martes, 17 de agosto de 2010

Los superhéroes ¿nacen o se hacen?

En la ficción audiovisual, todos tenemos claro que el héroe no nace: se hace -o mejor, se forja- en el logro de una misión. Una misión que le es encomendada, que muchas veces le supera, y para la que siempre necesitará ayuda por parte de alguien (Lo vual exige de él una cierta dosis de humildad). Pero existe también el superhéroe, tan de moda en la filmografía contemporánea; y sobre él ha escrito Mario López de Astea un interesante artículo en Aceprensa. Reproduzco aquí la primera parte de esa nota.

No nos referimos aquí al origen del superhéroe –la causa de los superpoderes–, sino del proceso por el que un personaje con superpoderes termina convertido en superhéroe. En esa ficción, los poderes pueden ser innatos (o de origen extraterrestre), aparecer de modo fortuito (casi siempre por cuestiones de biotecnología fuera de control) o tener un origen inexplicado (forma parte del misterio que envuelve su identidad). También puede apuntarse un suceso que actúe como detonante —como ya se ha comentado, abundan los superhéroes con una agenda de venganza disfrazada de justicia—; pero, como señalaba Sánchez Escalonilla en el título de su libro, un héroe se forja. Según sea la catadura moral de la "persona", así será luego el "héroe".

Peter Parker, huérfano bien educado por Aunt May y Uncle Ben, da un buen Spider-Man (a pesar de su momento oscuro); Lucas, que desborda ingenuidad y buenos sentimientos, resulta ser un buen protegido (un poco torpe, pero va aprendiendo); Clark Kent, criado por Martha y Jonathan según los valores tradicionales, se convierte en el superhéroe que encarna las esencias del espíritu americano (aunque sea un illegal alien).

Para hacerse, los héroes deben, en primer lugar, enfrentarse a sí mismos, afrontar a la vez sus poderes y sus limitaciones. Por lo que parece, no debe resultar sencillo: el propio Luke Skywalker, campeón de la Fuerza, fracasó en su prueba en Dagobah. Y otros muchos de estos superhéroes modernos comparten la misma debilidad.

Simplificando su actitud ante los superpoderes, podríamos decir que los héroes de hoy caben en tres categorías que, a su vez, son todo un apunte psicológico: los que anhelan esos poderes, los que los rechazan, los que los aceptan. En este último grupo están los idealistas, que piensan haber recibido algún tipo de don, intentan averiguar por qué y suelen usarlo en favor de los demás porque se sienten llamados a actuar con especial responsabilidad (Peter Parker, Hiro, Micah). Los que anhelan tener superpoderes suelen ser egoístas (los quieren por motivos superficiales, como Ando, o sencillamente malvados, como Sylar). A otros no les hace gracia la habilidad que poseen, pero la aprovechan: son los pragmáticos como Nathan Petrelli, Matt Parkman (Heroes) o el Culebra (Los protegidos). Por último están los amargados por su habilidad, porque no saben cómo manejarla o porque lamentan que les haya tenido que suceder precisamente a ellos (Jessica en Heroes y Sandra en Los protegidos). En el fondo, son distintas actitudes ante un mismo objeto: la misión en esta vida y qué hacer con los talentos recibidos.

sábado, 14 de agosto de 2010

Las 50 mejores películas de "madres coraje": fuertes, generosas, sacrificadas

Parece que nuestra sociedad esté valorando poco una cualidad típicamente femenina: su capacidad de sacrificio por los demás: la madre que da su vida por un hijo, o por su marido, o por su familia. Una mujer fuerte y con coraje que saca adelante una familia numerosa, o que redime al marido a base de constancia, o que saca adelante a su prole cuando el padre ha muerto o está ausente. Es una pena, porque esta figura es un ejemplo paradigmático de cómo la mujer, muchas veces de forma silenciosa y oculta, es el auténtico pilar de la familia y de la sociedad. Y así ha sido reflejado en otras filmografías.

Quizás por eso me alegró descubrir hace unas semanas la lista que publicó Decine21 con "las 100 mejores películas de madres fuertes y con coraje". Como suele suceder, no todas me convencen ni me parecen igualmente loables. Pero el listado es magnífico. Os lo oferzco -con algunas adiciones y omisiones- en el orden en el que yo las pondría, por si os ayuda a seleccionar películas que podáis ver en casa, en un centro educativo o en una sesión de cine-fórum.

Como siempre, espero que me indiquéis cuáles os gustaron más, o cuáles añadiríais a este listado.

