martes, 26 de enero de 2010

¿Amor o sentimiento? (Una canción de "El violinista en el tejado")

Actualmente mucha gente confunde amor y sentimiento. Y hay un punto de verdad en esa asociación: cuando siento afecto por una persona, tiendo a amarla; y cuando me empeño en amar, acabo sintiendo amor hacia ella. Pero no son lo mismo, porque amar supone entregarse al otro.

Olvidar eso puede llevar a la triste situación que atraviesan algunos matrimonios: “Ya no la amo, porque ya no siento nada por ella”... Si el amor sólo es algo sensible, algo que irrumpe en mi vida y me arrastra, y en lo que yo apenas pongo de mi parte... Si sobre ese afecto no construyo el cariño –a base de mil detalles, con el esfuerzo por conocer al otro, por comprenderlo y hacerlo feliz- el sentimiento se agosta y llega el hastío: porque lo sensible apenas roza lo más hondo de mi alma.

Afortunadamente, cabe otro amor. Más firme y auténtico, en el que pongo no sólo el corazón, sino también la inteligencia y la voluntad: un amor radicado en la persona entera, en el deseo firme de querer al otro.

Un ejemplo de ese amor auténtico lo encontramos en la película El violinista en el tejado (1971), de Norman Jewison. Este musical, basado en la novela Las hijas de Tevye, del escritor ruso Sholom Aleichem, se ambienta en una comunidad judía de la Rusia zarista, a principios del siglo XX.

El filme cuenta la historia de Tevye, un pobre lechero de Anatevka que lucha por sacar adelante a su familia en el marco de las tradiciones judías. En concreto, se esfuerza en conseguir novio a Tzeitel, su hija mayor, para la que no puede aportar ninguna dote. Al fin consigue que el rico carnicero –feo, malhumorado y glotón- acepte la mano de su hija mayor. Pero cuando se lo cuenta a ella, Tzeitel se echa a llorar y le dice que quiere casarse con el sastre del pueblo. “¡Pero si es un muerto de hambre, que apenas tiene para vivir!”, exclama Tevye. Y su hija responde: “Sí, pero yo le amo”.

La siguiente escena nos traslada al interior de la casa. Tevye le cuenta a Golde, su mujer, la decisión de la muchacha –que rompe la tradición judía– y la razón que aporta: que le quiere. De repente, surge la duda –la crisis– en el interior de Tevye: “Golde, a ti y a mí nos prometieron nuestros padres...”. Una pausa, un cruce de miradas y, al fin, una pregunta inquietante: “Golde, ¿tú me amas?”.

La mujer intenta evitar la conversación. (¿A qué viene cuestionar a estas alturas el amor en nuestro matrimonio?). Hace ademán de irse a la cocina, pero él se pone a su lado, e inicia la famosa canción: “But do you love me?”. Ella se revuelve y cambia de conversación, pero es en vano:

-Golde, la primera vez que te vi fue el día de nuestra boda... Yo estaba asustado.

-Y yo estaba avergonzada...
- confiesa la mujer, cediendo en su resistencia.

-También yo. Pero mi padre y mi madre me dijeron que aprenderíamos a amarnos mutuamente; y ahora, Golde, te pregunto: tú ¿me amas?

Golde se vuelve de espaldas, alza su mirada hacia el infinito, y abre al fin su corazón:

- Durante veinticinco años te he lavado la ropa, te he preparado la comida y he limpiado nuestra casa... Cada noche te he esperado junto al fogón, con la mesa preparada... Durante veinticinco años he aguantado tus berrinches y tus borracheras, y también he saboreado tus abrazos... Durante veinticinco años he vivido contigo, he luchado contigo... Te he dado cinco hijas, y he compartido tu mesa, tu lecho y tu casa. Si eso no es amor, entonces ¿qué es amor?

-Entonces, ¿me amas?

-Sí, supongo que sí.

-Y yo supongo que también te amo... Eso no cambia nada, pero incluso así, después de veinticinco años, es bonito saberlo...

“No sé si entonces te amaba -podría decir ella- pero sé que en estos veinticinco años he aprendido a quererte”. Y es que todos podemos aprender a querer, también cuando el afecto desaparece.

Para que la disfrutéis, os dejo esta preciosa canción (2' 50"), en versión original con subtítulos.


sábado, 9 de enero de 2010

Las mejores películas de cine espiritual en 2009

En dos post recientes (30.XII.09 y 2.I.10) publiqué los listados de "Las mejores películas de cine espiritual" en 2008 y en 2007, respectivamente. En este post recojo la valoración que el profesor Peio Sánchez, director del Departamento de Cine del Arzobispado de Barcelona, acaba de publicar respecto a las mejores películas de temática espiritual correspondientes a 2009.

