Hoy es mi cumpleaños, quizás por eso me he despertado con un extraño sentimiento de nostalgia y de gratitud. Con regusto de nostalgia, pero sobre todo de gratitud: un agradecimiento sincero a Dios, por el don de la vida. Sí, hoy me acuerdo más de Él, y le agradezco estos años de vida que me ha dado y también los que aún me faltan por vivir; y también me acuerdo de los amigos, con quienes quisiera compartir alguna que otra cerveza, hablar de tantas cosas y, sobre todo, vivir juntos la alegría de esta jornada. Muchos estaréis lejos, pero os sentirré cerca, a pesar de la distancia.
Sobre todo, voy a tener muy presentes a mis padres, porque ellos me hicieron llegar el gran regalo que Dios me tenía preparado desde la eternidad. A ellos les debo literalmente la vida.
Pero hoy no es un día para palabras, al menos para mí. Así que, más que escribir lo que les debo, quiero recordárselo con este pequeño vídeo (3’) que quiere rendir un homenaje a la figura del padre en el cine. Ha sido elaborado por la asociación Wisconsin Right to Life, que con esta campaña pretende promocionar la figura del padre en la sociedad actual.
Como señala Barbara Lyon, directora ejecutiva de Wisconsin Right to Life (WI RTL): "En muchas familias rotas falta hoy la figura del padre, y no tienen modelos masculinos –sólidos y atractivos- para los hijos varones. Además, se ha comprobado estadísticamente que las mujeres que se quedan embarazadas y no cuentan en casa con el apoyo del padre, son mucho más propensas a abortar que las que tienen un hogar o una pareja estable. Por eso queremos reivindicar la figura del padre en nuestra sociedad”.
La película “Toy Story 3” (que en España se estrena pasado mañana, 21 de julio) permite al espectador “reflexionar sobretemas importantes como el valor de la amistad y la solidaridad, el miedo de sentirse solo o rechazado, lo ineludible de hacerse grande y la fuerza que surge al sentirse parte de una familia”. Esta es una de las conclusiones del diario vaticano L’Osservatore Romano sobre el filme dirigido por Lee Unkrich, producido por Pixar Animation Studios y lanzado al mercado por Walt Disney.
En esta tercera entrega, los entrañables Woody el vaquero y Buzz Lightyear junto a sus amigos deben enfrentar su destino. Andy, su dueño, dejó de jugar con ellos, ya tiene 17 años, se irá a la universidad y debe decidir entre enviarlos como donación a una guardería o desecharlos.
En un artículo titulado “Cómo se hace un bello film”, Gaetano Vallini considera que Toy Story 3 ofrece a los espectadores una profunda reflexión sobre temas humanos trascendentales y da una lección sobre la amistad verdadera, a través de la experiencia de los juguetes protagonistas. “La amistad es el verdadero vínculo de este variopinto pero afianzado grupo de juguetes”. Esto es lo que revela la película, dice el autor del artículo.
A fecha de ayer más de cien mil personas habían visto ya “La Última Cima”, la historia de ese sacerdote montañero que dejó una honda huella en todos los que le conocieron, y que han sentido una profunda pérdida cuando falleció en accidente de montaña en febrero de 2009. A su entierro acudieron más de 3.000 personas y una veintena de obispos.
El documental elaborado por Juan Manuel Cotelo sigue cautivando al público. Lejos de imaginar un día de gloria y luego desaparecer, el filme no tiene visos de extinguirse.
El mes de agosto pasado trajo a nuestras pantallas un thriller protagonizado por Uma Thurman y Evan Rachel Wood tiulado "La vida ante sus ojos" dirigida por Vadim Perelman (realizador de "Casa de arena y niebla") y con guión basado en la novela homónima de Laura Kasischke. Es una película que llegó a España con año y medio de retraso y que trató de hacerse un hueco en la cartelera veraniega. Y lo consiguió.