1. Mi pie izquierdo (Jim Sheridan, 1989)
2. The Blind Side (Un sueño posible) (John Lee Hancock, 2009)
3. El intercambio (Clint Eastwood, 2008)
4. La ganadora (Jane Anderson, 2005)
5. No sin mi hija (Brian Gilbert, 1991)
6. Las uvas de la ira (John Ford, 1940)
7. La Sra. Miniver (William Wyler, 1942)
8. En un lugar del corazón (Robert Benton, 1984)
9. Madre e hijo (Aleksandr Sokurov, 1997)
10. La madre (Vsevolod Pudovkin, 1926)

11. La habitación de Marvin (Jerry Zaks, 1996)
12. El aceite de la vida (George Miller, 1992)
13. Rocco y sus hermanos (Luchino Visconti, 1960)
14. Bellísima (Luchino Visconti, 1951)
15. Once (John Carney, 2006)
16. Juno (Jason Reitman, 2007)
17. Mahanagar (Satyajit Ray, 1963)
18. Plan de vuelo: Desaparecida (Robert Schwentke, 2005)
19 . Grbavica (Jasmila Zbanic, 2006)
20 . Mi mapa del mundo (Scott Elliott, 1999)

21. La boda de Tuya (Wang Quanan, 2006)
22. Solas (Benito Zambrano, 1999)
23. Una mamá en apuros (Katherine Dieckmann, 2009)
24. La mujer obsesionada (Henry Hathaway, 1959)
25. London River (Rachid Bouchareb, 2009)
26. Agnes Browne (Anjelica Huston, 1999)
27. Frozen River (Courtney Hunt, 2008)
28. La decisión de Anne (Nick Cassavetes, 2009)
29. Río salvaje (1994) (Curtis Hanson, 1994)
30. Un grito en la oscuridad (Fred Schepisi, 1988)

31. Tierras de penumbra (Richard Attenborough, 1993)
32. The Visitor (Thomas McCarthy, 2007)
33. Terminator 2: El juicio final (James Cameron, 1991)
34. El león en invierno (Anthony Harvey, 1968)
35. Amerrika (Cherien Dabis, 2009)
36. Paso decisivo (Herbert Ross, 1977)
37. Madame Curie (Mervyn LeRoy, 1943)
38. Corona de lágrimas (Alejandro Galindo, 1968)
39. La jurado (Brian Gibson, 1996)
40. El orfanato (Juan Antonio Bayona, 2007)

41. Stella Dallas (King Vidor, 1937)
42. La habitación del pánico (David Fincher, 2002)
43. Eclipse total (Taylor Hackford, 1995)
44. Los otros (Alejandro Amenábar, 2001)
45. A propósito de Henry (Mike Nichols, 1991)
46. Bailar en la oscuridad (Lars von Trier, 2000)
47. Erin Brockovich (Steven Soderbergh, 2000)
48. ¡Qué bello es vivir! (Frank Capra, 1946)
49 En el estanque dorado (Mark Rydell, 1981)
50. Raíces profundas (George Stevens, 1953)

martes, 10 de agosto de 2010

Videojuegos: ¿aislamiento o participación social?

Una de las acusaciones más frecuentes que suelen hacerse a los videojuegos es que fomentan el aislamiento, la incomunicación, el estilo de vida individual. Para evaluar con cierta objetividad ese reproche, me parece interesante la lectura de el artículo que acaba de publicar Miguel Soria titulado "Videojuegos: mejor en compañía" (Aceprensa, 27.VII.2010), del que extraigo esta síntesis:


Si se observan detenidamente los videojuegos más vendidos y que más dan que hablar, la tendencia es clara: Wii Sports, Wii Fit/Plus, New Super Mario BROS. Wii, Call of Duty: Modern Warfare 2, Uncharted 2, las series Guitar Hero o SingStar, etc.; todos ellos no sólo admiten disfrutarlos en su esplendor con más de un jugador, sino que precisamente en ello basan su principal atractivo destacando que dicha opción está potenciada y mejorada.
Antes muchos acusaban a los videojuegos de promover el individualismo. Aunque no tengo nada en contra de la aventura en solitario, reconozco que, probablemente, parte de razón no les faltase. Sin embargo, hay que ser justos: había medidas para evitar esa marginación a la que hacían referencia. Y hoy más que nunca, esa posibilidad es una realidad llevada muy lejos: los famosos modos cooperativos, competiciones online, etc.

sábado, 7 de agosto de 2010

Listado de filmes interesantes para disfrutar este verano

José Mª Caparrós, Catedrático de Historia del Cine y Viceprensidente de Cinemanet, acaba de publicar una interesante selección de películas para este verano. Os la copio, porque me parece muy útil para orientar a los amigos, a la familia... ¡y a uno mismo! Algunas están todavía en los cines, pero la mayoría pueden alquilarse en DVD.