Al hacer este elenco, este profesor lo presenta como "un material válido para la recuperación educativa y pastoral a través del dvd”. Y añade: “Nos parece hoy imprescindible elegir bien lo que vemos para ser mejores personas. Y creemos que este tipo de cine invita a profundizar en los grandes interrogantes, propone una mirada abierta al misterio d Dios y provoca a ser buena gente”.

Nosotros hemos escogido ocho de esas diez. El año señala en cada cinta la fecha del estreno original, aunque en España todas fueron estrenadas en el 2009.

1. Gran Torino (2008), Clint Eastwood,
“En Gran Torino, Clint Eastwood ha sabido contar una historia sencilla como una enorme fuerza dramática planteando temas espirituales de calado como el sentido del perdón, la redención como sacrificio o el camino de conversión. Y desde el punto de vista cristiano no solamente presenta una imagen positiva de la Iglesia representada en el padre Janovich sino que también ofrece una poderosa imagen crítica en las decisiones finales del protagonista”.

2. Amazing Grace (2006), Michael Apted.
“Este homenaje a William Wiberforce --un parlamentario de la Cámara de los Comunes, que dedicó, desde su juventud, su actividad política a la lucha contra la esclavitud y las injusticias sociales- se presenta con una magnífica puesta en escena y una serie de actuaciones excepcionales. Marcada profundamente por la perspectiva social cristiana es una película imprescindible para conocer la fuerza ética del Evangelio y su herencia en nuestra cultura”.

3. Katyn (2007), Andrzej Wajda,
“Sobrecogedora película del maestro polaco Andrezej Wajda. Este testamento fílmico trata del genocidio de Katyn perpetrado por el comunismo soviético en 1940 y que afectó personalmente al director ya que su padre era uno de los 20.000 oficiales y ciudadanos polacos asesinados. Narrada desde la perspectiva de los supervivientes, especialmente mujeres, es un himno a la reconciliación desde la memoria que busca la verdad. La fe católica se muestra con intensidad en distintos momentos pero de forma más contundente en los últimos minutos”.

4. Slumdog Millionaire (2008), Danny Boyle.
“El director Danny Boyle, de formación y convicciones cristianas, ha sabido contar una dura historia sobre la superación desde la miseria hasta la victoria. Narrada como un cuento de hadas, sigue la historia de tres muchachos que nacen en las barracas de Calcuta, y como desde el protagonista de Jamal verán como triunfa la bondad y el amor más allá de la injusticia y la violencia. La historia nos presenta una intriga que mueve al espectador a la esperanza y que invita a reconocer la presencia de la Providencia que acompaña los acontecimientos respetando la libertad pero alentando la bondad”.

5. The Visitor (2007), Thomas McCarthy.
“Es la historia de una visita de gracia en la que se ve envuelto un oscuro profesor universitario, genialmente interpretado por Richard Jenkins, que tras quedar viudo vive en el sinsentido y al que le cambiará la vida su encuentro con Tarek. Este sirio que lleva la percusión en su corazón representa la alegría y las ganas de vivir que faltan al protagonista. En este itinerario de transformación veremos como crece en él la sensibilidad y el compromiso, la capacidad de amar y el ejercicio responsable de la libertad. Una película que además es un grito contra la injusticia de las leyes de inmigración”.

6. La caja de Pandora (2008), Yesim Ustaoglu.
“La enfermedad de Alzheimer de la abuela abrirá la caja de Pandora de una familia que vive en la orilla de la infelicidad. Como si una maldición cayera sobre ellos, cuando la anciana, una genial Tsilla Chelton de 89 años, desaparece de casa. Con esta fuga comienza un periplo hacia la verdad que les implicará a todos ellos, cuando han de acudir a una aldea de montaña en la costa del Mar Negro. La lucidez de la demencia no logrará doblegar el desvarío de los instalados en la comodidad o en el fracaso; pero sí logrará mover a los que sienten que la vida va mucho más allá y que siempre están dispuestos a subir a una montaña, aunque ya la fuerzas sean escasas. Una alianza donde los más viejos transmiten la esperanza a los más jóvenes”.

7. Despedidas (2008), Yojiro Takita.
“Daigo, un violonchelista en paro, descubre su vocación cuando abandona Tokio con Mika, su mujer, y acude a la ciudad y casa donde vivió su infancia. Un proceso lento y sorprendente le convertirá en un especialista en el nôkan, ritual mortuorio japonés que supone una rememoración del difunto desde el acto de embalsamamiento. En su aprendizaje se irán cruzando una serie de historias de reconciliación de los vivos con los muertos e irá, poco a poco, abriendo su propia historia a un camino de pacificación. La película nos permite contemplar la muerte con una perspectiva distinta”.

