viernes, 21 de febrero de 2025

Spot de Volvo EX90: Familia, futuro... seguridad

Ser padre es un viaje maravilloso, pero también un viaje que transforma. Es un aprendizaje para el que nadie nos prepara, un descubrimiento de uno mismo y de la ternura de la que uno es capaz. Porque no se trata solo de criar a un hijo, sino de entregarse a él sin reservarse nada. Como decía Schiller, “lo que nos hace padres no es carne ni sangre, sino corazón”.

El reciente anuncio del Volvo EX90 que quiero comentar hoy arranca con la zozobra de un joven que sabe de pronto que va a ser padre y, justo en ese momento, recibe una llamada de su madre. En la conversación, el joven se manifiesta feliz e inquieto. “Estoy preocupado –le dice–; por la responsabilidad, por las noches en vela”.

Es un temor legítimo. Traer una vida al mundo no es solo una alegría inmensa, sino también un desafío que exige una entrega total. Además, no tenemos un manual de instrucciones, no hay fórmulas infalibles. Solo está el amor y la certeza de que, pese a los errores inevitables, daremos lo mejor de nosotros.

La madre, contenta porque pronto será abuela, responde con ternura: “Te ayudaremos en todo”. Ahí está otra de las grandes verdades de la familia: nadie está solo ante los grandes retos, y mucho menos ante el desafío de ser padre. Criar a un hijo es un esfuerzo compartido, donde cada generación apoya a la siguiente.

Dejar ir, sin dejar de estar

A medida que avanza el anuncio, el padre sigue desgranando sus pensamientos: la ilusión de ver crecer a su hija, la contradicción entre querer protegerla y dejarla marchar: “Quiero verla enamorarse, pero a la vez sé lo que ello significa”.

El amor paterno es un amor que deja volar. No es posesión, sino guía. Porque un día, todo padre tendrá que dar un paso atrás y confiar en que lo sembrado dará  su fruto. Y ver a su hijo tomar decisiones, equivocarse, levantarse… aprender. El verdadero amor consiste en estar ahí, siempre presente, aunque ya no se tome su mano para cruzar la calle . “Estoy emocionado de escuchar lo que aprende sobre el mundo… por ella misma”.

Paralelamente a la conversación telefónica, vemos a una mujer que sube a un Volvo y conduce por una ciudad vacía. Vemos también a la esposa, que sale a realizar compras. No sabemos bien qué papel juegan una y otra en la historia. Pero al final, en un giro inesperado, ambos personajes se encuentran ante una situación trágica. No quiero destripar el anuncio, ni la emoción que transmite este relato. Te invito a que la vivas y la disfrutes por ti mismo.

Lo que sí queda claro es el mensaje: la seguridad es algo vital en la familia. Y esa promesa de seguridad es la que Volvo asume siempre en sus campañas. Por eso aquí, una vez más, familia, futuro... y seguridad están entrelazadas en el desenlace.

En la proximidad del día del padre, este anuncio puede hacernos reflexionar. Porque la paternidad consiste en la entrega sin reservas, sin esperar nada a cambio. Y en ese darse, paradójicamente, es donde encontramos la mayor felicidad.

sábado, 8 de febrero de 2025

El poder transformador del diálogo y la escucha

El anuncio que quiero comentar hoy, de Deutsche TeleKom, narra la historia de dos niñas que se encuentran por casualidad. Una tiene un aire casi mágico, como un duende, y la otra, una apariencia más humana. Sin embargo, la norma impuesta por los adultos –quienes, por miedo y prejuicios, mantienen a raya cualquier posibilidad de conexión– impide que ellas contacten y se conozcan. En cambio, la inocencia de las niñas, similar a la que afirma Saint-Exupéry en El Principito (“solo se puede ver bien con el corazón”), las impulsa a cuestionar por qué no pueden relacionarse.

La lección es clara: para que surja la comunicación, es necesario romper ese “muro de cristal” invisible formado por prejuicios y miedos; no tanto el muro físico, sino el simbólico.

Aunque se trate de un anuncio de las navidades pasadas, su mensaje sigue siendo sorprendentemente actual: el poder de la comunicación y del diálogo para cambiar el mundo. Y, al hablar de “diálogo”, no me refiero únicamente al intercambio de palabras, sino también a un aspecto esencial: la disposición de querer escuchar al otro.