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS (USA, 2009), de Tim Burton, con Mia Masikowska, Johnny Depp y Helena Bonham-Carter. Color - 110 minutos.
La famosa novela de Lewis Carroll, llevada de nuevo a la pantalla por la factoría Disney, pero bajo la dirección vanguardista del siempre innovador Tim Burton. La película conecta con la imaginería infantil y puede gustar también al público adulto que se deje arrastrar por el onírico relato.

AVATAR (USA, 2009), de James Cameron, con Sam Worthington, Zoe Saldana y Sigourney Weaver. Color - 164 minutos.
Uno de los grandes éxitos taquilleros de la nueva revolución tecnológica que supone el cine en tres dimensiones. Aunque el espectáculo tiene más garra en ese sistema, interesará especialmente a los amantes del género fantástico y de ciencia-ficción, o al gran público que no sea demasiado exigente con su tópico contenido ecologista y de New Age. El 3D puede ser el futuro del Séptimo Arte.

CINCO MINUTOS DE GLORIA (GB-Irlanda, 2009), de Oliver Hirschbiegel, con Liam Neesson y James Nesbitt. Color - 90 minutos.
Nueva película sobre el conflicto político nord-irlandés, pero ahora visto desde el punto de la Fuerza de Voluntarios del Ulster. Treinta años después de un asesinato a sangre fría en venganza de los extremistas protestantes contra el IRA, verdugo y víctima se van a enfrentar a través de un reality show. Es un filme pacificador, que gustará primordialmente a los interesados por tal tragedia nacionalista.

EL CONCIERTO (Francia-Italia-Rumanía-Bélgica, 2009), de Radu Mihaileanu, con Aleksei Guskov y Mélanie Laurent. Color - 119 minutos.
Original parodia del comunismo ruso, realizada por uno de los cabezas de fila del nuevo cine rumano, que posee abundantes dosis de humor del absurdo y toques surrealistas. Se trata de una comedia melodramática, bastante emotiva y optimista, asimismo dirigida a los amantes de la música clásica.

domingo, 1 de agosto de 2010

Amor heroico de una madre por su hija

La muerte de Agata Mroz supuso una gran conmoción para toda la nación polaca. El día de su funeral, miles de polacos se agolparon en el exterior de la iglesia y siguieron la ceremonia desde el exterior, pues el templo no podía albergar más que unos pocos cientos de feligreses. Hubo llanto, oración, cantos y una profunda tristeza. Habían perdido a una gran deportista y, sobre todo, a una grandísima persona. Su vida fue corta, pero iluminó a muchos, y merece que hoy la recordemos.

Agata Mroz nació en Dąbrowa Tarnowska el 7 de abril de 1982. Desde muy joven destacó en el deporte del voleibol, en el que cosechó éxitos como alevín, infantil y juvenil. A la edad de 17 años le diagnosticaron la enfermedad de la leucemia. Su familia sufrió enormemente con la noticia, pero ella no se abatió. Dijo a sus familiares que iba a luchar por la vida con todas sus fuerzas, pero que necesitaba su apoyo y su alegría. Y venció. En poco más de un año estaba ya restablecida, y volvió de nuevo a entrenar para recuperar el tiempo perdido. Con 20 años se convirtió en la estrella nacional de este deporte, y con 21 lideró el equipo nacional polaco hasta ganar la final del Campeonato de Europa (2003), hazaña que repetiría también en 2005.

En septiembre de 2006 vino a nuestro país fichada por el CAV Murcia, y gracias a ella el Club murciano ganó el Campeonato de España con clara superioridad. Pocas semanas después volvieron a aparecer los síntomas de la leucemia, y Agata tuvo que retirarse de la competición y volver a su Polonia natal, donde fue recibida con entusiasmo. Los medios de comunicación la calificaban entonces como la mejor deportista polaca del siglo XXI.

Empezó entonces su calvario con la enfermedad. Tuvo que someterse a incesantes transfusiones de sangre, y todo el país se movilizó en una inmensa cadena de solidaridad para salvar a su estrella del deporte. Miles de personas donaron sangre como gesto de apoyo.