8. El erizo (2009), Mona Achache.
“Adaptación del famoso libro de Muriel Barbery ‘La elegancia del erizo’ y que supone el primer largometraje de la directora francesa Mona Achache. Basada en el contraste de dos personajes: por una parte, una niña con un rico e inteligente mundo interior; por otra parte, la portera del número 7 de la calle Grenelle, una mujer descuidada y un tanto huraña. Pero ambas tendrán un secreto que saldrá a la luz con la llegada de Kakuro Ozu, un elegante viudo japonés. Esta revelación servirá de disculpa para comprender el secreto profundo de las personas y cómo a veces lo esencial no está en las apariencias”.

Vía: Camineo

sábado, 2 de enero de 2010

Las diez mejores películas de cine espiritual en 2007

Para completar la información de un post anterior, relativa a 2008, y a la espera de recibir pronto el listado correspondiente a 2009, ofrezco ahora el elenco de "las 10 mejores películas de cine espiritual de 2007", tal como fue publicado en Forum Libertas. La selección es del Departamento de Cine del Arzobispado de Barcelona:

1. La vida de los otros, de Florian Henckel von Donnersmarck.
El capitán Gerd Wiesler, magistralmente interpretado por el recientemente fallecido Ulrich Mühe, como oficial destacadamente eficaz de la Stasi, la policía secreta de la antigua República Democrática Alemana, es el encargado de espiar a la pareja formada por el prestigioso dramaturgo y director Georg Dreyman (Sebastian Koch), y su novia, la actriz Christa-Maria Sieland (Martina Gedeck). Las actividades opositoras del intelectual serán descubiertas por una vigilancia que vulnera toda intimidad, pero que al mismo tiempo mostrará al espía el verdadero rostro de sus víctimas.

2. Luces al atardecer, de Aki Kaurismäki.
Aki Kaurismäki nos tiene acostumbrados a un cine que permite una lectura trascendente de acontecimientos simples y de personajes menores, como si lo más grande y mejor se transparentase en lo más insignificante. La posibilidad de una lectura espiritual del espectador indica hasta qué punto el director, con su cine, es capaz de comunicar incluso más allá de su voluntad deliberada de expresión, algo que sin duda ha de ser reconocido, en legítimo sentido, como arte.

3. Disparando a perros, de Michael Caton-Jones.
Ruanda, 1994. En plena amenaza de genocidio, la Escuela Técnica Oficial dirigida por un sacerdote católico y bajo el amparo de la ONU se convierte en el único lugar seguro para tutsis y hutus moderados. Cuando las fuerzas internacionales deciden retirarse, se produce una espantosa masacre. La denuncia que dio origen a la película, filmada ya en la reconocida Hotel Rwanda de Terry George, invita a superar la indiferencia sobre África y a asumir la responsabilidad que Occidente contrajo con el genocidio, y también con su antes y su después. Para romper este silencio informativo y ético se nos presenta el sufrimiento y el valor de la entrega de aquellos que permanecieron solidarios en la hora del desastre.

4. Después de la boda, de Susanne Bier.
Jacob, un danés de cuarenta años, lleva diez en la India, trabaja en un orfanato que recoge niños de la calle. La institución está en una situación económica desesperada. De pronto, se recibe una oferta inopinada de Jorgen, un hombre de negocios que está dispuesto a hacer una donación muy generosa, pero pone como condición que Jacob viaje a Dinamarca para entrevistarse con él. Al término de la primera entrevista, pregunta a Jacob si tiene planes para el fin de semana. Ante la respuesta negativa, le invita a asistir a la boda de su hija Anna. Eso lo cambiará todo.
Esta película danesa realizada casi desde los postulados Dogma, nos ofrece una trama dramática compleja y sorprendente.

5. El buen nombre, de Mira Fair.
Centrada en el personaje del joven Gogol, nos muestra a sus padres, Ashoke Ganguli, un hombre honesto y generoso, y Ashima, una cantante de música tradicional, que al casarse se trasladan a vivir en Nueva York. El esfuerzo de fidelidad a las tradiciones indias y de integración de los progenitores contrastará con el estilo más individualista, consumista y de vacío espiritual del protagonista, que decide renunciar a su primer nombre como señal de autonomía y plena inserción occidental.

6. Once, de John Carney.
Bellísima historia de amor, sencilla, sincera y realista, que fue galardonada con total merecimiento con el Premio del Público en el Festival de Sundance 2007. El protagonista es un joven que cada día se aposta con su guitarra en Grafton Street, la calle peatonal más emblemática de Dublín. Un día, una chica que vende flores en la misma calle le escucha con gusto y le pregunta acerca de su vida. La gran originalidad del filme es el conjunto de canciones, que no son un mero adorno, sino la esencia de la historia. Y a este singularísimo musical se une una historia de amor portentosa, aunque discreta. El título de la película da pistas acerca de lo que vemos: el amor puede nacer de nuevo. Hay en el film de Carney una valiente y enriquecedora visión de la familia, con personajes magníficamente resueltos, como el padre del protagonista.