Como señala Stephen Covey: "La mayoría de la gente no escucha con la intención de comprender, sino con la intención de responder." Es un problema bastante común: muchas veces, mientras alguien está hablando, en lugar de prestar plena atención, ya está pensando en la respuesta. Por eso necesitamos redescubrir la escucha empática, escuchar con el propósito de entender las emociones y necesidades del que habla.

Otro punto importante que vemos en este spot es la posibilidad de comunicarse sin palabras, solo con las emociones, o con la mirada. Rainer Maria Rilke decía: "Los silencios grandes y verdaderos no necesitan palabras". Y es que, en momentos de conexión emocional profunda, el silencio puede ser el lenguaje más poderoso. Cuando compartimos una emoción fuerte (como el amor, la amistad, la compasión o el dolor), las palabras se vuelven innecesarias, incluso pueden ser un estorbo.

En momentos así, los ojos pueden comunicar más que las palabras. Nietzsche lo expresaba de este modo: "Hay pensamientos que solo pueden ser dichos con una mirada". Una mirada de complicidad –como la que vemos en las niñas del anuncio– puede encerrar un entendimiento mutuo, una conexión emocional profunda o incluso un mutuo deseo de acabar con los muros de cristal que separan a los adultos.

Escuchar en medio del ajetreo diario


Hoy, más que nunca, es fundamental detenerse y escuchar a los demás especialmente a los seres queridos desde una perspectiva auténtica. En el ajetreo diario, el ruido y la prisa a menudo nos impiden compartir tiempo con los otros, escucharlos y aprender de ellos. Cuando empatizamos con sus emociones lo cual requiere un cierto tiempo, estamos en una posición privilegiada para comprender a la otra persona, disculparla o alabarla según los casos, y también transmitir lo más personal, lo más profundo que tenemos. Las diferencias de puntos de vista dejan de ser un obstáculo cuando el encuentro se convierte en un diálogo interpersonal.

Como decía al comienzo, el mensaje de este anuncio trasciende la temporalidad navideña. Es una invitación a vivir la comunicación, la empatía y la escucha a lo largo de todo el año; y a construir, día a día, puentes de entendimiento y de comprensión.

jueves, 23 de enero de 2025

«El Conde de Montecristo» (2024): traición, venganza, perdón

Entre 1845 y 1846, la novela El Conde de Montecristo fue publicada en dieciocho tomos, formando un total de más de mil páginas. Considerada la mejor obra de Alejandro Dumas, ha sido llevada a la gran pantalla hasta cuatro veces, además de otras versiones en formato serie; de éstas, la más famosa es la coproducción francesa-italiana-alemana, protagonizada por Gerard Depardieu.


La historia es muy conocida, pero esta nueva adaptación cinematográfica, escrita y dirigida por Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte, tiene tal encanto que es como si se viera por primera vez. Con un presupuesto de 43 millones de euros, ha sido una de las grandes producciones francesas de 2024 y es un auténtico espectáculo visual: impresionantes localizaciones, fotografía muy cuidada, interpretaciones de gran altura y, sobre todo, una muy buena recreación de la época histórica.


Como es sabido, la narración se centra en la caída y resurrección de Edmundo Dantés, un joven marinero que, a punto de dar su sí a Mercedes ante el altar, es acusado falsamente de complot bonapartista y llevado a la oscura y tétrica prisión de If. La injusta acusación tramada por Danglars, Villefort y su entonces mejor amigo, Fernando, es el inicio de un largo camino de sufrimiento. En If, Dantés se aferra a la vida gracias a un único objetivo: conocer la verdad y hacer que los culpables paguen por ello


La fortuna hará que en la prisión conozca a un monje que le habla del tesoro de los cruzados, oculto en la isla desierta de Montecristo. Veinte años después, cuando consigue escapar de las mazmorras, se convierte en un hombre rico que, sigilosa y lentamente, pone en práctica su elaborado plan de venganza. Hasta aquí el planteamiento narrativo que todos conocemos.


