, y otro, y otro. Ya son más de diez los niños que empujan. Y todos están inmensamente felices, unidos en el empeño, en la solidaridad.

Enctonces podemos apreciar hasta dónde alcanza la fuerza de un niño: arrastra a los mayores, hace pensar a los endurecidos por el egoísmo, y hasta es capaz de cambiar los corazones...

La música crece, y ahora son todos los mayores los que se suman a esa iniciativa de unos niños. Y el árbol se mueve, el obstáculo es superado por la fuerza de todos.

Hoy, que tenemos de todo y aún deseamos más. Hoy, que no conocemos a los que viven encima de nuestra casa... y que casi no conocemos a nuestros propios hijos... Hoy, brindo por esa solidaridad que sólo puede aflorar en el corazón de un niño; por una solidaridad que es -en primer lugar- cariño, generosidad y entrega, y que debe empezar en la propia familia. Sí, entre todos, haciéndonos niños, podremos remover todas las crisis y todos los obstáculos que se interpongan en nuestras vidas.

domingo, 26 de octubre de 2014

Gran Spot de Audi: "Siempre seremos novatos"


Este fin de semana se ha jugado el clásico de la liga española: Real Madrid – Barcelona. Para ese encuentro de los dos gigantes del fútbol español, Audi ha realizado una película especialmente inspiradora. La cinta pone de relieve los valores que esa marca comparte con los dos equipos; y, sorprendentemente, no habla de tradición, ni de grandeza, ni de triunfos. Habla del espíritu y la ilusión de los “novatos”: esos chavales esforzados, llenos de ilusión y optimismo, que trabajan en la cantera preparándose para el futuro. Su afán de superación, su inocencia, sus ganas de mejorar, su espíritu de equipo… son valores que todos podemos reconocer y aplaudir en ellos.

El vídeo recoge en esencia una personalidad única, un carácter semejante. Las imágenes que vemos y la voz en off que sustenta la historia nos hablan de valores que debemos mantener siempre, por muy lejos que hayamos llegado. Al principio, vemos la lucha, el valor, la pasión, la osadía, las esperanzas y los sueños de unos jovencísimos futbolistas, que se enfrentan a sí mismos para llegar a lo más alto. Después vemos a los veteranos, y en ellos descubrimos el mismo espíritu: “Somos novatos. No conocemos los caminos, ni las reglas. Solo tenemos ilusión”. Ese es el mensaje de Audi.

La relación de esta marca con ambos clubes viene de lejos. Desde hace una década es patrocinador oficial del Real Madrid C.F., y desde hace siete años, lo es también del club azulgrana. Este doble patrocinio le permite hacer anuncios como éste, que preparan el espíritu de los espectadores ante al clásico enfrentamiento de los dos equipos.

Para vencer, es necesario luchar y sufrir. Recomenzar siempre, estar siempre aprendiendo. Y esto también cuando ha pasado la juventud, incluso aunque peinemos canas. Siempre necesitaremos, en nuestra vida, el espíritu de los “novatos”.

domingo, 15 de junio de 2014

La niña que soñaba con tocar el violín

Jaume Figa, un seguidor de este blog, me envía por mail este anuncio de Thailandia. Es una historia preciosa de superación personal, pero también de amor a la música y, sobre todo, de amistad delicada entre un anciano comprensivo y una muchacha soñadora.
  
Al principio, vemos a una niña que contempla a un violinista vagabundo. El relato se centra en el sonido: los primeros acordes del Canon de Pachelbel, en tono bajo y apagado; los ruidos y bocinazos de la calle; la voz gritona de su hermana que echa por tierra todos sus sueños: “¿Un pato que puede volar? ¿Y un muerto que toca el violín?”. Es lo que había escrito en una redacción… Entonces descubrimos que la chica es sordomuda, y que –abatida por la crudeza del entorno– ha dejado el más hermoso de todos sus sueños: aprender a tocar el violín.

El viejo vagabundo, que por su edad debería estar de vuelta de todo, es quien enciende en ella la llama de la ilusión. “¿Ya no tocas el violín?”, le pregunta por gestos; y ella baja la cabeza avergonzada. Más tarde, desahoga su pena con él: “¿¡Por qué soy diferente a los demás!?”. Y él responde, también con gestos: ¿Y por qué tienes que ser tú como los demás?. En el silencio de la conversación sin palabras, el viejo le confía su paradójico secreto: “La música… es algo visible. Cierra tus ojos, y lo verás”.

Empieza entonces el Canon de Pachelbel, ahora con más alegría y vitalidad. Es lo que él tocaba, lo que ella –intuimos- aprendió antaño del vagabundo. Y vemos cómo crece su espíritu, y la música, y el afán de aprender. “Oímos” su mejora, su crecimiento, su lucha...

Esta historia de una sordomuda que aprende a tocar el violín -contra todo pronóstico, contra la lógica de los sentidos- es una enseñanza vital en toda regla. Nos habla de abrir nuestro corazón a la esperanza, de creer que los sueños son posibles, y de luchar por conseguirlos con todas nuestras fuerzas. El amor mueve montañas. Y la fe también. Por eso, esa hermosa solidaridad entre los desvalidos –una sordomuda y un viejo de la calle– es el mejor espejo donde podemos mirarnos para aprender a vivir.

