domingo, 26 de mayo de 2013

Ex-modelo de Victoria's Secret: "Prefiero mi matrimonio al éxito en la pasarela"

En 2009, Kylie Bisutti alcanzó su gran sueño de incorporarse al privilegiado elenco de ángeles de la marca de lencería Victoria´s Secret, tras imponerse a más de 10.000 candidatas. "Ser ángel de Victoria´s Secret era mi mayor objetivo en la vida, es lo que siempre perseguí en mi carrera", ha confesado. Pero muy pronto ese sueño se convirtió en pesadilla.

En 2011, Kylie estaba realizando una sesión para una revista cuando el fotógrafo empezó a darle indicaciones: "Súbete más la camiseta"; "hazlo cómo si no llevases ropa interior"; "esto es lo que hacen las modelos de Victoria´s Secret"; "si quieres ser como Gisele, esto es lo que debes hacer". Esa misma noche, Bisutti rompió a llorar. "Estaba en mi habitación, me puse de rodillas y comencé a rezar: Dios, ¿por qué me hiciste ganar el concurso de Victoria´s Secret si me iba a sentir de esta manera? No estoy honrando a mi marido. ¡Solo quiero respuestas!".

En un artículo publicado en el New York Post, Kylie ha relatado ese infierno: “Cuanto más me convertía en modelo de lencería -y mostrar lencería no es ir vestida- me sentía cada vez más incómoda porque entraba en colisión con mi Fe. Soy cristiana, estoy leyendo más la Biblia y esa lectura cada vez me convence más. Ésta es una industria muy tentadora, y reconozco que he caído en demasiadas cosas en las que no habría querido caer".

Todo esto lo cuenta también en un libro que acaba de publicar: No soy un ángel: de modelo de Victoria´s Secret a modelo de conducta. Ahí llega a afirmar: "Me estaban pagando por quitarme la ropa y posar provocativamente para estimular a los hombres. Ya no se trataba de ser una modelo de ropa; me sentía como un trozo de carne". También lanza más de un dardo sobre el mundillo de la moda: "Me pidieron que minimizase mi matrimonio... porque debía flirtear con todo el mundo todo el tiempo".

Finalmente, Kylie decidió abandonar su sueño dorado en esa firma de ropa para salvaguardar su matrimonio: "Mi cuerpo sólo debe ser para mi marido. Eso es algo sagrado. Quiero que mi matrimonio sea sagrado, porque los índices de divorcio en Estados Unidos son altísimos y quiero hacer todo lo posible para que mi matrimonio sea feliz".

En una entrevista televisiva ha añadido también: "No quería ser un modelo defectuoso por las chicas jóvenes, porque había un montón de jóvenes cristianas que me seguían y que pensaban que estaba bien pasearse y lucir su cuerpo en lencería a los chicos".

También ha anunciado que va a lanzar su propia línea de ropa, que será "cristiana y decente". Sin duda, hay también un nicho de mercado para una moda más modesta y elegante. El pasado mes de febrero se celebró en Florida la primera Christian Fashion Week y la revista Eliza lleva años haciendo un periodismo sobre la moda desde un prisma más familiar y ético. ¿Será Kylie un nuevo "modelo" para las chicas que quieren triunfar en la pasarela? El tiempo lo dirá.

domingo, 19 de mayo de 2013

Amor heroico de una madre por su hija

Dentro de tres semanas se cumplen 5 años de la muerte de Agata Mroz,  una desaparición que conmocionó a Polonia entera. El día de su funeral, miles de polacos se agolparon en el exterior de la iglesia, pues el templo no podía albergar más que unos pocos cientos de feligreses. Hubo llanto, oración, cantos y una profunda tristeza. Habían perdido a una gran deportista y, sobre todo, a una grandísima persona. Su vida fue corta, pero iluminó a muchos, y merece que hoy la recordemos.

Agata Mroz nació en Dąbrowa Tarnowska el 7 de abril de 1982. Desde muy joven destacó en el deporte del voleibol, en el que cosechó éxitos como alevín, infantil y juvenil. A la edad de 17 años le diagnosticaron la enfermedad de la leucemia. Su familia sufrió enormemente con la noticia, pero ella no se abatió. Dijo a sus familiares que iba a luchar por la vida con todas sus fuerzas, pero que necesitaba su apoyo y su alegría. Y venció. En poco más de un año estaba ya restablecida, y volvió de nuevo a entrenar para recuperar el tiempo perdido. Con 20 años se convirtió en la estrella nacional de este deporte, y con 21 lideró el equipo nacional polaco hasta ganar la final del Campeonato de Europa (2003), hazaña que repetiría también en 2005.