Sin embargo, esta película trasciende la simple historia de venganza para plantear otros temas: envidia y ambición, culpa y expiación, amor y traición. A diferencia de las tramas de acción modernas, protagonizadas por Liam Neeson, Denzel Washington o Jason Statham, esta adaptación explora la complejidad de las emociones humanas y el peso de las decisiones libres. Los directores profundizan –como ya hiciera, en su momento, Dumas– en las repercusiones morales y emocionales de los actos del protagonista, ofreciendo una reflexión sobre los límites de la venganza y el poder redentor del amor y del perdón


Atreverse a adaptar a la pantalla un texto de más de mil páginas, no es tarea sencilla, y los guionistas de esta nueva versión fílmica han realizado un esfuerzo titánico para resumir el argumento sin perder ninguna de las subtramas y, a la vez, mantener un firme e interesante hilo argumental que mantienen en vilo al espectador, a pesar de sus casi tres horas de duración. La historia mantiene un ritmo narrativo ágil, con una tensión creciente y unos giros de guion muy bien construidos. La Patellière i Delaporte –que, con Los tres mosqueteros: D'Artagnan y Los tres mosqueteros: Milady, de las que fueron guionistas, firman una particular trilogía de Dumas– demuestran tener un dominio para adaptar aventuras literarias con respeto y profundidad, a pesar de algunas licencias que respetan siempre el espíritu original.


En definitiva, El Conde de Montecristo es una película emocionante que capta la esencia del clásico literario. A la vez, da una vuelta de tuerca a la cuestión de la venganza, ofreciendo un espectáculo moderno y mostrando que, siempre, el amor y el perdón son fuerzas mucho más poderosas que la revancha y la muerte.


lunes, 13 de enero de 2025

La luz que ilumina la Navidad en la publicidad


La Navidad es mucho más que luces brillantes y reuniones familiares. Es un tiempo donde los corazones se abren, donde las historias se entrelazan y donde la magia sucede en los gestos más pequeños. Este 2024, las marcas nos han regalado relatos que nos abrazan y nos invitan a mirar más allá de nosotros mismos, recordándonos que la verdadera esencia de estas fechas está en dar, darse y compartir. ¿No os ha pasado que, al ver estas campañas, habéis sentido un no sé qué de nostalgia, una sonrisa alegre o incluso un nudo de emoción en la garganta?


Con El Almendro y su icónico “Vuelve a casa por Navidad”, la emoción se renueva. Este año, el acrónimo “V.O.L.V.E.R” (Vuelta Optimizada de Largos Viajes y Esperados Reencuentros) habla de un imaginado e imaginativo centro de operaciones que busca facilitar esos momentos de encuentro tan especiales de toda familia. Y lo hace ante situaciones cotidianas: un vuelo que se cancela y que impide al hijo llegar a Nochebuena, un atasco inmenso que hace irremediable la demora en la cena de Navidad.... VOLVER representa más que un ingenioso juego de palabras. Es el anhelo profundo de volver al hogar, a los brazos que nos esperan. Y en cada reencuentro se nos recuerda que el mejor regalo no se encuentra en una caja, sino en la presencia de quienes amamos.



Con un guiño a ¡Qué bello es vivir!, en el anuncio de Lidl, “La magia de la Navidad”, una campanilla nos devuelve a ese lugar de deseos que parecen imposibles. Patricia empieza pidiendo para ella, como todos hacemos al principio. Pero pronto descubre que la auténtica alegría está en desear para los demás: un hogar para una familia en tránsito, una sonrisa para una niña que ha perdido su juguete. Porque compartir no solo multiplica la felicidad, sino que también transforma corazones.



Sanitas nos toca el corazón con “Abrazos”. Y viene con un mensaje que contrasta con aquel que teníamos que “cumplir” en tiempo de pandemia. “No dejes abrazos pendientes” es más que un lema; es una invitación a cerrar distancias, a sanar heridas, a celebrar logros. Cada abrazo contado –“Estoy orgulloso de ti”, “Todo va a salir bien”, “No estarás solo”, “Amigos para siempre”, etc.– es un recordatorio de que el contacto humano tiene el poder de iluminar los días más oscuros.



En la campaña de la Clínica Universidad de Navarra, “La magia de cuidarte”, Isa nos enseña el valor de regalar sin esperar nada a cambio. Ella solo desea que Baltasar se recupere, para que todos los niños puedan recibir la felicidad que el Rey, con Melchor y Gaspar, les pueda dar. Porque en ese acto generoso de pensar primero en el otro encontramos una felicidad que no se agota. “Hay más felicidad en dar que en recibir”, nos dice Jesús, citado en el libro de los Hechos, y cuánta verdad hay en esas palabras.