Por favor: enviadme más historias como ésta, y difundid este anuncio entre aquellos que puedan necesitar hoy un mensaje de esperanza.

domingo, 9 de marzo de 2014

"Regreso a casa": Homenaje a las tropas y a sus familias


El año pasado, en el descanso de la Superbowl, un anuncio de Jeep conmovió profundamente a medio Estados Unidos y fue elegido como uno de los mejores del año.

En esta historia, la narración va "in crescendo". Lo primero que vemos es una pantalla oscura y unas palabras fuertes, como gritos silenciosos: “We Wait. We Hope. We Pray” (“Nosotros esperamos, anhelamos, rezamos… hasta que vuelvas a casa”). Pronto descubrimos que es un homenaje a las tropas que vuelven tras una misión humanitaria, una carta abierta a los hombres y mujeres que han cumplido una tarea costosa en cualquier parte del globo.

La banda sonora llena por completo la escena, y comienza la narración de Oprah Winfrey, la conocida presentadora de TV: “Habrá una silla vacía, una luz encendida, tu cena preferida esperándote…”. Porque, mientras estabas allí, alguien mantenía viva la llama del recuerdo: “En tu hogar, en tu entorno, en nuestros corazones, te hemos echado de menos…”.

Sin embargo, el anuncio no nos muestra a los soldados, trabajando esforzadamente en algún lugar inhóspito. En su lugar, vemos a sus hermanos –abatidos– recordándoles en la escuela; a sus madres –doloridas– extrañando su presencia; a sus maridos o a sus esposas –afligidos por el recuerdo– sacando adelante la familia.

El anuncio nos habla de muchas cosas: del deber cumplido en circunstancias difíciles, del trabajo realizado en servicio a los demás, de la recompensa interior tras superar una dura prueba y de la felicidad desbordante cuando se vuelve a casa. Pero, más aún, nos habla de las personas que nos quieren cuando pasamos por momentos de incertidumbre.

Con demasiada frecuencia, al pensar en las guerras y en las misiones de paz pensamos que son algo que les afecta a “ellos”, a los soldados (o a los voluntarios, a los miembros de una ONG o de una labor misional o religiosa). Y, con independencia de lo que pensemos sobre la vida militar, nos olvidamos de lo que experimentan quienes les vieron partir: un dolor lacerante por la ausencia, un temor irreprimible por lo que pueda suceder. Y ese recuerdo constante, angustioso, que se clava en el alma y que lleva a sufrir, a llorar, a rezar…

Por eso, este anuncio puede ser visto como un homenaje a las tropas que regresan a casa, y es verdad que lo es. Pero, para mí, es sobre todo un homenaje a quienes supieron llevar esa angustiosa separación y se esforzaron por seguir adelante. El heroísmo de lo cotidiano, que tantas veces resulta más arduo y difícil que el otro.

domingo, 23 de junio de 2013

Spot de la semana: "Celebra lo que tienes, aprende a ser feliz"

Mahou ha vuelto a dar en el clavo. Su campaña, "Celebra lo que tienes", es un mensaje optimista y desenfadado: justo lo que necesitamos en estos momentos de abatimiento. Siempre, incluso en las situaciones más difíciles, hay motivos para la esperanza.

El spot arranca con una inmensa sombra que oscurece la faz de la tierra. Un hombre sale a mirar a la entrada de la cafetería mientras otros atisban asustados en el interior, tras una persiana desvencijada. La mancha oscura se transforma en una gigantesca nave espacial, primicia de una invasión extraterrestre –metáfora del momento que estamos atravesando–  y todo parece presagiar una hecatombe.

Justo entonces oímos la voz desenfadada e irónica del hombre que ha salido del bar: "Ahora, ¿no? Ahora que estamos de bajón vienes a conquistarnos. Pues deja que te diga una cosa: no nos conoces... Nosotros, con muy poco, nos venimos arriba. Porque aquí todos, absolutamente todos, tenemos una canción; y cada vez que suena, no sé cómo, pero los problemas desaparecen".

Suena entonces una de las canciones más emblemáticas y reconocibles de Dire Straits, y la hecatombe se transforma en entusiasmo. El spot se convierte literalmente en un canto a la visión positiva, con un mensaje reconfortante y claro: no hay nada lo suficientemente malo que pueda nublar nuestro futuro.

Porque la felicidad está en los detalles, esas cosas pequeñas que vivimos cada día, y que dan sentido a nuestra existencia; esas que pueden convertir un día normal en un día festivo y alegre: tu canción favorita sonando en la radio, un golazo que ha metido tu equipo, el primer día de verano, unas cañas con los amigos…

Mahou Cinco Estrellas vuelve a hacer hincapié en el valor de la amistad y de la familia para afrontar las situaciones difíciles. Por eso escuchamos la declaración de nuestro gran secreto: "Y tenemos amigos que no son amigos, ¡son hermanos!". Y unos abuelos que son todo dulzura, con los que siempre agrada conversar...