7. Sin destino, de Lajos Koltai.
Primer largometraje realizado por este director de fotografía húngaro, se basa en la obra del premio Nobel de Literatura Imre Kertész Sin destino. Con una mezcla de autorreferencia y distancia irónica se nos presenta la historia de año y medio de la vida de un adolescente en los campos de exterminio nazis.

8. El final del espíritu, de Jim Hanon.
Nuevamente, otra película en clave de testimonio. En este caso basada en el asesinato de cinco misioneros evangélicos en plena selva ecuatoriana en 1956 y el proceso de reconciliación de sus familia con la tribu Huaorani. Es un film con una factura sencilla, sin medios espectaculares, y a pesar de tener un guión demasiado previsible no cae nunca en el simple maniqueísmo.

9. La boda de Tuya, de Wang Quan'an.
Una película menor, pero llena de belleza y bondad, que recibió el Oso de Oro del último Festival de Berlín. Narra la fortaleza serena de Tuya, una joven que vive en los desiertos de la Mongolia interior cuyo esposo ha quedado imposibilitado y que tiene a su cargo dos hijos pequeños. Sus esfuerzos de supervivencia, sobre todo cuando un médico le indica que su espalda no resiste trabajar tan duro, parecen abocados al fracaso. A la vista de su situación, su marido intenta convencerla para que se divorcie de él y pueda volverse a casar. A pesar de que la trama gira en torno a un divorcio, reivindica en cierto modo la unión familiar, presentando a una pareja capaz de superar las dificultades, que antepone el bien del otro por encima de todo.

10. Cuatro minutos, de Chris Kraus.
Jenny es una joven presidiaria violenta pero inteligente que toca prodigiosamente el piano. Una anciana profesora pronto la tutela desde una severidad que cuadra bien con el carácter de la joven y que servirá para el acercamiento mutuo. La confianza en los dones de Dios y en el poder redentor de la belleza a través de la música plantea un proceso de reconstrucción de las diferentes historias que se ven conducidas hacia la liberación. Hay una confianza básica en que, por destrozado que esté un ser humano, siempre es posible la rehabilitación.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Las mejores películas de cine espiritual en 2008

En estas fechas, comienzan a llegar a los medios de formación los listados con “las mejores películas” del año a punto de terminar. Mientras llegan los elencos correspondientes a 2009, voy a ofrecer uno que me parece interesante: “las mejores películas de cine espiritual del año 2008”.

Fue elaborada por Peio Sánchez, Director de la Semana de Cine Espiritual de Barcelona, y publicada en Cinemanet. De las diez allí recogidas, he seleccionado ocho y las he colocado en otro orden, con nuevos comentarios también. Éste es el resultado:

1. Bella, de Alejandro Monteverde
En la cocina de un restaurante mexicano se juntan dos “náufragos” de la existencia: José, un futbolista de élite sumido en la melancolía, y Nina, una joven sin familia ni esperanza que un buen día se sabe embarazada. Para colmo, es despedida en el trabajo por llegar tarde. José le apoya y, sabiendo que nunca ha tenido la felicidad de una familia, se toma un día de vacaciones y la lleva a su casa para que conozca a sus padres. Entre los dos nace un sentimiento de sintonía y acompañamiento que les ayudará a superar sus traumas respectivos y afrontar el gran problema de Nina: va a ser madre cuando no está preparada para ello, y cuando todos los recuerdos de su infancia son oscuros y amargos. Nina no ve otra salida que abortar, pero José le ayuda a descubrir el gran regalo de la vida humana.

2. Alexandra, de Alexandr Sokurov
Aleksandra, una anciana, viaja en un convoy militar ruso a una zona de guerra innombrada, aunque se trata evidentemente de Chechenia. Va a visitar a su nieto Denis, capitán en un campamento militar, y la única familia que le queda. Interpretada de modo formidable por Galina Vishnevskaya, conocida en su país como soprano, de vida a esa abuela atenta a su nieto, del que sabe por sus medias palabras que ha intervenido en acciones brutales, y que sus manos están manchadas de sangre.
Cine de autor con mayúsculas, contemplativo y muy humano, que lanza una mirada a la guerra diferente, nada politizada ni cargada de amargos reproches. Su cámara es testigo mudo de las andanzas de la protagonista. Un canto a la capacidad contemplativa del ser humano; en ese contexto, la oración se presenta como el único camino para una profunda conversión.