Por último, Mediaset nos sorprende con su homenaje a la DANA. Un joven, aparentemente desinteresado, decide dar un paso al frente. Poco a poco, su gesto inspira a otros, recordándonos que incluso los actos más simples pueden tener un impacto inmenso. Es un tributo a los miles de jóvenes que, en un momento de crisis, demostraron que dar de uno mismo –ya sea tiempo, energía o recursos– es un acto de amor profundo.



En un mundo que a veces parece sumido en la oscuridad, estas campañas navideñas son como pequeñas velas que nos recuerdan que todos podemos ser luz para los demás. Nos invitan a abrir nuestros corazones, a tender la mano al prójimo y a recordar que, en el fondo, todos somos familia.


Porque la Navidad es un tiempo para descubrir que la felicidad no está en lo que tenemos, sino en lo que somos capaces de entregar a los demás. Pero hay algo más profundo, una razón que da sentido a toda esta alegría compartida: que Jesús ha nacido. La Luz por excelencia, que ilumina nuestro mundo y nuestros corazones, el verdadero origen de esta felicidad que celebramos. Y la felicidad que vemos en esas fechas, no deja de ser un reflejo de esa Luz

martes, 17 de diciembre de 2024

Feliz Navidad y feliz 2025

Queridos amigos:
El año 2024 ha sido un año de noticias inciertas, con crisis políticas de gran envergadura. En Francia, la Asamblea Nacional aprobó una moción de censura que destituyó al primer ministro Michel Barnier y situó al presidente Macron en una posición inestable. En Alemania, tras una grave inestabilidad económica, Olaf Scholz perdió una moción de confianza y el país se ha visto abocado a unos comicios inciertos. En Siria, el régimen de Bashar al-Assad llegó a su fin tras años de guerra civil, barrido por una ola de descontento popular y la insurrección de unas fuerzas rebeldes renovadas. Además, en otros países hubo elecciones muy enconadas (Estados Unidos) o con sospechas de corrupción (Venezuela), y otras que provocaron giros copernicanos en los gobiernos: India, Taiwan, Panamá, México, etc.
También fue un año de catástrofes naturales. En España, una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) asoló la Comunidad Valenciana y causó la muerte de más de 200 personas, junto a daños materiales muy considerables; la gestión de la crisis fue criticada internacionalmente, señalando que muchas muertes podrían haberse evitado. En las islas Mayotte, territorio francés en el océano Índico, el ciclón Chido arrasó la zona con vientos de hasta 230 km/h; hay 22 muertos confirmados, pero se prevén "varios centenares de fallecidos" en lo que se considera la catástrofe más importante de Francia en este siglo. Y hoy, 17 de diciembre, un terremoto de magnitud 7.3 ha sacudido Vanuatu, causando daños significativos en la capital, Port Vila, con el colapso de edificios, deslizamientos de tierra y deformaciones en las carreteras.
Es cierto. Tuvimos las Olimpiadas en Francia, que aportaron luz en momentos de crisis internacional, pero también allí surgieron sombras: el Acto de Apertura fue muy criticado por el uso inapropiado de símbolos e imágenes cristianas.
Fueron, en general, noticias que generaron intranquilidad. Por eso resulta muy gratificante compartir la noticia más luminosa del año: la Noticia de la Navidad, la única verdaderamente importante, la que merece ser celebrada por todos los hombres año tras año. En la tele, en Internet o en los periódicos quizás salga lo más superficial de ella (festejos, cotillones), pero es en las cartas personales y los encuentros familiares -¡gran fracaso de los medios de comunicación!- donde esta Noticia crece y se comunica: entrañable y amorosamente. Porque la comunicación, o es humana y en favor de las personas, o no es nada.
Que paséis unas muy felices Navidades, y que los Reyes Magos nos traigan los mejores regalos, sobre todo a los más necesitados. Que se acaben –por fin– todas las guerras, y haya paz y trabajo para todos; que cesen el hambre, la violencia y la crisis ambiental y energética; que la familia –tan castigada– vuelva a estar unida, alegre y feliz; que se respete la vida también cuando parezca débil o limitada, o cuando aún no haya visto la luz; que todos puedan dar a sus hijos la educación que desean, y que haya salud y amor en todos los hogares. Personalmente, me contentaré con el regalo de veros más a menudo.
Gracias por estos meses que he compartido con vosotros. Y que en 2025 seamos un poco mejores. Sobre todo, que no perdamos la sonrisa ni un solo día.
Un fuerte abrazo navideño,
Alfonso Méndiz