En septiembre de 2006 vino a nuestro país fichada por el CAV Murcia, y gracias a ella el Club murciano ganó el Campeonato de España con clara superioridad. Pocas semanas después volvieron a aparecer los síntomas de la leucemia, y Agata tuvo que retirarse de la competición y volver a su Polonia natal, donde fue recibida con entusiasmo. Los medios de comunicación la calificaban entonces como la mejor deportista polaca del siglo XXI.

Empezó entonces su calvario con la enfermedad. Tuvo que someterse a incesantes transfusiones de sangre, y todo el país se movilizó en una inmensa cadena de solidaridad para salvar a su estrella del deporte. Miles de personas donaron sangre como gesto de apoyo.

El 9 de junio de 2007 se casó con Jacek Olszewski. Su delicada salud le impidió realizar el proyectado viaje de bodas, pero eso poco le importó. Estaba con su marido y eso bastaba. A los pocos meses supo que estaba embarazada. Cuando acudió a los médicos, le dijeron que su enfermedad se estaba agravando rápidamente, y le aconsejaron abortar.

Agata tomó entonces una decisión heroica: no sólo rechazó el aborto, sino que postergó el trasplante de médula que estaban preparando los médicos hasta que pudiera dar a luz a su primera –y así lo intuía- también su única hija.

La prensa se hizo eco de esa decisión, y le pidieron varias entrevistas. En una de ellas, realizada al diario Dziennik en febrero de 2008, declaró con sencillez que nunca se había arrepentido de haberse quedado embarazada. "La noticia de que iba a ser madre me hizo sentir afortunada. Me llenó de alegría, porque quería sentir lo que suponía ser madre y dar a luz una vida humana; y también porque así le daría a mi esposo algo bueno de mí misma", fueron sus palabras.

Su hija Liliana nació el 4 de abril de 2008. Pocas semanas después, Agata se sometió al trasplante de médula, pero estaba ya muy debilitada. Aún resistió mes y medio, pero su cuerpo no superó las complicaciones que sobrevinieron y falleció en el hospital el 4 de junio de 2008. Tenía 26 años.

Sus funerales se celebraron el 9 de junio: en la misma iglesia y en el mismo día en que se casó con Jacek un año antes. Las multitudes lloraron su pérdida y quisieron acompañarla en su último adiós. Los medios de comunicación recordaron sus triunfos en el deporte, pero la gente le recordó por su valentía y generosidad al enfrentarse a la leucemia.

El Obispo Auxiliar de Kielce, Mons. Marian Florczyk, presidió los funerales y aseguró que Polonia había recibido de Agata “un impresionante testimonio de amor: a su país, a su marido y al sagrado don de la vida. Ese amor heroico a su hija aún no nacida es el mejor testimonio para esta sociedad, que parece no saber apreciar el gran regalo de la familia y de la vida humana”.

Su hija Liliana asistió a la ceremonia en brazos de su padre. Actualmente ambos viven en Brelavia, donde murió Agata. Jacek no deja de recordar a quienes le preguntan lo buena que fue su mujer, y el amor heroico que tuvo hacia su hija, antes de que naciera.

domingo, 12 de mayo de 2013

Spot con valores: "El niño que hablaba con los bebés"

Danone ha vuelto a emocionarnos con su reciente campaña “Alimenta sonrisas”. En línea con sus spots anteriores, apuesta de nuevo por la comunicación de emociones y por transmitir optimismo. El fondo del anuncio es la crisis; el primer plano, la infancia. Sobre estos dos elementos –aparentemente antitéticos- imagina un diálogo precioso.

Un chaval travieso y avispado, de buen corazón, se dirige a la prominente barriga de su madre, embarazada de 6 ó 7 meses. Armado de inocencia y de bondad, se siente capaz de transmitir esperanza a su futuro hermanito: “Hola, soy yo. ¿Cómo va por ahí dentro? Por aquí toda la gente habla de la crisis. Cuando conozcas a papá y a mamá los vas a ver muy raros. No son así. Es que están preocupados...