La película parte de la amistad entre dos chicas adolescentes que se han decantado por dos modelos opuestos: Maureen es responsable, inocente y católica; Diana es rebelde, liberal y sarcásticacon la religión. Casi al principio, Diana le dice a su amiga : “¿Cuándo terminará esto?, ¿cuándo comenzaremos a vivir?”. La pregunta adquiere una importancia insospechada cuando, encerradas en el baño del colegio antes de una clase, escuchan el ruido de personas que corren, gritos de desesperación y ráfagas de ametralladora. Michael Patrick, otro compañero del que todos se burlan en el instituto, irrumpe armado en el baño, después de matar a una quincena de compañeros (en clara referencia a lo sucedido en la escuela de Columbine). Pero Michael sólo le disparará a una, la cuestión es saber a cuál de ellas. Con gran muestra de cinismo les hace escoger a ellas quién merece continuar con vida.
En los últimos post hemos visto con ejemplos que el cine influye –y, a veces, mucho- en los estilos de vida. Con frecuencia, nos lamentamos de la imagen lamentable que las películas y teleseries ofrecen de la familia o de los valores cristianos…
Ante esa situación, caben dos opciones: una es apagar la tele y dejar de ir a los cines, olvidarse de que existe esa “maquiavélica forma de manipulación”; la otra es meterse en ese mundo y tratar de cambiarlo desde dentro. Es decir, en vez de criticar al cine desde fuera, infundir espíritu cristiano en esa magnífica manifestación de cultura. Es justamente lo que hicieron los primeros cristianos. No se fueron a las montañas para “no contaminarse”, sino que vivieron en las ciudades, ejercieron el comercio, y trataron de influir en todas las realidades humanas (como, por otra parte, habían aprendido del propio Jesucristo ). No se quejaron de que les perseguían o de que “el mundo está muy mal”, sino que trataron de mejorarlo con su ejemplo, con su vida, con su trabajo. En vez de apartarse de un mundo pagano y hedonista, trataron de cambiarlo desde dentro. Y lo consiguieron.
Los festivales cinematográficos tienden a suscitar un escepticismo creciente en el público de a pie. Ya se trate de Cannes, Venecia o San Sebastián, con frecuencia los premios -y la publicidad que éstos proporcionan- recaen en filmes que promueven la infidelidad, la homosexualidad y lo "políticamente correcto" (Habría que saber quién define los "dogmas" acerca de lo que es correcto y lo que no lo es).
Por otra parte, a menudo son filmes que dejan en el espectador un poso de amargura, de cierto desencanto ante la vida. Si a eso añadimos una pizca de "denuncia" (de lo que sea), un toque burlesco o satírico contra la Iglesia (y los curas, sobre todo) y un plantel de actores con glamour, podemos entrar con facilidad en las quinielas de los filmes aspirantes a los grandes premios. A parte de contradecir su original sentido ("el cine es una fábrica de sueños", decían en Hollywood durante los años 20 y 30) y de la ofensa gratuita que parece obligado hacer para manifestar "independencia" y "originalidad", el negocio de los premios cinematográficos se hace cada vez más aburrido.
Precisamente por eso, en los últimos años han surgido diversos festivales que tratan de potenciar películas con valores educativos, morales, cristianos y familiares. Una experiencia muy aplaudida por el público y la crítica fue el Fiuggi Family Festival, que tuvo un enorme éxito en su primera edición de 2009, y que tiene ya abierta la web correspondiente a la 2ª edición 2010: dura una semana (24-31 de julio) y tiene muchas actividades complementarias para los niños y adolescentes -el festival es auténticamente familiar- además de abrir las puertas a jóvenes realizadores con historias frescas y enriquecedoras.
Días antes de la Ceremonia de los Óscars, llamaba la atención en este blog sobre la creciente posibilidad de que una película cristiana, The Blind Side, se llevara el Óscar a la mejor interpretación femenina. Era una buena noticia, pues ese papel transmitía a la audiencia un precioso abanico de valores positivos: generosidad, valentía, coraje, entrega a los demás… Y lo transmitía, entre otras cosas, porque le respaldaba una profunda y sincera fe cristiana.