martes, 19 de diciembre de 2023

Feliz Navidad y feliz 2024

Queridos amigos:
El año 2023 ha sido un año de noticias oscuras. La guerra de Ucrania se ha prolongado durante todo el año, y ha sido ocasión para que el mundo se divida todavía más. A este panorama de violencia y destrucción, se ha sumado la guerra en Oriente Medio: un fiero ataque de Hamas y una respuesta tremenda de Israel que amenaza con proseguir hasta el final. Con esto, aumenta la división del planeta, mientras los populismos crecen en varias latitudes, y el medio ambiente ha protestado con firmeza por nuestra insensibilidad: sequías prolongadas, inundaciones, temperaturas extremas.
En el plano social, 2023 fue el año del Chat GPT y la generalización de la inteligencia artificial. Se abrieron nuevas posibilidades tecnológicas, a la vez que crecía el miedo ante las amenazas de un posible desarrollo incontrolado: desinformación, atentados a la privacidad, destrucción de puestos de trabajo, suplantación de identidad. Su creciente empleo en la industria de Hollywood provocó una gravísima huelga de actores y guionistas. Y, en el ojo del huracán, la cúpula de OpenAI -la startup creadora de ChatGPT- despidió a su CEO y en dos días lo rehabilitó por la fuerte discrepancia sobre los riesgos potenciales de esta tecnología. En este marco, Europa se convirtió en la primera región del mundo en regular la inteligencia artificial.
Fueron, en general, noticias que generaron intranquilidad. Por eso resulta muy gratificante anunciar la noticia más luminosa del año: la Noticia de la Navidad, la única verdaderamente importante, la que merece ser celebrada por todos los hombres año tras año. En la tele, en Internet o en los periódicos quizás salga lo más superficial de ella (festejos, cotillones), pero es en las cartas, los mails, las redes sociales y los encuentros familiares –¡gran fracaso de los medios de comunicación!– donde esta Noticia crece y se comunica: entrañable y amorosamente. Porque la comunicación, o es humana y en favor de las personas, o no es nada.
Que paséis unas muy felices Navidades, y que los Reyes Magos nos traigan los mejores regalos, sobre todo a los más necesitados. Que se acabe –por fin– la guerra de Ucrania y haya paz y trabajo para todos; que cesen el hambre, la violencia y la crisis ambiental y energética; que la familia –tan castigada– vuelva a estar unida, alegre y feliz; que se respete la vida también cuando parezca débil o limitada, o cuando aún no haya visto la luz; que todos puedan dar a sus hijos la educación que desean, y que haya salud y amor en todos los hogares. Personalmente, me contentaré con el regalo de veros más a menudo y compartir un rato de felicidad.
Gracias por el 2023. Y que en 2024 seamos un poco mejores. Sobre todo, que no perdamos la sonrisa ningún día.
Un fuerte abrazo navideño,
Alfonso Méndiz

