domingo, 1 de mayo de 2016

Spot para el Día de la Madre: "Referencias"

Hoy es el Día de la Madre, y he pensado que la mejor manera de celebrarlo es recordar este spot. Es bastante conocido: recibió numerosos premios, tuvo versiones distintas en cada país y ha sido muy comentado en Internet.

La historia se resuelve en dos secuencias. En la primera, una madre de familia llega a casa con sensación de derrota: ha realizado una entrevista de trabajo y no ha conseguido el puesto por falta de referencias. En la segunda, el hijo se vuelve hacia la cámara y empieza a recordar todo lo que debe a su madre:

“Nací en 1986. Desde entonces, todos en casa le hemos creado unas ojeras que no oculta... Su carrera se ha basado en la persuasión: ¡me convenció de que las verduras me pondrían los ojos verdes! Imaginación no le falta, no…”

En ese momento, la confidencia se hace más íntima, más entrañable y amorosa: “La llamas y está. ¡Siempre está! Por eso no me he convertido en el imbécil que podría llegar a ser… Le saca partido a todo, es un genio. Debería darle las gracias a mi padre por haberla elegido”.

Sólo entonces nos damos cuenta de que el chico está delante del empleador y está relatando esas referencias que antes le faltaban. Por eso añade: “Yo creo que son buenas referencias, ¿no?”. Y, cuando ya se marcha, pensando que al menos ha podido decir algo bueno de su madre, nos sorprende la respuesta del ejecutivo: “Lo son. Quiero tenerla aquí”. La respuesta del chico es aún más sorprendente…

Este es un anuncio que roza la perfección. Cada vez que lo veo me sonrío y aprecio tantos detalles de mi madre que consideraba normales… Y que ahora, con el paso de los años, me doy cuenta de que han sido el apoyo de mi felicidad.

Hoy en día, que las teleseries nos muestran a tantos adolescentes enfrentados a sus padres, es un buen momento para mostrar este anuncio a tantos jóvenes olvidadizos. Yo lo hice el año pasado, en el último día de clase. Y una alumna me dijo al salir: “Ha sido el mejor anuncio que hemos visto este curso: me ha hecho descubrir el cariño que mi madre ha puesto, durante años, en tantas cosas pequeñas. Gracias por ponerlo precisamente hoy...”.

lunes, 25 de abril de 2016

Día de la Madre: Adelanta el parto para que su marido conozca al bebé

En vísperas del Día de la Madre, he escogido un anuncio que tiene un singular precedente. En febrero de 2012, saltó a los periódicos de todo el mundo la noticia de que Diane Aulger, de 31 años, y natural de Colony (Texas, Estados Unidos) había adelantado el nacimiento de su bebé para que su esposo, Mark, que había entrado en la fase terminal de un cáncer, pudiera conocer y besar a la nueva hija.

En diciembre de 2011, ocho meses después de que Diane quedara embarazada, Mark sintió que su salud se deterioraba de forma angustiosa. Los médicos le habían diagnosticado cáncer de colon y le habían sometido a sesiones de quimioterapia, pero de repente sus pulmones empezaron a fallar sin que se pudiera poner remedio.

La insuficiencia respiratoria se agravó el 3 de enero de 2012, cuando tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital, donde determinaron que se trataba de una fibrosis pulmonar. Diez días después, los médicos les informaron de que el estado de salud de Mark era ya terminal y de que su esperanza de vida no era de más de una semana.

Ante esta desesperada situación, la mujer decidió adelantar el parto para que Mark pudiera estrechar entre sus brazos a su quinto hijo antes de morir. El bebé, que al final resultó ser una niña, Savannah, tenía programado su nacimiento para el 29 de enero, pero pudo ver la luz el día 18 de ese mes. Mark la tuvo en sus brazos a los pocos minutos, y en seguida se vio rodeado por su mujer y sus cuatro hijos, que miraban conmovidos la escena. Diane pudo ver cumplido su sueño: su marido sostenía en sus brazos a su hija y lloraba de emoción. El 21 de enero, tres días después, Mark ingresó en coma farmacológico y al cabo de 24 horas murió. De este suceso verdaderamente impresionante, dejaron constancia varios periódicos: entre otros, ABC, Diario Correo, Vanguardia de México o Estrella digital.