La mejor noticia fue que, en efecto, Sandra Bullock se llevó el Óscar, como antes se había llevado el Globo de Oro y otros premios a la mejor interpretación del año. Ahora se estrena en España, y los críticos subrayan, de nuevo, la viva y sincera religiosidad de esta “madre coraje” co,mo uno de sus mejores valores. Esto es lo que dice Juan Orellana en su crítica:
“The blind side es un canto muy positivo a la familia, especialmente a la familia cristiana, y ensalza las dimensiones de apertura, acogimiento y caridad de la misma. También el film pone en valor las instituciones educativas de ideario cristiano, y señala el valor constructivo y estabilizador del trabajo deportivo. Antropológicamente, la película pone el acento en aspectos verdaderos como el agradecimiento, la compasión, el sacrificio, el perdón, la fe en el otro, la paciencia...”.
Con todo, me gusta más esta crítica de Claudio Sánchez, publicada en Fila Siete, que ofrece un panorama más completo. Al final incluyo la ficha técnica y una foto de la verdadera familia Touhy y del auténtico Michel Oher, sobre cuyas historias reales se ha construido este filme. También os dejo el tráiler, muy revelador de su contenido. Como siempre, espero vuestros comentarios al pie.
Crítica de Filasiete:
Pocas cosas les gustan tanto a los norteamericanos como las películas basadas en la superación personal de un deportista. Desde Rocky a The blind side, pasando por Hoosiers, Titanes o Camino a la gloria, el cine norteamericano se ha hecho verdaderamente especialista en este género. El mismo director de esta película ya había dirigido la eficaz The rookie, basada en la historia real del mítico entrenador de béisbol Jim Morries.
Esta vez la narración (también basada en hechos reales), cuenta la historia de Michael Oher, un joven afroamericano sin hogar que encuentra ayuda y cobijo en una familia blanca dispuesta a prestarle el apoyo necesario para que pueda triunfar como jugador de fútbol americano y en la vida. Por su parte, Oher también influirá en la vida de los miembros de la familia Touhy.
La diferencia principal de esta película con respecto a otras es que se centra más en la evolución dramática del personaje que en la mejora deportiva. Se presta poca atención al campeonato y se da mayor importancia a la influencia de Michael en una familia que tiene, en principio, de todo. En este sentido Sandra Bullock está sobresaliente en un papel dramático con el que ha ganado casi todo (Oscar, Globo de Oro, etc.), algo que demuestra que es una actriz estupenda cuando se la controla (como es el caso) e insoportable cuando no es así (véase Loca obsesión).
La película se atreve a contar una historia bonita, muy bonita, sin miedo al sentimentalismo, que evita con bastante elegancia. Además, la cinta tiene un buen ritmo narrativo que hace que las dos horas se pasen en un suspiro. Poco más habría que decir: es una película entretenida que cumple lo que pretende. Así lo aseguran los más de 255 millones ingresados en Estados Unidos (la cinta más taquillera de todos los tiempos protagonizada por una mujer).
¿Y por qué ha tardado meses en llegar a España? Porque es una película muy norteamericana. Esto hace que las motivaciones de los personajes sólo se entiendan desde la óptica de una familia cristiana evangélica norteamericana, que practica una solidaridad cristiana bastante admirable, silenciosa, sin aspavientos. No se oculta la religiosidad, pero tampoco se subraya. Una manera ciertamente insólita de acercarse a este asunto en el cine actual.
Además, la película es positiva y amable sin negar una actitud crítica. Así lo vemos en una de las mejores escenas del film, en la que el matrimonio protagonista se plantea sobre si realmente hay rectitud en su ayuda a Michael o buscan algo más que la felicidad del chico. Este giro hace la cinta más madura y matizada, poniéndola por encima de la simpleza voluntarista de la mayoría de las películas deportivas.