Entonces surge en él esa vena de espontánea generosidad que tan frecuentemente aflora en el corazón de un niño: “Pero, ¿sabes qué? Yo quiero que vengas. Y quiero que juguemos juntos. Y tengo, ¡muchas cosas para ti…!

Amor, amor de niño. Ese es el secreto para vencer todas las crisis: las económicas, las personales y las familiares. Los niños lo tienen muy fácil para no perder nunca la sonrisa. Les basta con su natural honestidad y su alegría a raudales. A nosotros, los que aún no sabemos hablar a los bebés, nos resulta mucho más difícil. Necesitamos aprender la difícil lección de la humildad, del deseo de compartir, del gozo inmenso al poder ayudar a otro. Ellos saben muy bien que la felicidad está en los pequeños detalles. Nosotros estamos aún lejos de aprenderlo.

Con todo, lo más hermoso del anuncio es ese amor al hermanito no nacido. Los niños aman la vida: la aman con pasión, mucho antes de que vea la luz. Y son capaces de dialogar con ella. Por eso sólo ellos, y también sus madres, son capaces de hablar con los bebés.

Ojalá volviéramos a ser niños.

domingo, 5 de mayo de 2013

Spot con valores: "Los tres deseos de una madre"

Para este Día de la Madre, he escogido un spot que fue ganador de un Lápiz de Oro, los premios a la mejor Creatividad Publicitaria en Argentina. Fue desarrollado por la Agencia FCB Argentina para la operadora Telecom Personal, y en él se plasma su línea de comunicación: “Queremos ayudarte a cumplir tus deseos”.

El anuncio empieza con un vídeo casero, grabado hace años en el cumpleaños de la madre. Todo hace sospechar que ella estaba recién casada.

Sus hijos están viendo ahora en el salón esas imágenes, y disfrutan percibiendo el paso del tiempo: “¡Aquél es papá!”. “¡Mira qué peinado llevaba mamá!”. Todo rezuma calor de hogar: alegría, espontaneidad, familia. De repente sale una gran tarta con las velas encendidas, y el padre agita sus manos ante el grupo de amigos: “¡Un momento, un momento! ¡Pará, pará!”. Luego se dirige a ella: “Cariño, pide tres deseos”.

Entonces se produce el momento mágico. La joven madre dirige sus ojos a la cámara. Parece traspasar el tiempo y el espacio, como si viera más allá: más lejos y más hondo. En el salón, los tres hijos se sienten misteriosamente mirados por ella, contemplados de una manera especial: uno a uno, con un cariño infinito. Se miran entre sí. Ahora comprenden todo... Y vuelven la vista a la pantalla, con una sonrisa de felicidad y de agradecimiento.

Casi no hay palabras. Todo lo que “dice” este spot está expresado en las miradas. ¡Cuánto cariño y entrega… y sacrificio y ternura… y amor y esperanza! Todo eso junto, encerrado en una mirada. Al ver este anuncio, dan ganas de gritar por dentro: “¡Gracias, mamá, muchas gracias!”.

domingo, 28 de abril de 2013

Spot para el Día de la Madre: "Referencias"

El próximo domingo es el Día de la Madre, y he pensado que la mejor manera de celebrarlo es recordar este spot. Es bastante conocido: recibió numerosos premios y ha sido muy comentado en Internet.

La historia se resuelve en dos secuencias. En la primera, una madre de familia llega a casa con sensación de derrota: ha realizado una entrevista de trabajo y no ha conseguido el puesto por falta de referencias. En la segunda, el hijo se vuelve hacia la cámara y empieza a recordar todo lo que debe a su madre:

Nací en 1986. Desde entonces, todos en casa le hemos creado unas ojeras que no oculta... Su carrera se ha basado en la persuasión: ¡me convenció de que las verduras me pondrían los ojos verdes! Imaginación no le falta, no…

En ese momento, la confidencia se hace más íntima, más entrañable y amorosa: “La llamas y está. ¡Siempre está! Por eso no me he convertido en el imbécil que podría llegar a ser… Le saca partido a todo, es un genio. Debería darle las gracias a mi padre por haberla elegido”.