Esta historia de amor y de heroísmo merecería por sí sola un post en este blog. Pero lo más inaudito es descubrir que, un año antes de que sucediera, una empresa tailandesa imaginó este mismo relato para un spot antológico. Lo cuenta desde el punto de vista del médico, que se sorprende ante el rasgo de generosidad de la madre (anticipar el parto para que su marido vea a la niña) y el amor inconmensurable del padre (aferrarse a la vida y resistir para vivir un poco más y poder verla).

“Dada su grave situación –nos dice la voz en off–, pudo haberse rendido mucho tiempo atrás”. Y el doctor reflexiona: “A lo largo de nuestras vidas llegamos a hacernos muchas preguntas: ‘¿Por qué estamos aquí?’ ‘¿Para qué nacimos?’… Quizás nos hacemos las preguntas equivocadas, y la correcta es: ‘¿Para quién vivimos?’”

Un spot maravilloso, con el que hoy quiero celebrar el don de la vida, el amor de los esposos y la entrega de las madres en cada criatura que traen al mundo. ¿Cabe mayor gesto de generosidad y de entrega?... Sí, yo también quisiera ser como Diane Aulger, y siento que el ejemplo de esta madre desconocida me ha inspirado hoy muchísimo. ¡Muchas gracias, Diane!

domingo, 17 de abril de 2016

El amor de los abuelos, un tesoro por descubrir

El arranque presagia tedio y desesperación: "Hola, mamá, soy Laura. ¿Puedo dejarte a los niños esta semana? Aquí están todo el día aburridos, enganchados a la tele...".

Lo intuimos. Una madre con buena voluntad que no puede con sus hijos hiper-tecnologizados. Con unos días de vacaciones por delante, intenta capear la situación enviándolos a la casa rural de los abuelos. "Quizás lo que necesitan es un poco de aire fresco", piensa. Pero, en el fondo, ella misma no cree en el milagro.

Y, sin embargo, el milagro ocurre. Los abuelos, la naturaleza, la casa de campo: todo se alía para un nuevo descubrimiento. El milagro ocurre, sobre todo, en el alma de Pepe, ese adolescente que no sabe quién es y que siempre está aburrido: "Está rarísimo, lo único que le importa son los videojuegos y chatear en el ordenador".

En pocos días, empieza a surtir efecto su relación con los abuelos. Ya no son "los viejos", eternos olvidados en la ciudad, sino unos "segundos padres" que saben derrochar cariño y abrir los ojos a sus nietos. La comida casera, los juegos al aire libre, los fuegos de campamento; escuchar el mugido de una vaca y ver al ternero cómo se amamanta; coger con las manos los huevos recién puestos, y tumbarse sobre la hierba para ver pasar las nubes... De repente, le entran ganas de hacer algo positivo, y arreglar una vieja moto se convierte en un desafío... y en un regalo para su madre.

Al final, Pepe ha cambiado. Y nosotros con él. Hemos vuelto a descubrir esas cosas de siempre que nunca debimos perder. El amor a la naturaleza, la conversación en la familia... En este spot, el diálogo entre abuelos y nietos se palpa en cada plano, aunque no podamos oírlo. Por eso es tan conmovedora la frase final de la madre dirigida a la abuela: "Mamá, no sé cómo lo haces con los niños...".