El 9 de junio de 2007 se casó con Jacek Olszewski. Su delicada salud le impidió realizar el proyectado viaje de bodas, pero eso poco le importó. Estaba con su marido y eso bastaba. A los pocos meses supo que estaba embarazada. Cuando acudió a los médicos, le dijeron que su enfermedad se estaba agravando rápidamente, y le aconsejaron abortar.

Agata tomó entonces una decisión heroica: no sólo rechazó el aborto, sino que postergó el trasplante de médula que estaban preparando los médicos hasta que pudiera dar a luz a su primera –y así lo intuía- también su única hija.

La prensa se hizo eco de esa decisión, y le pidieron varias entrevistas. En una de ellas, realizada al diario Dziennik en febrero de 2008, declaró con sencillez que nunca se había arrepentido de haberse quedado embarazada. "La noticia de que iba a ser madre me hizo sentir afortunada. Me llenó de alegría, porque quería sentir lo que suponía ser madre y dar a luz una vida humana; y también porque así le daría a mi esposo algo bueno de mí misma", fueron sus palabras.

Su hija Liliana nació el 4 de abril de 2008. Pocas semanas después, Agata se sometió al trasplante de médula, pero estaba ya muy debilitada. Aún resistió mes y medio, pero su cuerpo no superó las complicaciones que sobrevinieron y falleció en el hospital el 4 de junio de 2008. Tenía 26 años.

Sus funerales se celebraron el 9 de junio de ese año: en la misma iglesia y en el mismo día en que se casó con Jacek un año antes. Las multitudes lloraron su pérdida y quisieron acompañarla en su último adiós. Los medios de comunicación recordaron sus triunfos en eldeporte, pero la gente le recordó por su valentía y generosidad al enfrentarse a la leucemia.

El Obispo Auxiliar de Kielce, Mons. Marian Florczyk, presidió los funerales y aseguró que Polonia había recibido de Agata “un impresionante testimonio de amor: a su país, a su marido y al sagrado don de la vida. Ese amor heroico a su hija aún no nacida es el mejor testimonio para esta socidad, que parece no saber apreciar el gran regalo de la familia y de la vida humana”.

Su hija Liliana asistió a la ceremonia en brazos de su padre. Actualmente ambos viven en Brelavia, donde murió Agata. Jacek no deja de recordar a quienes le preguntan lo buena que fue su mujer, y el amor heroico que tuvo hacia su hija, antes de que naciera.

miércoles, 21 de julio de 2010

La figura del padre en el cine

Hoy es mi cumpleaños, quizás por eso me he despertado con un extraño sentimiento de nostalgia y de gratitud. Con regusto de nostalgia, pero sobre todo de gratitud: un agradecimiento sincero a Dios, por el don de la vida. Sí, hoy me acuerdo más de Él, y le agradezco estos años de vida que me ha dado y también los que aún me faltan por vivir; y también me acuerdo de los amigos, con quienes quisiera compartir alguna que otra cerveza, hablar de tantas cosas y, sobre todo, vivir juntos la alegría de esta jornada. Muchos estaréis lejos, pero os sentirré cerca, a pesar de la distancia.

Sobre todo, voy a tener muy presentes a mis padres, porque ellos me hicieron llegar el gran regalo que Dios me tenía preparado desde la eternidad. A ellos les debo literalmente la vida.

Pero hoy no es un día para palabras, al menos para mí. Así que, más que escribir lo que les debo, quiero recordárselo con este pequeño vídeo (3’) que quiere rendir un homenaje a la figura del padre en el cine. Ha sido elaborado por la asociación Wisconsin Right to Life, que con esta campaña pretende promocionar la figura del padre en la sociedad actual.

Como señala Barbara Lyon, directora ejecutiva de Wisconsin Right to Life (WI RTL): "En muchas familias rotas falta hoy la figura del padre, y no tienen modelos masculinos –sólidos y atractivos- para los hijos varones. Además, se ha comprobado estadísticamente que las mujeres que se quedan embarazadas y no cuentan en casa con el apoyo del padre, son mucho más propensas a abortar que las que tienen un hogar o una pareja estable. Por eso queremos reivindicar la figura del padre en nuestra sociedad”.

lunes, 19 de julio de 2010

"Toy Story 3": una lección sobre la amistad y la solidaridad

La película “Toy Story 3” (que en España se estrena pasado mañana, 21 de julio) permite al espectador “reflexionar sobre temas importantes como el valor de la amistad y la solidaridad, el miedo de sentirse solo o rechazado, lo ineludible de hacerse grande y la fuerza que surge al sentirse parte de una familia”. Esta es una de las conclusiones del diario vaticano L’Osservatore Romano sobre el filme dirigido por Lee Unkrich, producido por Pixar Animation Studios y lanzado al mercado por Walt Disney.