Sólo entonces nos damos cuenta de que el chico está delante del empleador y está relatando esas referencias que antes le faltaban. Por eso añade: “Yo creo que son buenas referencias, ¿no?”. Y, cuando ya se marcha, pensando que al menos ha podido decir algo bueno de su madre, nos sorprende la respuesta del ejecutivo: “Lo son. Quiero tenerla aquí. La respuesta del chico es aún más sorprendente…

Este es un anuncio que roza la perfección. Cada vez que lo veo me sonrío y aprecio tantos detalles de mi madre que consideraba normales… Y que ahora, con el paso de los años, me doy cuenta de que han sido el apoyo de mi felicidad.

Hoy en día, que las teleseries nos muestran a tantos adolescentes enfrentados a sus padres, es un buen momento para mostrar este anuncio a tantos jóvenes olvidadizos. Yo lo hice el año pasado, en el último día de clase. Y una alumna me dijo al salir: “Ha sido el mejor anuncio que hemos visto este curso: me ha hecho descubrir el cariño que mi madre ha puesto, durante años, en tantas cosas pequeñas. Gracias por ponerlo precisamente hoy...”.

domingo, 21 de abril de 2013

Spot con valores: "Elogio de la vejez"

Hoy los medios audiovisuales rinden culto a la eterna juventud; la muestran como un ideal de vida, aunque para lograrla haya que recurrir al botox, a la cirugía plástica o a los tintes para el cabello. Por eso, es agradable descubrir un anuncio como éste, que plasma con mucho cariño la etapa tan maravillosa de la vida que es la vejez.

El protagonista tiene una idea feliz: organizar una fiesta con los hijos y los nietos, con los amigos de toda la vida, con aquel compañero de mus, o aquel otro que conocimos en la mili... y que aún nos sigue escribiendo.

En esa reunión donde el recuerdo se funde con el cariño, la vida se adorna con todo lo bueno que hemos vivido... La hija sonríe: "Siempre me leías el mismo cuento, pero cada noche hacías que fuera distinto". Y la esposa, que vivió su juventud en los años 50, suspira: "A mí siempre me has recordado a Sinatra...". Y el amigo futbolero, que saca a relucir su memoria de elefante: "25 de julio del 52. ¡Qué golazo metió Di Stéfano!...".

Sí, la vejez es el tiempo donde las cosas se remansan, y todo lo bueno que uno ha sembrado florece en todo su esplendor: tal vez más apagado, pero con un afecto infinito. La sociedad camina de prisa, y con frecuencia se olvida de esas personas que parecen inmóviles, pero que un día lucharon, trabajaron, y sufrieron... Y compartieron guerras y hambre... Y se sacrificaron lo indecible para formar una familia y sacar adelante a su país.

No nos olvidemos de ellos. Porque ellos se acuerdan muy bien de cuando nosotros éramos pequeños. Disfrutan recordando cuánto les necesitábamos... y siguen recordándonos cada día, aunque ahora no se acuerden de lo que han hecho esta misma mañana.

domingo, 14 de abril de 2013

Spot con valores: "El deporte más grande del mundo"

Jaume Figa, amigo y seguidor del blog, me envía este anuncio de Decathlon para la sección “Spot con valores”. Y, sinceramente, merece estar aquí. Porque su mensaje es divertido y optimista, porque es familiar; y, sobre todo, porque nos anima y enriquece.

Hasta el año 2012, la marca francesa se limitaba a adaptar sus campañas a cada uno de los países. Pero en febrero de este año ha lanzado un anuncio diferente en nuestro país, con una cierta referencia al carácter español. Tiene un mensaje motivador y alegre que pretende abarcar a todo su público y, a la vez, transmitir su filosofía como marca: “hacer accesible el deporte al mayor número de personas”.

La práctica de cualquier deporte ha sido siempre fuente de valores, centrados sobre todo en el valor de la competición: la ilusión, el empeño, la fuerza de voluntad; la superación personal y la lucha contra los propios fracasos; y, muchas veces, el afán de mejora, el logro de metas altas, la conquista del triunfo y de la gloria.

Sí, todo eso es verdad. Y en nuestra sociedad –podríamos añadir– ese mensaje del esfuerzo y el sacrificio personal resulta más necesario que nunca. Pero el deporte tiene también otros valores para quienes nunca ganaremos en un estadio: compartir una afición con los amigos o compañeros, disfrutar de una paseo en bici con los hijos o la familia entera, sentir la brisa del mar mientras se corre por la playa sin la necesidad agobiante de conquistar un triunfo.