El arte de las abuelas para encandilar a los nietos es uno de esos saberes que debemos aprender a valorar. En esta sociedad nuestra, que cada día arrincona más a los mayores, es de vital importancia que descubramos estas dos grandes verdades: que la vida natural no debe ser suplantada por la tecnología; y que el lugar de los abuelos es insustituible en la familia. Ellos tienen esa sabiduría amable que nos hace ver lo más valioso de la vida; y guardan un tesoro oculto, que sólo pueden ofrecer a quien se acerca hasta su corazón.

lunes, 11 de abril de 2016

Las ranitas de colores (De nietos y abuelos)

Este es un gran anuncio mexicano, ganador de varios premios, que resalta algunos de los valores familiares más bellos: la inocencia, la generosidad, el amor a la familia, el pensar en los demás,  el respeto a los mayores... Y, sobre todo, el cariño de unos nietos por su abuelo, al que saben ya mayor y necesitado de ayuda.

La escena comienza de un modo muy normal y cotidiano. En el desayuno de un sábado cualquiera, cuatro hermanos hacen planes para esa mañana: "¿Qué tal si vamos de tiendas? Podemos...". De repente, todos reparan en que el abuelo se ha puesto su mejor traje, y se hace el silencio. Sólo el más decidido se atreve a decir: "Hoy va a ser un gran día, abuelo". Y logra la primera sonrisa de su yayo: "Gracias, mi vida".

Entonces, como impulsados por un resorte, todos dejan sus platos de cereales y salen de estampida a por las bicicletas. En realidad, les mueve el amor. Por eso se atreven a pedir en las tiendas de chucherías una cosa verdaderamente extraña: "Señor, ¿no tiene Vd. esas ranitas de hojalata de colores?". Sorpresa en el tendero. Y el chico se va. Y vuelta a empezar en otra tienda: "¿No tiene Vd. ranitas de hojalata de colores?" Nueva sorpresa. Y nueva apariencia de desidia: "Bueno, adiós. Gracias".

Al final -no quiero desvelar el secreto- advertimos que todo ha sido una pequeña muestra de amor. Me corrijo: una gran muestra de amor. Porque un amor así, es gigantesco, y hace que esta historia sea inmensa y haga derramar lágrimas de gratitud a todos los abuelos que aún mantienen joven su corazón.

El lema final es todo un legado: "Que tengan un buen corazón depende de ti". Ojalá hubiera más anuncios como éste. Porque los niños aprenderían la grandeza que han atesorado sus mayores.

viernes, 1 de abril de 2016

"El inventor de juegos": Viaje al mundo de las aventuras

(JUAN JESÚS DE CÓZAR).- Iván Drago es un niño de 10 años, quizá algo torpe para los deportes, aunque estudioso y dotado de una desbordante imaginación. Es precisamente esta última cualidad la que le anima a participar en un concurso de invención de juegos, promovido por La compañía de los juegos profundos. Pero lo que no imagina Iván es que será el vencedor de un certamen al que se han presentado 10.000 niños, ni que el premio será una misteriosa pegatina, ni que sus padres…

“El inventor de juegos” es una película familiar basada en la novela homónima del argentino Pablo de Santis, periodista, escritor de novelas juveniles y guionista, varias veces premiado por sus trabajos. El guión se beneficia, por tanto, de una trama bien urdida, en la que nuestro héroe, Iván Drago (David Mazouz), deberá superar multitud de pruebas hasta enfrentarse finalmente al malvado Morodian (Joseph Fiennes), sabiendo que cada paso que dé será un auténtico desafío: el juego de su vida.

La cuidada ambientación, los decorados, los colores y los diseños están puestos al servicio de este “thriller de aventuras”, como define al film su director, Pablo Buscarini, ganador de un Goya en 2007. Además de las buenas interpretaciones de Joseph Fiennes, al que hemos visto recientemente en “Resucitado”, y del jovencísimo David Mazouz, hay que destacar también la presencia del veterano Edward Asner en el papel de abuelo de Iván.

El film recuerda en algunos momentos a la saga de Harry Potter o al Hugo de Martin Scorsese. Y aunque las diferencias de presupuestos son evidentes, aquí la familia adquiere un positivo protagonismo del que prescinden las producciones mencionadas. Una opción expresamente buscada por Buscarini, que en una entrevista explicó: “En realidad, hay muy pocas películas para toda la familia, como E.T., o las cintas de Pixar o de Tim Burton. Muchas de ellas lo intentan pero muy pocas realmente lo logran. El objetivo ideal de una película familiar es que los padres y los niños vayan al cine juntos”.