jueves, 23 de diciembre de 2021

Feliz Navidad y feliz 2022

Queridos amigos:
El año 2021 ha sido un año de noticias oscuras. Algunas fueron sombrías, como la toma del Capitolio por los seguidores de Trump, la conquista de Afganistán por los talibanes, que amenaza los derechos humanos de millones de mujeres, o la crisis migratoria en la frontera de Bielorrusia. Otras han sido luctuosas, como la expansión mundial del coronavirus o las muertes del Duque Felipe de Edimburgo, la del astronauta Michael Collins o la artistas como Jean Paul Belmondo, Christopher Plummer, Almudena Grandes o Raffaella Carrà.
En España, la naturaleza convulsionó con fuerza, y nos dejó “temblando”. De frío primero, con la borrasca Filomena, que devastó la Casa de Campo y dejó daños por valor de 1.400 millones de euros; y de miedo después, con las erupciones del volcán Cumbre Vieja y los terremotos en la isla de La Palma (más de 5.000 en 3 meses) que han dejado 2.300 personas sin hogar, 1.200 hectáreas devastadas y más de 900 millones de euros en pérdidas.
Fueron, en general, noticias que generaron intranquilidad. Por eso resulta muy gratificante compartir la noticia más luminosa del año: la Noticia de la Navidad, la única verdaderamente importante, la que merece ser celebrada por todos los hombres año tras año. En la tele, en Internet o en los periódicos quizás salga lo más superficial de ella (festejos, cotillones), pero es en las cartas personales y los encuentros familiares -¡gran fracaso de los medios de comunicación!- donde esta Noticia crece y se comunica: entrañable y amorosamente. Porque la comunicación, o es humana y en favor de las personas, o no es nada.
Que paséis unas muy felices Navidades, y que los Reyes Magos traigan los mejores regalos: ante todo, la paz y el amor; y, para todos, la salud y el final de la pandemia. Que se acaben las crisis humanitarias, los conflictos migratorios, la violencia y el paro; que acabemos con el hambre, las guerras y la falta de solidaridad; que la familia –tan castigada– vuelva a ser defendida por las instituciones, y pueda estar siempre unida y feliz; que se respete la vida, también cuando es débil o terminal, y sepamos cuidar siempre a nuestros mayores, que nunca estén solos ni abandonados; que respetemos y cuidemos el planeta, comprometidos con la sostenibilidad; que todos podamos dar a nuestros hijos una educación conforme a nuestras creencias, y que haya ilusión, amor y esperanza en todos los hogares. Personalmente, me contentaré con el regalo de veros más a menudo.
El 2021 ha sido para mí un año relevante, porque he asumido un gran reto como rector de UIC Barcelona. Gracias por estos meses que he compartido con vosotros. Y que en 2022 seamos un poco mejores. Sobre todo, que no perdamos la sonrisa ni un solo día.
Un fuerte abrazo navideño,
Alfonso Méndiz

martes, 14 de diciembre de 2021

Lotería de Navidad: Compartir nos hace grandes

El spot comienza con un hombre que abre el buzón y recoge un sobre con un décimo del Sorteo de Navidad y una nota: "Queridos vecinos, nada me haría más ilusión que celebrarlo con la gente que más aprecio, con todos mis vecinos". Una carta sin remitente. "¿Quién nos lo manda?", pregunta su mujer.


No hay respuesta, nadie sabe quién lo manda. “¡Qué bonito! – exclama ella–. ¿Y si hacemos nosotros lo mismo?”. Contagiados por el amable detalle de un desconocido, se pone en marcha una simpática “cadena de favores” que mueve a repartir décimos de forma anónima entre los paisanos del pueblo. Cada uno, con aquel que siente una deuda de gratitud.


Como fruto de un milagro, en el pueblo resurge la alegría, la amistad, el deseo de regalar felicidad a los otros. Y, de repente, se desencadena una especie de “amigo invisible”: sobres que entran bajo las puertas, boletos en los bolsillos de los abrigos y hasta un décimo que aparece dentro de un fotomatón. 


Cuando la vecina del principio, boleto en mano, descubre el día 22 que ha ganado el premio, su exclamación no tiene nada de ilusión personal o de egoísmo: "¡Nos ha tocado!", pronuncia con emoción, mientras oímos cómo la felicidad crece en todas las casas de alrededor. Y es que… el pueblo entero ha recibido ese regalo como premio a su generosidad.


El spot se cierra con este lema: "Compartimos la suerte con quien compartimos la vida". Y es verdad: compartimos nuestro décimo con la familia, con los amigos, con aquellos compañeros de trabajo con los que hemos compartido tantos momentos alegres… y difíciles.


Como ha señalado Jesús Huerta, Presidente de Loterías y Apuestas del Estado, se trata de "una historia ilusionante que pone el foco en valores humanos y en la capacidad de compartir". 


En efecto, es un spot cargado de "un optimismo sencillo, cercano, con un toque de magia y cuento de Navidad para despertar ilusión".


Brindo por esta publicidad con valores. A todos vosotros, ¡muy feliz Navidad!