Con una mirada cercana y optimista, la marca acoge y anima en este anuncio a quienes practican cualquier deporte pero no se creen tan deportistas que quieran desconectar del trabajo o del mundo. Es más, a veces quizás lo practican a su manera. Por eso nos dice: “A todos aquellos que no conocen las reglas, las cambian o se inventan unas nuevas. Que viven del deporte sin nadie que les patrocine, que ganan trofeos mucho más importantes que el oro, la plata o el bronce”.

Por otra parte, el anuncio es también una invitación a dar un salto personal: de sólo “ver” el deporte en televisión (fútbol, tenis, baloncesto) a practicarlo en la vida real. Da igual el nivel alcanzado, o la edad o la seriedad con que uno se lo tome. Hay otros valores además del triunfo. Como disfrutar, compartir, aprender y otras muchas cosas que suceden cuando practicamos deporte. O el sentirnos apoyados por quienes nos aprecian. Tal vez por eso, la frase más acertada es la que oímos casi al final: “A todos los que no tienen admiradores, sino gente que les quiere.

Verdaderamente, Decathlon ha dado en el clavo. Y la mejor prueba de ello es el comentario anónimo que apareció en una red social, a propósito de este anuncio: “¡Ay, Dios míos! Como me ha recordado a mí el niño del tenis. Hace un año que empecé las clases, y cada día es un reto. Algunos me dicen ‘¡Pero si tienes 39 tacos, que ya no vas a ser Nadal!’. Me da lo mismo, es algo que siempre quise hacer, y ahora que tango la oportunidad de hacerlo con mis hijos, disfruto al máximo con ellos. No espero ningún otro triunfo”

domingo, 7 de abril de 2013

Estreno el 12 de abril de "October baby", la historia real de una chica que fue abortada... y sobrevivió

October Baby es una película que arrasó en su estreno en USA. Cuenta la historia de Gianna Jessen, que sobrevivió a un aborto y lleva varios años haciendo una gran labor a favor de la vida. Hablamos de ella en este blog. Os adjunto la reseña publicada en Decine21el trailer del filme y un vídeo con palabras de la propia Gianna Jessen: quizás lo más valioso y sorprendente de este post.

Hannah es una joven estudiante que se prepara para su debut teatral en la universidad. Pero no llegará muy lejos, ya que tras pronunciar las primeras líneas de su papel, se desmaya ante el sorprendido público. Después de pasar unos días en el hospital, averigua que las crisis de asma y epilepsia que ha padecido desde pequeña son las secuelas de un parto complicado. Hannah descubre de golpe que sobrevivió a un aborto, y que sus padres la adoptaron cuando fue abandonada por su madre biológica. De pronto ve con claridad que su vida ha sido una farsa. Confusa y enojada, y sin el permiso de sus padres adoptivos, se embarca con unos amigos en un alocado viaje para encontrar sus raíces y localizar a su verdadera madre.

Los productores de Gigantes hacia la victoria y Prueba de fuego son los responsables de esta nueva película de marcado carácter antropológico, enriquecido por una explícita visión cristiana de la vida. En October Baby el tema principalísimo es el del aborto, pero lejos de regodearse en imágenes traumáticas o escenas truculentas, hay un perspectiva optimista al acercarse a un tema tan controvertido, ya que la propia narración estriba y desemboca en una celebración de la vida. Es como darle la vuelta a la tortilla. El equipo de guionistas ofrece además varios temas colaterales de enorme importancia, como son la necesidad de perdonar y perdonarse para ser libres, la importancia de abrir el corazón para poder acoger el consejo oportuno, la fe en Dios, el amor limpio entre los jóvenes, la relación entre padres e hijos, etc.

Pero las historias además de ser buenas deben estar bien contadas. Y la productora independiente Provident Films no comete el error de devaluar técnicamente el proyecto. Así los directores Andrew y Jon Erwin ruedan con gran oficio, saben manejar la cámara suavemente, sin que se note, pero fijándola con fuerza en primeros planos cuando es necesario. Por el contrario, rechinan algunas situaciones forzadamente diseñadas (véanse los episodios con el policía y con la enfermera); y es verdad que, más que en otros filmes, en October Baby hay un recurso exagerado –muy yanqui, podríamos decir– a la lágrima fácil, a jugar con el corazoncito del espectador. Pero esto no es óbice para restar entidad a lo que se narra. El reparto, con tan sólo algún rostro conocido –John Schneider (Smallville)–, está muy bien, comenzando por la protagonista, Rachel Hendrix.