“El inventor de juegos” se estrenó el viernes 1 de abril y es una de esas propuestas donde conviven fantasía y realismo, ideal para un público muy joven y para ser comentada posteriormente en casa con los hijos, porque detrás de su aparente sencillez laten temas como el crecimiento personal, la confianza, la comprensión de uno mismo, la autenticidad o la valentía.

jueves, 31 de marzo de 2016

Emotiva campaña de UNICEF: "El viaje de tu vida"

Una madre y su hijo entran en un establecimiento. De repente se encienden las luces, caen sobre ellos confetis de mil colores y caras sonrientes les rodean. “¡Enhorabuena! Por ser el cliente un millón te ha tocado... ¡¡¡el viaje de tu vida!!!”

Un simpático presentador les anima a ver los lugares por donde podrán viajar: Grecia, Estambul, Viena… La alegría sigue aún, aunque empieza a dibujarse una sombra de sospecha. Porque pronto descubren las “aventuras” que vivirán: realizar caminatas a pie, cruzar fronteras inaccesibles, hacinarse en trenes llenos de piojos…

Las fotografías que les muestran no dejan ya lugar a dudas. Ese prometido “viaje de tu vida” es el que recorren todos los días cientos y cientos de refugiados, forzados a ese viaje por la guerra o por las circunstancias. Y, así, lo que era un futuro prometedor para la familia, se convierte en un angustioso presente que viven muchos otros. Ante esta realidad, los adultos se sobrecogen, y los niños se entristecen…

Esta es la nueva campaña de UNICEF. Y es absolutamente conmovedora. La idea de grabar este vídeo se les ocurrió a sus promotores porque hacía falta acercar el horror que viven esos refugiados a los que vivimos esa pesadilla desde lejos. Había que presentarlo desde una visión más cercana, más sensible, más solidaria.

Y sí, los afortunados han recibido un “premio”. Esos “premiados” han vuelto a sus casas tras dar su consentimiento para salir en el anuncio, pero han recibido antes un “regalo” inmenso: el de comprender que son unos auténticos afortunados al tener casa, familia, esperanza… y hogar.

lunes, 28 de marzo de 2016

Activia: "Volvamos a disfrutar de las comidas"

Frente a la sociedad de la prisa y del fast food, surgió hace un tiempo el movimiento “slow food”, que trataba de recuperar esa comida tranquila, disfrutada en familia o en buena compañía, que tanto necesitamos para nuestro equilibrio familiar y emocional.

Activia ha dado un paso más, y en su nueva campaña hace un elogio del almuerzo como punto de encuentro en medio del ajetreo de la jornada. “Volvamos a disfrutar de las comidas” tiene como objetivo descubrir a los consumidores la importancia de preservar el espacio de la comida para el disfrute y la familia, evitando las distracciones que pueden ocasionar las nuevas tecnologías o la realización de otras tareas simultáneas.

“En un momento en el que el espacio de las comidas se encuentra invadido y despriorizado, es importante que podamos desconectar para volver a conectar con nosotros mismos”, ha señalado María Pilar Casanova, experta en mindul eating y asesora de Activia en esta campaña.

Datos recientes muestran que 8 de cada 10 españoles están pendientes del móvil cuando se sientan a comer. En este sentido, la compañía de productos lácteos quiere recordar la importancia de disfrutar de esos momentos participando en la mesa con los cinco sentidos: gozando tanto de lo que hay en nuestros platos como de la compañía y el entorno.

Con creatividad de Vinizius/Y&R y planificación de medios de Mediacom, la nueva campaña se integra en esta tendencia a recuperar espacios emocionales que estamos perdiendo en la sociedad de la prisa. Como ese comer sin distracciones, con atención plena, algo que todos podemos conseguir centrándonos en el momento presente, en lo importante, tomando conciencia de nuestra vida y nuestras relaciones.