3. El Intercambio, de Clint Eastwood
Película de culminación, casi de testamento fílmico, de este gran director. Basada un hecho real de 1928, cuenta la lucha de una joven madre soltera que se enfrenta al gobierno corrupto de la ciudad de Los Ángeles cuando busca a su hijo Walter desaparecido misteriosamente. Los temas espirituales son el implícito fundamental del argumento: el sentido de la esperanza, la posibilidad de la condenación, la Iglesia como memoria social de la justicia y protección de los débiles, la vida eterna y el coraje para vivir.

4. Lars y una Chica de Verdad, de Craig Gillespie
Esta película independiente que se inicia como comedia y culmina como drama cuenta la historia de un joven con dificultades de relación que compra una muñeca hinchable para dialogar con ella y así superar la timidez. La terapeuta aconseja a la familia y al entorno que le sigan la corriente, y esto dará lugar a una interesante y personal revolución. Se trata de una cinta sobre la comunicación y el crecimiento humano, sobre el dolor y la soledad. Además ofrece una visión de la fe en Jesucristo y de la Iglesia muy positiva, que ayuda a crecer en confianza y a dar sentido a la propia vida.

5. La Escafandra y la Mariposa, Julian Schnabel
Basada en la novela autobiográfica de Jean Dominique Bauby, carismático redactor jefe de la revista francesa Elle, quien sufrió una embolia masiva en 1985. Después de pasar 20 días en coma se descubrió que era víctima del "locked-in syndrome" (encerrado en sí mismo). Totalmente paralizado, sin poder moverse, comer, hablar ni respirar sin asistencia, se ve prisionero de su propio cuerpo, y sólo es capaz de comunicarse con el exterior mediante el parpadeo de su ojo izquierdo. Historia conmovedora, que huye del sentimentalismo fácil y aborda con valentía temas como el sufrimiento, el deseo de morir y de vivir, la atención de los tetrapléjicos, el sentido de la vida, la espiritualidad. El cineasta aporta mucho de su cosecha, pero a la vez sabe jugar con los símbolos originales imaginados por Bauby, como el de sentirse atrapado dentro de un claustrofóbico traje de buzo, o la capacidad de expresarse moviendo los párpados, como si del batir de las alas de una mariposa se tratara.

6. La Ola, de Dennis Gansel
Alemania hoy. Durante la semana de proyectos, a un profesor de instituto se le ocurre la idea de un experimento que explique a sus alumnos cuál es el funcionamiento de los gobiernos totalitarios. En apenas unos días, lo que comienza con una serie de ideas inocuas como la disciplina y el sentimiento de comunidad se va convirtiendo en un movimiento real: LA OLA. Al tercer día, los alumnos comienzan a aislarse y amenazarse entre sí. Cuando el conflicto finalmente rompe en violencia durante un partido de waterpolo, el profesor decide no seguir con el experimento, pero para entonces es demasiado tarde, LA OLA se ha descontrolado...
Filme que plantea directamente el problema del mal y su expansión en nuestras sociedades. Basada en un hecho real: el experimento que en 1967 realizó Ron Jones en un instituto de California para intentar explicar el origen de los regímenes autocráticos. Reflexión sobre el mal culpable, sin tapujos, donde lo preocupante es la naturalidad con la que se desencadena el proceso y como el ser humano necesita una lucidez acompañada para salir de este perverso mecanismo que sigue siendo una amenaza.

7. Ahora o Nunca, de Rob Reiner
A pesar de algunas limitaciones del guión, las magníficas actuaciones de Jack Nicholson y de Morgan Freeman añaden profundidad dramática a la historia de fondo: dos amigos que se conocen en el hospital y reciben a la vez la noticia de su próxima muerte se lanzan a cumplir una lista de deseos antes de que sus vidas se acaben. Elaborada desde el contraste interpretativo de caracteres y posicionamientos ante la vida es una magnífica reflexión sobre la amistad, la fe en Dios y la esperanza en el más allá. Impresionante el diálogo en el avión sobre la existencia de Dios.

8. Cometas en el Cielo, de Marc Forster
La película se inicia en San Francisco donde Amir acaba de publicar su primera novela. En ese momento recibe una carta desde Pakistán que le recuerda una dolorosa traición. Estamos en el Afganistán de 1978, y su infancia se desarrolla feliz como hijo de una rica familia pastún. Allí cuenta con la amistad de Hassan, hijo de un sirviente de su padre, de etnia hazara. Los amigos juegan con las cometas al viento, ayudándose uno al otro. Sin embargo, el choque con el fundamentalismo y la debilidad interesada del joven pastún les separarán casi para siempre.
Basada en el best-seller de Khaled Hosseini, relata con profunda emotividad la historia de una amistad, una familia, terribles errores y amor redentor. El filme habla de los errores -o siendo más claros, los pecados- que todo ser humano comete, junto al sentido de culpa, y la posibilidad de reparar por ellos y redimirse a través del perdón y la entrega al otro, y por la mirada a Dios, resumida en la frase "Hay un camino para volver a ser bueno".

lunes, 28 de diciembre de 2009

Versiones cinematográficas de "Cuento de Navidad"

En el post anterior hablaba de la última versión de “Cuento de Navidad”, dirigida por Zemckis y producida en 3D por Disney Studios. Allí anunciaba que iba a comentar algunas de las numerosas adaptaciones cinematográficas que se han hecho a partir del cuento de Dickens.