No es una obra maestra porque hay baches del argumento no bien resueltos a mitad del metraje, varios personajes secundarios poco desarrollados y la música de Burwell (uno de los grandes, sin duda) es redundante y carente de personalidad y emoción. Pero es una película sincera que podía caer en muchas trampas de moralina fácil y, sin embargo, mantiene con dignidad un discurso interesante y necesario gracias al notable guión del propio Hancock (el segundo más interesante de su filmografía, después del magnífico libreto que escribió para la película de Clint Eastwood Un mundo perfecto).
Claudio Sánchez
Ficha técnica: Dirección: John Lee Hancock.- Guión: J. L. Hancock.- Fotografía: Alar Kivilo.- Montaje: Mark Livolsi.- Música: Carter Burwell.- Intérpretes: Sandra Bullock, Tim McGraw, Quinton Aaron, Jae Head, Lily Collins, Ray McKinnon, Kim Dickens, Kathy Bates, Catherine Dyer.- Distribuidora: Warner.- Duración: 128 minutos.- Público Adecuado: Jóvenes.
El pasado sábado 12 de junio tuvo lugar, en el Auditorio de CaixaFòrum de Barcelona, la entrega de Premios del Young Values Short Film Festival de Barcelona 2010. El evento fue organizado por CinemaNet, con la colaboración de la organización de jóvenes emprendedores SomJoves. Asistieron unas 250 personas,en su mayoría jóvenes.
De los 110 cortos presentados a concurso, fueron proyectados los 32 seleccionados en una maratoniana sesión que duró 8 horas de proyección. La directora de cine Judith Colell y el presidente de la Federació Catalana de Cineclubs, Julio Lamaña, entregaron los premios a los ganadores.
El tribunal destacó la alta calidad tanto de los 68 guiones a concurso como de los 32 cortos proyectados. El presidente destacó la importancia de escribir buenos guiones para asegurar la calidad del futuro cine español. Y Judith Colell resaltó como un aspecto importante el elevado porcentaje de mujeres ganadoras de estos premios.
Andrea Bocelli se sienta al piano. Una de las voces más famosas de la ópera mundial titubea un momento antes de empezar una canción. Le vemos con los ojos cerrados: Bocelli tiene glaucoma congénito y perdió la visión por completo a los 12 años, tras ser golpeado fortuitamente en la cabeza. Indudablemente, está conmovido: parece dispuesto a abrir su corazón a la audiencia. Y empieza a contar la historia de una joven esposa, en los comienzos de su embarazo, a la que los médicos aconsejaron abortar…
Es una historia preciosa, que termina de forma sorprendente, y que culmina con la interpretación al piano de la canción que más les gusta a los hijos de Andre Bocelli. Una historia para reenviar a mucha, mucha gente…
Más de cien cortos cinematográficos de nuevos talentos compiten en la segunda edición del Young Values Film Festival de Barcelona 2010 en el que se otorgan, entre otros, los premios ‘Internacional’ de Valores Sociales, el ‘Miquel Porter Moix’ de Escuelas y Universidades catalanas, y el ‘Rovira-Beleta’ al mejor guión.
El Festival tendrá lugar el sábado 12 de junio en el CaixaForum de Barcelona. A lo largo del día, entre las 11 y las 18 horas, todos los cortos seleccionados se proyectarán en el Aula 2. La entrada al festival es libre y gratuita, tanto a los pases del día como a la sesión final de entrega de premios. Durante el acto central, que se celebrará en el Auditorio y tendrá lugar a las 19 horas, se proyectarán los cortos ganadores y se procederá a la entrega de los premios. Además, el Grup Arteatre de la Universidad de Barcelona también interpretará sketches cómicos basados en el mundo del cine.
“Las películas son mucho más que entretenimiento: sirven para reforzar o socavar los valores de una sociedad. Como cineastas, tenemos una gran responsabilidad porque dejamos una impronta de imágenes y pensamientos que duran toda una vida” (David Puttnam, productor de La Misión y Carros de fuego).
“Si bien es cierto la publicidad refleja nuestros valores, lo hace siempre según criterios estratégicos. Esto plantea una importante cuestión: ¿qué valores son impulsados en la publicidad, y cuáles son deliberadamente relegados?” (Richard Pollay, autor de Advertising: The Distorted Mirror).