El mensaje es muy positivo. Y transmite la firme convicción de que todos, con esfuerzo y entrenamiento, podemos mejorar en este difícil arte de recuperar el control de nuestra vida y dirigirla en la dirección que deseamos.

Verdaderamente, es un objetivo ilusionante. Yo, desde luego, voy a tratar de mejorar en ese campo.

viernes, 18 de marzo de 2016

“Juntos”: un spot para el día del padre

Esta campaña de McDonalds se estrenó hace ya días, pero encaja perfectamente en la fiesta que celebramos mañana: el día en que recordamos lo mucho que debemos a nuestro padre.

De la mano de la agencia TBWA, McDonalds incide en su línea de mostrarse como una marca cercana, que quiere hacer de sus restaurantes lugares para compartir vivencias únicas. Por eso sus historias se asocian a los reencuentros y las reuniones familiares, a revivir momentos que han marcado nuestra existencia. Como en aquel otro spot que lanzó hace tres años (“Hijo mío, puedes contar conmigo”), Mc Donalds nos habla nuevamente de volver a descubrir el niño que un día fuimos.

El vídeo de esta campaña muestra una escena muy familiar. Una familia acude a pasar unos días en casa de los abuelos, en pleno campo y en contacto con la naturaleza. Sin embargo, lo que para el niño pretendía ser un tiempo de alegría, se convierte muy pronto en tristeza, pues su padre está demasiado ocupado atendiendo el móvil.

La situación da un giro cuando el abuelo desempolva una antigua caja donde guarda los recuerdos de su padre cuando era niño. Ese es el momento clave de la historia: cuando el chico comprende que su padre fue como él, que tuvo las mismas ilusiones que él tiene ahora. Su mirada infantil, cuando pasa del álbum de fotos a su padre hablando por teléfono, está llena de ternura, de comprensión… y hasta de admiración.

El valor de la nostalgia aparece con fuerza cuando ambos –padre e hijo– abren otra caja de cartón donde el padre guardó su juguete más precioso. La conclusión se hace patente para el espectador: ese momento de felicidad, esa experiencia que padre e hijo viven juntos, vale muchos más que todas las “distracciones” importantes que puedan llegar a través de un móvil.

Hoy, víspera de San José, este spot resulta más emocionante y significativo. Nos ayuda a reflexionar, a volver la mirada hacia los hijos, y a descubrir el tesoro que supone compartir con ellos lo mejor de nuestra vida. Vivir la vida… ¡juntos!

Como señala Beatriz Faustino, directora de marketing de McDonald’s España, “con esta campaña intentamos transmitir la importancia de disfrutar de la vida, de pasar tiempo con los hijos y de fortalecer las relaciones personales para saborear más la vida juntos”.

Que lo disfrutéis. Y a todos, padres e hijos, ¡feliz día del padre!

viernes, 11 de marzo de 2016

"Playa y montaña": Amor en la adversidad

La semana pasada fue presentada en Madrid esta campaña de sensibilización, titulada “Playa y montaña”, que ha causado una fuerte impresión en las redes sociales. Yo he tenido noticia de ella por Jaume Figa, seguidor del blog, que siempre me sugiere spots emotivos y llenos de valores.

El vídeo cuenta la historia de unos padres que esperan la llegada de un nuevo hijo. El embarazo lo viven como si fuera la preparación de un viaje maravilloso, un proyecto ilusionante que va a llevarles a un escenario nuevo e idílico: una playa de aguas transparentes. Sin embargo, sus planes se ven contrariados repentinamente. En vez de una playa idílica, se ven obligados a subir una agreste montaña, sorteando peñascos, ascendiendo entre jadeos, haciendo frente a la adversidad.