La primera data de 1901: “Scrooge, or Marley’s ghost”, realizada por Walter R. Booth. Dura sólo 5 minutos, pero resume lo más conocido del relato. Su principal novedad radica en que, para suprimir personajes, es el propio Marley, el difunto socio de Scrooge, quien hace ver al anciano su pasado, su presente y su futuro.



En 1910 se estrena “A Christmas Carol”. Es la versión muda más popular, una producción norteamericana con buenos efectos especiales, que cuenta todo el argumento en tan solo 17 minutos. De hecho, es sorprendentemente muy dinámica. Marc McDermott, uno de los mejores actores del Estudio de Edison, interpreta el papel de Scrooge. Y lo hace bastante bien.

En 1928 se filmó la primera película hablada, realizada por Hugh Croise. Hoy apenas conocida.

En 1935, Henry Edwards haría su “Scrooge”, con el actor Seymour Hicks en el papel del avaro (tanto anciano como joven, lo cual resulta llamativo a sus sesenta y tantos años). Fue notorio su atrevimiento al mostrar muerto al Pequeño Tim en las Navidades Futuras, algo que solo se trata de forma elíptica en la mayoría de las versiones. Aquí ofrezco la película completa.



En 1938, la Metro-Goldwyn-Mayer rodó “A Christmas Carol” (1938), realizada por Edwin L. Marin. La versión clásica por excelencia: llena de sentimiento, muy melodramática, en un cuidadoso blanco y negro. Reginald Owen dio vida al Scrooge de toda la vida, aquel en el que se han inspirado todos sus sucesores.

En 1947, tenemos la primera versión hecha en España: “Leyenda de Navidad”, de Manuel Tamayo.

En 1951 Brian Desmond Hurst dirige "Scrooge", otra versión clásica, muy popular y repleta de estrellas británicas que recitan con deje teatral los diálogos de Dickens. Alastair Sim da vida al avaro, justificando su conducta miserable por la influencia de un mentor miserable. Es la versión que retrata de forma más amable la figura de Scrooge.

De 1970 es el musical “Muchas gracias, Mr. Scrooge”, de Ronald Neame. Con Albert Finney como Scrooge y Alec Guinness como su difunto socio Marley. Es una de las versiones más populares en el mundo anglosajón, y dejó deslizar, sobre todo gracias a las interpretaciones, cierto humor sardónico en la historia original. Podéis ver aquí la impresionante entrada de Marley/Guiness en la habitación de Scrooge.



En 1983 la Disney rueda la versión en dibujos animados: “Una Navidad con Mickey”. Estaba claro que el Tío Gilito (llamándose Scrooge en su encarnación original), tenía que tener su correspondiente adaptación del cuento. Aquí el humor vence al sentimiento, aunque no falta la enseñanza moral que esta fábula encierra.

En 1984 hay una nueva producción británica: "A Christmas Carol", con George C. Scott en el papel de Scrooge y un amplio elenco de actores ingleses.

En 1988 se estrena “Los fantasmas atacan al jefe”, una adaptación en clave de comedia, con protagonismo absoluto de Bill Murray, dirección de Richard Donner y manifiesta intención de aprovechar el éxito de Los Cazafantasmas. A pesar de lo descarado del proyecto, la película fue un éxito, lo que demuestra el carismo y la atemporalidad de Cuento de Navidad.

En 1992: “Los Teleñecos en Cuento de Navidad”. Junto a los famosos teleñecos, tres actores dan al cuento un aire relamente nuevo: Michael Caine como Scrooge, y Statler y Waldorf como “Marley duplicado” que llegan para atormentar a su antiguo socio. Cameos de todos los Muppets en esta película que reactivó la franquicia de los teleñecos durante los noventa.

En 1999 se produjo un nuevo filme: "A Christmas Carol", dirigido por David Hugh Jones y protagonizado por Patrick Stewart, Richard E. Grant y Joel Grey. Aquí ofrezco el último fragmento, con Scrooge recién convertido: un final apoteósico.



En 2005 Arthur Allan Seidelman dirigió "A Christmas Carol: The Musical", en el que actuó Kelsey Grammer como Scrooge.