Cine familiar: "Tengamos la fiesta en paz"

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) ‘Queridos Reyes Magos y querido Papa Noel: Este año nos hemos portado muy mal, pero nuestros padres se han portado peor. Y por su propio bien... hemos tenido que castigarles’. Con esta original sinopsis presenta Juanma Cotelo su nueva película, estrenada el pasado 3 de diciembre y que ofrece algo más de 100 minutos de diversión para toda la familia. Un filme donde el sentido de la Navidad no queda eclipsado por superficiales mensajes de buenismo, que nos aseguran que ‘todo el mundo es bueno por Navidad’, mientras oímos a algunos eso de ‘feliz solsticio de invierno’.

Tengamos la fiesta en paz juega en otra liga y nos regala un tres en uno, porque es una comedia familiar, musical y auténticamente navideña. El guion lo firma el propio Cotelo, como en sus cinco anteriores producciones, que ha diseñado unos personajes donde la comicidad es clave para que la historia resulte entrañable y festiva. La madre trabaja demasiado en la oficina y en casa, pero últimamente discute mucho con su marido, se enfada y se marcha sola al gimnasio. El padre trabaja a todas horas y cuando llega a casa se queja, se enfada y sigue trabajando. La abuela, mujer de armas tomar, no pierde el buen humor ni cuando se enfada. Y luego están los niños, la mandona Belén, la pequeña Irina y el mediano Juan, experto en tirachinas. Y el jefe, cuyos empleados llaman “el Chupasangre”. Y Chusmari, el ‘negociador’…
El cine influye poderosamente en la construcción de valores individuales, familiares sociales. Y nosotros, conscientes de esa preciosa responsabilidad, deseamos contribuir de modo alegre en la defensa y promoción de la unidad familiar, para ofrecer esperanza a todas las familias. Amarse es posible…, no es una utopía de épocas pasadas..., es un reto en equipo que merece la pena conquistar’, afirma Cotelo cuando se le pregunta por la finalidad de su productora Infinito+1

La película completó su financiación gracias a la respuesta abrumadora de miles de personas de 30 países, que se sumaron con generosidad y confianza a la campaña de crowdfunding lanzada desde la productora. Ojalá se cuenten también por miles las familias que se acerquen a las salas de cine durante estas semanas, para reír y emocionarse juntos con una cinta optimista, donde el humor y la música se alían para afrontar los conflictos, y donde la Navidad y la Sagrada Familia tienen el protagonismo que se merecen. 




miércoles, 8 de diciembre de 2021

Coca-Cola: "La Navidad es mágica cuando la compartimos”

¡He vuelto! Hacía tiempo que deseaba hacerlo, pero mis ocupaciones como rector de UIC Barcelona me lo han impedido hasta ahora. La Navidad, sin duda, es un gran momento para volver… ¡Y también para reencontrarse con los amigos!

Para este regreso he seleccionado esta preciosa historia navideña. Coca-Cola México ha lanzado esta campaña que cuenta la historia de una madre y su hijo, recién mudados a un nuevo vecindario. El chico ve que los vecinos –y, en especial, una anciana asiática– les ignoran por completo; y sufre por esa distancia que les separa, a pesar de vivir tan cerca. Una película animada, donde ve una chimenea de Papa Nöel, estimula la imaginación del chico para facilitar la llegada de la Navidad a ese oscuro vecindario. Se pone manos a la obra, lleno de entusiasmo, y su ilusión contagia a todos los vecinos, que se unen al proyecto al ritmo de la icónica banda sonora de Mary Poppins: precisamente la canción de los deshollinadores en las chimeneas de la ciudad.


A base de cajas de cartón y cinta adhesiva, el esfuerzo de todos construye una inmensa y preciosa chimenea que conecta todos los hogares del edificio… Y así, hasta la anciana asiática recibe un regalo de amor y de ternura que deshace el frío glacial del principio. 

Con este precioso relato, Coca-Cola transmite su mensaje para esta época del año: “La Navidad es mágica cuando la compartimos”. Al mismo tiempo, visualiza su nuevo claim: “Estamos solo a una Coca-Cola de distancia” (Cuando veáis el spot, lo comprenderéis).

Como señala Manolo Arroyo, Director Global de Marketing de la compañía, “Coca-Cola siempre ha creído en la magia de la Navidad y este año, nuestra campaña celebra la verdadera magia que existe en las conexiones humanas. Con un mensaje sencillo e inspirador en el centro del relato -de unión, de aceptación y de optimismo- pretende recordarnos que todo lo que necesitamos para tener una Navidad mágica es compartir momentos con nuestros seres queridos”.