Esa reorientación de la vida es una metáfora de la sorpresa y el desconcierto que sobreviene a una pareja cuando descubre, casi al final del embarazo, que su hija está afectada… por una enfermedad rara. Es un golpe duro; el vídeo no lo oculta. Pero es también una ocasión espléndida para madurar en el amor, para entregarse a la pareja, a los hijos, a los demás… Para descubrir las cosas que verdaderamente importan en la vida.

El vídeo ha sido promovido por la Fundación MEHUER, que apoya la investigación en las enfermedades “raras” para sensibilizar a los españoles sobre la atención que éstas merecen. Parte de una idea de Crepes & Texas, agencia creativa especializada en iniciativas sociales, y ha sido producida Ulula Films bajo la dirección de Emilio Aragón, quien también ha compuesto la banda sonora.

En palabras de Manuel Pérez, presidente de la Fundación MEHUER: “Esta historia narra perfectamente cómo muchos padres viven un inesperado revés en la vida al tener un hijo afectado por una enfermedad rara. Su viaje idílico hacia la playa se convierte en toda una historia de superación. Pese a todo, en ese viaje duro e inesperado también hay lugar para la belleza, la alegría y para una honda satisfacción”.

Enhorabuena por la iniciativa. Porque verdaderamente es un vídeo inspirador. (Recomiendo verlo con unos Kleenexs a mano)

domingo, 6 de marzo de 2016

Spot emocional: Carta de amor infantil

La historia de este spot está llena de candor y hermosura. Un niño de 7 años escribe una carta de amor a su compañera de clase, Poldina. En esas líneas temblorosas y torcidas, advertimos la sinceridad de su corazón y de su ternura: “Me gustas desde el día en que te vi. Sobre todo, por tus pecas… Así que, ¿quieres casarte conmigo? ¡Pero hoy no, que tengo que ir a nadar…!”. El resto de la carta fluye con el candor y la inocencia de un alma limpia, e incluye una promesa deliciosa: estaré siempre a su lado, y procuraré hacerte feliz.

Con todo, la historia más sorprendente es la de su gestación. Tres jóvenes amigos, graduados de la Università Cattolica de Milán y del Master in International Screenwriting and Production (dirigido por mi amigo Armando Fumagalli), decidieron crear un vídeo con una historia conmovedora. Pensaron la trama y los personajes, y en un fin de semana produjeron este corto de 80 segundos. Quisieron venderlo a varias empresas, como base para un spot, pero los expertos de marketing lo rechazaron: nunca podría funcionar una historia que no se ha pensado previamente para un cliente específico.

Esto no les desanimó. Todo lo contrario. Colgaron el vídeo (“Perché tu mi piaci”), en el portal vímeo –de mejor calidad, aunque de mucha menos popularidad que Youtube- y el resultado fue espectacular: en tan solo diez días recibe millón y medio de visitas y cientos de comentarios entusiastas. Como por ensalmo, la historia tiene encanto para muchas empresas. Y una de ellas, Poste Italiana, descubre que es una historia hecha casi a su medida.

Esa carta de amor infantil, limpia y emotiva, encaja perfectamente con su claim institucional: “Lo que escribes, permanece”. De modo que compra el cortometraje, que se ha hecho ya popular, y lo difunde añadiendo tan solo su logo al final.

El spot funciona tan bien, que el Servicio de Correos les confía una segunda campaña, diseñada para San Valentín. Es la carta que escribe Poldina, en respuesta a su compañero de clase. Una historia emocional a la altura de la primera.

Me encantó la historia que narra el spot por su frescura y emotividad. Pero casi me gusta más la historia de sus creadores (ahora reunidos en la productora CRIC) porque es una maravillosa historia de superación, de lucha por las propias ideas y la propia creatividad; y, sobre todo, de amor por los bellos relatos. Espero que os guste tanto como a mí (Aquí lo pongo como fue concebido: sin el rótulo final de “Poste Italiana”).



Si os ha gustado, podéis ver aquí su continuación: “Quello que mi piace”, la carta que escribe Poldina. Una campaña para San Valentín que tuvo casi tanto éxito como la primera.