Finalmente, pisando los talones a la película de Robert Zemeckis -de la que hablé anteayer-, se estrena el próximo 1 de enero una nueva versión, trasladada en el tiempo y en los escenrarios, que lleva por título “Los Fantasmas de mis ex novias”. Se trata de una peculiar comedia romántica, con Matthew McConaughey y Jennifer Garner, en la que un fotógrafo playboy, solterón empedernido y escéptico en el amor, recibe la visita de los fantasmas de sus exnovias.

Aquí ofrezco solo cuatro vídeos. Quien quiera ver más, puede ir a Cine 365 y contemplar las diez que selecciona John Tones. En todo caso, una cosa está clara: el cuento de Dickens ha dado mucho –y seguirá dándolo- en el argumentario del Séptimo Arte.

¡Felices fiestas de Navidad!

sábado, 26 de diciembre de 2009

"Cuento de Navidad", de Dickens, según Robert Zemeckis

En los días que sigan a la Navidad, es imposible no hacer referencia a ese clásico de la literatura navideña que es “A Christmas Carol”, el cuento que Charles Dickens publicó un 17 de diciembre de 1843 y del que se han publicado millones de copias en todas las lenguas. De él se han hecho versiones cinematográficas de todo tipo: mudas, habladas, musicales; animadas, con actores reales, con teleñecos… (En el próximo post hablaré de ellas).

Uno podría suponer que ya está todo dicho –o filmado- en este campo. Pero no es verdad. Las historias inmortales pueden contarse una y otra vez, porque siempre dicen algo a las audiencias. Es lo que pasa con esta versión de la Disney, dirigida por Robert Zemeckis, que nos ofrece una de las versiones más fieles al cuento original.

Londres del siglo XIX. Scrooge es un viejo avaro, con un corazón de piedra, incapaz de realizar un acto de bondad, ni siquiera con su fiel empleado Bob Cratchit o su sobrino Fred. Tampoco sabe disfrutar de la vida. Especialmente odia la Navidad, le parece absurdo que en esa época la gente emplee su dinero en hacer regalos y se esfuerce en demostrar amor. Un día se le aparece el espectro de su difunto socio atrapado por unas cadenas que señalan su estado de condenación. Y le anuncia la próxima visita de los fantasmas de las navidades pasadas, presentes y futuras: un auténtico examen de conciencia de lo que ha sido su vida hasta entonces, y de lo que podría llegar a ser.

"Decine21" ha publicado una espléndida crítica con la que coincido plenamente. De ella entresaco estos dos párrafos: "Zemeckis, autor también del guión, logra mostrar la vigencia del cuento, sus valores universales y su fondo cristiano, que hablan del tiempo limitado de que disponemos los seres humanos en este mundo, y de la necesidad de aprovecharlo para hacer el bien y ocuparse de los demás. Y lo consigue sin caer en el empalago de otras aproximaciones y dosificando los momentos de acción, humor y lágrimas, o el de aquellos que apelan directamente al corazón. Los actores, que han sido filmados con sensores para luego trabajar las imágenes en la animación fotorrealista, ya utilizada por el director en Polar Express y Beowulf, están muy bien, de modo especial Jim Carrey, que no sólo compone un Scrooge contenido en sus diversas edades, sino que pone voz a otros personajes como los fantasmas de las navidades.

Zemeckis siempre ha demostrado una gran capacidad para usar los efectos especiales y el 3D sin caer en la rutina, no hay más que repasar su filmografía. Aquí vuelve a probar su pericia en el magnífico diseño visual, con las cadenas del primer espíritu, en el diseño de los tres fantasmas, especialmente el aterrador y silencioso de las navidades futuras, en los vuelos fantásticos, incluida la imagen que homenajea al barón Munchäusen, en las carreras por la nieve. Resulta además un acierto la incorporación de momentos de acción -como el deslizarse sobre la nieve- que no distraen de la narración principal
".

Antes de dejaros con el tráiler del filme, os recomiendo que visitéis el blog "Palomitas de maíz", donde habla extensamente de este blog y de mi libro. Una crítica bien fundamentada. ¡Muchas gracias, José Luis Panero, por tu elaborada y generosa reseña!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

¡Feliz Navidad y felices fiestas!

En vísperas de Nochebuena, el mejor post que puede escribirse es una felicitación navideña. Os adjunto la que he enviado a mis mejores amigos. Porque, sin duda, vosotros os contáis entre ellos. Gracias por estos tres meses que llevamos juntos, y gracias anticipadas por el 2010.

Queridos amigos:

En este año que se acaba, han proliferado noticias teñidas de inquietud y desesperanza. Ha continuado la crisis y se han perdido muchos puestos de trabajo; nos han sorprendido los secuestros de barcos y, por si fuera poco, de repente nos las vimos con la gripe A… Aún fue peor en el ámbito familiar: tantos niños que deberían haber nacido, que tenían un gran proyecto por delante y que ya nunca podrán reír ni vivir. Noticias que, en conjunto, han podido inducirnos a la tristeza.