Ante este discurso, el OVNI da media vuelta y se va, dejando un día soleado y espléndido. No hay extraterrestre que pueda vencernos si estamos unidos... Un mensaje muy positivo que anima a no rendirse nunca. ¡Bravo por Mahou!

domingo, 9 de junio de 2013

Spot con valores: "Amistad y superación en el deporte"

Sonsoles Esteve, seguidora del blog, me envía este anuncio para la sección “Spot con valores”. Es un anuncio precioso, que rezuma esperanza y optimismo, que estimula y alienta en el afán de superación.

Arranca con una situación dramática. Un joven futbolista sufre una entrada violenta que le destroza la rodilla y los ligamentos. Su brillante porvenir se tambalea en un segundo. La cara que pone al escuchar el diagnóstico, y la que vemos en la silla de ruedas, lo dicen todo: “Mi carrera se ha terminado. Ya no puedo hacer nada en la vida”.

Pero entonces empieza la lucha, el esfuerzo personal. Tras la operación quirúrgica, comienza el largo calvario de la rehabilitación. Es el momento de la renuncia, del sacrificio, del vencer las propias limitaciones. Ahí es donde el coraje adquiere su dimensión más honda y más bella. Ahí es donde el afán de superación revela heroísmo: “No puedo defraudar a todos los que creen en mí”.

En ese empeño, no le faltan ayudas. Entre ellas, emerge la figura del fisioterapeuta: un médico animoso que es también un amigo, alguien que sabe estar tanto en los éxitos como, sobre todo, en los fracasos. Alguien que trabaja en silencio, que tiene que aguantar los desánimos y los desaires, los momentos de abatimiento y los gestos de suficiencia. Alguien que sabe mucho de humanidad, que sabe cuándo tensar la cuerda y cuándo debe aflojarla para que no se rompa: la frágil y delicada cuerda del esfuerzo.

Y al final, acontece el milagro. La última escena es grandiosa. Es difícil no conmoverse al asistir a ese bello desenlace. Una historia magnífica, que estimula e inspira, que ayuda a comenzar la semana con ilusión y optimismo.

¡Ah! Y es también un homenaje a las profesiones de servicio: no sólo la del fisioterapeuta; también la de la enfermera, el profesor, la madre de familia... Todas esas profesiones poseen la hermosura del sacrificio escondido. Son personas que saben apoyar cuando es necesario y aguantar los desplantes, porque saben mucho de cariño y de humanidad... Ojalá que esas profesiones abunden siempre en nuestra cultura. Y que su modelo sirva de estímulo para el trabajo de todos.

domingo, 2 de junio de 2013

Spot con valores: "¿Y si nos levantamos?"

En su línea optimista y esperanzadora, Coca-Cola lanzó hace dos meses su campaña contra el sedentarismo y la obesidad. Enarbolando la bandera de la vida sana, proclamó su confianza en las personas para cambiar este mundo, que parece navegar a la deriva, y tomar las riendas de nuestra existencia para hacerla mucho mejor.

Desde el comienzo del spot, las estadísticas sobre el futuro dibujan un panorama negro y desolador: “En el año 2030, el 58% de los adultos será obeso y nuestra alimentación será cada vez más deficiente. El 60% de la población vivirá en ciudades, y pasaremos sentados o tumbados la mayor parte del tiempo. A pesar de todo, seguiremos estresados”. Quizás el dato más inquietante es el que se refiere a la infancia: “En el año 2030, el 60% de los niños no habrá visto nunca una vaca…”. Como en las películas de ciencia-ficción, el futuro es tecnológicamente más avanzado, pero también más inhumano.

Sin embargo, mientras oímos todo eso, la imagen nos ha ido mostrando un mundo diferente. Hemos visto gente haciendo footing por las calles y marchándose de excursión el fin de semana. Hemos visto gente mayor cuidando su huerto urbano en la azotea; y, sobre todo, hemos visto niños correteando alegres por el campo”.

Y es que, como afirma la voz en off, “la única estadística real es que el 100% de las estadísticas las hacemos nosotros”. Y nosotros podemos cambiar el futuro. Somos libres de decidir qué es lo que queremos para nosotros y acometerlo decididamente, por costoso que resulte. Podemos ser mejores o peores. No estamos determinados al fracaso. Porque la semilla de maldad o de pereza que anida en nuestro interior, puede ser combatida –con creces- con esa otra semilla de bondad y de superación que también está en nuestra alma, y que es mucho más fuerte que la otra.

Sí, es una gran campaña. Una manifestación de que la publicidad ya no puede contentarse con exponer las bondades de un producto. Hace falta “engagement”: esa palabreja tan de moda en el marketing actual y que no es otra cosa que implicación. Como consumidores, necesitamos ver que las marcas nos ofrecen algo más: que se preocupan por nosotros, que se implican en nuestra vida. Que, con la publicidad, nos hacen la vida más agradable y hermosa. Porque, en definitiva, nos interesa una “publicidad con valores”. Eso es lo que todos –yo, al menos- deseamos ver en los anuncios.