En esta tercera entrega, los entrañables Woody el vaquero y Buzz Lightyear junto a sus amigos deben enfrentar su destino. Andy, su dueño, dejó de jugar con ellos, ya tiene 17 años, se irá a la universidad y debe decidir entre enviarlos como donación a una guardería o desecharlos.

En un artículo titulado “Cómo se hace un bello film”, Gaetano Vallini considera que Toy Story 3 ofrece a los espectadores una profunda reflexión sobre temas humanos trascendentales y da una lección sobre la amistad verdadera, a través de la experiencia de los juguetes protagonistas. “La amistad es el verdadero vínculo de este variopinto pero afianzado grupo de juguetes”. Esto es lo que revela la película, dice el autor del artículo.

sábado, 10 de julio de 2010

El fenómeno mediático de "La última cima": ¿Damos al público lo que quiere ver?

A fecha de ayer más de cien mil personas habían visto ya “La Última Cima”, la historia de ese sacerdote montañero que dejó una honda huella en todos los que le conocieron, y que han sentido una profunda pérdida cuando falleció en accidente de montaña en febrero de 2009. A su entierro acudieron más de 3.000 personas y una veintena de obispos.

El documental elaborado por Juan Manuel Cotelo sigue cautivando al público. Lejos de imaginar un día de gloria y luego desaparecer, el filme no tiene visos de extinguirse.

lunes, 5 de julio de 2010

"La vida ante sus ojos": Una película pro vida sobre la conciencia, la amistad y el sacrificio

El mes de agosto pasado trajo a nuestras pantallas un thriller protagonizado por Uma Thurman y Evan Rachel Wood tiulado "La vida ante sus ojos" dirigida por Vadim Perelman (realizador de "Casa de arena y niebla") y con guión basado en la novela homónima de Laura Kasischke. Es una película que llegó a España con año y medio de retraso y que trató de hacerse un hueco en la cartelera veraniega. Y lo consiguió.

La película parte de la amistad entre dos chicas adolescentes que se han decantado por dos modelos opuestos: Maureen es responsable, inocente y católica; Diana es rebelde, liberal y sarcásticacon la religión. Casi al principio, Diana le dice a su amiga : “¿Cuándo terminará esto?, ¿cuándo comenzaremos a vivir?”. La pregunta adquiere una importancia insospechada cuando, encerradas en el baño del colegio antes de una clase, escuchan el ruido de personas que corren, gritos de desesperación y ráfagas de ametralladora. Michael Patrick, otro compañero del que todos se burlan en el instituto, irrumpe armado en el baño, después de matar a una quincena de compañeros (en clara referencia a lo sucedido en la escuela de Columbine). Pero Michael sólo le disparará a una, la cuestión es saber a cuál de ellas. Con gran muestra de cinismo les hace escoger a ellas quién merece continuar con vida.

viernes, 2 de julio de 2010

Cambiar el cine desde dentro: un desafío para el siglo XXI

En los últimos post hemos visto con ejemplos que el cine influye –y, a veces, mucho- en los estilos de vida. Con frecuencia, nos lamentamos de la imagen lamentable que las películas y teleseries ofrecen de la familia o de los valores cristianos…

Ante esa situación, caben dos opciones: una es apagar la tele y dejar de ir a los cines, olvidarse de que existe esa “maquiavélica forma de manipulación”; la otra es meterse en ese mundo y tratar de cambiarlo desde dentro. Es decir, en vez de criticar al cine desde fuera, infundir espíritu cristiano en esa magnífica manifestación de cultura. Es justamente lo que hicieron los primeros cristianos. No se fueron a las montañas para “no contaminarse”, sino que vivieron en las ciudades, ejercieron el comercio, y trataron de influir en todas las realidades humanas (como, por otra parte, habían aprendido del propio Jesucristo ). No se quejaron de que les perseguían o de que “el mundo está muy mal”, sino que trataron de mejorarlo con su ejemplo, con su vida, con su trabajo. En vez de apartarse de un mundo pagano y hedonista, trataron de cambiarlo desde dentro. Y lo consiguieron.