Hoy quiero compartir con vosotros la esperanzadora Noticia de la Navidad: la única verdaderamente importante, la que siempre nos llena de Alegría y la que merece ser celebrada año tras año.

En los periódicos o en Internet tal vez salga lo más superficial de ella (turrones, fiestas, agasajos), pero es en las cartas y en las felicitaciones personales -¡gran fracaso de los medios de comunicación!- donde se comunica lo más íntimo y profundo de la Navidad. Porque lo esencial, como aprendimos en "El Principito", es invisible a los ojos.

Que paséis unas muy felices Navidades, y que los Reyes Magos nos traigan muchos regalos, sobre todo a los más necesitados. Que haya pan y trabajo en cada casa, que cesen las guerras y se acabe todo tipo de violencia; que los niños puedan nacer, y reír, y aportar esperanza a este mundo caduco. Sobre todo, que la familia –tan castigada- salga fortalecida de esta época de crisis; que todos podamos dar a nuestros hijos la educación que deseamos, y que haya paz, unidad y amor en todos los hogares. Personalmente, me contentaré con el regalo de veros más a menudo, comunicarme más con vosotros y compartir ideas y sentimientos. Por eso me decidí a abrir este blog.

Gracias por el 2009. Que se acreciente nuestra amistad en el 2010. Y que no perdamos la sonrisa ni un solo día. Un fuerte abrazo navideño,

Alfonso Méndiz.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Cine-fórum sobre Familia y Divorcio: (y 6) La familia en primer lugar

Publico hoy los dos últimos clips del documental “La familia en el cine” que he ido comentando y estos días pasados. En el tramo final de “Kramer contra Kramer” (el filme que sirve de base a ese documental) se muestra un acercamiento de posturas porque cada uno de los cónyuges es capaz de ponerse en la piel del otro. Y entonces ve los problemas de un modo diferente.

En la parte 6ª que publico a continuación, pueden señalarse estos puntos para debate o cine-fórum:

- La conversión de Ted: comprender a su mujer
- La conversión de Joana: ser madre es lo primero en mi vida
- “Abandoné a mi hijo. Viviré con ese pesar toda mi vida”




En el epílogo que cierra este reportaje audiovisual, destacan estas ideas finales:

- Año Internacional de la Familia: defender la familia es un compromiso de todos
- “Crisis” significa cambio: la crisis actual de la familia puede servir para revitalizarla
- La madre, pilar fundamental de la familia (fragmentos de filmes)


viernes, 18 de diciembre de 2009

Cine-fórum sobre Familia y Divorcio (5): Saber perdonar, saber comprender

Ninguna crisis resiste a la sincera petición de perdón. Pero saber perdonar y –aún más importante- saber pedir perdón es un arte complejo y difícil que pocos llegan a dominar. Todo empieza con una mala contestación, quizás como otras anteriores, pero que ese día afecta especialmente, y no se perdona, y empieza el terrible distanciamiento. Como señala Susana Moreu en su libro “Y fueron felices…”: “No hay distancia más dolorosa que dormir en la misma cama, pero a años luz el uno del otro”.

En el filme “Kramer contra Kramer”, la cuestión del perdón llega a convertirse en la clave de todo el proceso. En el capítulo que hoy ofrezco del documental “La familia en el cine”, los puntos para cine-fórum son:

- La clave de la vida familiar: saber pedir perdón
- Comprender al cónyuge, entender sus aspiraciones, ponerse en su lugar
- Para ser buen padre o buena madre: paciencia, constancia, saber escuchar

jueves, 17 de diciembre de 2009

Cine-fórum sobre Familia y Divorcio: (4) El matrimonio es para siempre

A pesar de que el divorcio se presenta no pocas veces como liberación, como única salida a un problema de convivencia, lo cierto es que no acontece sin una herida muy profunda en los esposos. En “Kramer contra Kramer”, esto se evidencia en la escena del juicio, con ideas muy sugerentes acerca del “fracaso matrimonial”.

También es interesante la conversación en el parque. Sobre todo, la respuesta de Margaret, la amiga de Joana y confidente de Ted: “Aunque Charlie y yo no vivamos juntos, aunque nos acostemos con otras personas, incluso aunque Charlie se volviera a casar… sigue siendo mi marido, sigue siendo el padre de mis hijos. Y al final, la famosa frase ‘hasta que la muerte os separe’ en realidad en cierta”.

En el clip que hoy os adjunto, pueden destacarse estos temas para el cine-fórum:

- El dolor de toda ruptura en los cónyuges
- No hay matrimonios que fracasan, sino personas que fracasan en el amor
- El matrimonio está hecho para que dure siempre