TRAILER- Español OCTOBER BABY from European Dreams Factory on Vimeo.


domingo, 31 de marzo de 2013

Spot con valores: "Hijo, puedes contar conmigo"

José Luis Esteve me envió esta campaña hace unos días. Me insistió en que la publicase porque –me decía- “hay muchos anuncios que nos recuerdan el día de la madre, pero ¿quién nos habla de la figura del padre?”. Y tiene razón. Así que he decidido hacerle caso.

Puedes contar conmigo” es un emotivo spot de McDonald’s que nos lleva de la mano por un recorrido agridulce que conocemos bien: las idas y venidas de los hijos en relación a sus padres: hay momentos de ternura y acercamiento, pero llegan también los estallidos de crispación, de rebeldía, de desencuentro.

La historia empieza con el principio: un hombre que sueña con ser padre, y que casi muere de infarto el día en que nace su criatura. Ahí arranca la historia de su familia y su relación con el chico. Al principio todos son alegrías: sus primeros pasos en la playa, sus primeras lecciones sobre la vida, sus primeras risas compartidas… Después sobreviene un progresivo distanciamiento: los primeros enfados, las ausencias en casa, los conflictos por las notas… De repente, los padres asisten al enamoramiento de su hijo. Y, desde la distancia (una aparente distancia, en realidad muy cercana), le ven tambalearse porque ella se va. Y están a su lado, y le animan, y le ayudan a superar la prueba.

Las tornas cambian de nuevo. El chico comprende que ellos han estado siempre a su lado, y que siempre estarán allí. Lo descubre, sobre todo, cuando llega el momento de abandonar el nido y formar un nuevo hogar. Y, más aún, cuando él esté en el mismo lugar que ocupó su padre y empiece a temblar en el hospital porque… va a convertirse en padre.

Sí, entonces caemos en la cuenta de que el lema de la campaña sólo se comprende cuando se enuncia por completo: “Puedes contar conmigo, como yo puedo contar contigo”. Y que la letra de esa preciosa balada de Bruno Mars, “Count on Me”, esconde en verdad una significación mucho más profunda: “Si alguna vez te encuentras perdido en el mar, navegaré por el mundo para encontrarte…

Es más que un spot. Es un homenaje a la figura del padre –tan olvidado, como nos decía José Luis- y, sobre todo, un rendido agradecimiento a todo lo que nos ha regalado, sin darle apenas importancia: las cosas que nos ha enseñado, los juegos que ha compartido, la vida que nos ha dado.

Gracias, papá. Hoy me acuerdo especialmente de ti.

domingo, 24 de marzo de 2013

La más grande historia de amor

La trascendencia de esta Semana Santa que hoy comenzamos (todo lo que viviremos: procesiones, representaciones de la pasión de Jesús, recuerdos muy vivos de su agonía y de su muerte) me lleva a buscar hoy un "Video de la Semana" muy especial.

Es una historia de amor. Sin duda, la más grande historia de amor que se haya contado nunca. En Youtube lo podéis encontrar con un título parecido: "La mejor historia de amor". Yo también opino que es así. Es, además, una historia de entrega y de sacrificio, de solidaridad y de familia, de redención y de holocausto. Una historia de amor entre un padre y su hijo que trasciende todas las culturas y todas las épocas. Y, por eso mismo, tiene valor para todos los hombres...

No quiero desvelaros más de este emotivo relato. No todos tenéis por qué estar de acuerdo con él, pero confío en que a todos os conmoverá y os hará pensar. Por eso tiene sentido que lo ponga en una fecha como la de hoy...

El ritmo del vídeo es pausado, suave, contemplativo. Deja que las emociones fluyan poco a poco, como en un cuento de hadas. Quizás el primer minuto pueda parecer moroso, pero luego cobra fuerza repentinamente: expresividad, dramatismo, emoción. Las imágenes proceden de un cortometraje titulado "Most", una producción de Eastwind Films, dirigida por Bobby Garabedian.

Espero que los 6 minutos de este video se te pasen en un suspiro...